Atabey

divinidad femenina From Wikipedia, the free encyclopedia

Atabey es el nombre de una divinidad femenina de los taínos, pueblo casi extinto, de origen arahuaco que ocupó una gran parte del archipiélago de las Antillas, ribereño del mar Caribe. En la mitología taína, Atabey era el principio femenino del mundo, y fue madre de Yúcahu, el principal dios de los taínos que, entre otros atributos, era la divinidad de la yuca. La concepción de Yúcahu en Atabey se realizó sin mediación de ninguna potencia masculina, por lo que Yúcahu no tuvo padre y Atabey es el principio de los demás dioses. Además de ser diosa madre, Atabey fue divinidad de la Luna, el mar, la fertilidad y el nacimiento. Los taínos rendían honores a esta diosa, y probablemente una de sus representaciones corresponda con un ser híbrido entre mujer y rana, como aparece en petroglifos del Centro Ceremonial Indígena de Caguana.

Ilustración de uno de los petroglifos de Caguana en los que aparece un ser híbrido entre mujer y rana que probablemente representaba a Atabey.

Nombres

Además de su caracterización como deidad maternal asociada a las aguas y la fertilidad, las fuentes etnohistóricas tempranas indican que Atabey era conocida mediante varios nombres. En la Relación acerca de las antigüedades de los indios de fray Ramón Pané (c. 1498), considerada el testimonio etnográfico más temprano sobre la religión taína, se afirma que la madre del Ser Supremo recibía cinco denominaciones.[1] El manuscrito original de la obra no se conserva y la información procede de tradiciones textuales indirectas transmitidas por cronistas del siglo XVI, especialmente Pedro Mártir de Anglería, Bartolomé de Las Casas y la versión italiana publicada por Alfonso de Ulloa.[2][3][4] Estas versiones presentan divergencias ortográficas y de segmentación que reflejan los problemas de transmisión textual de la obra y han dado lugar a distintas interpretaciones sobre la forma original de los nombres atribuidos a la deidad.[5][nota 1]

La historia de la investigación ha propuesto diversas interpretaciones sobre los significados de los nombres asociados a Atabey. A partir del análisis filológico y comparativo de las fuentes coloniales, José Juan Arrom propuso interpretar el teónimo Atabey como una expresión vinculada a la idea de «madre de las aguas» o «madre primordial», dentro del complejo simbólico de la religiosidad taína.[6] [7]

Las diferencias entre las listas de nombres transmitidas por Anglería y Ulloa han sido explicadas de diversas maneras en la historiografía. Algunos estudios han atribuido estas variantes a procesos de transmisión textual como la latinización de nombres indígenas, vacilaciones grafemáticas o fusión de palabras durante la copia de los manuscritos.[8][9]

En la literatura

La simbología de Atabey (y de su avatar Guabancex) es uno de los cimientos temáticos fundamentales del thriller histórico Los hijos de la Diosa Huracán, de la escritora Daína Chaviano (Grijalbo-Random House, 2019). En la novela, esta deidad es personaje y elemento clave para desarrollar y resolver los misterios de la trama.

Notas

  1. El texto original de la Relación redactado por Pané hacia 1498 no se conserva. Los testimonios disponibles proceden principalmente de la síntesis latina de Pedro Mártir de Anglería y de la tradición textual vinculada a la Historia del Almirante atribuida a Fernando Colón, transmitida en italiano por Alfonso de Ulloa.

Referencias

Véase también

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