Abel Paz
historiador, escritor y militante anarquista español
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Abel Paz (Almería, 12 de agosto de 1921 - Barcelona, 13 de abril de 2009) es el seudónimo de Diego Camacho Escámez, escritor, historiador autodidacta y militante del anarcosindicalismo.[1]
Almería (Restauración borbónica en España)
Barcelona (provincia de Barcelona, España)
| Abel Paz | ||
|---|---|---|
|
Abel Paz en 2007 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Diego Camacho Escámez | |
| Nacimiento |
12 de agosto de 1921 Almería (Restauración borbónica en España) | |
| Fallecimiento |
13 de abril de 2009 (87 años) Barcelona (provincia de Barcelona, España) | |
| Nacionalidad | Española | |
| Lengua materna | Español | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Antònia Fontanillas Borràs (desde 1952) | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Escritor, historiador y anarquista | |
| Seudónimo | Abel Paz | |
| Obras notables | Durruti en la revolución española | |
| Miembro de | Confederación Nacional del Trabajo | |

Biografía
Hijo de una familia de jornaleros del campo,[2] condición que le hizo aproximarse a ideologías anarquistas obreristas al observar las diferencias de clases entre obreros y burgueses en su infancia y juventud. Entró a formar parte de las Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL)[2] y la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).
Se trasladó a Barcelona cuando solo contaba ocho años de edad, estudiando en la escuela nocturna del barrio de Clot.[2] Cuando estalló la guerra civil en 1936, intentó alistarse para ir al frente, pero le echaron para detrás porque solo tenía 15 años.[3] Terminó luchando en los grupos de defensa confederales del Clot y participó en el grupo Los Quijotes del Ideal de la FIJL.[4] En 1938 combatió con la milicia confederal Columna de Hierro en el frente de Artesa de Lérida, durante la guerra civil, refugiándose en Toulouse, Francia, en febrero de 1939[5] al caer la Segunda República. Fue internado en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, y en los de Bram, Saint-Cyprien, y Le Barcarès, y posteriormente forzado a trabajar en el Muro atlántico para el Partido Nacionalsocialista hasta 1941.
Consiguió escapar[5] y regresar a la España franquista con el nombre de Ricardo Santany Escámez.[2] Fue detenido el 8 de diciembre de 1942 por robar la pistola de un vigilante y por actividades clandestinas en favor de la reconstrucción de la CNT. El Consejo de Guerra de marzo de 1943 no pudo demostrar ningún delito, pero lo condenó a ocho años de prisión por rebelión militar. En el verano de 1944, fue castigado con el traslado a la Prisión Central de Burgos. Durante el trayecto con la cadena de presos, recibió numerosas muestras de solidaridad. En 1946 fue enviado a la Prisión de Salt (Girona), donde pudo trabajar en las oficinas. Quedó en libertad el 13 de abril de 1947.[2][5]
Del 13 de abril al 5 de agosto de 1947, se reincorporó a la lucha clandestina de la CNT. Tras estos poco más de tres meses de libertad, fue detenido de nuevo.
Durante su estancia en la cárcel de Barcelona, conoció a Antònia Fontanillas Borràs, hija y nieta de anarquistas catalanes, quien actuó como enlace entre Camacho y su abogado antes de que ambos iniciaran un apasionado intercambio de cartas de amor durante el encarcelamiento de Camacho.[6]
En el consejo de guerra de marzo de 1950, fue condenado a ocho años de prisión. Contrajo tuberculosis, por lo que en septiembre de 1950 fue trasladado al Sanatorio Penitenciario de Cuéllar (Segovia). Salió en libertad condicional el 28 de abril de 1952.[2][5]
En 1952 empezó la vida en común con Antònia Fontanillas en Carrer Robadors de Barcelona[6] y encontró trabajo en la fábrica de cerveza Moritz gracias al Sindicato de Trabajadores de la Alimentación. Permaneció desempleado desde septiembre de 1952 hasta enero de 1953, cuando comenzó a trabajar como peón en la Editorial Ramón Sopena. Ante la amenaza de ser denunciado a las autoridades por defender a unos aprendices maltratados, decidió abandonar el país.[5][2]
En 1953 cruzó clandestinamente la frontera francesa para asistir en como delegado al IV Pleno Intercontinental de la CNT, celebrado en el marco del VIII Congreso Internacional de la AIT en Puteaux (Francia). Viajó en autobús hasta Ripoll y cruzó los Pirineos a pie, caminando de noche y descansando de día, en un trayecto que duró once días,[2][5] Se inició así su exilio en Francia junto con Fontanillas[6] primero en Brezolles (1953) y después en Clemont-Ferrand de Auvernia (1954).
En el exilio utilizó diversos seudónimos en la prensa clandestina: «Helios», «Xeus», «Ibérico», «Corresponsal» y «Luís del Olmo». El más conocido fue «Abel Paz», con el que firmó todos sus libros. Su primer artículo, encargado por José Peirats,[2] «Resistencia pasiva», apareció en CNT el 23 de agosto de 1953.[2][5] Ese mismo año también comenzó a escribir su biografía de Durruti mientras vivía en la casa de Henri (Enric) Mélich.[7]
A finales de 1953 se le encomendó una misión para reorganizar a los militantes en el interior de España y reactivar imprentas clandestinas. Aceptó la tarea y logró sus objetivos. Cruzó los Pirineos con un guía, llegó a Puigcerdà y viajó en coche a Barcelona, donde se establecieron comités separados para evitar una cadena de detenciones. Intentó trasladarse a Madrid, pero un retraso en el tren se lo impidió y regresó a Francia.[2][5]
Obtuvo el estatuto de refugiado político español. Trabajó en la construcción y en diversos oficios hasta febrero de 1956, cuando fue hospitalizado. Permaneció en observación médica hasta mayo de 1961.[5]
En 1956 nació su hijo Ariel, fruto de su relación con Antònia Fontanillas, de quien se separó en 1958 por otra mujer en París. Fontanillas quedó a cargo de su hijo en condiciones económicas difíciles. Camacho le envió un giro postal, que ella rechazó. Ante la propuesta de Camacho de que el hijo se quedara con él, Fontanillas se negó. Camacho fue marginado por algunos sectores del movimiento anarquista[6] y entre agosto de 1958 y julio de 1959 vivió en situación de calle en esta ciudad. Fue ayudado por Joan Ferrer, quien le llevó a su casa y le ofreció trabajo como redactor en el periódico Soli.[5]
Desde el 1 de abril de 1963 hasta el 10 de marzo de 1967 trabajó de galvanoplasta en una imprenta, de la que salió por reducción de personal. En febrero de 1967 publicó en español, con Ediciones AIT, Paradigma de una revolución, dedicada a la insurrección obrera de Barcelona de julio de 1936 y con prefacio de Federica Montseny.[2]
Entre marzo de 1968 y marzo de 1975 trabajó en otra imprenta. Participó en las movilizaciones de mayo de 1968 en París. En 1972 publicó su primera biografía sobre Durruti en francés: Durruti le peuple en armes.[5]
Permaneció desempleado desde marzo de 1975 hasta junio de 1978, tiempo que aprovechó para obtener la licenciatura en Historia por la Universidad de París VIII. En 1978, tras la amnistía, comenzó a organizar su regreso definitivo a España[5] en 1977 estableciéndose definitivamente en el barrio de Gracia en Barcelona, ayudando en las labores de la reconstrucción de la anarcosindical CNT-AIT.
Colaborador en la prensa libertaria, conferenciante en múltiples actos, ayudando a fundar la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL) y a restablecer el Ateneo Enciclopédico Popular (AEP).[5] También destaca como un prestigioso escritor, convirtiéndose en el biógrafo más importante de Buenaventura Durruti. Su biografía sobre Durruti ha sido traducida a catorce idiomas.
Él mismo se define como anarquista y su significado en la entrevista concedida en 1997 a Espai de Llibertat con estas palabras:[8]
Soy anarquista y ser anarquista es ser una persona coherente (paz espiritual, la tranquilidad, el campo, trabajar lo menos posible, el suficiente para poder vivir, disfrutar de la belleza, del sol. Disfrutar de la vida con mayúsculas, ahora se vive en minúsculas). Tener una conducta personal. Llevar las ideas a la práctica al máximo, sin esperar que haya una revolución. Eso se puede hacer ahora. Es una concepción filosófica, es un estado de espíritu, una actitud ante la vida. Pienso que esta sociedad está muy mal organizada, tanto socialmente, como políticamente, como económicamente. Hay que cambiarlo todo. El anarquismo invoca una vida completamente diferente. Trata de vivir esta utopía un poco cada día.Abel Paz, 1997
Desde entonces, hasta su muerte en casa por un infarto,[9] promueve numerosas conferencias por España, America Latina, Italia, Portugal, Alemania, Suecia, Türkiye, Japón, etc[4] relacionadas sobre el anarquismo y la revolución de 1936, en el ámbito libertario y cenetista. Sus cenizas fueron esparcidas el 16 de abril en la playa de Montgat (Barcelona).[9]
Algunas de sus obras
- Paradigma de una revolución, Ediciones AIT, 1967
- Durruti: el proletariado en armas, Bruguera, 1978 (traducida a catorce idiomas), reeditado en 1996 como Durruti en la revolución española
- CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado franquista, Hacer, 1982
- Crónica de la Columna de Hierro, Hacer, 1984, ISBN/ISSN 8485348591
- Al pie del muro (Memorias autobiográficas 1942-1954), Hacer, 1991, ISBN: 978-84-85348-82-4
- Los internacionales en la Región española, E.A., 1992
- Entre la niebla (Memorias autobiográficas1939-1942), E.A., 1992
- Chumberas y alacranes (Memorias autobiográficas1921-1936), Medusa, 1994
- Viaje al pasado (Memorias autobiográficas1936-1939), Medusa 1995
- La cuestión de Marruecos y la República española, Fundación Anselmo Lorenzo, 2000
Coguionista de los documentales Durruti, en la revolución española (Paco Rios, Fundación Anselmo Lorenzo) y Vida y muertes de Buenaventura Durruti (Els Joglars, 1999), así como en una cinta documental de producción propia.