Ferocactus latispinus
especie de planta
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Ferocactus latispinus, conocida comúnmente como biznaga ganchuda,[2] es una especie de planta suculenta perteneciente al género Ferocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica de México y presenta una distribución amplia principalmente en el centro y norte del país.
| Biznaga ganchuda | ||
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| Estado de conservación | ||
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Preocupación menor (UICN)[1] | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Plantae | |
| Subreino: | Tracheobionta | |
| División: | Magnoliophyta | |
| Clase: | Magnoliopsida | |
| Subclase: | Caryophyllidae | |
| Orden: | Caryophyllales | |
| Familia: | Cactaceae | |
| Subfamilia: | Cactoideae | |
| Tribu: | Cacteae | |
| Género: | Ferocactus | |
| Especie: |
F. latispinus (Haw.) Britton & Rose, 1922 | |
| Sinonimia | ||
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Descripción
Ferocactus latispinus es una especie de cactus barril de hábito solitario, que no se divide ni produce hijuelos. Presenta un cuerpo de forma globosa a aplanada, con epidermis de color verde claro a verde azulado. Alcanza entre 10 y 35 cm de altura, ocasionalmente hasta 40 cm, y un diámetro de 25 a 45 cm, siendo con frecuencia más ancho que alto.

El tallo posee entre 13 y 23 costillas, generalmente unas 21, bien afiladas, prominentes y tuberculadas. Sobre ellas se disponen grandes areolas situadas en protuberancias a lo largo de las costillas, con fieltro de color gris a negruzco. Presenta de 6 a 15 espinas radiales de hasta 2,5 cm de longitud, extendidas, finamente aciculares, rectas y casi sin grosor, de color blanco translúcido, amarillo, rosado o rojizo. Además, desarrolla alrededor de cuatro o más espinas centrales robustas y transversalmente estriadas, más intensamente coloreadas que las radiales. La espina central inferior es especialmente característica: notablemente más ancha, gruesa y plana, de 4 a 9 mm de anchura y de 4 a 7,5 cm de longitud, curvada apicalmente hacia abajo o en forma de gancho y apoyada contra el cuerpo. Esta espina suele ser roja o gris rojiza, aunque también puede ser de color ámbar o amarillo. Las restantes espinas centrales son igualmente robustas, pero más estrechas y generalmente rectas.

Las flores son campanuladas y de aspecto “vidrioso”, fragantes, con una longitud de 2,5 a 6 cm y aproximadamente 3 cm de anchura. Su color varía desde rosa intenso, púrpura, malva y azul púrpura hasta, en ocasiones, amarillo paja. Los segmentos del perianto son estrechamente oblongos y agudos. El ovario presenta escamas estrechamente imbricadas, delgadas y papiráceas, de forma ovada y con márgenes finamente ciliados; las escamas del tubo floral son similares, pero más largas.
El fruto es esférico a alargado, mide de 2,5 a 8 cm de longitud y de 1,8 a 2,5 cm de anchura, y se encuentra recubierto por escamas cónicas. Las semillas son de color marrón oscuro, reniformes, ligeramente picadas, y miden aproximadamente de 1,2 a 1,5 mm de longitud.[3][4]
Distribución y hábitat
Esta especie es endémica de México y presenta una distribución amplia principalmente en el centro y norte del país. Se ha registrado con certeza en los estados de Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas. Su presencia en Durango ha sido mencionada en la literatura, aunque hasta el momento no existen ejemplares de herbario que confirmen formalmente este registro.[1][5]
Habita principalmente en biomas desérticos y de matorral seco,[6] en un rango altitudinal que va desde los 600 hasta los 2600 m s. n. m. Se desarrolla sobre todo en las zonas más áridas del centro de México, ocupando pastizales y diversos tipos de matorral xerófilo. En Oaxaca también aparece en bosques abiertos de encino (Quercus), donde suele crecer en planicies y llanuras de suelos limosos, aunque ocasionalmente puede encontrarse en laderas rocosas.[3][1]
Ecología
Desde el punto de vista ecológico, la floración se produce entre finales del otoño y comienzos del invierno, aunque no ocurre todos los años ni en cualquier condición climática. Este proceso depende en gran medida de la presencia de tiempo cálido y soleado, ya que la especie requiere una elevada exposición a la luz solar directa para iniciar la formación de flores. A diferencia de otros cactus barril, alcanza la madurez reproductiva a un tamaño relativamente reducido y puede florecer cuando el tallo apenas supera los 10 cm de diámetro, lo que supone una ventaja en ambientes áridos e impredecibles.[3]
En cuanto a la dispersión, las cabras desempeñan un papel relevante, ya que consumen los frutos y dispersan semillas viables a través de sus excrementos. Este mecanismo de dispersión zooócora también se ha observado en otras especies de cactus y contribuye a la colonización de nuevos microhábitats, aunque puede verse limitado por la degradación del entorno asociada al pastoreo intensivo.[7]
Taxonomía
La primera descripción de esta especie fue como Cactus latispinus, publicada en 1824 por el botánico inglés Adrian Hardy Haworth en la revista científica Philosophical Magazine and Journal 63: 41.[8]
Más tarde, los botánicos Nathaniel Lord Britton y Joseph Nelson Rose, trasladaron la especie al género Ferocactus, por lo que pasó a llamarse Ferocactus latispinus. Registraron estos cambios en el libro The Cactaceae; descriptions and illustrations of plants of the cactus family 3: 143, publicado en 1922.[6][9]
- Ferocactus: nombre genérico formado a partir de la palabra latina fĕrus (que significa 'salvaje' o 'feroz') y la palabra griega kaktos (que se traduce como ‘cardo’ o ‘planta espinosa’), en alusión a la fuerte espinación que presentan algunas especies de este género.[10]
- latispinus: epíteto específico formado a partir de las palabras latinas latus (que significa 'ancho') spinus (que se traduce como 'con espinas'), en alusión a las espinas centrales anchas y planas que presenta la especie.[11][12]
Subespecies
Actualmente se distinguen tres subespecies:
- Sinónimos de Ferocactus latispinus subsp. greenwoodii:[13]
- Ferocactus cylindraceus var. greenwoodiae (Glass) N.P.Taylor, 1984
- Ferocactus latispinus var. greenwoodiae (Glass) N.P.Taylor, 1984
- Ferocactus recurvus subvar. greenwoodiae (Glass) G.Unger, 1992
- Ferocactus recurvus subsp. greenwoodiae (Glass) Pilbeam & Bowdery, 2005
- Ferocactus recurvus var. greenwoodiae Glass, 1968
- Sinónimos de Ferocactus latispinus subsp. latispinus:[14]
- Bisnaga cornigera (DC.) Orcutt, 1926
- Cactus cornigerus Moc. & Sessé ex DC., 1828
- Cactus multangularis Voigt ex Steud., 1821
- Echinocactus cornigerus DC., 1828
- Echinocactus cornigerus var. flavispinus Haage ex C.F.Först., 1846
- Echinocactus cornigerus f. flavispinus (Haage ex C.F.Först.) Schelle, 1907
- Echinocactus cornigerus var. rubrispinosus DC., 1902
- Echinocactus curvicornis Miq., 1838
- Echinocactus glaucus Karw. ex Pfeiff., 1837
- Echinocactus latispinus var. flavispinus (Haage ex C.F.Först.) F.A.C.Weber, 1898
- Echinocactus recurvus var. bicolor R.S.Cowan, 1910
- Echinocactus recurvus f. solenacanthus (Scheidw.) Schelle, 1907
- Echinocactus recurvus var. solenacanthus (Scheidw.) Salm-Dyck, 1845
- Echinocactus recurvus var. tricuspidatus C.F.Först., 1846
- Echinocactus solenacanthus Scheidw., 1841
- Echinocactus spiralis var. stellaris (Hemsl.) Salm-Dyck, 1845
- Echinocactus stellaris Hemsl., 1880
- Echinocactus stellatus Scheidw., 1840
- Echinofossulocactus angustispinus Lawr., 1922
- Echinofossulocactus corniger var. angustispinus (Lawr.) Lawr., 1841
- Echinofossulocactus corniger var. elatior (Lawr.) Lawr., 1841
- Echinofossulocactus corniger var. rubrospinus (Lawr.) Lawr., 1841
- Echinofossulocactus cornigerus (DC.) Lawr., 1841
- Echinofossulocactus elatior Lawr., 1841
- Echinofossulocactus recurvus var. campylacanthus Lawr., 1841
- Echinofossulocactus rubrospinus Lawr., 1841
- Ferocactus latispinus var. flavispinus (Haage ex C.F.Först.) Backeb. & F.M.Knuth, 1936
- Ferocactus recurvus f. flavispinus (Haage ex C.F.Först.) G.Unger, 1992
- Sinónimos de Ferocactus latispinus subsp. spiralis:
- Bisnaga latispina subsp. spiralis (Karw. ex Pfeiff.) Doweld, 2000
- Bisnaga latispina var. spiralis (Karw. ex Pfeiff.) Doweld, 2000
- Cactus nobilis L., 1771
- Cactus recurvus Mill., 1768
- Cereus recurvus (Mill.) Link & Otto ex Steud., 1840
- Echinocactus nobilis Druce, 1916 publ. 1917
- Echinocactus recurvus (Mill.) Link & Otto, 1827
- Echinocactus recurvus var. spiralis (Karw. ex Pfeiff.) K.Schum., 1898
- Echinocactus recurvus f. spiralis (Karw. ex Pfeiff.) Schelle, 1907
- Echinocactus spiralis Karw. ex Pfeiff., 1837
- Echinofossulocactus recurvus (Mill.) Lawr., 1841
- Echinofossulocactus spiralis (Karw. ex Pfeiff.) Lawr., 1841
- Ferocactus latispinus var. recurvus (Mill.) Lodé, 1995
- Ferocactus latispinus var. spiralis (Karw. ex Pfeiff.) N.P.Taylor, 1984
- Ferocactus nobilis Britton & Rose, 1922
- Ferocactus recurvus (Mill.) Borg, 1937
- Ferocactus recurvus f. spiralis (Karw. ex Pfeiff.) G.Unger, 1992
- Melocactus recurvus (Mill.) Link & Otto, 1827
Estado de conservación
En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”, lo que refleja una distribución geográfica relativamente amplia y la ausencia, por el momento, de un descenso poblacional significativo a escala global.[1]
No obstante, a nivel local existen presiones que pueden afectar a determinadas subpoblaciones. La recolección con fines ornamentales para el comercio nacional impacta especialmente a los ejemplares situados en las proximidades de pueblos y ciudades. A ello se suma la degradación del hábitat causada por el ganado y las cabras, que alteran la estructura de la vegetación y los microhábitats donde crece la especie. Además, en algunas zonas las plantas se recolectan para usos medicinales tradicionales y también se consumen, tanto crudas como en forma de dulces, lo que puede incrementar la presión sobre poblaciones locales si estas prácticas no se gestionan de forma sostenible.[3][1][15]
Importancia económica y cultural
Uso ornamental
Esta especie de cactus se cultiva con frecuencia como planta ornamental y resulta relativamente fácil de mantener. Presenta un crecimiento lento en sus primeras etapas, aunque se desarrolla de forma adecuada en cultivo si se respetan sus necesidades básicas. Requiere un sustrato rico y bien drenado, ya que muestra una alta sensibilidad a la podredumbre cuando coinciden humedad excesiva y temperaturas bajas. Conviene dejar que el sustrato se seque por completo entre riegos y utilizar siempre macetas con buen drenaje. El trasplante se recomienda en primavera, aproximadamente cada dos años, para renovar el sustrato; tras esta operación, es preferible no regar durante al menos una semana.

Durante el periodo de crecimiento, entre primavera y verano, la planta responde bien a una fertilización ligera con productos bajos en nitrógeno, lo que favorece un desarrollo más vigoroso. El riego debe realizarse solo cuando el sustrato esté completamente seco, ya que sus raíces finas resultan muy sensibles al exceso de humedad. Además, conviene evitar mojar el cuerpo del cactus cuando recibe sol directo, ya que el agua sobre la superficie puede provocar quemaduras, cicatrices e infecciones fúngicas. A finales de otoño, el riego debe reducirse de forma progresiva hasta mantener la planta completamente seca durante el invierno, con temperaturas ideales entre 5 y 15 °C. En esta etapa de reposo, es importante evitar tanto el riego como la humedad ambiental elevada.
La especie necesita una exposición a pleno sol y una buena ventilación para mantener un aspecto saludable. Tolera heladas ligeras y esporádicas si permanece seca, aunque en cultivo se aconseja no exponerla a temperaturas inferiores a 5 °C. En condiciones de humedad invernal, aumenta el riesgo de pudrición, por lo que resulta útil colocar arena o grava gruesa alrededor del cuello de la raíz para mejorar el drenaje.
En cuanto a plagas, puede verse afectada por araña roja, cochinilla harinosa o, en menor medida, por escamas, aunque las plantas bien cultivadas suelen mantenerse sanas. La propagación se realiza casi exclusivamente por semilla, que se siembra en primavera en un sustrato arenoso y bien drenado. Las plántulas deben permanecer sin manipular hasta que desarrollen un buen sistema radicular, momento en el que pueden trasplantarse a macetas individuales.[3]
Uso tradicional
La especie se recolecta de forma local para su empleo en la medicina tradicional mexicana. Se utiliza principalmente como diurético, para favorecer la eliminación de cálculos renales y como remedio en el tratamiento de diversas afecciones circulatorias y respiratorias.[1][15]
Uso alimentario
Los frutos, conocidos popularmente como “pochas”,[4] se consumen frescos o se emplean en la elaboración de dulces artesanales, formando parte de la gastronomía tradicional de las regiones donde la especie está presente.[1][16]
Galería
Nombres comunes
Los nombres comunes de esta especie son: biznaga, biznaga de borrachos, biznaga de chilitos, biznaga de cuernos, biznaga ganchuda, biznaga manca caballos, corona del señor, matacurú, pochas, uña de gato y uña de águila.[2]