Fasti
listas cronológicas en la Antigua Roma
From Wikipedia, the free encyclopedia
Del latín fasti, -orum (genitivo plural), proviene de fas, que significa "permitido por los dioses". Los fastos son calendarios romanos, por lo común grabados en piedra. En tiempos de Cayo Mario y Sila se llamó fasti a unas listas con el nombre de los cónsules, además de unas listas relativas a fiestas. Además, el calendario estaba organizado según los principios religiosos del pontifex Maximus, quien determinada la secuencia de las fiestas, organizando de esta manera la vida del ciudadano romano y su actuar cotidiano, obteniendo por tanto un valor sagrado.[1]
Historia
Los días fastos eran los días en que se podían hacer actividades importantes, mientras que los días nefastos no se podía reunir la gente en asambleas ni tribunales.[2] Por tanto, el calendario romano se dividía en dies fasti (los días aptos para que el pretor administrara justicia) y dies nefasti (aquellos en que se prohibía celebrar actos judiciales y que se dedicaban a divinidades superiores o infernales). Después de su elaboración cada año, se daba a conocer al pueblo romano pegándolo en los muros de diversos edificios como la Regia (sede del Colegio de pontífices) o en los Rostra del Foro Romano. De esta manera informaban al pueblo sobre los días disponibles para negocios, reuniones electorales, fiestas, mal agüero y fiestas móviles.
Tras el declive del Imperio Romano, la palabra fasti continuó utilizándose para registros similares en la Europa cristiana y, desde allí, en todo Occidente. A diferencia de nuestros calendarios de bolsillo modernos, los fasti romanos no se concebían como “calendarios desechables”. Lo único que cambiaba de un año a otro era la identidad de la letra que designaba los días de mercado.[2]
Cada día del calendario estaba señalado con una letra de la A a la H, formando ciclos de ocho días llamados nundinae, que cumplían una función similar a la de nuestras semanas. El primer día del ciclo, marcado con la letra A, era día de mercado.[3] Las palabras o abreviaturas escritas en letras más pequeñas incluían los nombres de los dioses y proporcionaban información sobre los días de fundación de los templos.
Las letras también indicaban la naturaleza de los días: F para fasto, días en los que se podían realizar asuntos legales; N para nefasto, días en que esos asuntos estaban prohibidos; y C para comitialis, días que además de ser fastos permitían la convocatoria de los comitia (asambleas).[2]
Algunas siglas indicaban eventos específicos: QRFC (quando rex comitiavit fas), asociada a los días 24 de marzo y 24 de mayo, señalaba la acción del rex sacrorum, quien convocaba la asamblea para confirmar testamentos; después de este ritual, el día, que inicialmente era nefasto, se volvía fasto. Por su parte, QSDF (quando stercum delatum fas) se refería a la acción anual de las Vestales el 15 de junio, cuando limpiaban el templo; terminado el rito, el día se convertía en fasto.[2]
Los días del mes se calculaban a partir de tres referencias: calendas, nonas e idus y siempre dando marcha atrás a partir de estas fechas: "3 días antes de los idus de abril", "4 días antes de las nonas de mayo", etc.
Existen evidencias de fasti locales en Hispania, como inscripciones que mencionan a magistrados o hacen referencia a la fundación de colonias. Un caso destacado es la inscripción de Carthago Nova, relacionada con la construcción de murallas y torres, probablemente realizada en el último cuarto del siglo I a. C.[4]
Fasti consulares
Los fasti consulares eran listas de hechos históricos relevantes, apuntados anualmente por los cónsules durante su gobierno. En estas listas se apuntaban todos los hechos y los acaecimientos considerados importantes para la historia de Roma y del imperio durante el año consular, incluyendo la elección de nuevos magistrados. Los cónsules estaban obligados a mantener estas escrituras y a presentarlas año con año al senado.
Fasti triumphales
Se trataba de listas anuales de triunfos obtenidos por los magistrados. Fueron publicados en el año 12 a. C. Contenían la lista de los generales victoriosos desde la fundación de Roma hasta el principado de Augusto. Se conservan en una amplia inscripción en los Museos capitolinos de Roma.
Véase también
Bibliografía
- Arcella, L. (2020). Calendario romano. I fasti, il lavoro e la festa nella Roma antica. Carocci Editore, Roma.
- Abascal, J. M. (2002). Fasti consulares, fasti locales y horologia en la epigrafía de Hispania. Universidad de Alicante.
- Michels, A. K. (1967). The Calendar of the Roman Republic. Princeton University Press, Princeton.
- Delgado Delgado, J. A. (2001). «Los fasti sacerdotum de las ciudades de la Bética». Habis, 32, pp. 203–222.
- García-Dils de la Vega, S., & Ordóñez Agulla, S. (2015). «Fasti Astigitani: Fragmento de calendario epigráfico de la colonia Augusta Firma (Écija–Sevilla)». Pallas, 99, pp. 55–78.
- Guillén, José (2001). Vrbs Roma. Vida y costumbres de los romanos: religión y ejército (4ª edición). Salamanca: Sígueme. ISBN 84-301-0801-7.
- Rüpke, J. (2011). The Roman Calendar from Numa to Constantine: Time, History, and the Fasti. Wiley-Blackwell, Londres.