Franja electoral

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La franja electoral o franja política es una forma de campaña política en el que los medios de comunicación, como por ejemplo, lo son la radio, y la televisión, preferentemente, entregan un espacio dentro de su programación para que candidatos, partidos políticos, federaciones, coaliciones o agrupaciones de electores puedan dar a conocer sus propuestas al electorado.

Esta instancia propagandística es gratuita para los partidos políticos o candidatos a quienes beneficia, y está normado por ley, de manera que varía en los distintos países donde se aplica, tanto en los tipos de medios que cubre, ya sea públicos o privados, en la cantidad de días en que se emite, como en el financiamiento, que, en algunos países, es cubierta total o parcialmente por el Estado, a manera de subvención.

Pese a que las franjas electorales suelen ser propaganda gratuita, no pueden ser calificadas dentro del término «medios gratuitos», ya que en esta última el medio de comunicación publicita al candidato como parte de su línea editorial o tendencia política, siendo una conducta voluntaria. En cambio, la franja electoral muestra a todos los candidatos, partidos políticos y coaliciones involucrados en una elección, independiente de cual sea el pensamiento editorial del medio en que se emite, asegurando una distribución equitativa del tiempo en pantalla, la cual es de carácter obligatoria.

Franja electoral por país

La forma en que se aplica la franja electoral por país es:[1]

Bolivia

En Bolivia la franja electoral dura 59 días previos a las elecciones, e involucra a las televisoras y emisoras de radio públicas.

Brasil

En Brasil la franja electoral dura 43 días previos a las elecciones, e involucra a todas las televisoras y emisoras de radio abiertas (tanto públicas como privadas).

Chile

1970-1973

La primera franja de propaganda política televisiva en Chile fue establecida mediante la Ley Hamilton (Ley 17377), publicada el 24 de octubre de 1970, que en su artículo 33 establecía:[2]

Artículo 33.- En el período en que está permitido hacer propaganda electoral, de acuerdo con las normas de la Ley General de Elecciones, las instituciones que posean canales de televisión de acuerdo con la presente ley, deberán destinar, gratuitamente, al menos una hora diaria de programa a intervenciones o programas preparados por los representantes de los partidos políticos que presentan candidatos.
El tiempo de audición total del período preelectoral respectivo, dedicado a este objeto, se distribuirá entre los Partidos Políticos y los grupos que patrocinen candidaturas independientes, en proporción al número de sufragios obtenidos en la última elección general de Diputados correspondiéndoles al total de los grupos que patrocinen candidaturas independientes, de los Partidos Políticos que no tuvieren representación en el Congreso Nacional y de los que teniendo representación no hubieren participado en las elecciones anteriores, el equivalente al espacio del Partido Político que participe en la respectiva elección y hubiere obtenido el menor número de sufragios, el que se distribuirá entre ellos por partes iguales.
La distribución de los espacios que hubiere correspondido a cada Partido Político y grupo dentro del total del período preelectoral respectivo, la hará el Consejo Nacional de Televisión, por medio de un sistema de sorteo público en que se alternen los horarios de manera que cada Partido o grupo obtenga una similar sintonía.
Cada audición tendrá una duración mínima de cinco minutos y una máxima de quince minutos.
En caso de plebiscito, los Canales de televisión deberán dar expresión proporcional a los Partidos Políticos que representen posiciones diferentes sobre las cuales deba pronunciarse la ciudadanía, para lo cual regirán en todo lo aplicable las normas establecidas en los incisos anteriores.
Ley 17377, Televisión Chilena (24 de octubre de 1970).

Dicha franja electoral se implementó para las elecciones de regidores de 1971, las elecciones parlamentarias extraordinarias de julio de 1971, enero de 1972 y julio del mismo año, y las elecciones parlamentarias de 1973.[3][4][5]

Desde 1988

En Chile la franja electoral dura 28 días previos a las elecciones e involucra a todas las cadenas de televisión abierta, tanto públicas como privadas, agrupadas en la Asociación Nacional de Televisión, siendo reguladas por el Consejo Nacional de Televisión. La franja está normada por la Ley 18733,[6] que modificó la Ley 18700 de Votaciones Populares y Escrutinios, que data de 1988, año en que se realizó el plebiscito nacional que decidiría el fin de la dictadura militar. Sin embargo, durante el plebiscito de 54 reformas constitucionales en 1989, los partidos y pactos políticos de gobierno y oposición presentaron su propaganda mediante anuncios de 40 segundos emitidos durante las tandas publicitarias.[7]

Durante los 28 días permitidos para realizar campañas políticas, se emiten dos tandas de 20 minutos, una en la mañana (en horarios cercanos al mediodía) y la otra en la noche, a las 20:40 (antes de los noticiarios centrales). Los fines de semana se emiten a las 10:30 y a las 20:40, siendo una de ellas presidencial y la otra parlamentaria, emitiéndose de manera alternada (un día la presidencial en la mañana y la parlamentaria en la tarde-noche, y al día siguiente en el orden inverso).[8] Los distintos candidatos se agrupan por coaliciones y partidos; para las elecciones parlamentarias cada coalición recibe una cantidad de tiempo proporcional a la cantidad de votos que obtuvieron los partidos que la conforman en la última elección parlamentaria,[9] mientras que el tiempo de las franjas presidenciales son equitativas entre los candidatos (en 2009, cinco minutos por candidato; en 2013, poco más de 2 minutos por candidato). En el caso de una segunda vuelta presidencial la franja se emite sólo a las 20:50 durante 10 días, con 5 minutos para cada candidato.

Según una encuesta del Centro de Estudios Públicos, el 23 % de los votantes conocieron a los candidatos en las elecciones parlamentarias de 2001 mediante la franja política, y el 31 % cree que esta influyó en su decisión de voto.[10]

En 2013, el Congreso aprobó ampliar la existencia de la franja televisiva para las elecciones primarias presidenciales. En éstas, la franja tiene una duración de 15 días, y se aplicó por primera vez —y de forma excepcional por seis días— en las primarias presidenciales de la Nueva Mayoría y Alianza en el año 2013.

Desde 2017, y debido al alargue de los magacines matinales (hasta las 13:30), la franja del mediodía pasa a emitirse a las 13:10 horas.[11] Para la franja electoral del plebiscito nacional de Chile de 2020, la franja tuvo dos emisiones diarias de 15 minutos cada una, con 7,5 minutos para cada una de las opciones («Apruebo», «Rechazo», «Convención Constitucional» y «Convención Mixta Constitucional»).[12] Dicha franja fue emitida todos los días a las 12:45 a las 20:45. Al igual que las elecciones parlamentarias y presidenciales que se realizan el mismo día, durante la emisión diurna se emiten las propuestas de una cédula y en la vespertina la de la otra; y al día siguiente en orden inverso). Esta elección también permitió que organizaciones de la sociedad civil participaran en la franja, cediéndoles un tercio del tiempo de los partidos políticos.[13]

Un estudio que consideró datos desde 1999 a 2017 mostró que, en el caso chileno, la franja electoral presidencial exhibe altos niveles de audiencia, alcance, frecuencia y fidelidad. En promedio, la emisión de la franja posee más de 11 puntos de índice de audiencia por capítulo, siendo sintonizada por casi 80% de los mayores de 18 años, que quienes la ven lo hacen 5,5 veces en promedio durante el período de emisión y que permanecen por aproximadamente 14 minutos observando cada emisión. A lo anterior, es importante agregar que las cifras de lealtad en el tiempo se mantienen, lo que implica que el patrón de consumo no ha cambiado negativamente entre quienes sintonizan.[14]

A diferencia de otros países, en Chile no existen franja electoral en las cadenas de radio. Las cadenas de radio exponen sus tarifas para publicitar en la misma, pudiendo cualquier candidato u opción acceder a un espacio publicitario pagando por ello. Las publicidades se emiten junto con el resto de las publicidades comerciales.

Colombia

En Colombia la franja electoral dura 60 días previos a las elecciones, e involucra a todas las cadenas de televisión, emisoras de radio y periódicos (tanto públicas como privadas).

España

En España la franja electoral dura 15 días, que coinciden exactamente con los 15 días de campaña electoral. La franja electoral afecta solamente a los medios de comunicación de titularidad pública, esto es, a RTVE, a nivel nacional, y a las radiotelevisiones de ámbito regional de titularidad pública. Las franjas en que se emiten en cada elección los mensajes políticos, su duración y el orden de las distintas formaciones políticas son decretados por la Junta Electoral Central (o en su caso por la Junta Electoral de la comunidad autónoma), con base en la propuesta remitida por cada medio de comunicación.

México

En México la franja electoral dura entre la inscripción de los candidatos y hasta 3 días antes de las elecciones, e involucra a todas las televisoras y emisoras de radio (tanto públicas como privadas).

El acceso a los medios electrónicos, de manera gratuita, tiene su origen en la reforma electoral de 1973, sin embargo fue con la reforma electoral de 2007, cuando se prohibió la compra de tiempos para la difusión de propaganda electoral en los medios electrónicos.

A partir de las precampañas, el Instituto Federal Electoral administra 48 minutos diarios en radio y televisión. En las precampañas otorga 18 min a los partidos políticos, y en las campañas 41 minutos.

Paraguay

En Paraguay la franja electoral dura 8 días previos a las elecciones, e involucra a todas las cadenas de televisión, emisoras de radio y periódicos (tanto públicas como privadas).

Perú

En Perú, la franja electoral es un espacio financiado con fondos públicos y gestionado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales.[15] Incluye a todas las televisoras y emisoras de radio, tanto públicas como privadas, y a los portales de internet desde 2025. Según la Ley de Partidos Políticos (ley n.º 28094), «la emisión es compensada por el Estado a través de la reducción proporcional en el pago del canon por el uso del espectro radioeléctrico y electromagnético». La franja electoral incluye una serie de anuncios políticos de 30 segundos cada uno con lenguaje de señas, a un precio reducido.[15]

Los partidos que ganan las elecciones generales tienen derecho a disponer de un espacio de cinco minutos en la televisión estatal un día de cada mes para explicar sus logros durante el periodo no electoral. A este espacio se le conoce como «espacio no electoral» y en él no pueden asegurar que cuente con el respaldo del Estado peruano.[16]

Primeros años

La franja electoral se aplicó por primera vez en las elecciones de 1978. Se denominó «espacio gratuito rotativo» y permitía que los anuncios de todos los partidos políticos se publicaran en periódicos y se emitieran en programas de radio y televisión. Entre 1980 y 2000, el Estado liberalizó la financiación de los espacios publicitarios y permitió que cualquier partido político comprara espacios sin restricciones.[17]

La franja electoral volvió a aparecer en la Ley Orgánica de Elecciones de 1998 y fue modificada en 2001 para aplicarse a todos los medios de comunicación tradicionales.[15] El dinero correspondía a los tres meses de emisión en las televisoras privadas,[18] hasta 30 días antes de las elecciones.[19]

En 2001, la ONPE destinó 45 millones de soles y, en 2006, 20 millones.[15] Durante las elecciones de 2006, se ofrecieron 430 minutos en total, con un límite de 10 minutos en el primer tercio y 30 minutos en el último.[20] En las elecciones de 2011, la ONPE destinó cerca de 24 millones de soles entre emisoras de televisión y radio: 22 millones para la primera vuelta y casi 2 millones para la segunda.[21]

Modificaciones de 2018 y 2021

Con la modificación de 2018, el artículo 35 de la Constitución de 1993 solo se permite campañas dentro de la franja electoral con financiamiento indirecto de la población.[22][23] Con este cambio, desde 2020 los partidos pueden indicar a qué medios destinar su dinero para contratar anuncios políticos.[24]

En 2021 se estableció que la franja duraría 60 días, del 10 de febrero al 8 de abril, y que solo podrían transmitirla los medios acreditados en el portal Claridad.[25] Se destinó una bolsa de 70 millones de soles para la primera vuelta y de 7 millones para la segunda. Para ello, se distribuyó lo siguiente:[26]

  • 50% del total: Se repartió a partes iguales entre todos los partidos políticos que participaron en las elecciones.
  • 50% restante: Se distribuyó de forma proporcional al número de curules obtenidas por cada partido político en el Congreso de la República.

Elecciones de 2026

En las elecciones de 2026, se estableció que los 38 partidos políticos recibieran las mismas reglas para la bolsa de la franja electoral.[24] La bolsa fue de más de 80 millones de soles, que se entregaron dos etapas:

La primera corresponde a las elecciones primarias de noviembre[27] y la segunda a las elecciones generales. Como novedad, en la primera etapa se destinó un presupuesto para los portales de internet mayor al de la televisión (S/ 1 937 200 frente a S/ 1 641 300).[28] Los canales de streaming e influencers debieron contar con una acreditación, que requería tener al menos un año de actividad, interactuar a menudo con la audiencia y contar con al menos 100 000 suscriptores.[29] Fernando Tuesta advirtió que, en la franja, los políticos aprovechaban para difundir publicidad general y no mensajes referidos a las elecciones interinas.[30]

En la segunda etapa, se destinó un presupuesto aproximado de S/ 8 700 000 soles para medios digitales autorizados, ya que el límite fijado para cada partido es de S/ 229 000, y S/ 71 290 000 para los medios de comunicación tradicionales, ya que su límite es de al menos S/ 938 000 por partido.[31] En esa etapa se descubrió que los partidos políticos habían destinado dinero a medios de comunicación menores como Nativa y no limeños como Sol TV.[32] La Cámara Peruana de Radio y Televisión (CPRTV), la Asociación Nacional de Radio y Televisión (ANRTV) y la Coordinadora de Medios Locales (Medios Perú) enviaron un comunicado firmado en el que aseguran que rechazan que los medios locales sean estigmatizados por recibir grandes cantidades de dinero de estos partidos y apoyan la idea de que el Ministerio Público investigue si hay irregularidades.[33]

Uruguay

En Uruguay la franja electoral dura 50 días previos a las elecciones, e involucra a las televisoras y emisoras de radio públicas.

Venezuela

En Venezuela la franja electoral dura 117 días previos a las elecciones, e involucra a las televisoras y emisoras de radio públicas.

Críticas

Chile

Uno de los principales temas a discutir en ese país es la utilidad de realizar una franja electoral a nivel nacional, en la que se abarcan muchos candidatos, los cuales tienen tiempos muy reducidos para dar sus propuestas, e incluso, para aparecer. Estos tiempos se reducen cuando se trata de candidatos independientes, que cuentan con unos pocos segundos en pantalla; incluso, en las elecciones de 1997 los independientes obtuvieron apenas 0,72 segundos para presentar su franja electoral.[34] Algunos creen que desarrollar una franja en medios locales (televisión, radio, periódicos o internet), sería una mejor forma de dar a conocer a los postulantes a un cargo público.[35]

Los medios de comunicación chilenos han criticado el hecho de que el costo de la franja electoral es asumida por ellos, y no por el Estado, que a su vez subvenciona a los partidos políticos para realizar sus campañas. La Asociación Nacional de Televisión (Anatel) calcula en 10 millones de dólares el costo de la campaña para los canales que componen dicha agrupación.[36]

Perú

En las Elecciones Internas 2026 Fernando Tuesta advirtió que los partidos utilizarían la franja electoral para difundir sobre cosas no relacionadas con la campaña electoral.[30]

Ya en las elecciones generales surgió otra polémica, algunos partidos políticos como Primero La Gente destinaron gran parte de su presupuesto a un solo canal Nativa que tenias de líder a Miguel del Castillo,[32] otros partidos como País para Todos destinaron también su presupuesto a este partido[37] y casi hace que su candidato presidencial Carlos Álvarez renuncia a su candidatura presidencial por este escándalo, al final el partido desistió de la franja electoral.[38]

La alianza Fuerza y Libertad destino su presupuesto al canal Sol TV[39] y el partido Alianza Para el Progreso a un canal llamado Cosmos TV, que tuvo nexos con la familia Acuña,[40] esto generó indignación y se pidió que se revise los filtros de cómo era utilizado realmente la franja electoral por los partidos

Un cuestionamiento era de la asignación de presupuesto a medios como el reparto de fondos para propaganda, sin embargo la ONPE aclaró que los partidos deciden la contratación y uso de espacios publicitarios según el marco legal vigente.[41]

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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