Cara al sol
himno de la Falange Española de la JONS
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«Cara al sol» es el himno de la Falange Española de las JONS. Lo realizó un grupo de escritores convocados por José Antonio Primo de Rivera junto con Agustín de Foxá y otros miembros de la dirección del partido, sobre una pieza musical de Juan Tellería, cuya composición, de 1935, se titulaba originalmente «Amanecer en Cegama».[1]
| Cara al sol | ||
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| Información general | ||
| Himno de | FE de las JONS | |
| Letra | José Antonio Primo de Rivera, Agustín de Foxá, José María Alfaro Polanco, Dionisio Ridruejo, Pedro Mourlane Michelena, Rafael Sánchez Mazas y Luis de Urquijo. | |
| Música | Juan Tellería | |
| Adoptado | 1935 | |
Historia
El 17 de noviembre de 1935, la dirección de Falange empezó a ver la necesidad de tener un himno para la agrupación. Fue a la salida de un mitin cuando se vio la conveniencia de poder cantar un himno en actos como ese.
En el estreno de la película La bandera, Primo de Rivera convocó a otros falangistas como María Jesús Mora, Rafael Sánchez Mazas, José María Alfaro y Dionisio Ridruejo a una reunión en el bar madrileño La Cueva del Or-kompon, situado en la calle Miguel Moya, 4. El 3 de diciembre de 1935 se reunió la llamada escuadra de poetas, compuesta por José Antonio Primo de Rivera, José María Alfaro, Agustín de Foxá, Dionisio Ridruejo, Pedro Mourlane Michelena, Jacinto Miquelarena, Rafael Sánchez Mazas y el marqués de Bolarque.
La directriz de Primo de Rivera fue clara:
Nuestro himno debe ser una canción alegre, exenta de odio, pero a la vez de guerra y amor. Haremos una estrofa a la novia, después una alusión a la guardia eterna en las estrellas, y luego otra a la victoria y la paz.
Con ironía, el fundador de Falange amenazó con dar una dosis de aceite de ricino al que faltara a dicha reunión (convocada el 3 de diciembre de 1935).[2] En unas cuantas horas de trabajo quedó compuesto el «Cara al sol», que sería presentado en el mitin del cine Europa de Madrid el 2 de febrero de 1936. El célebre tenor Miguel Fleta, falangista, puso su voz para interpretarla.
Durante la Guerra Civil, más específicamente en el año 1937, se incluye un clamor final al terminar el himno; Al nombrar a España, normalmente una autoridad de la Falange, el público respondía con un el lema de los nacionales "Una, Grande, Libre", nombrando tres veces a España, la primera vez el público respondía con "Una", la segunda con "Grande", y la tercera con "Libre", finalizando con un "¡Arriba España!". Tras conocerse la muerte de José Antonio, se incluiría antes del "¡Arriba España!" un pequeño homenaje a dicho hombre, entonando su nombre, a lo que el público respondía "'¡Presente!".
Tras el final de la Guerra Civil, pasó a ser uno de los himnos oficiales franquistas junto con la Marcha real y la Marcha de Oriamendi.
En 1972 se realizó una actualización, dándole un ritmo pop; pero fue prohibida por las autoridades, no autorizándolo hasta febrero de 1974.[3]
Fuerza Nueva, que tomó el testigo del franquismo tras la muerte de Francisco Franco durante la Transición, incluyó en el ya mencionado clamor final tras el himno, un nombramiento a Franco, al que el público respondía "¡Presente!", al igual que se hizo con Primo de Rivera, aunque muchos falangistas nunca aceptaron esta adición, puesto que no reconocieron a FET de las JONS como continuadora de la Falange original.
En abril del año 2000, el Estado se hizo con la partitura original de este himno, titulado en su día por Tellería como Canto de guerra y paz de Falange Española, por un precio de 2 100 000 pesetas, dejándola depositada, junto a otras partituras del músico guipuzcoano, en la Biblioteca Nacional.[4]
Actualmente, el Cara al sol se sigue entonando en todos los actos convocados por Falange Española y en fechas simbólicas del franquismo, como el 20 de noviembre, a pesar de que Falange no considera adecuada su vinculación al franquismo.
Letra
- Cara al sol con la camisa nueva
- que tú bordaste en rojo ayer:
- me hallará la muerte si me lleva
- y no te vuelvo a ver.
- Formaré, junto a mis compañeros
- que hacen guardia sobre los luceros,
- impasible el ademán,
- y están presentes en nuestro afán.
- Si te dicen que caí,
- me fui al puesto que tengo allí.
- Volverán banderas victoriosas
- al paso alegre de la paz
- y traerán prendidas cinco rosas:
- las flechas de mi haz.
- Volverá a reír la primavera,
- que por cielo, tierra y mar se espera.
- Arriba escuadras a vencer
- que en España empieza a amanecer.
Análisis
La letra de «Cara al Sol» es un himno con un tono marcial, heroico y combativo, evocando los himnos militares y patrióticos. Utiliza un lenguaje solemne y directo, con referencias constantes al sacrificio, la lucha y la lealtad. Desde el inicio, con la frase "Cara al sol con la camisa nueva", se establece una imagen de disposición a la acción, donde la camisa azul simboliza la identidad falangista. La referencia al rojo sugiere la sangre derramada o la pasión por la causa. A lo largo de la letra, el sacrificio es un elemento recurrente, especialmente en versos como "Me hallará la muerte si me lleva y no te vuelvo a ver", donde se presenta la muerte como un destino honorable dentro de la lucha. La exaltación de la victoria también es clave, con expresiones como "Volverán banderas victoriosas" y "Al paso alegre de la paz", que transmiten optimismo y determinación. También se hace una fuerte referencia al compañerismo y al heroísmo, donde los combatientes se presentan como una hermandad unida en la lucha y dispuesta al sacrificio por un ideal común, un claro ejemplo es el verso "Formaré junto a mis compañeros". Finalmente, el recuerdo de los caídos de la Falange Española es un elemento esencial de la letra, destacando en la segunda estrofa, ya que los que han muerto en combate son honrados como ejemplo de entrega y valentía, reforzando así la idea de inmortalidad a través del sacrificio por la patria. En conjunto, el «Cara al Sol» es un canto de propaganda falangista, diseñado para inspirar fervor y sentido de pertenencia, con una visión militarizada de la política y la vida.
Influencia
En julio de 1955, en Argentina, sectores antiperonistas hicieron estallar bombas en la Escuela Superior Peronista y la editorial Mundo Peronista. Los golpistas compusieron un himno propio, escrito por Manuel Rodríguez Ocampo: la «Marcha de la libertad», cuya letra y musicalización remiten al himno del «Cara al sol».[5] Esta marcha militar sería símbolo de la dictadura autodenominada Revolución Libertadora, que derrocó al gobierno de Juan Domingo Perón en 1955. Durante la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu, combinando un gran despliegue de su aparato de propaganda, la marcha fue impuesta obligatoriamente dentro de las escuelas.[6]