Casayo
parroquia civil española del municipio de Carballeda de Valdeorras, provincia de Orense, Galicia
From Wikipedia, the free encyclopedia
Casayo[2] (llamada oficialmente Santa María de Casaio) es una parroquia y una aldea[3] española del municipio de Carballeda de Valdeorras, en la provincia de Orense, Galicia.[4][5][6]
| Casayo Santa María de Casaio | ||
|---|---|---|
|
Parroquia de Galicia Aldea | ||
|
Vista del bosque de tejos, teijadal de Casayo.
| ||
|
Localización de Casayo en España | ||
|
Localización de Casayo en Orense | ||
| Coordenadas | 42°20′24″N 6°48′21″O | |
| Entidad |
Parroquia de Galicia Aldea | |
| • País |
| |
| • Comunidad autónoma | Galicia | |
| • Provincia | Orense | |
| • Comarca | Valdeorras | |
| • Municipio | Carballeda de Valdeorras | |
| • Entidades de población | 1 | |
| Altitud | ||
| • Media | 943 m s. n. m. | |
| Población (2021) | ||
| • Total | 999 hab. | |
| Huso horario | UTC+01:00 | |
| Código postal | 32337[1] | |
Toponimia
Geografía
Se sitúa en el este del municipio de Carballeda de Valdeorras y en el año 2017 tenía una población empadronada de 346 habitantes.
La parroquia está formada por cuatro barrios: Casaio Suso, Romiña, Somoza y Cadanaia. Está ubicada a casi 1200 metros de altura, en los montes de Lardeira, los cuales hacen de límite con la comarca leonesa de Cabrera. Su clima es de tipo oceánico de montaña.
Historia
La primera mención documentada aparece en el siglo VI, en el Parrochiale Suevum (parroquial suevo), bajo el nombre de Cassavio. Esta y la de Geurros eran las dos únicas parroquias que constituían la comarca de Valdeorras, y ambas dependían de la Diócesis de Ourense[8] (que actualmente se corresponde con la diócesis de Astorga). En Cassavio se habría acuñado moneda en la época del rey visigodo Suintila (621-631).
En el siglo XI, inicio de la plena Edad Media, Casayo aparece de nuevo documentada como parte integrante de la subtenencia de Ribeira, que a su vez formaba parte de la tenencia de Valdeorras.
Desde el siglo XV, Casayo, junto con la parroquia vecina de Lardeira, forma parte de la jurisdicción de Cabrera, ejercida por el marquesado de Villafranca, con casa noble en Villafranca del Bierzo. A principios del siglo XVI (1509), los habitantes de Casayo y Lardeira, hicieron un acuerdo foral con el marqués de Villafranca, por el cual pagarían una compensación anual a cambio del derecho de explorar los montes incluidos en las fronteras parroquiales. En el Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal de Sebastián Miñano (1826) se indica que Casayo tenía 740 habitantes y pertenecía a la provincia de León.[9] Después de la división territorial de España en 1833, la parroquia pasó a formar parte del municipio de Carballeda de Valdeorras, en la provincia de Orense.
Los pueblos ubicados en la montaña, como Casayo, estaban relativamente aislados durante el Antiguo Régimen y en ellos predominaba una economía de subsistencia. En la época de la Revolución Industrial, las poblaciones situadas en la cuenca del río Casayo estaban demasiado alejadas del río Sil, que era por donde pasaba el ferrocarril y la carretera N-536, y eso provocó un retraso en su desarrollo. En su lugar, las únicas vías de comunicación de Casayo y el resto de aldeas de la cuenca fluvial, eran los caminos de vacas y senderos.
A finales del siglo XIX, empezó a planearse la explotación de las minas de Valborraz, con estudios geológicos. A principios del siglo XX, la empresa belga Mines de Wolfram de Balborraz compró los derechos de explotación, heredados del foro firmado en el siglo XVI, y empezó la explotación industrial del sitio, que estuvo activo hasta 1928. En 1938, la explotación de wolframio pasó a manos de la Alemania nazi, a través de un consorcio hispano-alemán. En noviembre de 1942, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y posguerra española, empezaron a llegar presos represaliados de las cárceles de Celanova, Santa Isabel (Santiago de Compostela) y Orense como mano de obra. Trabajaron hasta 463 presos procedentes de todo el Estado a cambio de una cartilla de redención de la pena. La explotación cerró el 1 de julio de 1944, después de la Batalla de Normandía, pero permaneció activa entre 1952 y 1963, aunque con menor carga de trabajo.
En 1938, con la llegada de los alemanes a la explotación, se abrió una pista de acceso para camiones y máquinas, acabando con el aislamiento en el que vivían Casayo y otras localidades al margen derecho del río Casayo, como Villadequinta, Portela y El Trigal. Esta vía de comunicación (actual carretera OU-122) supuso el primer contacto de la población autóctona con los métodos del trabajo capitalistas.[10][11]
El foro del siglo XVI se convirtió en un obstáculo a mediados del siglo XX, porque cuando se descubrieron los filones de pizarra en los montes, el marquesado reclamó sus derechos. Después de años de procesos judiciales, la comunidad de vecinos pagó una alta indemnización al Marquesado de Villafranca, lo que les permitió explotar la pizarra en cooperativas o pequeñas empresas, aunque en esa época otras empresas ya habían alquilado terrenos de canteras. A partir de este momento, Casayo se convirtió en uno de los centros pizarreros más dinámicos de Valdeorras, dada la proximidad de muchas de las canteras a la aldea. Incluso llegó una gran colonia de origen portugués (la mayoría de Tras os Montes) para trabajar en las canteras, llegando a decirse que en Casayo había más portugueses que vecinos. Sin embargo, este auge duró sólo unos años por tres motivos principales. Primero, la carretera hacia Casayo es demasiado estrecha para la creciente circulación de camiones y otros vehículos. Segundo, se necesitaba un suelo industrial con todas sus dotaciones, para un proceso de facturación que aumentó su mecanizado, por lo que las empresas prefirieron otros lugares para asentar sus naves-fábricas. Y tercero, Casayo no contaba con los servicios básicos necesarios para una población en crecimiento: falta de farmacias, médicos, centros de ocio, escuelas de secundaria, etc. Como consecuencia, gran parte de la población se trasladó a Sobradelo (a 15 km), El Barco de Valdeorras (a 19 km) y otros lugares.
Otro avance en la modernización de la parroquia fue el intento de explotación del turismo de montaña, centrado en el macizo de Pena Trevinca, sobre todo montañismo y esquí. El impulsor de estas actividades fue el médico de El Barco, Gonzalo Gurriarán, que logró crear en los años 40 el Club Pena Trevinca, con sede en El Barco, y la construcción de un refugio de montaña en Fonte da Cova, a más de 1800 metros de altura. Posteriormente, se creó un hotel en el mismo lugar, que más tarde sería abandonado. Sin embargo, estos intentos no alcanzaron una dinámica suficientemente industrial, aunque el refugio y el club permanecen abiertos, permitiendo la iniciación de muchos valdeorreses en los deportes de montaña.
Organización territorial
La parroquia está formada por una entidad de población:[4][5]
- Casaio
Demografía
Gráfica demográfica de la aldea y parroquia de Casayo según el INE español:
| Gráfica de evolución demográfica de Casayo entre 2000 y 2022 |
![]() |
|
Datos según el nomenclátor publicado por el INE. |
Arte
En la iglesia de Santa María de Casayo destaca un retablo manierista, del siglo XVI, ideado por Gaspar Becerra y esculpido por su discípulo Pedro de Bilbao. Estos artistas tuvieron durante un tiempo su centro de actividad en Astorga, sede del obispado al que pertenece Valdeorras.
En los montes de Casayo, en una zona de difícil acceso, está la ermita de San Xil (con un retablo del siglo XIV), dedicado a ese santo que, según la documentación, fue un ermitaño de esta zona. Por ahora, es el único santo valdeorrés reconocido oficialmente.
En la villa de Romiña hay otra capilla.
Véase también
- En 2016, la película de Simón Casal, Lobos sucios, narra los sucesos que ocurrieron en esta mina cuando fueron explotadas por los nazis.
