Deméter
diosa de la agricultura en la mitología griega
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Deméter[1][2] (en griego antiguo: Δημήτηρ, ‘diosa madre’ o ‘madre de la tierra’)[3][4][5] es, en la mitología griega, la diosa de la agricultura.[6][7]Según Heródoto, su culto en Grecia fue adoptado como sincretismo de la diosa egipcia Isis.[8] Se trata de uno de los doce dioses olímpicos y era conocida entre los romanos como Ceres.[9] En los mitos se dice que Deméter lleva la fertilidad a la tierra,[10] es la ‘dispensadora de las estaciones’[11] y enseñó cómo sembrar el grano.[12] Como diosa madre su hija fue Core y ambas están estrechamente relacionadas en el culto.[13]
Deméter era hija de los titanes Cronos y Rea, y por lo tanto hermana de Zeus y Hades.[14] Sus festividades principales son, sin duda, las Tesmoforias.[15] En textos arcaicos también es conocida como Deo (Δηώ).[16][17] A sus sacerdotisas se les daba el título de melisas.[18] Al menos una versión tardía la considera hija de Urano y Hestia.[19] Cornuto la interpreta como una diosa madre de la tierra que entrega en abundancia sus dones, los frutos de la tierra.[20]
En los himnos homéricos ya se nos habla del rapto de su hija Perséfone a manos de Aidoneo y cómo la diosa, enfurecida, privó de fruto a la tierra. En su periplo llegó hasta Eleusis y allí fundó los misterios eleusinos.[21] En esos misterios, Deméter es madre nutriente de la tierra verde y joven, y principio vivificador del ciclo de la vida y la muerte. El himno homérico a Deméter data aproximadamente del siglo VII a. C., lo que nos da una idea de la antigüedad del mito. Sea como fuere, madre e hija eran personajes centrales en los misterios.[22]
Según el retórico Isócrates, los mayores dones que Deméter daba a los atenienses eran el grano, que hacía al ser humano diferente de otros animales salvajes, y los misterios eleusinos, que le daban mayores esperanzas en esta vida y en la otra.[23] Diodoro Sículo, desde una perspectiva más racionalizante, dice que Deméter fue la primera en recoger el grano, que crecía en medio de las otras plantas y no era conocido entre los hombres, ideó cómo trabajarlo y guardarlo, y enseñó a sembrarlo.[12]
Es fácil confundir a Deméter con otras diosas similares —Gea, Rea o Cibeles—, dada la superposición de funciones de diosas de la fertilidad y la tierra. Los epítetos de Deméter reflejan la amplitud de su papel en la vida griega, abarcando la agricultura, la protección de los ciclos vitales y la maternidad. Deméter (como madre) y Core (como hija) solían ser invocadas como las ‘dos diosas’ (to theo), una fórmula que aparece en inscripciones en lineal B de Pilos durante la época micénica prehelénica. Esta evidencia sugiere además una probable continuidad o relación con los cultos a diosas de la Creta minoica, donde las figuras femeninas vinculadas a la fertilidad y la vegetación eran centrales en la religiosidad prehistórica.[24]
Himno homérico a Deméter

El himno homérico a Deméter es el texto mitológico más extenso y completo que conocemos sobre esta diosa. Es la fuente más importante para comprender su mito central, su culto y su relación con la agricultura y las estaciones.[25] El himno sitúa la escena en Nisa (Νῖσα); no es un lugar histórico concreto, sino un espacio legendario o mítico dentro del relato homérico, una especie de “país de las flores” donde ocurre el rapto.[26]
La búsqueda de una madre
La narración y argumento de la historia de Deméter se contará a continuación. Se dice que Perséfone estaba jugando en la llanura de Nisa, en un prado con las hijas de Océano, Palas y Artemisa, cuando un narciso extraordinario, surgido por orden de Zeus, llama su atención. Fascinada, extiende las manos y la tierra se abre: Hades emerge en su carro de yeguas negras y la rapta. Perséfone grita desesperada, pero solo Hécate y Helios oyen sus clamores, mientras Zeus permanece distante, ajeno al secuestro.[27]
Afligida por la desaparición de su hija, Deméter se arranca su tocado, se cubre con un velo y recorre la tierra nueve días sin comer ni beber. Guiada por Hécate, llega junto a Helios, quien le revela la verdad: Zeus entregó a Perséfone a Hades, y este actuó legítimamente según la antigua distribución del mundo entre los tres hermanos.[27][28] Otros dicen que Deméter fue informada por los hermionenses de que Hades había raptado a su hija.[29] Furiosa con Zeus, Deméter abandona el Olimpo y recorre los pueblos disfrazada de anciana llamada Deo, guiada por la luz de las antorchas.[27]
Deméter en Eleusis; maldición de la tierra
En sus viajes Deméter se sentó primero en una roca llamada por ella Agélasto («sin risa»), cerca del pozo Calícoro («bella danza»),[29] o bien se sentó en el pozo Partenio («virginal»).[30] Luego llegó a Eleusis, donde las cuatro hijas de Céleo y Metanira la acogen, ignorando su divinidad.[27] Una anciana, Yambe, con bromas, hizo sonreír a la diosa; por eso las mujeres bromean en las Tesmoforias.[29] Deméter se ofrece como nodriza y cuidadora de Demofoonte, adaptándose a un papel mortal mientras mantiene su corazón afligido por Perséfone.[27]
Queriendo hacer al niño inmortal como agradecimiento, por la noche lo ponía en el fuego para despojarlo de sus carnes mortales. Como el niño durante el día crecía extraordinariamente, una tal Praxítea estuvo al acecho y, al descubrirlo sumergido en el fuego, gritó: por eso la criatura se abrasó y la diosa hubo de darse a conocer.[29] Tras instruir a los mortales y establecer un culto en Eleusis, revela su poder divino y, en su aflicción, detiene la fecundidad de la tierra: los campos dejan de dar frutos, la humanidad sufre hambre y los dioses no reciben ofrendas. Zeus envía mensajeros como Iris para persuadirla, pero Deméter se niega a regresar al Olimpo hasta recuperar a su hija.[27]

El establecimiento de las estaciones
Zeus ordenó a Hades que enviara arriba a Core[31] así que Hermes desciende al inframundo y la trae consigo. Perséfone, quien ha comido granos de granada, dulce como la miel, estaba obligada a pasar un tercio del año en el inframundo.[27] Había sido un plan de Hades, para que no quedara mucho tiempo junto a su madre. Core, sin prever las consecuencias, la comió.[31]
La reunión con su madre en Eleusis restaura la alegría y la fertilidad de la tierra, marcando el ciclo de las estaciones: la tierra florece cuando Perséfone está con Deméter y se marchita cuando retorna al inframundo. Zeus al final no tiene más remedio que enviar a Rea, madre de Zeus y Deméter, para traer a Deméter al Olimpo y garantizar la fecundidad de la tierra. Con su regreso, la primavera renace: los campos se llenan de cultivos, flores y abundancia, y la humanidad recibe prosperidad, reconciliada con los dioses y bendecida por la diosa de los frutos.[27] Sin embargo, en una versión arcaica es la propia Hécate quien rescata a Perséfone y se la entrega directamente a Deméter.[32]
Los misterios eleusinos y la agricultura
Finalmente, Deméter instruye a los reyes y héroes —Triptólemo, Diocles, Eumolpo y Céleo— en los misterios sagrados de Eleusis. Estos ritos secretos otorgan bendición, fortuna y el favor divino a los iniciados, asegurando un vínculo duradero entre humanos y diosas. Luego, Deméter y Perséfone regresan al Olimpo, consolidadas como soberanas de Eleusis y dispensadoras de las estaciones, garantizando la fertilidad y la abundancia de la tierra.[27] Algunos investigadores creen que la historia de Demofonte está basada en una leyenda popular prototípica anterior.[33]
Para Triptólemo, el mayor de sus hermanos, Deméter dispuso un carro de serpientes aladas y le dio trigo con el que, cruzando el cielo, sembró toda la tierra habitada. Paniasis dice que Triptólemo era hijo de Eleusis, pues afirma que fue él a quien se dirigió Deméter.[31] Variantes tardías dicen que Triptólemo enseñó a Linco, rey de Escitia, el cultivo del trigo, pero Linco rehusó enseñarlas a sus súbditos, y trató de matar a Triptólemo. Deméter lo transformó en lince.[34] También Fítalo recibió hospitalariamente a Deméter y como premio la diosa le dio la higuera.[35] Otros alegan que Deméter descubrió la simiente del cereal antes del nacimiento de Perséfone. Tras el rapto de su hija, destruyó cereal por ira y dolor. Luego, al reunirse con Perséfone, se reconcilió con Zeus y entregó el cereal a Triptólemo, enseñándole a cultivar y compartirlo con la humanidad.[36]
Títulos y funciones

Epítetos
En diversos contextos, se invoca Deméter con diversos epítetos:
- Anesidora (Ανησιδωρα, ‘dadora de dones’ de la tierra), como Deméter.[37]
- Anfictiónide (de αμφικτιονία, 'fundación conjunta') en referencia al primer lugar de reunión de la Liga del Peloponeso en la ciudad tesalia de Antela, que pasó a alternarse a partir del siglo VII a. C. con el santuario de Delfos.
- Antea (Ἀνθεα), llamada Madre, es la soberana de los dioses y epíteto órfico de Deméter.[38]
- Cabiria (Καβειραιη), un nombre prehelénico de significado incierto.
- Cloe (Χλοη, ‘el brote verde’), por sus poderes de fertilidad y eterna juventud.[39]
- Ctonia (Χθονια, ‘de la tierra’).[40]
- Erinia (Ερινυς, ‘implacable’).[41]
- Lusia (Λουσιη, ‘baño’).[42]
- Maloforos (Μαλοφορος, ‘portadora de manzanas’ o ‘portadora de ovejas’).[43]
- Potnia (Πωτνια, ‘señora’) en el Himno homérico a Deméter.[44]
- Termasia (Θερμασια, ‘calidez’).[45]
- Tesmófora (Θεσμοφορος, «dadora de hábitos», «la que aplica la ley» o «legisladora»), un papel que la enlaza a la aún más antigua diosa Temis. Este título estaba conectado con las Tesmoforias, fiestas atenienses de rituales secretos exclusivamente femeninos relacionados con las costumbres nupciales.
Funciones y culto
Teócrito nos recordaba un faceta antigua como diosa de la amapola.[6] En una estatuilla de arcilla de Gazi,[46] la diosa de la amapola minoica lleva las cápsulas de semilla, fuente de nutrición y narcosis, en su diadema. Kerényi señala que «parece probable que la Gran diosa madre, que llevaba los nombres de Rea y Deméter, trajese la amapola consigo de su culto cretense a Eleusis, y es seguro que en la esfera religiosa cretense el opio se preparaba a partir de amapolas».[47]
Pausanias dice que cerca de Pelene está el Miseo, un santuario de Deméter Misia. Dicen que lo fundó Misio, un argivo, que recibió en su casa a Deméter. En el Miseo hay un bosque sagrado con árboles de todas clases, y de sus fuentes brota agua abundante. Allí celebran una fiesta de siete días en honor de Deméter.[48]
Los lugares de culto a Deméter más importantes no se concentraban en ninguna región concreta del mundo griego, sino que se repartían por muchos lugares: Eleusis, Hermíone, Megara, Celeas (cerca de Fliunte), Lerna, Égila (actual Anticitera), Muniquia, Corinto, Delos, Priene, Acragante, Pérgamo, Selinunte, Tegea, Tóricos, Díon, Licosura, Mesembria, Enna y Samotracia.[49]
Deméter enseñó a la humanidad las artes de la agricultura: sembrar semillas, arar, recolectar, etcétera. Era especialmente popular entre las gentes del campo, en parte porque eran los beneficiarios más directos de su ayuda, y en parte porque eran más conservadores a la hora de mantener las viejas costumbres. De hecho Deméter era fundamental en la antigua religión de Grecia. Reliquias propias de su culto, como cerdos votivos de arcilla, se fabricaban ya en el Neolítico. En la época romana, aún se sacrificaba una marrana a Ceres cuando había una muerte en la familia, para purificar el hogar.[50]
Deméter y Poseidón

Los nombres de Deméter y Poseidón están relacionados en las primeras inscripciones en lineal B halladas en Pilos, donde aparecen como PO-SE-DA-WO-NE y DA-MA-TE en el contexto sagrado de echar a suertes. El elemento «DA» que aparece en ambos nombres no está aparentemente conectado con una raíz protoindoeuropea relacionada con la distribución de tierras y honores (compárese con el latín dares, ‘dar’). Poseidón (cuyo nombre parece significar ‘consorte de la distribuidora’) persiguió una vez a Deméter, en su forma original de diosa-yegua.[51]
Según un mito local narrado por Pausanias, a Deméter, cuando andaba errante en busca de su hija, la siguió Poseidón, que deseaba unirse a ella, y ella, transformándose en una yegua, pastaba con las de Oncio u Onco —hijo de Apolo que reinaba en Telpusa—, pero Poseidón comprendió que había sido engañado y se unió con Deméter tomando forma de caballo.[52] Deméter se encolerizó por lo sucedido, pero algún tiempo después dicen que depuso su cólera y quiso bañarse en el río Ladón. Por esto la diosa tiene sus sobrenombres: Erinis (Ἐρινύς) por causa de la ‘cólera’, porque los arcadios al tener cólera lo llaman ἐρινύειν (erinýein), y Lusia (Λουσία, ‘la que se baña/purifica’) por bañarse en el Ladón.[53] Como resultado del abuso de Poseidón, nació una hija: Despena, cuyo nombre no podía ser pronunciado fuera de los misterios eleusinos, y un corcel de negras crines llamado Arión.[54]
En Arcadia se había adorado históricamente a Deméter como una deidad con cabeza de caballo:
La segunda montaña, el monte Elaio, está a unos 30 estadios de Figalia y tiene una cueva consagrada a Deméter Melena [‘Negra’]... los figaleenses dicen que aprovecharon la cueva consagrada a Deméter y pusieron una imagen de madera en ella. La imagen fue tallada de la siguiente forma: estaba sentada en una roca y era como una mujer en todo salvo en la cabeza. Tenía la cabeza y el pelo de un caballo, y serpientes y otras bestias crecían de ella. Su quitón le llegaba justo hasta los pies, y sostenía un delfín en una mano y una paloma en la otra. Por qué hicieron el xoanon de esta forma debería estar claro para cualquier hombre inteligente versado en la tradición. Dicen que la llamaron Negra porque la diosa llevaba ropas negras. Sin embargo, no pueden recordar quién hizo este xoanon o cómo ardió, pero cuando quedó destruido los figaleos no le dieron una nueva imagen a la diosa y desatendieron largamente sus fiestas y sacrificios, hasta que finalmente la esterilidad cayó sobre el país.Descripción de Grecia VIII, 42.
Otros mitos
Ascálabo
Deméter buscó a su hija Perséfone desde el amanecer hasta el atardecer, agotada y sedienta. Al encontrar una cabaña, pidió agua a una anciana, que le dio una bebida dulce de cebada. Un muchacho travieso se burló de ella, y enfadada, Deméter le lanzó la bebida, transformándolo en una criatura pequeña y extraña llamada estelión moteado (reptil del género stellio). La anciana, sorprendida, vio cómo la criatura huía, mientras Deméter seguía su búsqueda angustiada.[55] En otra referencia ya se le llama al niño Ascálabo.[56]
Ascálafo
Algunos dicen que a Perséfone la delató Ascálafo, hijo de Aqueronte, cuando hubo comido de la granada.[31] Como castigo Deméter le puso una piedra encima pero Heracles, más tarde, hizo rodar la piedra y terminó con su tortura. Deméter, no obstante, no le perdonó, y decidió transformar a Ascálafo en un búho.[57]
Colontas
Los habitantes de Hermíone dicen que el santuario local de Deméter fue fundado por Clímeno, hijo de Foroneo, y Ctonia, hermana de Clímeno. Pero según la versión argiva, cuando Deméter llegó a la Argólida, mientras que Áteras y Misio le brindaron hospitalidad a la diosa, Colontas no la recibió en su casa ni le mostró ningún otro signo de respeto. En esta versión Ctonia era hija de Colontas y desaprobó la conducta de su padre. Dicen que Colontas fue castigado siendo quemado junto con su casa, mientras que Ctonia fue llevada a Hermíone por Deméter y convirtió el santuario para los hermionenses.[58][59]
Erisictón
Erisictón había profanado un bosque sagrado consagrado a Deméter en Dotión, lleno de pinos, olmos, perales y manzanos, con aguas cristalinas y apreciado por la diosa tanto como Eleusis. Impulsado por la codicia y la ira contra los Triópidas, Erisictón, acompañado de veinte gigantes servidores, comienza a talar los árboles, empezando por un gran álamo donde solían jugar las ninfas. Al ver su bosque dañado, Deméter adoptó la apariencia de la sacerdotisa Nicipa para reprenderlo y pedirle que detuviera la destrucción. Erisictón, arrogante y desafiante, se burló de la advertencia y prometió construir una sala de banquetes para sí mismo. Furiosa, Deméter reveló su forma divina y provocó que los servidores huyeran aterrorizados, dejando atrás sus hachas, y luego castiga a Erisictón con un hambre insaciable que lo consume sin importar cuánto coma.[60]
Menta
La ninfa Mente, amante de Adonis, fue presa de los celos cuando él raptó a Perséfone desde la colina del Etna. En su arrogancia, proclamó ser más bella que la hija de Deméter y aseguró que Adonis regresaría a ella. Al oír tales ofensas, Deméter se llenó de ira y la castigó pisoteándola hasta destruirla. Sin embargo, de su cuerpo hizo brotar una planta, la menta, dejando así su huella en la naturaleza y afirmando su poder frente a quienes desafiaban la dignidad de su hija.[61]
Sirenas
En otro tiempo las sirenas habían sido doncellas de la hija de Deméter, hasta que Perséfone se casó.[62] Tras el rapto de Perséfone las sirenas vagaron sin rumbo fijo hasta llegar a la tierra de Apolo, donde fueron convertidas en criaturas voladoras por voluntad de Deméter, ya que no habían acudido en ayuda de su hija. Se predijo que solo vivirían hasta que alguien que oyera su canto pasara por allí.[63]
Yasión
Durante la boda de Cadmo y Harmonía, Yasión, hijo de Zeus y Electra, se enamoró de Démeter, quien correspondió su interés. Embriagados por el néctar del banquete, se acostaron abiertamente en un campo y fruto de esta unión se dice que nacieron Pluto y Filomelo.[64] Según la Odisea, Zeus lo fulminó con un rayo[65] por querer violar a la diosa.[66] Otros creen que en realidad Pluto se refieren a la riqueza del trigo, que en la boda de Harmonía fue el regalo de Deméter a raíz de su unión con Yasión.[67]
Consortes y descendencia
| Consorte | Amoríos o descendencia |
|---|---|
| Zeus |
|
| Poseidón | Pausanias nos habla de una variante arcadia. Dice que Deméter engendró, fruto de ser forzada por Poseidón, a Arión y una hija, Despena («la Señora»).[77] |
| Yasión |
|
| Carmánor |
|
| Dioniso | Algunos alegan que los dioses olímpicos Apolo y Artemisa fueron hijos de Dioniso y Deméter, y que Leto tan solo fue solo su nodriza y cuidadora.[83] |
| Triptólemo | Anfíteo, el padre de Céleo, era hijo de Deméter y Triptólemo.[84] |
| Océano | Dmia es un personaje oscuro de la que solo sabemos que es hija de Deméter y Océano.[85] |
| Helios | Versiones tardías dicen que por Sol (Helios) Ceres (Deméter) alumbró a Aqueronte.[86] |
| Mecón | Finalmente Ceres (Deméter) también amó al joven ateniense Mecón; este fue transformado en la flor de la «amapola», asociada a la propia Deméter.[87] |
Sincretismo con otras diosas
Deméter como Isis
Según Heródoto, el culto en Grecia de Deméter fue adoptado como sincretismo de la diosa egipcia Isis.[88] Autores como Plutarco, en Sobre Isis y Osiris, ya interpretan el mito egipcio en clave filosófica griega.[89] La identificación con Isis se puede apreciar en el hecho de que las dos deben emprender una búsqueda, su hija Core en el caso de Deméter y su esposo Osiris en el caso de Isis, produciéndose en los dos casos una paralización de la vida en la naturaleza, por la llegada del invierno en un caso y por el final de la crecida del río en el otro, hasta que se produce el encuentro y la naturaleza vuelve a renacer. Posteriormente, las sacerdotisas grecorromanas de Isis debían formarse previamente en los misterios eleusinos según el modelo de las sacerdotisas de Deméter, las canéforas.[90]
En el período helenístico, especialmente bajo la dinastía ptolemaica, Isis se universaliza y se expande por el Mediterráneo. En el mundo grecorromano fue identificada con Deméter por su papel como madre sufriente, su relación con la fertilidad y la renovación, y también por sus cultos mistéricos de carácter salvífico. Esta diosa egipcia también era conocida por los griegos ya en la época arcaica del siglo IV a. C.; tenía un templo en Atenas. En el mundo grecorromano presidía la familia y era una figura sanadora y protectora.[91] Se dice que Ío, establecida en Egipto, erigió una estatua de Deméter, a quien los egipcios llamaron Isis, nombre con que también designaron a Ío.[92]
Deméter como Astarté
Su asimilación con la diosa fenicia Astarté, por medio de Isis, fue facilitada por las relaciones comerciales entre el Antiguo Egipto y la ciudad fenicia de Biblos, ya que según la mitología egipcia, esta encontraría el cofre con el cadáver de su esposo en esta antigua ciudad. Este sincretismo (Deméter — Isis — Astarté) se manifiesta en base a la equivalencia de las funciones divinas.[93]
Representaciones
En algunas representaciones de Deméter, especialmente en el arte clásico y helenístico, se la muestra con espigas de cereal y amapolas, reforzando su papel como diosa agricultural.[94]
Se solía retratar a Deméter subida a un carro, y asociada con frecuencia a imágenes de la cosecha, incluyendo flores, fruta y grano. A veces se la pintaba también con Perséfone (su hija).
Era y es célebre la estatua en mármol de esta diosa que se hallaba en la ciudad de Cnido y que actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.
Véase también
Bibliografía
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- Heródoto (2025). Los nueve libros de la historia. Editores mexicanos unidos. ISBN 9786071443861.
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- Eleusis: Archetypal Image of Mother and Daughter (Eleusis: imagen arquetípica de la madre y la hija): traducción al inglés de la obra de 1962 Die Mysterien von Eleusis (Los misterios de Eleusis).
- KERÉNYI, K. (1976). Dionysos: archetypal image of the indestructible life. Princeton University Press. ISBN 9780691098630.
- Dionysos: archetypal image of the indestructible life (Dioniso: imagen arquetípica de la vida indestructible): traducción al inglés de la obra Dionysos: Urbild des unzerstörbaren Lebens; título español: Dionisios. Raíz de la vida indestructible.
- NILSSON, M. P. (1940). Greek popular religion. Nueva York: Columbia University Press. OCLC 185627987.
- RUCK, C. A. P.; STAPLES, D. (1994). The World of Classical Myth: Gods and Goddesses, Heroines and Heroes (El mundo del mito clásico: dioses y diosas, heroínas y héroes). Durham: Carolina Academic Press. ISBN 9780890895757.
- Danny Staples (Blaise Daniel Staples, 1948 - 2005): mitólogo estadounidense.
- Véase «Héroe mitológico».