Eolo

ancestro de los eolios en la mitología griega From Wikipedia, the free encyclopedia

En la mitología griega, Eolo o Éolo (en griego: Αἴολος, Aíolos)[1] es el nombre de varios personajes que los mitógrafos diferencian e identifican de manera confusa.[2] En la tradición homérica Eolo es el ‘señor de los vientos’ y en la hesiódica es el ancestro epónimo de los eolios. Un tercer Eolo aparece en la tradición dramática de Eurípides, pero es recordado principalmente en fuentes tardías.[3] Se trata de tres tragedias hoy perdidas y conservadas solo en fragmentos: Eolo, Melanipe encadenada y Melanipa sabia.[4][5] Fue Diodoro Sículo quien, al sistematizar las tradiciones míticas, reunió artificialmente en un único árbol genealógico a los distintos Eolos del mito. Así quedaban vinculados en la misma tradición el pueblo eolio, las islas Eolias del mar Tirreno y la fabulosa isla flotante de Eolia.[6]

Pronunciación del nombre.

Como guardián y dios de los vientos

El lenguaje moderno suele referirse a Eolo como ‘guardián de los vientos’ o ‘dios de los vientos’. En realidad en ninguna fuente mitográfica se le llama ‘dios’ (θεός). Esta interpretación se consolida en la tradición latina, especialmente en la Eneida, donde es un funcionario e intermediario del orden divino: Eolo recibe autoridad de Juno y ejerce dominio sobre vientos y nubes.[7] Según los eruditos, Eolo no es una deidad propiamente dicha, aunque esté revestido de autoridad divina, de manera semejante a un dios menor.[8] De igual manera el título de “guardián (o señor) de los vientos” es tan solo una paráfrasis literaria para expresar su función, no un término usado por autores clásicos.[9]

Este proceso de reinterpretación de Eolo no es un caso aislado. En la literatura posterior, especialmente desde el Renacimiento, los autores tendían a privilegiar figuras más individuales y “personales” frente a deidades abstractas o colectivas. Por ejemplo, Eolo y Morfeo fueron desplazando, respectivamente, a los ánemoi (ἄνεμοι, «vientos») y óneiroi (ὄνειροι, «sueños»). Así se fue construyendo la idea de Eolo como dios de los vientos y Morfeo como dios de los sueños. Esta idea fue repetida de manos de numerosos artistas y así ha permanecido en el acervo cultural hasta nuestros días.[10] Sea como fuere Eolo nos ha legado la voz «eólico», esto es, ‘en relación con el viento’.[11]

Eolo (hijo de Helén)

Eolo fue hijo de Helén y de la ninfa Orséis y hermano de Doro y Juto.[12] Se le describe como rey del país de Eólide, así llamado por él, que más tarde pasó a denominarse como Tesalia.[13] De Eólide precisamente partieron los hijos de Eolo y así se fundaron los asentamientos eolios.[14] Se le supone la fundación de la rama eólica de la nación helénica. Dice Focio que cuando Helén murió sus tres hijos se repartieron el territorio; Eolo fue el primero en reivindicar su derecho a reinar sobre la tierra, delimitando su reino por dos ríos, el Asopo y el Enipeo, y es allí donde desciende la raza de los eolios.[15] Según Apolodoro, Eolo desposó a Enárete, hija de Deímaco, con la que tuvo siete hijos: Creteo, Sísifo, Deyoneo, Salmoneo, Atamante, Perieres y Magnes; y también cinco hijas: Cálice, Cánace, Pisídice, Perimede y Alcíone.[12][16] Otras fuentes dicen que su esposa fue Egialea,[17] o Laódice, hija de Aloeo,[18] o bien la náyade Ífide, hija del dios fluvial Peneo.[19]

Parece que Eolo estaba arraigado en muchas genealogías helénicas, y así muchos otros descendientes eran atribuidos a Eolo. Eurípides dice que el más joven de sus seis hijos, Macareo, mantuvo relaciones amorosas con la más joven de sus seis hermanas, Cánace. Horrorizado, Eolo envió a Cánace una espada para que se suicidase —Macareo también se suicidó— y arrojó al hijo incestuoso a los perros.[4][20][21] En esa versión la madre de sus hijos fue una tal Anfítea.[22]

Otros Eólidas Helénidas, variando las fuentes, son Etlio,[23] Tritogenia,[24] Macedón,[25] Minias,[26] Cércafo,[27] Tanagra[28] Ceix,[29] Juto[30] e incluso Yope (Casiopea).[31] Este Eolo también tuvo una hija ilegítima llamada Arne, también llamada Melanipa o Antíope, que engendró con Hipe, hija del centauro Quirón.[32][5] Esta Arne sería la madre del segundo Eolo por Poseidón. Otro de los hijos mencionados es Mimante que es vinculado al tercer Eolo (véase abajo) mediante una genealogía muy acomodaticia.[33]

Eolo (hijo de Poseidón)

Tapiz de Aubusson basado en la pintura de Moillon. Ca. 1650.

Este Eolo fue hijo de Poseidón y Arne. Tuvo como gemelo a Beoto. Arne quedó embarazada de Poseidón. Se lo confesó a su padre, pero no la creyó y ordenó a un extranjero de la ciudad de Metaponto que se la llevara a su ciudad. Como consecuencia de ello, al nacer Beoto y Eolo, fueron adoptados por otro hombre llamado Metaponto, que no tenía hijos. Cuando los gemelos se hicieron mayores, se apoderaron del reino durante una revuelta. Después, hubo una disputa entre Arne y Autólite, la esposa de Metaponto. Eolo y Beoto tomaron partido por su madre, mataron a Autólite, y como Metaponto se indignó por ello, tuvieron que equipar unas naves y huir de la ciudad, con Arne y otros amigos. Beoto se marchó al país de su abuelo Eolo, lo sucedió en el trono y llamó Arne al país y beocios a sus habitantes; Eolo, por su parte, llegó hasta un grupo de islas en el mar Tirreno, las cuales recibieron en su honor el nombre de islas Eolias y se le atribuye también la fundación de la ciudad de Lípara.[34]

En una versión alternativa, la madre de los gemelos es llamada Melanipe, hija de Desmontes o de Eolo, fue encadenada por su padre y había sido un rey de Icaria llamado Metaponto el que había adoptado a los gemelos, que habían sido abandonados. La esposa de Metaponto, llamada en esta versión Teano, había tenido otros hijos e incitó a que sus hijos matasen a Eolo y Beoto, pero estos últimos fueron los que salieron victoriosos y, tras ser avisados por Poseidón de que su verdadera madre estaba en prisión, la liberaron. Melanipe y Metaponto se casaron y Eolo y Beoto dieron nombre a Beocia y Eolia, respectivamente.[35]

Aunque tradicionalmente su hogar ha sido identificado como una de las Islas Eólias, cerca de Sicilia, se ha sugerido como localización alternativa a Gramvousa en la costa noroccidental de Creta.

Eolo (hijo de Hípotes)

Óleo en lienzo de Isaac Moillon (1614-1673): Eolo entrega los vientos a Ulises(Éole donnant les vents à Ulysse). Museo de Tessé.

La paternidad de este tercer Eolo es atribuida a Hípotes, que, según cuenta Diodoro Sículo en su Biblioteca histórica, era hijo de Mimante, uno de los hijos del Eolo Helénida.[36] Boccaccio dice que este Eolo es hijo de Júpiter y Segesta, hija de Hípotes de Troya, y por lo tanto hermano de Acestes.[37]

En otra parte de la obra de Diodoro que parece mezclar datos del segundo y del tercer Eolo, se narra cómo, al llegar a la isla de Lípara, donde reinaba el rey Líparo, ayudó a este a apoderarse de la zona de Sirrento. Mientras, él se casó con la hija del rey, Cíane, y se convirtió en rey de la isla. Era piadoso, justo y amable con los extranjeros, enseñó a los navegantes el manejo de las velas y se decía que era capaz de predecir los vientos. En este pasaje se mencionan seis hijos de Eolo: Agatirno, Astíoco, Androcles, Yocasto, Feremón y Juto; también se dice que tuvo seis hijas, pero no las menciona. El autor nos aclara que la madre de este Eolo era Melanipa.[38]

Según la Odisea, este Eolo, Señor de los Vientos, vivía en la isla flotante de Eolia, con sus seis hijos y sus seis hijas, que se habían casado entre sí. Zeus le había dado el poder de controlar los vientos; Eolo los tenía encerrados y los gobernaba con un dominio absoluto, apresándolos o liberándolos a su antojo. Trató de ayudar a Odiseo, que lo visitó al retornar a Ítaca. Eolo lo trató muy bien, y le dio un viento favorable, además de un odre que contenía todos los vientos y que debía ser utilizado con cuidado. Sin embargo, la tripulación de Odiseo creyó que la bolsa contenía oro y la abrió, provocando graves tempestades. La nave terminó regresando a las costas de Eolia, pero Eolo se negó a ayudarlos de nuevo.[39][40] Eolo es representado empuñando un cetro como símbolo de su autoridad, y rodeado de turbulentos remolinos, los Vientos, cada uno de los cuales era un dios.[7][41]

En un escolio de la Odisea nos nombra a sus hijos: Androcles, Crispo, Yocasto, Falacro, Feremón y Juto; y también sus hijas: Eole, Asticratía, Día, Hefestia, Ifte y Peribea. En esta fuente la esposa de Eolo es denominada como Telepora or Telepatra, hija de Lestrigón.[42] Partenio de Nicea recuerda el encuentro amoroso entre Odiseo y la hija de Eolo, Polimele; se dice que esta última terminó comprometida con su propio hermano Diores.[43]Según Diodoro Sículo Lápites, hijo de Eolo Hipótada, fue padre de Lesbo, epónimo de la isla de Lesbos.[44]

Tzetzes nos dice que Eolo, como rey de Lípara y señor de los vientos, tuvo los siguientes hijos: Perifante, Agénor, Euquenor, Clímeno, Juto y Macareo; también cita a las Eólides: Clímene, Calitía, Eurígone, Lisídice, Cánace y una última hija innominada.[45] Eolo unió en matrimonio a sus hijos con sus hijas para preservar la concordia y el afecto entre ellos.[46][45]

Catálogo de Eólidas

Sobre la prole de Eolo, algunos dicen que tuvo siete hijos y cinco hijas, o bien seis de cada.[47] Los establecimientos de Eolo y sus descendientes han sido vistos como un reflejo mítico de la precolonización micénica de las costas italianas o de la expansión calcidea de la época arcaica.[48]

El nombre de la consorte de Eolo no tiene una tradición establecida. Tomando en cuenta todas las fuentes mitográficas, a la esposa de Eolo y madre de sus hijos se la denomina como Anfítea,[22] Cíane (hija de Líparo),[38] Egialea,[17] Enárete (hija de Deímaco),[12] Ífide o Ifis (hija de Peneo),[19] Laódice (hija de Aloeo),[18] Melanipa o Hipe (hija de Quirón),[32] o bien Telepora o Telepatra (hija de Lestrigón).[42] Además, en la Eneida, Juno le ofrece a la ninfa Deyopea (Δηιόπεια) como esposa a cambio de mandar sus vientos a la flota de Eneas para impedirle desembarcar en Italia. No obstante no se describe descendencia alguna.[49] De algunos Eólidas nunca se cita la identidad de la madre.

Esta pretende ser una lista, más o menos exhaustiva, de los Eólidas («hijos de Eolo») legados en la mitografía:

Aetlio[50] • Agatirno[51] • Agénor[52]Alcíone[53] • Androcles[54]Arne[55]Atamante[56] • Asticratía[57] • Astíoco[51]Cálice[58]Cánace[59] • Calitía[60]Céfalo[61]Ceix[62] • Cércafo[63] • Clímene[64] • Clímeno[65] • Crisipo[66]Creteo[67] • Día[68]Deyón[69] • Diores[70] • Eole[71] • Euquenor[72] • Eurígone[73] • Falacro[74] • Ferea[75] • Feremón[76] • Hefestia[77]Íficlo[78] • Ifte[79]Juto[80]Lápites[81] • Lisídice[82]Macareo[83]Macedón[84]Magnes[85] • Mimas o Mimante[86]Minias[87]Miseno[88] • Peribea[89]Perieres[90] • Perifante[91]Perimede[92]Pisídice[93]Polimela[94]Salmoneo[95]Sísifo[96]Tanagra[97]Tritogenia[98] • Yocasto[99]Yope[100]

Otros personajes homónimos

También se conoce a otros tres personajes de nombre Eolo y que tienen una tradición minoritaria. Uno de ellos era un defensor de Tebas en la guerra de los Siete contra Tebas. Fue asesinado por Partenopeo.[101] El otro Eolo era un compañero troyano de Eneas en Italia, donde fue asesinado por Turno, rey de los rútulos. Este Eolo fue padre de Clitio y Miseno.[102] Otro personaje más, llamado Eolo, Eopolo o Epolo, fue el padre de Cleobule, la madre de Mirtilo por Hermes.[103]

Véase también

Notas y referencias

Enlaces externos

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