Belzeba
personaje del cómic erótico italiano creado por Sandro Angiolini
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Belzeba figlia del Diavolo (lit., Belzeba, hija del diablo) es un personaje de cómic que tuvo una primera versión creada por Paolo Trivellato y Stellio Fenzo en 1972 para la editorial Ediperiodici[1] y su versión más conocida fue creada por Sandro Angiolini (1920-1985) con algunos aspectos de personalidad aportados por Renzo Barbieri en 1977, para la línea de cómic erótico Fumetti per adulti de la editorial italiana EdiFumetto,[2][3][4] fundada por el propio Barbieri.[5] Fue creada en respuesta a la popularidad de Lucifera[3] y como parte de una moda italiana de cómics eróticos de terror, protagonizados por mujeres con características sobrenaturales y nombres "diabólicos" iniciada por Jacula, creada por Barbieri y Giorgio Cavedon.[5]
Belzeba es un personaje nacido del vientre de una vaca monstruosa, hija del Diablo, quien la envía a la Tierra para desbaratar los planes de Tomás de Torquemada, Inquisidor General de Castilla y Aragón durante el reinado de los Reyes Católicos.[6] Concebida como un personaje astuto, cruel y lascivo, la «Princesa del Infierno» se caracteriza por su condición hermafrodita.[7]
Publicación
Una primera versión de Belzeba apareció en I notturni #4 en diciembre de 1972 escrita por Paolo Trivellato con diseño da Stelio Fenzo.[1] El título Belzeba se publicó en por treinta número de 1977 a 1979,[1][8] realizado por el estudio Sandro Angiolini, con portadas de Primo Marcarini, Emanuele Taglietti y Alessandro Biffignandi.[3] Contó con dos suplementos uno al #6 («I mori lussuriosi») y otro publicado en I notturni #24 («Belzeba e il cavalieri», junio de 1978).[1][9][10]
Otras historias de Belzeba aparecieron en I nobel di fummetto #63 (reimpresión de «La regina dell'Inferno», mayo de 1978),[11][12][13] Orror (julio de 1977-mayo de 1988)[14] y Collana Spekton #4 (reimpresiones, 1993)[15] y Serie argento III #8 («Figlia del demonio», julio del 2000),[16] además de que Belzeba fue reimpresa en Figlia del pecatto #1-6 (junio a noviembre de 1982).[17]
Belzeba y los demás títulos protagonizados por personajes femeninos sobrenaturales de horror erótico desaparecieron en Italia durante la década de 1980, debido a la competencia del contenido erótico en video.[5]
Edición en España

En España las historias de Belzeba fueron publicadas por Ediciones Zinco y Edicomic a partir de 1984 en Hembras Peligrosas, una publicación compilatoria mensual, en blanco y negro, de 64 páginas más cubiertas.[18] Hembras Peligrosas se publicó por 101 números y cada ejemplar incluía tres historias de tres personajes diferentes; además de Belzeba aparecían personajes como Naga la Maga, Ulula la Mujer Lobo, Zora la Vampira, Lady Domina, Astrid la Hechicera, La Mosquetera y Texana la Vaquera.
Contenido
Angiolini construyó una saga plena de sangre, violencia y horror, impregnada de humor negro con su característico estilo erótico y grotesco, puntualmente explícito, rozando a menudo lo vulgar. Una saga que gira sobre el enfrentamiento entre Belzeba y el implacable inquisidor general.
Belzeba, hija del Diablo

Belzeba, pese a su condición hermafrodita se presenta con aspecto completamente femenino, como una mujer rubia –de corta cabellera con dos mechones erguidos a modo de cuernos-, hermosa y de formas rotundas. Amoral, perversa, sádica y sexualmente liberada—cuando fue creada aún se experimentaban las consecuencias de la revolución sexual—, carece de cortapisa alguna a la hora de utilizar la violencia para librarse de sus oponentes o para lograr sus propósitos, ni freno moral alguno para disfrutar de unos insaciables apetitos sexuales de connotaciones sádicas, con hombres y con mujeres.
Concebida como un divertimento erótico, en la serie subyace una crítica a la hipocresía y la represión sexual encarnadas en la naturaleza totalitaria de la Inquisición y en la política autoritaria de los Reyes Católicos. Una crítica que en el desarrollo del argumento no se plantea de forma maniquea, pues no se contrapone la imagen negativa del catolicismo integrista con la actitud liberada y pagana de la protagonista –y su padre, Satanás-, pues Belzeba es un personaje muy ambiguo que, si en ocasiones puede actuar con cierto impulso justiciero, por lo general es tan cruel y despiadada como Torquemada, aunque su lucha contra el poder puede despertar en el lector ciertas simpatías contestatarias.
Regodeándose en todo tipo de situaciones escabrosas en las que aparece una nómina casi completa de parafilias, la serie posee un enfoque completamente desprejuiciado, evitando cualquier coartada moralista a la hora de abordar la temática sexual.
Personajes
Planteada como una sucesión de episodios vinculados entre sí dentro del argumento principal—el enfrentamiento entre la amoralidad sexual representada por Belzeba y la hipócrita represión encarnada por Torquemada—, por la serie desfilan diversos personajes perfilados con el estilo casi caricaturista de Angiolini.
- Tomás de Torquemada, inteligente, cruel, sádico, no duda en cometer todo tipo de atrocidades con tal de mantener y acrecentar su posición de poder dentro de la Corona española y de destruir a su principal oponente, la hija del Diablo. Estricto moralista sexual, disfruta en secreto vistiéndose con lencería femenina. Su peculiar método de exorcismo pasa por «expulsar» al demonio de turno penetrando sexualmente a la víctima de la posesión.
- La reina Isabel de Castilla, fogosa e insatisfecha sexualmente, convierte de manera puntual a Belzeba en su amante y aliada para intentar anular el poder que Torquemada ha acumulado como Inquisidor y como confesor real.
- El rey Fernando de Aragón, indolente y poco espabilado, consiente la concentración de poder de Torquemada y no se entera de la cornamenta con la que suele adornar su cabeza la reina.
- Fray Jacinto, secretario del Inquisdor y víctima propicia de su furia, progresivamente va perdiendo partes de su cuerpo con cada castigo de su amo: ojo, oreja, mano, pierna, glúteo…
- El príncipe Consalvo, bello y ambicioso hermano del rey, se alía puntualmente con Belzeba en su intento de alcanzar el trono. Su atracción hacia la hija del Diablo—recíproca—se mantiene incluso después de descubrir su condición hermafrodita.
- Jen-Haro, pícaro suplantador de la identidad de un torturador chino, acaba siendo vampirizado y es el más leal amigo de Belzeba.
- Abacuc el mago.