Breda M30
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La Breda M30, cuya designación oficial era Fucile Mitragliatore Breda Modello 30 (Fusil Ametrallador Breda Modelo 30, en italiano), fue la ametralladora ligera estándar del Regio Esercito durante la Segunda Guerra Mundial.[2] Esta ametralladora fue suministrada a las escuadras de la infantería italiana para incrementar su poder de fuego. Tenía muchos problemas, como encasquillamientos y sobrecalentamiento. Era alimentada desde un cargador plegable, llenado mediante peines de 20 cartuchos. A pesar de todas sus fallas, formó la principal base de fuego de apoyo para las unidades de infantería durante la guerra.[3]
| Breda M30 | ||
|---|---|---|
|
Una Breda M30. | ||
| Tipo | Ametralladora ligera | |
| País de origen |
| |
| Historia de servicio | ||
| En servicio | 1930-1945 | |
| Operadores | véase Usuarios | |
| Guerras |
Pacificación de Libia Segunda guerra ítalo-etíope Guerra civil española Segunda Guerra Mundial | |
| Historia de producción | ||
| Diseñada | 1930 | |
| Fabricante | Breda Meccanica Bresciana | |
| Producida | 1930-1945 | |
| Cantidad | 30.000 (1940) | |
| Variantes | véase Variantes | |
| Especificaciones | ||
| Peso | 10,6 kg | |
| Longitud | 1.230 mm[1] | |
| Longitud del cañón | 450 mm | |
| Munición |
6,5 x 52 Carcano 7,35 x 51 Carcano (Breda M38) | |
| Calibre |
6,5 mm 7,35 mm | |
| Sistema de disparo | Retroceso de masas, cerrojo cerrado | |
| Cadencia de tiro |
500 disparos/minuto (teórica) 150 disparos/minuto (práctica)[1] | |
| Alcance efectivo | 1.000 m[1] | |
| Alcance máximo | 2.800 m[1] | |
| Cargador | plegable recto, alimentado mediante peines de 20 cartuchos | |
| Velocidad máxima | 620 m/s[1] | |
Trasfondo
Después de la Primera Guerra Mundial, el Regio Esercito buscaba una nueva ametralladora ligera para reemplazar a la SIA Modelo 1918,[4] que había sido adoptada en los últimos meses de la guerra.[5]
A inicios de la década de 1920 se organizó un concurso para evaluar varios modelos de ametralladoras ligeras, siendo las principales la Fiat Modelo 1926 y la Breda 5C,[6] que más tarde fueron la Fiat Modelo 1928 y la Breda 5GF.[7] Aunque ambos diseños no fueron considerados del todo satisfactorios, el Regio Esercito finalmente eligió una versión mejorada de la Breda que era más sencilla de fabricar. Se refinó el diseño de la Breda 5GF y finalmente entró en servicio con la designación M30.[7][8] Después de la adopción de la Breda M30, el Regio Esercito continuó probando otras ametralladoras, tales como la Brixia 930[9][10] de la MBT y varios modelos de las empresas Scotti, SISTAR y OMI.[11]
Diseño
La Breda M30 era una ametralladora ligera, alimentada desde el lado derecho mediante un cargador. El cargador era plegable y estaba unido al arma mediante una bisagra. Este era alimentado mediante peines de 20 cartuchos. Si el cargador o su bisagra/retén resultaban dañados, el arma era inutilizada.[2] Tenía una culata de madera y un bípode plegable bajo el cañón.
Su cerrojo se parece al del fusil antitanque Solothurn S-18/100, ya que emplea un anillo de acerrojado en la recámara. El cerrojo se encaja en el anillo mientras este avanza junto con el cañón 9,5 cm, girando el anillo y cerrando la recámara, para disparar la ametralladora. El corto retroceso libera el cerrojo, mientras que la alta presión dentro de la recámara expulsa el casquillo vacío y hace retroceder al cerrojo para iniciar el ciclo operativo.[12] Aunque algunas fuentes clasifican este sistema como retroceso retrasado,[2][13] otras lo describen como recarga por retroceso.[14][15] Sin embargo, el cerrojo no gira cuando se libera, haciendo que los casquillos sean eyectados violentamente de la recámara sin ninguna extracción primaria.[12] Para asegurar una extracción fiable, la ametralladora tenía una bomba de aceite en la parte superior del cajón de mecanismos que lubricaba cada cartucho antes de ser introducido en la recámara. Los cartuchos aceitados atraían polvo y arena, bloqueando el mecanismo en ambientes arenosos y polvorientos.[2][15][16] Una ventaja del diseño de la Breda era que tenía cañón de cambio rápido, lo cual era una novedad a inicios de la década de 1920.[12]
Como la recámara y el cañón de un arma automática se calientan al disparar ráfagas continuas, la excesiva temperatura puede provocar que el cartucho introducido en la recámara se "encienda" sin intervención del tirador. Como disparaba a cerrojo cerrado, la Breda M30 no podía beneficiarse de las propiedades del enfriamiento por la circulación del aire como las armas que disparaban a cerrojo abierto, haciendo que el "encendido" de cartuchos sea un riesgo presente en ella.[17]
La mayoría de las Breda M30 disparaban el cartucho 6,5 x 52 Carcano, mientras que las versiones de exportación fueron calibradas para los cartuchos 7 x 57 Mauser y 7,92 x 57 Mauser: las ametralladoras de 7 mm fueron vendidas a algunos países sudamericanos y las de 7,92 mm fueron compradas por los países bálticos.[18] En 1938, el Regio Esercito introdujo el cartucho 7,35 x 51 Carcano en un intento por incrementar la letalidad de sus fusiles y ametralladoras ligeras en servicio,[19] pero finalmente solo unas cuantas ametralladoras fueron recalibradas para el nuevo cartucho.[15]
Según Pignato, era un arma bien construida a pesar de su cargador bastante delicado. También precisaba una gran cantidad de fresado y torneado para su producción, haciendo que sea bastante más costosa en compración a las ametralladoras ligeras empleadas por los otros países beligerantes durante la Segunda Guerra Mundial.[16]
Variantes

Todas las variantes de la ametralladora Breda tenían el mismo sistema y empleaban un cargador plegable de 20 cartuchos.[20]
- Breda Modelo 5C − Prototipo, montada sobre trípode. Estaba equipada con agarraderas tipo mango de pala y una culata de madera desmontable.[21] Se construyeron 2.000 ametralladoras. En 1929, su designación fue oficialmente cambiada a Breda Modelo C.[6]
- Breda Modelo 5G − Prototipo, el trípode fue reemplazado por un bípode y se le añadieron una culata de madera fija y un pistolete, además de un monópode retráctil.[22] Se construyeron 700 ametralladoras. Su desginación fue inicialmente cambiada a Breda Modelo 5GF y después a Breda Modelo 29.[7]
- Breda M30 − Modelo de serie, con pistolete inclinado.[23]
- Breda M38 − Modelo de serie calibrado para el cartucho 7,35 x 51 Carcano.[24]
Historial de combate
En las unidades del Regio Esercito, a cada escuadra se le suministraba una Breda M30 (la dotación estándar era de 24 a 27 por batallón), aunque en 1938 se cambió a dos armas por escuadra.[2][25] Una compañía de infantería italiana podía tener unas 6 ametralladoras en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial (dos por pelotón), pero esta cifra se incrementó a 12 durante la mayor parte de la guerra (cuatro por pelotón).
Un pelotón de infantería estaba dividido en dos grandes secciones, cada una de 20 hombres, que a su vez eran divididas en escuadras de fusiles y ametralladoras ligeras. La sección estaba al mando de un sargento, mientras que un cabo controlaba cada escuadra de ametralladoras ligeras. Esta última estaba compuesta por dos Breda M30, con un cabo tirador, un tirador auxiliar y dos transportadores de munición.[25] El balance de la sección se hallaba en la escuadra de fusiles de 11 hombres. Debido a la importancia de su poder de fuego adicional, la Breda M30 era frecuentemente puesta en manos del soldado más capaz de la escuadra (al contrario de otros ejércitos de la época, no era extraño ver a suboficiales transportando la ametralladora de la escuadra). El manual del Regio Esercito indicaba que las tres escuadras debían operar como elementos distintos, con las dos ametralladoras ligeras apoyándose mutuamente y también el avance de la escuadra de fusiles hacia su objetivo.[25] En aquel entonces, la mayoría de ejércitos suministraban una ametralladora ligera a cada sección/escuadra, que eran apenas la mitad de la escuadra italiana, que era más grande a fin de mantener una potencia de fuego decente durante el avance. Las armas individuales suministradas eran pistolas para cada cabo tirador, una carabina para el sargento y fusiles para los demás soldados.
La Breda M30 fue empleada por primera vez en combate durante las últimas etapas de la pacificación de Libia. Fue desplegada en todos los frentes donde participaron tropas italianas, tales como la segunda guerra ítalo-etíope, la guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial.
El Heer adoptó la Breda M30 en pequeñas cantidades después de la ocupación del norte y el centro de Italia, luego del armisticio italiano de 1943, con la designación MG 099(i).[2] Según Pignato, su producción continuó en la República Social Italiana, con el Ejército alemán recibiendo 150 ametralladoras en abril de 1944.[23] Los registros alemanes indican 351 ametralladoras suministradas en octubre y 92 en noviembre de 1944, marcando el fin de su producción.[26] Estas ametralladoras fueron producidas por la empresa Fabbrica Nazionale d'Armi en Brescia, bajo control directo del Ejército alemán.[26] Cumplió un papel similar al de la MG 34, ametralladora ligera que fue ampliamente utilizada en la Campaña de Italia.
Desempeño en combate

Según los estándares modernos, la Breda M30 es ampliamente considerada como una ametralladora muy mal diseñada. Tenía un cargador de baja capacidad y era propensa a bloquearse en ciertos climas.[2] Aunque el sistema de su cargador plegable fue diseñado a partir de la idea que los labios de un cargador extraíble son propensos a dañarse, este era frágil (si se malograba, la ametralladora era inutilizada) y la ranura en su parte superior para ver el número de cartuchos facilitaba la entrada de arena y polvo que lo bloqueaban.[2]
Como su alza y punto de mira estaban instalados sobre el cajón de mecanismos, algunos autores afirman que estos debían ser reajustados cada vez que se cambiaba el cañón.[15] Esta es una preconcepción errónea, ya que muchas ametralladoras ligeras también tenían los mecanismos de puntería instalados sobre su armazón (como las ametralladoras alemanas MG 34 y MG 42) y no tenían este problema, además que cada Breda M30 era suministrada con tres cañones de repuesto ajustados a mano que se instalaban en su cajón de mecanismos.[27] Otro problema registrado fue la falta de un asa de transporte adecuada, haciendo que la ametralladora fuese difícil de transportar.[2][28]
En el norte de África, los cartuchos aceitados resultaron ser un problema porque atraían polvo y arena dentro del cajón de mecanismos, causando bloqueos,[15] aunque el Servicio de Inteligencia Militar estadounidense reportó que la Breda M30 era "mecánicamente superior a la ametralladora Bren británica en condiciones polvorientas".[29] Sin embargo, esta ametralladora tuvo un desempeño ligeramente mejor en el Frente de los Balcanes, el Frente del Este y otros frentes de la guerra.[15]
Su cargador de baja capacidad y los frecuentes bloqueos hacían que disparar y recargar la Breda M30 fuese un proceso laborioso, siendo un arma capaz de proveer solamente una pequeña cantidad de fuego de apoyo y de limitado impacto en un enfrentamiento.[15] Considerando todas las deficiencias del arma, especialmente durante un combate, la cadencia de disparo práctica de la Breda M30 era comparable a la de un fusil semiautomático de la época, como el SVT-40 o el M1 Garand.[15]
A pesar de ser considerablemente defectuosa en comparación a otras ametralladoras contemporáneas, la Breda M30 era considerada el arma más letal del arsenal estándar del soldado de infantería italiano, ya que las ametralladoras pesadas eran empleadas por las compañías y los subfusiles Beretta Modelo 38 eran muy escasos y principalmente suministrados a suboficiales.[30] La Breda M30 y el fusil Carcano M91 eran la espina dorsal del armamento de las escuadras de la infantería italiana durante la Segunda Guerra Mundial. Los reportes de campo sobre su desempeño eran de diversa índole: la baja cadencia de la Breda M30 hacía que con frecuencia la situación fuese desfavorable a los soldados italianos en un enfrentamiento; sin embargo, en la mayoría de ocasiones la Breda M30 era el arma con mayor cadencia y más útil disponible.[31] El Regio Esercito trató de remediar los defectos de la Breda M30 al poner énfasis en el papel del cargador: cada soldado era entrenado para poder servir como cargador de una Breda M30 y se le enseñaba como introducir rápidamente un peine después de otro (esto no siempre era posible, como en las Breda M30 montadas a bordo de motocicletas).[2] También se llevaba a cabo con frecuencia una cuidadosa limpieza, poniendo mucha atención en su sistema de lubricación y la disponibilidad de munición.[31]
Usuarios

Alemania nazi: empleó ametralladoras capturadas después del armisticio italiano de 1943.[2][23]
Estonia: empleó ametralladoras de 7,92 mm.[18]
Imperio británico: empleó ametralladoras capturadas.[29]
Italia
Letonia: empleó ametralladoras de 7,92 mm.[18]
Lituania: empleó ametralladoras de 7,92 mm.[18]
Real Ejército de las Indias Orientales Holandesas: Compró a los británicos ametralladoras Breda M30 capturadas en el África Oriental Italiana.[32]
Reino de Yugoslavia[33]
Somalia[34]
Entidades no estatales
Partisanos yugoslavos: Emplearon ametralladoras capturadas.[33]