Invasión británica

fenómeno cuando artistas de música rock y pop del Reino Unido se hicieron populares en los Estados Unidos From Wikipedia, the free encyclopedia

La invasión británica fue un movimiento cultural de mediados y finales de la década de 1960, cuando el rock y el pop del Reino Unido[2] y otros ámbitos de la cultura británica, se popularizaron en Estados Unidos y muchos otros países. Estos artistas que obtuvieron fama mundial también ejercieron una influencia significativa en el nacimiento de la contracultura.[3] Los grupos de pop y rock británicos que estuvieron a la vanguardia de la «invasión» fueron The Beatles, The Rolling Stones, The Who, The Kinks, Bee Gees, Gerry and the Pacemakers,[4] The Zombies, Small Faces, Dave Clark Five,[5] The Yardbirds, The Spencer Davis Group, Them, The Hollies, Herman's Hermits, Manfred Mann,[6] The Animals, Cream, Traffic, The Moody Blues, The Troggs, The Pretty Things, Procol Harum, The Searchers, John Mayall & the Bluesbreakers, Billy J. Kramer and the Dakotas, Freddie and the Dreamers, Chad and Jeremy, Peter and Gordon y The Mindbenders, así como cantantes solistas como Dusty Springfield, Cilla Black, Petula Clark, Tom Jones, Donovan, Shirley Bassey y Marianne Faithfull.[7]

Orígenes culturales Mediados de los años 1960 en el Reino Unido
Popularidad Alta a mediados y finales de los años 1960
Datos rápidos Orígenes musicales, Orígenes culturales ...
Invasión británica

La llegada de los Beatles a Nueva York a comienzos de 1964 inició la invasión británica [1]
Orígenes musicales Rock and roll, rhythm and blues, pop, blues, skiffle, folk
Orígenes culturales Mediados de los años 1960 en el Reino Unido
Instrumentos comunes Guitarra eléctrica, bajo eléctrico, batería
Popularidad Alta a mediados y finales de los años 1960
Derivados Rock psicodélico
Subgéneros
Música beat, rhythm and blues británico, raga rock, pop barroco
Escenas regionales
Merseybeat
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Además de los numerosos éxitos de los Beatles, algunas de las canciones más conocidas de la invasión británica fueron «(I Can't Get No) Satisfaction» de los Rolling Stones, «The House of the Rising Sun» de los Animals, «Wild Thing» de The Troggs, «Downtown» de Petula Clark, «Sunshine Superman» de Donovan,[8] «I Only Want Be with You» de Dusty Springfield,[9]«You Really Got Me» de los Kinks, «My Generation» de los Who o «Bus Stop» de los Hollies.[10]

Antecedentes

Precedentes en las listas estadounidenses

Chart of Billboard Hot 100 number-ones by British artists, by weeks
Lista de los números uno del Billboard Hot 100 de artistas británicos, por semanas

Aunque los primeros intentos comerciales de replicar el rock and roll estadounidense en el Reino Unido en su mayoría fracasaron, la fiebre del skiffle,[11] inspirada en el jazz tradicional y con el estilo hazlo tú mismo, dio dos éxitos a Lonnie Donegan en el top 10 de Estados Unidos.[12][13]

Aunque los artistas estadounidenses eran populares en el Reino Unido, el rock and roll británico apenas logró éxito en los Estados Unidos hasta 1964. Cliff Richard era el artista británico que más discos vendía en su país en ese momento, sin embargo solo alcanzó el Top 40 estadounidense en 1959 con «Living Doll». Además de Cliff Richard y Lonnie Donegan, las únicas excepciones a esta regla fueron los número 1 «Auf Wiederseh'n, Sweetheart» de Vera Lynn en 1952 —Lynn también tuvo un éxito más bajo en las listas, pero más duradero con «We'll Meet Again»—, «He's Got the Whole World in His Hands» de Laurie London en 1958, y los instrumentales «Stranger on the Shore» de Acker Bilk y «Telstar» de The Tornados, ambos en 1962.[14] Otros sencillos que alcanzaron el Hot 100 fueron «Manhattan Spiritual» de Reg Owen and His Orchestra, en el número 10 en 1959; «Let's Get Together» de Hayley Mills, em el 8 en 1961;[15] «Midnight in Moscow» de Kenny Ball, en el 2 en 1962; el mismo año que The Springfields con «Silver Threads and Golden Needles» alcanzaron el puesto número 20, y «I Remember You» de Frank Ifield llegó al 5.[16]

Orígenes de la invasión

Antes del éxito de The Beatles, los pioneros más emblemáticos del rock and roll no pasaban por su mejor momento de popularidad. Elvis Presley, tras regresar del servicio militar en Alemania, pasó a dedicarse de manera exclusiva a la actuación y a grabar la música de sus películas,[17] Chuck Berry había ingresado en prisión,[18] Little Richard se había convertido en predicador,[19] Buddy Holly, The Big Booper y Ritchie Valens habían muerto en un accidente aéreo,[20] Eddie Cochran falleció en un accidente automovilístico[21] y Jerry Lee Lewis se había visto envuelto en un escándalo al contraer matrimonio con su prima de trece años.[22] Mientras, el twist, con Chubby Checker a la cabeza, comenzaba a llenar los espacios vacíos que dejaban estos artistas, así que las compañías discográficas se pusieron a buscar nuevos ídolos capaces de cubrir dichos espacios. Algunos periodistas también han señalado que los adolescentes estadounidenses se estaban cansando de artistas de pop centrados en los discos sencillos, como Fabian Forte o «los Bobbys»: Bobby Darin, Bobby Vinton, Bobby Rydell y Bobby Vee.[23]

Mientras tanto, en el Reino Unido, una generación de jóvenes habían crecido escuchando a los artistas estadounidenses de rock and roll y de blues, además del fenómeno autóctono del skiffle, un género que cualquiera podía tocar.[8] Estos jóvenes comenzaron a formar bandas combinando la música estadounidense y la británica, como el mencionado skiffle, el pop y el folk, emergiendo así géneros como el merseybeat o música beat originaria de Liverpool,[1][24][25][26] así como la escena del rhythm and blues británico. Los mods y los rockers, dos subculturas juveniles británicas de mediados de la década de 1960, tuvieron su importancia igualmente en la música de la invasión británica. Las bandas con estética mod fueron las más populares, aunque otras, como los Beatles, combinaban ambas corrientes también con éxito.[27]

Beatlemanía

Los fanáticos y los medios de comunicación rodean a los Beatles en el aeropuerto de Schiphol, en los Países Bajos, en 1964.

En octubre de 1963 se publicaron en Estados Unidos los primeros artículos periodísticos sobre la exaltación que se vivía Inglaterra con los Beatles.[28] La actuación del grupo en el Royal Variety el 4 de noviembre, al que acudió la Reina Madre, despertó el interés por parte de la industria musical y de los medios de comunicación.[29] En noviembre, algunos importantes periódicos estadounidenses y dos programas de televisión nocturnos abordaron la naciente «beatlemanía».[29][30]

El 10 de diciembre, el presentador de CBS Evening News, Walter Cronkite, repitió un reportaje sobre la beatlemanía del 22 de noviembre que fue archivado esa misma noche debido al asesinato de John F. Kennedy.[31][28] Después de ver el reportaje, una adolescente de 15 años llamada Marsha Albert y residente en Silver Spring, Maryland, escribió una carta al disc jockey Carroll James de la emisora de radio WWDC preguntando: «¿Por qué no podemos tener música como esa aquí en Estados Unidos?» [32]

El 17 de diciembre, la mencionada adolescente presentó el sencillo «I Want to Hold Your Hand» de los Beatles en el programa radiofónico de Carroll James.[31] Los teléfonos de la WWDC comenzaron a sonar y las tiendas de discos del área de Washington D. C., se inundaron con solicitudes de un disco que aún no tenían en stock.[31] Carroll James envió el disco a otros disc jockeys de todo el país, provocando una reacción similar.[28] El 26 de diciembre, Capitol Records editó el disco tres semanas antes de lo previsto durante las vacaciones de Navidad, lo que contribuyó a que la Beatlemanía se propagara entre los adolescentes de todo el país.[31] El 29 de diciembre, el periódico The Baltimore Sun reflejó la visión despectiva de la mayoría de los adultos y publicó: «Estados Unidos debería reflexionar sobre cómo lidiará con la invasión. De hecho, un moderado "Beatles go home" podría ser justo lo que necesita».[29] Solo en el año siguiente, los Beatles lograrían treinta entradas diferentes en el Hot 100.[33]

Los Beatles consiguieron un 45% de audiencia en el programa de Ed Sullivan en febrero de 1964

El 3 de enero de 1964, The Jack Paar Program emitió imágenes de un concierto de los Beatles «como una broma», pero fueron vistas por 30 millones de espectadores, sobre lo que George Martin, productor del cuarteto, afirmaría que «despertaron la curiosidad de los jóvenes».[28] A mediados de enero, «I Want to Hold Your Hand» se impuso repentinamente en casi todas las listas de los cuarenta principales éxitos de Estados Unidos. El sencillo ascendió al número 1 en la edición del 25 de enero de la revista Cash Box , así como en el Billboard Hot 100 del 1 de febrero de 1964.[34] El 7 de febrero, CBS Evening News publicó una noticia sobre la llegada de los Beatles a Estados Unidos esa tarde, sobre la que Walter Cronkite afirmaría: «La invasión británica esta vez se conoce con el nombre de beatlemanía».[35]

Dos días después, el domingo 9 de febrero, el grupo apareció en The Ed Sullivan Show. Nielsen Ratings estimó que el 45% de los televidentes estadounidenses de esa noche estaban viendo su actuación.[26] Según Michael Ross, «resulta irónico que el momento más importante de la historia de la música popular en Estados Unidos se haya vivido por primera vez como un evento televisivo». Pocos de los 73 millones de espectadores que lo presenciaron comprenderían en ese momento el impacto que tendría la banda que estaban viendo.[36]

En [1776] Inglaterra perdió sus colonias americanas. La semana pasada las recuperaron.[37]
Life magazine, inicios de 1964

Los Beatles pronto provocaron reacciones contrapuestas y fueron objeto de más novelty songs que nadie: al menos 200 durante 1964 y 1965.[38] Algunos de los muchos ejemplos fueron las canciones «We Love You Beatles» grabado por el girl group británico Carefrees —número 39 el 11 de abril de 1964—[39] y «I Understand Them» de Patty Cakes, subtitulado como «A Love Song to the Beatles».[40] El grupo estadounidense Four Preps mostró su desaprobación a través la canción «A Letter to the Beatles» —número 85 el 4 de abril de 1964—[41] al igual que el comediante estadounidense Allan Sherman con «Pop Hates the Beatles».[42]

Los Beatles se mantuvieron en el número 1 durante catorce semanas consecutivas, un récord para la época, desde el 1 de febrero al 2 de mayo, y en la revista musical Cash Box se mantuvieron en el número 1 durante dieciséis semanas consecutivas, desde el 25 de enero al 9 de mayo. El 4 de abril, la banda ocupaba las cinco primeras posiciones en la lista de sencillos Billboard Hot 100; ningún otro artista había ocupado simultáneamente ni siquiera los cuatro primeros.[26][43][44] Los Beatles también ocuparon las cinco primeras posiciones en la lista de sencillos Cash Box esa misma semana.[45] El éxito masivo del grupo en las listas continuó hasta que se separaron en 1970, y durante cada uno de los siete años siguientes, al menos dos de sus sencillos ocuparon el primer puesto en el Hot 100.[26]

Otros grupos y artistas

Dusty Springfield fue la segunda artista británica en triunfar en Estados Unidos tras la primera entrada de los Beatles en el Top 100.

Una semana después de que los Beatles entraran por primera vez en el Hot 100, Dusty Springfield, tras iniciar su carrera en solitario al separarse The Springfields, se convirtió en la siguiente artista británica en llegar al Hot 100, alcanzando el número 12 con «I Only Want to Be with You».[46] Durante los tres años siguientes, muchos artistas británicos alcanzaron el número 1 en las listas estadounidenses de sencillos más vendidos. En 1965 surgió otra ola de artistas de la invasión británica con un estilo más pop, como The Hollies o The Zombies, así como artistas con un enfoque más contundente y basado en el rhythm and blues, como Dave Clark Five, The Kinks y The Rolling Stones.[47][48][49] El 17 de abril, los artistas británicos contaban con 30 discos en el Hot 100, [50] y el 8 de mayo, ocho de las nueve entradas fueron para artistas británicos y de la Commonwealth. El 1 de mayo, los músicos británicos y de la Commonwealth contaban con 9 de los 10 discos del Top Ten de la lista de sencillos de la revista Cash Box y durante los siguientes meses siguieron dominando las listas.[51] Ese mismo año, la mitad de los 26 primeros puestos de la lista Billboard Hot 100 y 28 de los números 1 de las 52 semanas fueron para artistas británicos.[52] El éxito de los artistas británicos continuaría en 1966 y en los años posteriores en Estados Unidos y otros países,[53] incluyendo el suyo.[54]

El estilo musical de los artistas de la invasión británica estaba influido por el rock 'n' roll estadounidense anterior, un género que había perdido algo de popularidad y atractivo en ese momento. Sin embargo, los grupos de rhythm and blues británico, como los Rolling Stones y los Animals, atraerían a jóvenes con gustos alejados del mainstream, reinterpretando y popularizando entre los jóvenes un género derivado del blues y la cultura negra[55] que en la década anterior había sido ignorado o rechazado en gran medida cuando lo interpretaban artistas afroestadounidenses.[56] Estas bandas en ocasiones eran percibidas por padres y adultos estadounidenses como rebeldes e insanas, a diferencia de los grupos pop más inocuos para los padres como los Beatles. Los Rolling Stones se convertirían en la banda más exitosa de la invasión británica después de los Beatles,[57] encabezando el Hot 100 ocho veces.[58] A veces, se producía un choque entre los dos estilos de la Invasión Británica, los grupos beat y pop más refinados por un lado y los más crudos basados en el rhythm and blues por otro, debido a las expectativas creadas por los Beatles. Eric Burdon, de los Animals, afirmó: «Nos vistieron con los trajes más extraños. Incluso iban a traer a un coreógrafo para que nos enseñara a movernos en el escenario. Era ridículo. Era algo muy ajeno a nuestra naturaleza y, bueno, sí, nos presionaban y nos decían: "Cuando lleguéis a Estados Unidos, ¡no mencionéis la guerra de Vietnam! No pueden hablar de la guerra". Nos sentíamos como si nos estuvieran amordazando».[59]

Los Rolling Stones fueron el grupo británico más popular tras los Beatles

A ciertos grupos de la invasión británica estrechamente asociados con la escena mod durante el período de esplendor del swinging London, se les aplicó en ocasiones la denominación «freakbeat». En particular, a las bandas de rhythm and blues británico más agresivas que a menudo fueron desconocidas en los Estados Unidos y que en ocasiones se consideran equivalentes a las bandas de garage rock estadounidenses.[60][61] Algunos grupos, como Pretty Things, The Action y Creation, tuvieron cierto éxito en las listas de éxitos del Reino Unido y se consideran ejemplos del género.[62][63]

Grupos australianos

El éxito internacional de las bandas australianas Bee Gees, The Seekers y The Easybeats —grupo formado principalmente por emigrantes británicos— fue muy similar al de los grupos de la invasión británica. Los Seekers tuvieron dos éxitos entre los cinco primeros del Hot 100 durante la invasión británica: el número 4 «I'll Never Find Another You» —grabado en los estudios Abbey Road de Londres— en mayo de 1965, y el número 2 «Georgy Girl» en febrero de 1967. Los Easybeats se inspiraron en gran medida en el sonido de la invasión británica y tuvieron un éxito en Estados Unidos durante la invasión: el número 15 «Friday on My Mind» en mayo de 1967.[64][65]

Otras manifestaciones culturales británicas

Aparte de la música, otros ámbitos de la cultura y el estilo de vida británicos, como la marca de motocicletas BSA, se hicieron populares en Estados Unidos y llevaron a los medios estadounidenses a afirmar que el Reino Unido era el centro de la música y la moda la época.

Cine y televisión

Julie [Andrews] se convirtió en una reina del cine al adaptarse muy inteligentemente a la reciente moda en Estados Unidos para casi cualquier cosa etiquetada como británica.[66]
Life magazine, April 1967.

La película A Hard Day's Night" de los Beatles supuso el estreno del grupo en el cine.[2] El film Mary Poppins, protagonizada por la actriz inglesa Julie Andrews y estrenado el 27 de agosto de 1964, se convirtió en la película de Disney con más premios y nominaciones al Óscar de la historia. "My Fair Lady", estrenada el 25 de diciembre de 1964 y protagonizada por la actriz británica Audrey Hepburn como la florista cockney Eliza Doolittle, ganó ocho premios Óscar.[67] y Oliver!, estrenada en 1968, ganó el Óscar a la mejor película, convirtiéndose en la última película musical en conseguirlo hasta Chicago en 2002.

Además de la saga de James Bond, que comenzó en 1962 con Sean Connery interpretando el papel protagonista, algunas películas con un toque británico como Angry Young Men, What's New, Pussycat? y Alfie estaban inspiradas en el teatro londinense. Una nueva generación de actores británicos, como Peter O'Toole, Michael Caine y Peter Sellers, se popularizó entre el público estadounidense.[23] Cuatro de las películas ganadoras del Óscar a la mejor película de la década fueron producciones británicas, entre ellas la épica "Lawrence de Arabia", protagonizada por O'Toole como el oficial del ejército británico T. E. Lawrence, que ganó siete Óscar en 1963.[68]

Series de televisión británicas como Danger ManSecret Agent en Estados Unidos—, El santo y Los vengadores comenzaron a ser habituales en las pantallas estadounidenses, inspirando varias series con temática de espías producidas en Estados Unidos como I Spy, The Man from UNCLE y la serie parodia Superagente 86. En 1966, las series de espías británicas y estadounidenses se habían convertido en un éxito entre los espectadores estadounidenses, junto con los westerns y las comedias rurales.[69] Los programas de televisión que presentaban estilos musicales exclusivamente estadounidenses, como Sing Along with Mitch y Hootenanny, fueron cancelados y reemplazados por programas como Shindig! y Hullabaloo que retransmitían los nuevos éxitos británicos,[70] incluso algunas partes de los nuevos programas se grababan en Inglaterra.[71][72]

Moda

La moda y la imagen diferenciaron a los Beatles de los grupos estadounidenses de rock and roll. Su estilo «desafió el estilo de vestir del hombre estadounidense convencional», al igual que su música también desafió las convenciones previas del rock and roll.[56] El estilo mod, como la minifalda ideada por diseñadores del Swinging London como Mary Quant que lucían las primeras supermodelos Twiggy y Jean Shrimpton entre otras, se popularizaron en todo el mundo.[73][74][75][76][77] El columnista John Crosby escribió: «La chica inglesa tiene un entusiasmo que los hombres estadounidenses encuentran absolutamente cautivador. Me gustaría importar a Estados Unidos a la chica Chelsea completa, con su filosofía de 'la vida es fabulosa', con instrucciones para aburrirse dentro».[78] Aunque los estilos tradicionales seguían siendo populares, los adolescentes y jóvenes estadounidenses comenzaron a vestirse de forma más moderna.[36]

Cómic

Poco antes del 50 aniversario de la invasión británica en 2013, ganaron popularidad libros como el cómic Nowhere Men, basado libremente en lo que ocurrió durante esos años.[79]

Impacto en la música estadounidense

Los Beatles cambiaron la música para todos los que grababan discos en América, incluyendo a Elvis, que no logró un solo éxito en esa época, ni un solo éxito decente. Y nos borraron por completo de las listas de éxitos. Eso fue todo. En el 64, todo se acabó para los cantantes estadounidenses. [80]
Connie Francis, 2002

En Estados Unidos, la invasión significó el fin de la popularidad de varios géneros musicales, como la música surf instrumental,[81] los girl groups anteriores a la Motown, el revival folk —que se adaptó evolucionando hacia el folk rock—, las canciones de tragedias adolescentes, la música country de Nashville —que también se enfrentó a su propia crisis con las muertes de algunas de sus estrellas— y, temporalmente, los ídolos adolescentes que habían dominado las listas de éxitos de los Estados Unidos a fines de la década de 1950 y principios de la de 1960.[82] Afectó a las carreras de grupos de R&B establecidos como Chubby Checker y al éxito de los grupos supervivientes del rock and roll anterior, entre ellos Ricky Nelson,[83] Fats Domino, los Everly Brothers o Elvis Presley.[84]

En febrero de 2021, Ken Barnes, exguionista de radio de USA Today, analizó el éxito de los artistas musicales estadounidenses antes y durante la invasión británica en un artículo para Radio Insight, en el que intentaba confirmar o desmentir la afirmación de que la invasión británica devastó la música estadounidense. En su análisis, señaló que varios de los artistas cuyas carreras fueron eclipsadas por la invasión —entre ellos Bobby Vee, Neil Sedaka, Dion y Elvis Presley— finalmente recuperaron su éxito tras el fin de la invasión. Otros, como Bill Anderson y Bobby Bare, mantuvieron su popularidad en el ámbito country, incluso cuando decayó su éxito como artistas de pop. Ken Barnes llegó a las siguientes conclusiones: varias de las supuestas víctimas de la invasión —el 42% de los artistas de éxito estadounidenses de 1963— ya estaban decreciendo durante ese año antes de que comenzara la invasión. El éxito del 24% de los artistas estadounidenses el mismo año continuó durante la invasión, como los Beach Boys y Frankie Valli and the Four Seasons. El 14% eran artistas como Neil Sedaka, Bobby Vee y Elvis Presley, que vieron decaer su popularidad durante la invasión pero se recuperaron después. Y otro 20% sufrió daños fatales en sus carreras debido a la invasión: Barnes afirma que el 7% de los grupos estadounidenses, principalmente de Cameo Parkway Records y artistas de revival folk, fueron aniquilados casi por completo debido a la invasión, y el otro 13% tuvo a la invasión como una de las razones de su declive. Estilísticamente, la música estadounidense de ese periodo no cambió sustancialmente durante la invasión. Incluso cuando los artistas británicos inundaron las listas de éxitos con un sonido pop-rock homogéneo, la música folk, country y novelty, con una popularidad ya descendiente dentro del pop general, cayeron hasta casi la inexistencia, mientras que los girl groups también fueron duramente golpeados.[70]

The Supremes y otros artistas de la discográfica Motown resistieron al éxito de la invasión británica

En cambio, grupos de sonido Motown, como las Supremes, los Temptations y los Four Tops, tuvieron su primer disco en el Top 20 durante el primer año de la invasión en 1964, seguidos por muchos otros éxitos. Otros artistas del sello, como los Miracles, Gladys Knight & the Pips, Marvin Gaye, Martha & the Vandellas y Stevie Wonder, aumentaron su popularidad durante ese período.[85]

Otros grupos estadounidenses mostraban un sonido similar al de los artistas de la invasión británica. Roger McGuinn de los Byrds, por ejemplo, reconoció la deuda que su grupo tenía con los músicos británicos como los Searchers, que «estaban usando riffs de música folk que yo también usaba igualmente. Así que no es una estafa tan grande».[86] Algunos grupos adoptaron nombres que sonaban británicos, como el grupo estadounidense de sunshine pop The Buckinghams, la banda tex-mex con influencia de los Beatles, Sir Douglas Quintet,[87][88] y los Beau Brummels de San Francisco, que tomaron su nombre del famoso dandy inglés.[89] Roger Miller tuvo un disco de éxito en 1965 con una canción titulada «England Swings», en la que aunque su título hace referencia a la escena cultural progresista juvenil del swinging London, su letra rinde homenaje al estilo de vida tradicional británico.[90] Los ingleses The New Vaudeville Band correspondieron el gesto homenajeando al crooner Rudy Vallée un año después con la canción «Winchester Cathedral».[91][92] Por otra parte, dos grupos británicos que llegaron al top veinte del Hot 100 hicieron un guiño a Estados Unidos en su nombre: Billy J. Kramer and the Dakotas y The Nashville Teens.

Reacciones en contra

La invasión británica también provocó reacciones en contra. Una parte de los estadounidenses creía que los valores del sueño americano habían sido subvertidos con la llegada de The Beatles y la moda dictada desde el Reino Unido, unos valores que serían cuestionados y criticados de nuevo por el posterior surgimiento del movimiento hippie.[93][94] Aunque a Elvis Presley le gustaba la música de The Beatles, algo que admitió públicamente en su especial televisivo y posteriormente en la letra de la canción «I Never Been In Spain», además de haber interpretado temas de la banda británica como «Yesterday», «Hey Jude» y «Something», consideraba que ellos y la corriente musical dictada desde Inglaterra en los años 1960 constituían una oleada de anti americanismo, algo que se puso de manifiesto durante su reunión con Richard Nixon.[95]

En 1965, los Kinks fueron vetados en el país durante cuatro años por la Federación Americana de Músicos debido a su conducta errática en los escenarios, un hecho que dañó la carrera estadounidense de la banda.[96] Algunos grupos estadounidenses también reaccionaron en contra de las bandas británicas, como Paul Revere & the Raiders[97] y New Colony Six,[98] que se vestían con uniformes de la Guerra de la Independencia, mientras Gary Puckett & the Union Gap hacían lo propio con uniformes de la guerra civil estadounidense.[99] La canción «Are You a Boy or Are You a Girl» de la banda de garage rock The Barbarians contenía en su letra: «Eres una chica o vienes de Liverpool» y «Puedes bailar como una mona, pero nadas como una piedra, sí, un Rolling Stone».[100][101]

Legado

En cambio, la invasión impulsó a muchos grupos de garage rock de Estados Unidos a adoptar un sonido influido por las bandas británicas e inspiró la formación de muchos otros grupos, creando una escena de la que surgirían muchos de los principales grupos estadounidenses de la siguiente década.[102] La invasión británica tuvo un profundo impacto en la música popular y en la internacionalización del rock and roll. Erigió a la industria musical británica como uno de los centros de creatividad musical[103] y abrió la puerta del éxito internacional para artistas británicos posteriores.

La invasión británica también jugó un papel importante en el surgimiento de la música rock y consolidó el grupo arquetípico del género, basado en guitarras, bajo y batería y que componía sus propias canciones al estilo de los cantautores.[104] Según Robert J. Thompson, director del Centro para el Estudio de la Televisión Popular de la Universidad de Syracuse, la invasión contribuyó a que la contracultura fuera masiva a finales de los años 1960.[36] El surgimiento de la música rock, relativamente homogénea y practicada por artistas de ambos lados del Atlántico en un ambiente de igualdad, marcó el final de la invasión británica alrededor de 1967.[105] Aunque muchos de los artistas asociados con la invasión no sobrevivieron a su fin, muchos otros se convertirían en iconos de la música rock.[106]

Véase también

Referencias

Lecturas y escuchas adicionales

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