Herman Gorter
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Herman Gorter (Wormerveer, 26 de noviembre de 1864 - Bruselas, 15 de septiembre de 1927) fue un poeta y político comunista neerlandés.

Biografía
Durante la I Guerra Mundial, mantuvo una postura coherente con el socialismo, esto es, una oposición franca a la guerra.
Fue uno de los fundadores del Partido Comunista Obrero de los Países Bajos, de carácter antiparlamentario y participó así mismo en el Partido Comunista Obrero de Alemania (KAPD). Representa, junto a su compañero Anton Pannekoek, una de las figuras destacadas del comunismo de consejos o consejismo en los primeros momentos.
Tras la requisitoria de Lenin a los consejistas con su famoso escrito "La enfermedad infantil del 'izquierdismo' en el comunismo", Gorter contraatacó con su "Carta abierta al camarada Lenin".
Después del fracaso de la intentona revolucionaria de marzo de 1921, instigada por el Partido Comunista de Alemania (KPD), escribió otra carta abierta a Lenin (la última de las que le dirigió), con el nombre de "Las lecciones de las Jornadas de Marzo". En este escrito, acusaba a Lenin de haber sido el inspirador de este movimiento insurreccional que estaba claramente destinado a la derrota.
La Revolución Rusa
Con su amigo Anton Pannekoek, otro famoso teórico marxista holandés, Gorter analizó la Revolución Rusa en términos del materialismo histórico. Mostraron cómo esta revolución fue en parte proletaria y en parte campesina, lo cuál según ellos, podría minar la pureza socialista de la Revolución Rusa. Porque los campesinos deseaban el minifundio, la propiedad privada y la división de la tierra. Contra 10 millones de proletarios, inclinados a la concepción socialista, había más de 100 millones de campesinos, con otra cosmovisión ideológica. Si la revolución mundial del proletariado venía a ayudar, estos diez millones se convertirían en parte del proletariado poderoso que había conquistado y emancipado el mundo. Pero si la revolución mundial no venía a "ayudar" a la Revolución en Europa, –lo cual hubiese puesto en evidente peligro estratégico militar a la naciente URSS –, entonces el futuro de la revolución estaría determinado por las condiciones de clase existentes en Rusia y un nuevo período capitalista "sui generis" se establecería. Y la consecuencia sería que Rusia pasaría de ser el centro de la revolución mundial, a ser o una especie de aliado del capitalismo mundial, o un Estado Burocrático, en aparente enemistad con las auténticas luchas de la clase obrera.[1]
Gorter viajó en 1921, ilegalmente, al tercer congreso de la III Internacional, como delegado del KAPD, para defender este punto de vista radical. Lenin ya había optado por la nueva política económica, que reconocía la eficacia económica y productiva de elementos de mercado al interno. Esta inteligente medida soviética, fue para algunos fanáticos, el equivalente a la adopción de un supuesto capitalismo ; esto último a pesar de que todos los medios de producción en la Rusia Soviética estaban nacionalizados. Cuando la brutal derrota de los espartaquistas en Alemania hubo impedido según algunos, la revolución mundial, Lenin intentó, volviendo a la táctica marxista y Socialdemócrata del parlamentarismo y el sindicalismo, ganar las alas izquierdas de los partidos Obreros, Socialistas y Socialdemócratas. Muchos de los "comunistas consejistas" alemanes se opuso vigorosa mente a esta táctica de acumulación de fuerzas. En consecuencia, por su sectarismo radicalizado fueron excluidos del KPD. Lenin escribió contra ellos su famoso texto sobre “la enfermedad infantil”.[2]
Gorter responderá con dureza a la enfermedad infantil del izquierdismo de Lenin en el pequeño folleto titulado carta abierta al camarada Lenin. En su opinión, afirmó que la táctica de Lenin iba a sepultar la Revolución Rusa de octubre de 1917; colapsar la lucha mundial por el socialismo e implicaría la interrupción irreparable de la revolución mundial.[3] Anton Pannekoek, en referencia a la carta abierta al camarada Lenin, esclareciendo las diferencias entre el KAPD (del cual Gorter era uno de sus principales ideólogos) y el bolchevismo liderado por Lenin, diferencias que se tornarán insalvables, manifestará:
Dos concepciones fundamentalmente diferentes se oponen en estas dos obras. Según ellos, la tarea histórica de Lenin, en tanto que jefe del partido bolchevique, consistía en hacer pasar a Rusia de su forma de producción primitiva y agraria a la industrialización, pero por medio de una dictadura social y política que condujo a una especie de capitalismo de estado. Sin embargo, la industrialización forzosa del Agro no se podía hacer mecánicamente jamás, y costó un brutal conflicto interno en la URSS.Según ellos, Lenin y los Bolcheviques creyeron poder liberar a los trabajadores de todo el Mundo, haciendo de ellos cohortes disciplinadas del “Partido comunista”. (El llamado "ejército político revolucionario" de Lenin no significaba literalmente una disciplina militar.) Según su lectura de Lenin, a partir de entonces, sólo tenían que seguir el ejemplo ruso, e imitar el ejemplo Bolchevique ruso. (Sin embargo, la concepción de Lenin es mucho más complejo que esto, y reconoce como tarea fundamental, la Autodeterminación Nacional frente al Imperialismo. Lo cual implica conocer y respetar las diferentes particularidades nacionales.) Gorter replicaba a esto que en Rusia la revolución sólo había podido vencer gracias a la ayuda de las masas campesinas y que, precisamente, esta ayuda faltaba en Occidente donde los campesinos mismos eran propietarios. En Rusia sólo había que deshacerse de un despotismo autocrático podrido. En cambio en Occidente, los trabajadores se enfrentaban a la potencia formidable del capitalismo imperialista (Pero fue curiosamente Lenin, quien desarrolló más la Teoría del Imperialismo como "fase superior del Capitalismo", y la categoría de "aristocracia obrera". Para Gorter, en Occidente sólo se librarán del Capitalismo, si se elevan los Obreros mismos al grado necesario de fuerza revolucionaria, de unidad de clase, de independencia, de lucidez.
Según Gorter y otros (no Trotsky ni otros Bolcheviques críticos de Stalin), la política de Lenin al morir este gran líder ruso, desembocaría después en Rusia en el estalinismo. En consecuencia, según ellos, se dividiría más al proletariado de Occidente, y lo volverían casi impotente, más fanático y no revolucionario, frente a un jactancioso del partido comunista Soviético.[4]
Durante el curso de entrevistas personales con Lenin y reuniones con el Comité Ejecutivo de la III Internacional, Gorter trató de convencerlos de lo que consideraba "sus errores". Pero no tardó en ver y comprender por qué sus esfuerzos fueron en vano: Rusia, según él, no podía convertirse en otra cosa que en un Estado Burgués, menospreciando la construcción del Socialismo en la URSS.
Su KAPD rechazará las condiciones de admisión a la Internacional (las famosas “21 condiciones”, obra personal de Lenin) y será expulsada de la Tercera Internacional por su sectarismo de Izquierda. Igualmente, Gorter consideraba inevitable la desintegración de la III Internacional, y veía al comunismo Soviético ante él, en crisis por las acciones de los bolcheviques.[5]
Últimos años
En los años posteriores a 1920, Gorter trabajó, en conexión con los pequeños grupos de la extrema izquierda, en clarificar la idea de la organización de los consejos obreros y de este modo trabajó para un futuro renacimiento de la lucha de clase del proletariado. Su salud se deterioró gravemente durante estos últimos años. Como consecuencia de repetidos periodos de sobreesfuerzo, a los que se sumó el terrible golpe de la muerte de su esposa en 1916, y debido también a la depresión que sufrió como consecuencia de la decepcionante evolución del movimiento obrero, padeció asma bronquial crónica, de origen nervioso, que lo agotaba físicamente. Su enfermedad empeoró repentinamente durante una visita a Suiza, y murió durante su regreso a Bruselas el 15 de septiembre de 1927.[6]