Adjetivo
palabra que complementa a un sustantivo describiendo
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El adjetivo (del lat. adiectīvus[1] 'que se agrega') es una parte de la oración o clase de palabra que complementa un sustantivo para calificarlo; es decir, expresa características o propiedades atribuidas a un sustantivo, ya sean concretas (perceptible por los sentidos, como en el libro grande o the big book) o abstractas (cognoscible por la mente, como en el libro difícil). Estos adjetivos acompañan al sustantivo (libro, book) y cumplen la función de especificar o resaltar alguna de sus características.
En gramática tradicional se solía distinguir entre adjetivos calificativos y adjetivos determinativos; sin embargo, actualmente estos últimos se suelen incluir dentro de los determinantes, mientras que la palabra adjetivo se reserva para los adjetivos calificativos.
Se distinguen dos funciones de un adjetivo respecto a un nombre: de unos se dice que lo determinan, pues, al añadir un adjetivo por ejemplo ya no se habla de cualquier libro, sino precisamente de un libro verde; estos son los adjetivos especificativos o restrictivos. Por otro lado el adjetivo puede utilizarse para describir al sustantivo pero sin distinguirlo de otros, por ejemplo la verde hierba (si no se contrasta con hierbas de otros colores); se habla en este caso de adjetivo explicativo o no restrictivo; este tipo es más común en literatura y poesía.
En las lenguas fusionantes, es común que el adjetivo tenga las mismas flexiones que el sustantivo, tales como género, número o caso; pero no siempre es así, por ejemplo en inglés el nombre tiene número (singular o plural) pero el adjetivo no.
El adjetivo en el idioma español
Morfología
El adjetivo es, en español, una clase de palabra que funciona ordinariamente como adyacente del nombre sustantivo, esto es, como complemento nominal adjunto que se sitúa delante o después del sustantivo al que se refiere, con el cual concuerda en género y número.
En cuanto a su morfología, el adjetivo posee un accidente de género y de número para concordar con el sustantivo del cual es adyacente. Existen adjetivos de una terminación (fuerte, falaz, hábil, débil...) que no experimentan variación de género, aunque sí de número, y de dos terminaciones (bueno/buena, malo/mala...).
Dentro de los adjetivos de una terminación, el caso más común es el de los adjetivos finalizados en -e, como grande, fuerte, triste, insomne, alegre, inmutable, etc. También existen adjetivos que terminan en -l (débil, fácil, sutil, fútil, personal, frágil); en -r (peor, mejor, ulterior, particular, singular); en -z (sagaz, veloz, atroz); y, menos frecuentemente, en -n (común, ruin) o en -i (sefardí).
Los adjetivos del español son siempre palabras tónicas. Pertenecen a una clase abierta, a la que pueden sumarse nuevos adjetivos en cualquier momento, de modo que existen adjetivos recientemente introducidos en español, y otros que han quedado en desuso. Toman prestados el género y el número de los sustantivos, con los cuales concuerdan.
Los adjetivos no aparecen acompañados de determinativos y, si aparecen con ellos, es porque están sustantivados. Los adjetivos que por su significado admiten cuantificación se combinan con las formas apocopadas adverbiales (tan, cuan, cuán y muy), y cuando aparecen con las formas plenas (tanto, cuanto, cuánto y mucho), es porque están sustantivados.
Los adjetivos que acaban en -s y no son agudos mantienen la misma forma para el singular que para el plural. [ejemplo requerido]
Apócope
El apócope consiste en la eliminación de una vocal o de una sílaba al final de una palabra. En la posición antepuesta a un sustantivo algunos adjetivos se apocopan, por ejemplo:
- un hombre bueno → un buen hombre
- un territorio grande → un gran territorio.
La gramática tradicional clasificaba a los posesivos y otras clases de determinantes como adjetivos apocopados:
- a) en masculino y femenino, plural y singular:
- 1) adjetivos posesivos:
- mío → mi,
- tuyo → tu,
- suyo → su;
- 2) adjetivo indefinido cualquiera:
- cualquiera → cualquier hombre / mujer,
- cualesquiera → cualesquiera hombres / mujeres;
- 1) adjetivos posesivos:
- b) en masculino y singular solamente:
- 1) adjetivos determinativos:
- alguno → algún hombre,
- ninguno → ningún hombre,
- primero → primer hombre,
- tercero → tercer hombre.
- 1) adjetivos determinativos:
Sin embargo, muchos de estos elementos son incompatibles con el determinante en español moderno, aunque sí fueron compatibles con él en español medieval:
- la mi muger (en Mío Cid)
- *la mi mujer / mi mujer (español moderno)
Este argumento hace que la gramática generativa del español moderno los trate como determinantes, dado que el sintagma determinante solo puede tener un núcleo. De esta idea se sigue que, cuando estos elementos aparecen, el artículo definido no pueda aparecer.
También se apocopa el numeral ciento/cien. Algunos adjetivos como tercero, grande o ciento también son usados sin su forma apocopada antes de un sustantivo, aunque generalmente la apócope es el uso más común.
Sintaxis
El adjetivo desempeña siempre la función de núcleo del Sintagma Adjetivo. El Sintagma Adjetivo, a su vez, puede desempeñar las siguientes funciones:
- Adyacente o modificador de un sustantivo: cuando el adjetivo desempeña la función de adyacente del nombre. Estos adjetivos pueden ser especificativos (aquellos que, además de aportar una cualidad, restringen la extensión semántica del sustantivo) explicativos (que no limitan la extensión del sustantivo, sino que atribuyen una cualidad intrínseca del nombre) (Un buen libro grande).
- Atributo: cuando complementa al nombre a través de un verbo copulativo (Pedro {es, está o parece} sano).
- Complemento predicativo: tienen mayor predisposición a funcionar como predicativo los adjetivos que pueden intervenir como atributo en una oración copulativa con estar (La mujer llegó cansada).
- Adjetivo en posición o función incidental: (Tristes por los malos presagios, los dos chicos siguieron su camino).
Tipos o clases de adjetivos
Los adjetivos pueden clasificarse según sus propiedades sintácticas y semánticas. A continuación, se ofrece una clasificación ampliamente aceptada:[2]
- Adjetivos calificativos: Expresan propiedades de las entidades (esa propiedad puede ser estable/individual o transitoria/episódica) y casi siempre son graduables. Los adjetivos calificativos se subdividen en otras clases semánticas:
- Dimensionales: grande, pequeño, largo, ancho.
- De edad: viejo, joven.
- De color: morado, azul, verde.
- De forma: cuadrado, redondo.
- De propiedad o aptitud humana: fuerte, generoso, amable.
- Evaluativos: feo, bonito, aceptable.
- Elativos (o de grado extremo): maravilloso, extraordinario, horrendo, dulcísimo.
- Perfectivos (expresan un estado): muerto, contento, descalzo.
Todos los adjetivos calificativos pueden combinarse con el verbo ser y estar en español, a excepción de los perfectivos, que solo se combinan con el verbo estar.
- Adjetivos relacionales: Son adjetivos generalmente derivados desde sustantivos (denominales); atribuyen al nombre al que modifican propiedades relacionadas con ese sustantivo del que derivan. Los adjetivos relacionales se pueden dividir en dos tipos: los adjetivos argumentales, que expresan un argumento del nombre con el que se combinan (como producción lechera = producción de leche) y los adjetivos clasificativos, que clasifican al sustantivo al que modifican por alguna propiedad relacionada con el sustantivo al que derivan (loción solar = 'loción que tiene alguna propiedad relacionada con el sol').
Algunos ejemplos son: curso estudiantil, expediente académico, intervención quirúrgica, ámbito profesional, gusto musical...
Los adjetivos relacionales carecen de grado. No pueden aparecer en grado comparativo ni superlativo: así, podemos decir que un coche es policial, pero no que es *muy policial o *policialísimo. Siempre se colocan después del sustantivo al que modifican (El concurso de narrativa es para estudiantes universitarios, pero *es para universitarios estudiantes).
- Adjetivos adverbiales: Son adjetivos que se relacionan con adverbios terminados en –mente y poseen un significado cercano a ellos. Expresan nociones como modalidad, localización, temporalidad, entre otras. Se subdividen en las siguientes clases:
- Circunstanciales y aspectuales: modifican al sustantivo expresando los aspectos temporales (incluyendo la frecuencia) o situacionales relacionados con él, o la manera de realizar la acción que el nombre describe.
- Temporal/Locativo: El anterior rey / Mi antiguo doctor / La última clase / La próxima semana.
- Frecuencia: Las visitas {ocasionales / constantes / reiteradas} al museo; Sus frecuentes mentiras.
- Orientados al proceso: La lectura rápida / Una triste despedida / Una mirada dulce.
- Modales: expresan la necesidad o posibilidad de las acciones, procesos o estados denotados por el sustantivo al que modifican. También pueden hacer referencia a la necesidad o posibilidad de la existencia de objetos o individuos. Por lo general, aparecen antepuestos al sustantivo (Una presunta estafa, su supuesta amiga, una potencial candidata). Casi todos son no graduables y no pueden aparecen en oraciones copulativas (excepto posible, probable y evidente).
- Marcadores de la intensión o la referencia: apuntan a la unicidad o singularidad de lo expresado por el sustantivo al que acompañan. No son graduables. Por lo general, aparecen antepuestos al sustantivo; cuando se posponen o aparecen en oraciones copulativas, se asimilan a los adjetivos calificativos y cambia su significado.
- Tiene una única amiga (‘solo una’). / Tiene una amiga única (‘extraordinaria’).
- Un simple libro (‘mero’). / Un libro simple (‘sencillo’).
- Circunstanciales y aspectuales: modifican al sustantivo expresando los aspectos temporales (incluyendo la frecuencia) o situacionales relacionados con él, o la manera de realizar la acción que el nombre describe.
- Adjetivos determinativos: Los adjetivos determinativos son elementos como numeroso, cierto (numerosos niños, ciertos problemas). Se denominan determinativos porque permiten, igual que los determinantes, que un sustantivo aparezca en una oración como sujeto: *Niños llegan tarde frente a Numerosos niños llegan tarde. La gramática española los considera adjetivos porque pueden aparecer en posición predicativa en algunos usos y pueden admitir gradación[3].
- Adjetivos cuantificadores: Los cuantificadores se agrupan en dos grandes clases: los numerales, que miden de forma precisa el sustantivo núcleo del sintagma nominal, y los extensivos o indefinidos, que lo miden o evalúan de forma imprecisa. Los numerales pueden ser cardinales, correspondientes a la serie de los números reales y que concretan el número de unidades: un, dos, tres, cuatro...); ordinales (que señalan precedencia o seguimiento en una lista e indican el orden de aparición concordando con el género y el número del sustantivo: primer, segundo, tercero, cuarto...); multiplicativos: doble, triple, cuádruple, quíntuple/quíntuplo, séxtuplo, séptuplo, óctuple, nónuple, décuplo, undécuplo...; divisores o partitivos: medio; y distributivos, que reparten el núcleo del sintagma nominal: ambos, sendos.
- Adjetivos interrogativos: Son los que se emplean en la oración interrogativa o exclamativa. Siempre se anteponen al sustantivo y se acentúan. Los adjetivos interrogativos son: Cuál(es), cuánto(s), cuánta(s), qué, quién(es).
Otros tipos
- Adjetivo sustantivado: es el que desempeña en la frase la función de sustantivo mediante metábasis de adjetivación.
- Adjetivo absoluto: es el que puede indicar una cualidad característica, que el sustantivo posee en el más alto grado, pero que no admite comparaciones. El adjetivo absoluto describe una cualidad que no tiene graduación. Por tanto, no es mesurable, no admite comparación y tan solo puede ser modificado o matizado por adverbios del tipo de casi. Por ejemplo, con respecto al adjetivo cuadrado, podemos decir que un objeto puede ser cuadrado o no serlo, pero no puede ser *muy cuadrado. Sin embargo, cuando tratamos de dibujar uno a mano y sin ayuda de ninguna regla, podemos decir que hemos conseguido dibujar algo que es casi cuadrado. Otro ejemplo sería muerto: una persona o cosa puede estar viva o muerta, pero no puede estar *más muerta que otra, y un árbol no puede estar muy muerto. Sin embargo, sí podríamos decir, por ejemplo, que una planta a la que hace bastante tiempo que no regamos parece estar casi muerta.
- Adjetivo verbal: es el participio en función adjetival, cuando no ha perdido aún su naturaleza verbal. El participio, como adjetivo verbal, suele actuar como modificador o complemento del sustantivo de tipo predicativo o atributivo. Un ejemplo es la frase de: Me pareció que tu padre estaba algo estropeado, en la que el participio pasivo del verbo estropear actúa de modificador atributivo del sustantivo padre, o lo que es lo mismo, se ha convertido en adjetivo verbal.
Funciones (o posiciones) del adjetivo dentro del Sintagma Adjetival
Los adjetivos pueden aparecer en tres posiciones sintácticas, donde desempeñan diferentes funciones:
- Posición atributiva: En esta posición los adjetivos se encuentran internos al sintagma nominal (SN), y funcionan como modificadores del sustantivo:
- Modificador directo (antepuesto o pospuesto): La verde orilla, El gesto inorportuno. En ocasiones el nombre no está explícito: Prefiero el rosa; me encanta el liso.
- En inciso: El adjetivo aparece separado por comas y funciona como un modificador explicativo dentro del sintagma nominal (Esa chica, morena y bajita, me aguantó la mirada; La luna llena, lejana, brillante, me impedía apartar la mirada.).
- Posición predicativa: El adjetivo puede aparecer en una oración copulativa en la función o posición de atributo (a), como complemento predicativo (con verbos predicativos) que puede ser obligatoriamente seleccionado por el verbo (b), o bien opcional (c):
- (A) Predicado de una oración copulativa: El adjetivo se une al sujeto mediante verbos copulativos (ser, estar): Lucía está muy estresada; Ese gesto es inoportuno.
- (B) Complemento predicativo seleccionado por el verbo (obligatorio): El verbo exige la presencia del adjetivo para completar su significado. El adjetivo puede incidir sobre el sujeto o sobre el complemento directo: Felipe se quedó pálido; Considero esa contestación muy inapropiada.
- (C) Complemento predicativo opcional: El adjetivo no es exigido por el verbo, pero añade información sobre el sujeto u objeto: Échame el agua fría; El capitán venía parado, rígido, con las piernas abiertas.
- Posición desplazada: El adjetivo aparece al comienzo de la oración, separado del sujeto por una coma. Dependiendo del significado de la oración, el adjetivo puede recibir una interpretación causal o condicional: Cansada, Laura no bajó a la piscina; Aburrido, se quedó en casa todo el día.
Gradación del adjetivo
Las cualidades expresadas por los adjetivos son graduables y se pueden presentar siguiendo una intensidad. La gradación se refiere a la posibilidad de expresar grados en la cualidad. Los grados del adjetivo son los siguientes:
- Positivo: El adjetivo sin modificar, por ejemplo niño simpático, Juan es bueno, la mesa es cara.
- Comparativo: El adjetivo expresa la intensidad mediante una comparación de la cualidad con la de otro término. Un elemento se denomina primer término de la comparación, y el otro segundo término de la comparación. Existen tres clases del adjetivo comparativo: comparativo de superioridad, comparativo de inferioridad y comparativo de igualdad. El comparativo de superioridad es el que se cuantifica con el adverbio más, y la conjunción que introduce el segundo término de la comparación es que. Ejemplo: Juan es más inteligente que Luis. El comparativo de inferioridad aparece cuantificado con el adverbio menos, y la conjunción que introduce el segundo término es también que. Ejemplo: Juan es menos amable que Luis. Por último, el comparativo de igualdad se cuantifica con el adverbio tan, o con la locución igual de. En el primer caso, el elemento que introduce el segundo término de la comparación es como. Sin embargo, si se utiliza la locución aparece de nuevo la conjunción que. Ejemplos: Juan es tan listo como Luis / Juan es igual de listo que Luis. Hay algunos adjetivos que se llaman comparativos sintéticos, porque proceden directamente del comparativo latino: mejor, menor, peor, inferior, mayor, superior.
- Superlativo. Hay dos tipos: superlativo absoluto y superlativo relativo. El superlativo absoluto indica el grado más alto de una escala. Ejemplos: Alberto es un chico muy listo, Laura es inteligentísima, mi tía es una señora ya muy mayor, esa casa es paupérrima, etc. El superlativo relativo compara la cualidad de alguien o de algo con la de un conjunto, y puede expresarse de dos modos: mediante una construcción especial, en la cual está formada por el artículo seguido de un adverbio de cantidad más un adjetivo. Ejemplos: la más alta ocasión, las menos apropiadas, el menos atrevido, los más amistosos, etc. La otra manera se compone de un artículo y un comparativo sintético. Ejemplos: el mejor de todos, el peor de mis amigos. Además de tener unos comparativos sintéticos, el español dispone también de superlativos sintéticos que derivan directamente del latín. Los siguientes son estos: bueno -> mejor -> óptimo; malo -> peor-> pésimo; pequeño -> menor -> mínimo; grande -> mayor -> máximo, etc.
Restricciones de posición del adjetivo
En este apartado se analizan las restricciones de posición de los adjetivos cuando aparecen dentro del sintagma verbal (en función predicativa) y dentro del sintagma nominal (en función atributiva).
Posición predicativa
Cuando aparece en función predicativa, el adjetivo funciona como un predicado que se combina con un verbo para atribuir una propiedad a una entidad (generalmente el sujeto o el CD de la oración). Puede ser atributo con verbos copulativos (ser, estar) o complemento predicativo con verbos no copulativos (llegar, encontrar…). No todos los adjetivos pueden aparecer en posición predicativa.[4]
- Restricciones según el tipo de adjetivo: los adjetivos relacionales argumentales. En español, sólo los adjetivos relacionales clasificativos pueden aparecer en posición predicativa porque expresan una propiedad (La revista mensual → La revista es mensual, La zona industrial → La zona es industrial). Por el contrario, los adjetivos relacionales argumentales no pueden funcionar como predicados, ya que no califican al sustantivo, sino que introducen un argumento inherente de este (protección aduanera → *la protección es aduanera, producción lechera → *la producción es lechera, moderación salarial → *la moderación es salarial).[5] En otras palabras, el sustantivo junto al adjetivo relacional argumental constituye un conjunto semántico no separable que no admite el uso de un verbo como cópula.
- Restricciones según el tipo de adjetivo: los adjetivos adverbiales. Las diferentes subclases de adjetivos adverbiales presentan restricciones en posición predicativa:[6]
- Modales: normalmente no pueden estar en posición predicativa (*El candidato es probable) salvo que se refieran a nombres que expresan acciones. Este es el caso, por ejemplo, de adjetivos como posible, probable y evidente: La visita es probable.
- Circunstanciales y aspectuales: suelen aceptar la posición predicativa aportando indicaciones de carácter temporal: Los reproches eran frecuentes.
- Marcadores de la intensión o la referencia: estos adjetivos (normalmente antepuestos dentro del SN) no pueden aparecer en posición predicativa: el presunto asesino - *el asesino es presunto. Cuando se posponen al sustantivo o aparecen en oraciones copulativas, , funcionan como adjetivos calificativos que asignan propiedades y ya no son adjetivos adverbiales: un simple compromiso ('mero') → un compromiso simple, es un compromiso simple ('sencillo, muy simple').
- Restricciones según el tipo de verbo: Ser ≠ estar. Entre los adjetivos que pueden aparecer en una oración copulativa, algunos:[7]
- sólo pueden funcionar con ser (los que expresan cualidades esenciales, los adjetivos relacionales clasificativos, y los que entran en las expresiones impersonales –adjetivos adverbiales--): ser español, ser culto, ser venturoso, es inútil que, es necesario que, es imposible que, es frecuente que,
- funcionan sólo con estar (los que expresan cualidades accidentales que pueden cambiar y que indican algo momentáneo, los adjetivos perfectivos y participiales): estar contento, estar, lleno, estar satisfecho,
- funcionan con los dos la mayor parte de los adjetivos calificativos (el sentido cambia según el verbo que aporta diferentes matices: ser indica algo inherente al sustantivo mientras que estar señala algo temporáneo): estar lista ≠ ser lista, ser malo ≠ estar malo.
- Restricciones según el tipo de verbo: Parecer. Este verbo puede tener como atributos tanto adjetivos que funcionan únicamente con el verbo estar como adjetivos que se combinan con el verbo ser: estar cansada, parecer cansada; ser inteligente, parecer inteligente.[8]
- Restricciones según el tipo de verbo: Considerar. Este es un verbo transitivo de complemento predicativo obligatorio. Como ocurre en la categoría de los verbos de juicio, el verbo considerar está seguido por atributos que indican propiedades estables y caracterizadoras o inherentes. Así, se combina con los adjetivos que típicamente acompañan a ser: “Cuando un adjetivo admite ser y estar (ser serio ~ estar serio), los verbos considerar, creer y juzgar eligen la interpretación que corresponde a ser (Te consideraba serio).[3]
Posición atributiva
La posición atributiva del adjetivo corresponde a la posición interna al sintagma nominal, ya sea prenominal o postnominal. El adjetivo atributivo tiene como función principal añadir informaciones descriptivas al núcleo del SN (el sustantivo). Las distintas clases de adjetivos exhiben distintas restricciones con respecto a sus posiciones posibles dentro del contexto atributivo.
Adjetivos calificativos
Los adjetivos calificativos pueden preceder o seguir al nombre dentro del SN. La posición del adjetivo calificativo implica un cambio en la interpretación del SN. Si el adjetivo aparece después del nombre, se interpreta como un modificador especificativo. En este caso, delimita la extensión de significado del nombre, es decir, posee un carácter delimitador, restrictor o especificador: Los estudiantes nuevos llegan hoy (no todos los estudiantes, solo los nuevos). El adjetivo pospuesto permite que el SN sea respuesta a una pregunta orientada a seleccionar un objeto entre otros similares: —¿Qué abrigo te gusta más? — El abrigo gris. Si el adjetivo aparece en posición prenominal, se interpreta como un modificador explicativo. Aporta alguna información sobre el sustantivo, pero no delimita un subconjunto de entidades dentro de la clase que el nombre expresa: La bella ciudad (el hablante no define un subconjunto de ciudades con el adjetivo bella), La dulce melodía. El sintagma nominal con adjetivo antepuesto no puede responder a una pregunta orientada a seleccionar un subconjunto de entidades de la clase expresada por el sustantivo: —¿Qué abrigo te gusta más? — #El gris abrigo (no es una respuesta adecuada). Cuando el SN es indeterminado, la diferencia de posición del adjetivo produce una diferencia de significado más sutil:
a. Ana cree que una periodista importante le solicitará una entrevista.
b. Ana cree que una importante periodista le solicitará una entrevista.[2]
En la oración (a), el hablante podría estar haciendo referencia a muchas periodistas diferentes, indistintamente, sin tener claro si ya existe una determinada que le vaya a solicitar una entrevista. En la oración (b), el hablante asume que existe la periodista y que es importante.
Con algunos adjetivos calificativos concretos, la anteposición o posposición al sustantivo puede provocar un cambio en su significado: Un gran escritor (admiración, importancia) / Un escritor grande (tamaño). En la posición antepuesta, el significado es de tipo evaluativo, valorativo o afectivo. Sin embargo, cuando se coloca detrás del adjetivo, en posición pospuesto, tiene valor literal: pobre hombre (miserable, valorativo) - hombre pobre (sin recursos económicos, literal). Si el adjetivo ya por sí mismo tiene un significado valorativo o afectivo, se antepone o pospone sin alteración de significado: Una maravillosa experiencia - una experiencia maravillosa; Un importante cargo – un cargo importante; Contempla la mar inmensa – Contempla la inmensa mar.
Dentro de los adjetivos calificativos, los adjetivos perfectivos y participiales (que muestran el resultado de un proceso) suelen colocarse pospuestos al núcleo: Los libros vendidos ayer (*los vendidos ayer libros) ; el hombre muerto (*el muerto hombre); una niña descalza (*una descalza niña).
Clases de adjetivos que ocupan una posición fija
Los adjetivos relacionales siempre aparecen pospuestos al nombre: ambiente universitario (*universitario ambiente); género literario (*literario género); programa televisivo (*televisivo programa). Debe tenerse en cuenta que numerosas formas adjetivales pueden comportarse como relacionales o como calificativos en función del contexto, a veces sin grandes diferencias de significado. Cuando aparecen antepuestos, es imposible su interpretación como relacionales, y se interpretan necesariamente como calificativos. Por ejemplo, en una ceremonia religiosa, el adjetivo es relacional ('ceremonia de tipo religioso'), frente a su (muy) religioso silencio, donde el adjetivo necesariamente se interpreta como calificativo ('un silencio total') y el adjetivo se puede graduar.
Dentro de los adjetivos adverbiales, los adjetivos modales y los modificadores de la intensión y la referencia suelen aparecer antepuestos (El presunto asesino de María / *El asesino presunto de María). Los que pueden anteponerse y posponerse generalmente cambian de significado: Es un auténtico genio / Eso es genio auténtico. Eso es un simple trámite / Eso es un trámite simple.
Los adjetivos circunstanciales y aspectuales, que modifican aspectos temporales del nombre, pueden aparecer antepuestos y pospuestos: el actual presidente / el presidente actual. Sin embargo, en muchos casos solo se tiene la lectura circunstancial (o esta es la lectura preferida) cuando están antepuestos: Mi viejo profesor ('profesor desde hace años') / mi profesor viejo ('de mucha edad'); Nuevo libro ('que sustituye al antiguo') / libro nuevo ('que no se ha utilizado aún').
El adjetivo en el idioma inglés
Tipos o clases de adjetivos
Al igual que en español, en inglés los adjetivos se clasifican en diversos tipos según diferentes criterios. En las clasificaciones léxico-semánticas de Biber et al.[9] y Huddleston et al.,[10] se observan las siguientes clases, que se irán comparando con las clases del español.
Adjetivos calificativos
Los denominados descriptors del inglés se corresponden principalmente con los adjetivos calificativos del español; ambos tipos expresan cualidades perceptibles o medibles, como color, tamaño, edad o evaluación (como green, big, long, old, nice), y suelen ser graduables (extremely big, too long, very old, really nice). Todas estas subclases son equivalentes en inglés y español. En español, también se encuentran dentro de los calificativos los adjetivos perfectivos (muerto, descalzo, lleno) y los elativos (fabuloso, alucinante, maravilloso). Los perfectivos no suelen aislarse como una categoría propia dentro de los descriptors y tampoco los elativos o de grado extremo,[2][11] aunque, por su fuerte contenido expresivo, se denominan expressive attributives en muchas gramáticas inglesas.[12][13]
Dentro de los descriptors también se incluyen algunos adjetivos que en español estarían dentro de los adjetivos adverbiales circunstanciales, como daily coffee, early meeting o recent job; otros adjetivos como nuevo o viejo, que en español pueden ser circunstanciales (su nuevo disco) o calificativos (un disco muy nuevo) se incluyen en ambos casos en la clase de los descriptors, sin diferenciación.
El grupo de los descriptors, por tanto, incluye como un subconjunto los calificativos, y añade también a los adjetivos adverbiales.[2][11]
Adjetivos relacionales
El segundo gran grupo de adjetivos en inglés son los classifier adjectives. Estos equivalen a los adjetivos relacionales clasificativos del español. Los adjetivos relacionales son, por lo general, adjetivos derivados desde sustantivos y su función, tanto en español como en inglés, es delimitar y clasificar, mas no describir al sustantivo.[11]
Las características que comparten en ambos idiomas es que son adjetivos no graduables (This solar cream - *This cream is very solar). Además, no pueden ser predicados en oraciones copulativas (comercial exchange, pero no *The exchange is comercial).[2][12]
Las subcategorías de los classifier adjectives son:
- Relational/classificational/restrictive: son aquellos adjetivos que delimitan la referencia del sustantivo (como final problem, previous minister, entire town, main character).
- Topical: otorgan al sustantivo al que modifican una cualidad clasificadora, indicando el área temática o las relaciones que este expresa, en relación con el sustantivo del que deriva el adjetivo (como oral, official, chemical).
- Affiliative: se trata de aquellos adjetivos que designan nacionalidad o grupo religioso al que pertenece el sustantivo al que modifican (como French, Chinese, Christian).[11]
Los classifiers en conjunto equivaldrían a los clasificativos del español, mientras que la otra categoría de los relacionales del español, los adjetivos argumentales, carecen de equivalencia, pues generalmente se expresan mediante sustantivos en inglés (la producción lechera - the milk production). Por tanto, aunque los adjetivos relacionales del español podrían equipararse a los classifier adjectives del inglés, estos solo representan una parte de los relacionales.[2]
Adjetivos modales
Se trata de aquellos que no describen una propiedad estable del sustantivo, sino que introducen un matiz de modalidad: algo es presunto, supuesto, aparente, posible… según la información que tenemos.
En inglés los adjetivos con ese significado modal son los llamados modal attributives. Estos adjetivos, como actual, likely y possible, cuentan con adverbios análogos que funcionan como adjuntos en las estructuras oracionales relacionadas (related clausal constructions): Esa es una posible respuesta adecuada – That is a possible appropriate response; Posiblemente, esa es una respuesta adecuada – Possibly, that is an appropriate response.[2][12]
Adjetivos marcadores de la referencia
Los adjetivos marcadores de la intensión o la referencia en inglés se encuentran dentro de la categoría de degree and quantifying particularizing attributives y señalan que el referente es el único, el principal y el específico que el hablante tiene en mente. En ambas lenguas son adjetivos prenominales, no son graduables y nunca pueden ser predicativos.[2][12]
Adjetivos determinativos
Los adjetivos determinativos son elementos como numeroso o cierto (numerosos niños, ciertos problemas). Se denominan determinativos porque permiten, igual que los determinantes, que un sustantivo aparezca en una oración como sujeto: *Niños llegan tarde – Numerosos niños llegan tarde. La gramática española los considera adjetivos porque pueden aparecer predicativamente en algunos usos y pueden admitir gradación.
En inglés, dada la cercanía de estos adjetivos a la clase de los determinantes, se les trata como determinatives, que funcionan atributivamente como determiners, nunca como predicativos, y no entran, por tanto, en la categoría de adjetivo. Sin embargo, se reconoce que en algunos casos puede haber un doble valor, pudiendo actuar como determinative o adjective. Como es el caso de various y certain (Certain people left early, frente a I am certain about that). Cuando estas palabras funcionan como determiners, no son adjetivos ni pueden ocupar posiciones propias del adjetivo. Así, el inglés diferencia dos clases léxicas.[2][12]
Funciones (o posiciones) del adjetivo
En inglés, al igual que en español, los adjetivos pueden ocupar diversas posiciones dentro de la oración, coincidiendo algunas de estas con las que desarrollan los adjetivos en español. En inglés, las posiciones se denominan functions, pues están relacionadas con la función sintáctica del adjetivo en dicha posición.
Posición atributiva
La posición atributiva (interna al sintagma nominal) del español se corresponde con dos functions. Por un lado, con la attributive, la posición interna al sintagma nominal en la que el adjetivo aparece antepuesto al núcleo (como en small garden, popular ballads). Por otro, con la postpositive, la posición interna al sintagma nominal en la que el adjetivo aparece pospuesto al núcleo. Esta última posición suele darse tras los pronombres indefinidos acabados en -body, -one, -thing, -where (como en someone young, somewhere new). A diferencia del español, los adjetivos postpositivos son los menos frecuentes en inglés, puesto que los adjetivos solo pueden aparecer en esta posición bajo severas restricciones sintácticas (como en president elect, something unusual).[2][12][14]
Posición predicativa
La posición predicativa del español se corresponde con los predicative adjectives. Estos aparecen en el predicado de una oración copulativa o funcionan como complemento predicativo del sujeto o del complemento directo, con verbos como be, seem, find, become, feel, look, sound, etc. (como en He seems careless, The children are happy) También se les llama predicative complements.[2][12][14]
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| Pospositiva | Something useful |
Construcciones resultativas
Dentro de la posición predicativa del adjetivo en inglés, existe la resultative construction. En esta, el adjetivo expresa el resultado de la acción expresada por el verbo, como en John hammered the metal flat, es decir, Juan martilleó el metal (hasta que quedó) plano.
Mientras que estas construcciones son muy productivas en inglés, en español la productividad es muy escasa y está muy restringida. Las construcciones más cercanas, aceptadas y frecuentes, son aquellas en las que aparecen verbos de proceso, donde el estado que expresa el adjetivo en cierta manera ya está implícito en el propio verbo. Se trata de construcciones del tipo de cortó la hierba corta, Pedro pintó la casa verde, Trazó el círculo bien trazado. Estas no son consideradas construcciones resultativas propiamente dichas y, ante todo, carecen de la productividad y libertad de formación del inglés.[12][15][16]
Posición desplazada
La posición desplazada del español en la que el adjetivo aparece al inicio de la oración para transmitir un significado de tipo causal o condicional, según la oración, es llevada a cabo en inglés por los llamados predicative adjuncts o detached predicatives, que funcionan de la misma manera.[2][11][12]
Restricciones de posición del adjetivo
En inglés, la mayoría de los adjetivos pueden aparecer en cualquier posición (Attributive: happy people; Predicative: they are happy; Postpositive: someone happy). Sin embargo, algunos adjetivos solo pueden ocupar la posición atributiva (a mere child, pero no *the child is mere).
También se da el caso de que algunos adjetivos no pueden desarrollar nunca la función atributiva (the girl is asleep, pero no *the asleep girl), que es el caso de algunos adjetivos perfectivos. Asimismo, es el de muchos adjetivos predicativos que habitualmente aparecen acompañados por un complemento preposicional u oracional, lo que hace que no puedan ocupar esta posición (a suitable actor/an actor suitable for the part frente a *a suitable for the part actor).
En muchos casos, el cambio de un adjetivo de posición atributiva a predicativa supone un cambio en el significado del adjetivo: the late queen (attributive: 'recientemente fallecida') frente a the queen is late (predicative: 'tarde, con retraso'). Asimismo, esto puede suceder entre la attributive y la postpostive function, como en the present members ('actuales') frente a the members present ('presentes'), situación que también se puede dar en español con el adjetivo en posición atributiva pre- o posnominal.
Si un adjetivo es predicativo, también podrá funcionar en posición pospositiva (sujetos a las restricciones sintácticas). De igual manera, si un adjetivo puede funcionar como adjunct en posición desplazada, también puede hacerlo como complement en posición predicativa.[2][11][12][14]