Anaschisma
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Anaschisma ("destrozado") es un género extinto de temnospondilos del Triásico Tardío que vivió en América del Norte. Fue muy común en el Suroeste de Estados Unidos.
| Anaschisma | ||
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| Rango temporal: 228 Ma - 216 Ma Triásico Superior | ||
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Esqueleto de Anaschisma en el Museo Americano de Historia Natural. | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Animalia | |
| Filo: | Chordata | |
| Clase: | Amphibia | |
| Orden: | †Temnospondyli | |
| Suborden: | †Stereospondyli | |
| Familia: | †Metoposauridae | |
| Género: |
†Anaschisma Branson, 1905 | |
| Especies | ||
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| Sinonimia | ||
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Descubrimiento e investigación
La mayoría de los fósiles de Anaschisma se han encontrado en los Estados Unidos, muchos en Arizona en la formación de Chinle, pero también se han encontrado en la India, en la formación de Maleri. Esto sugiere una extensión más amplia de estos anfibios de la que se creía previamente. Otros lugares conocidos en los Estados Unidos incluyen: Nuevo México - Formación de Garita Creek, Formación del Bosque Petrificado y Formación Bluewater Creek, Pensilvania - Formación New Oxford, Texas - Formación Tecovas y Wyoming - Formación Popo Agie, Grupo Chugwater.[1] Algunos metoposáuridos, como M. diagnosticus y M. iyazidi, comparten tantas características con A. browni y K. perfectus que fue difícil diferenciarlos para crear una filogenia precisa.[2] Muchos paleontólogos piensan que la posición lagrimal es un indicador taxonómico pobre, ya que muy difícil de determinar en muchos especímenes. Sin embargo, los metoposáuridos varían en tan pocas características taxonómicas que es imprudente abandonar cualquier cosa que pueda ser importante y distintiva.[2]

El género se llamó antes Buettneria por Case en 1922, pero en 2007, B.D. Mueller se dio cuenta de que el nombre Buettneria ya había sido usado para un grillo de arbusto de la República del Congo, por lo que Mueller renombró el género como Koskinonodon.[3] El nombre Koskinonodon representa el sinónimo genérico más antiguo del nombre anterior, Buettneria de Case, que estaba disponible.[4] Hubo algunos esfuerzos tratando de favorecer al anfibio Koskinonodon de que mantuviera el nombre Buettneria en lugar del grillo de arbusto, citando pruebas de que el nombre del anfibio es mucho más conocido y ampliamente utilizado.[3] Buettneria de Simroth fue considerado como nomen oblitum, que significa no utilizado en la comunidad científica, casi continuamente desde que se le dio el nombre en 1888, con solo unos pocos casos de uso. El nombre del anfibio fósil Buettneria, sin embargo, se ha utilizado más de 75 veces en la literatura científica y libros en los últimos 85 años.[3] A pesar de sus esfuerzos, el nombre del anfibio se cambió a Koskinonodon. El final de su nombre de género, -odon, significa que tiene una forma específica del diente.
Koskinonodon perfectus: Esta especie difiere de Buettnerpeton bakeri en que el lagrimal se encuentra en la órbita.[2] Fue nombrado por Case en 1922.
Un estudio publicado en 2017 determinó que un género contemporáneo, Apachesaurus, en realidad es una etapa juvenil de Anaschisma.[5]
Descripción
Tenía un cráneo de aproximadamente 62 centímetros y alcanzaba los 3 metros (9.8 ft) de longitud.[6] El cráneo de Koskinonodon difiere de los cráneos de otros organismos estrechamente relacionados por algunos rasgos. Es más ancho en general y cuenta con cuencas para los ojos que son muy anteriores y orientadas hacia adelante, más que sus familiares contemporáneos.[1] Además, el cráneo posee canales mucosos prominentes, los cuales son usados para transportar la mucosidad, así como grandes narinas externas.[7] Adicionalmente, el maxilar es relativamente débil y delgado, usado solo para sostener sus dientes.[7] Sus grandes mandíbulas pueden haber tenido muchos dientes a la vez, tal vez incluso más de 100 de cada lado de sus mandíbulas y maxilares, pero el número real variaría constantemente a lo largo de la vida del animal debido a causas naturales tales como las luchas, el comer, enfermedades, etc.[7] El gran tamaño del cráneo es uno de los rasgos más definitorios del género Anaschisma y sus especies.[7]
Otros rasgos menores del cráneo que caracterizan a Anaschisma son: el alargamiento del lacrimal, acortamiento del prefrontal, reducción de la interclavícula,y el más característico que es que el centro del lacrimal entra en el margen de la órbita ocular.[8] Si bien el prefrontal corto es una característica de la familia Metoposauridae, se encuentra más recortado en Anaschisma.[9] La interclavícula es reducida de modo que tiene muchos agujeros hexagonales así como surcos y crestas.[9] El cráneo de Anaschisma además está cubierto por esta ornamentación reticulada.[10] Algunos investigadores consideran que Anachisma tiene un proceso posterior de la interclavícula incluso más corto, lo cual puede diferenciarlo de otras especies cercanamente relacionadas, mientras que otros creen que no hay suficiente información para hacer esa distinción.[9] Anaschisma también tenía opistóticos osificados, los huesos que rodean al oído interno situados en el extremo posterior.[10]

Anaschisma tenía dientes agudos y afilados para capturar y matar a sus presas. Tenían dientes marginales así como dientes más grandes en el paladar, más exactamente dientes en el palatino y el ectopterigoides.[9] Tenía dos tipos básicos de dientes: grandes con surcos someros y pequeños con surcos profundos. Estos surcos corrían a lo largo de la longitud de la pieza dental y ayudaban a los animales a atrapar presas.[11] Los dientes son alargados labio-lingualmente en su base y se dirigen hacia atrás, mediodistalmente, en su punta. En el medio, ya no son alargados sino que adquieren una forma circular.[11] Estas adaptaciones dentales incrementaban la habilidad de Anaschisma de capturar animales; los dientes estaban optimizados para punzar a las presas y no permitirles escapar, resistiendo la fuerza de flexión aplicada por un organismo luchando, y propagando roturas en las partes duras de un objeto, como un hueso, permitiéndole una deglución y digestión más fácil.[11]
Anaschisma tenía una cola ancha y poderosa, en forma de cuña que usaría para nadar cazar y posiblemente defenderse.[8] Esta no era tan alargada como la de los cocodrilos modernos, sino más corta y fuerte de modo que podría realizar rápidos brincos hacia arriba para capturar a sus presas antes de que escaparan.[8] Las patas de Anaschisma presentaban una postura extendida hacia los lados, siendo cortas con cuatro dígitos en cada mano y cinco en los pies.[8] Anaschisma probablemente pasaba mucho tiempo sin moverse, esperando a sus víctimas, por lo que sus pequeñas patas rechonchas eran suficientes en su ambiente.
Ecología

Se cree que era un depredador de emboscada. Estos animales fueron parte de la familia Metoposauridae, la cual lleno el nicho ecológico de cocodrilos en el Triásico. Es probable que se extinguieran durante el evento de extinción masiva del Triásico-Jurásico , junto con la mayoría de otros grandes anfibios, la clase de Conodones y el 34% de todos los géneros marinos. Se desconoce qué causó esta extinción masiva ; las hipótesis incluyen enormes erupciones volcánicas (la provincia magmática del Atlántico Central es un excelente ejemplo), el cambio climático, la acidificación oceánica o el impacto de un asteroide. Sin embargo, se sabe que más de la mitad de las especies que vivían en la Tierra en ese momento se extinguieron a causa de este evento. Vivió junto con muchos otros anfibios más pequeños, y sus fósiles también se encuentran comúnmente con fósiles de fitosaurios . El estilo de caza de Anaschisma consistía en tumbarse en el fondo de un pantano poco profundo, esperando a que un pez, crustáceo, anfibio pequeño o incluso un fitosaurio joven pasara por allí. Cuando avistaba una presa, usaba sus enormes mandíbulas para engullirla y consumirla. Algunas adaptaciones particulares sugieren que Koskinonodon tenía este estilo de vida acuático. En primer lugar, tenían líneas laterales formadas por los surcos sensoriales. Estos son útiles para detectar cambios en la presión del agua provocados por los movimientos de natación de los organismos cercanos. Sus extremidades extendidas también estaban adaptadas para el agua. No se moverían con rapidez ni eficiencia en tierra, aunque es posible que lo hicieran para encontrar otra charca con más alimento u otros recursos. Se han encontrado fosas comunes, que se cree que son el resultado de un grupo de estos animales que se reunieron en una charca de agua marchita durante una sequía y todos perecieron porque el agua nunca se reponía.[12][13][14]