Idiocracy
película de 2006 dirigida por Mike Judge
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Idiocracy (Idiocracia, en España; La idiocracia, en México) es una película de comedia estadounidense del año 2006, dirigida por Mike Judge, que denuncia la cultura estadounidense, la cual se presenta como antiintelectual, insensible al medio ambiente, consumista, obesa, saturada por la mercadotecnia, violenta, dominada por las grandes corporaciones, amante de las armas y fanática de la comida basura.
La idiocracia (México)
Elysa Koplovitz
Michael Nelson
Etan Cohen
| Idiocracy | ||
|---|---|---|
| Título |
Idiocracia (España) La idiocracia (México) | |
| Ficha técnica | ||
| Dirección | ||
| Producción |
Mike Judge Elysa Koplovitz Michael Nelson | |
| Guion |
Mike Judge Etan Cohen | |
| Música | Theodore Shapiro | |
| Fotografía | Tim Suhrstedt | |
| Montaje | David Rennie | |
| Vestuario | Debra McGuire | |
| Protagonistas |
Luke Wilson Maya Rudolph Dax Shepard Terry Crews | |
| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País |
| |
| Año | 2006 | |
| Género | Comedia | |
| Duración | 84 minutos | |
| Idioma(s) | Inglés | |
| Compañías | ||
| Productora | 20th Century Fox | |
| Distribución | 20th Century Fox | |
| Presupuesto | $2 400 000 | |
| Recaudación | $495 303 | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
Tanto el título original de la película como el que se adaptó para los doblajes en español se refieren a una hipotética forma de gobierno controlada por gente de bajo intelecto, ya que el término idiocracy en inglés o idiocracia en español es la combinación de las palabras griegas ιδιωτης 'idiotez', (aunque su significado original dista de la actual definición de idiota) y κράτος, 'kratos', poder.
El estreno de la película fue objeto de controversias, puesto que la productora no hizo publicidad y la estrenó en Estados Unidos en el mínimo número de cines posible. Aunque no se conoce el motivo de esta decisión, opiniones particulares apuntan a varios motivos: lo controvertido del tema de la película, la disgenesia, por ser despectivo respecto a las personas con poca inteligencia; el hecho de que se trate de una crítica demasiado dura a la cultura estadounidense o la manera en que aparecen marcas patrocinadoras de la película o que se anuncian en Fox News.[1]
Argumento
La película inicia con una narración en off explicando la premisa evolutiva: en el siglo XXI, las personas inteligentes priorizan carreras y retrasan la reproducción, mientras que las menos inteligentes tienen muchos hijos. Se muestra un contraste cómico entre una pareja inteligente sin hijos y una familia «tonta» que se reproduce prolíficamente. Esto establece la «evolución inversa» que lleva al declive intelectual de la humanidad.
Joe Bauers (Luke Wilson), un sargento del ejército de los Estados Unidos (seleccionado por sus superiores debido a que es «el hombre más ordinario en nuestras filas»), y una prostituta llamada Rita (Maya Rudolph) son puestos en un experimento militar ultrasecreto para demostrar la viabilidad de hibernar soldados durante tiempos de paz.[2] Sin embargo, antes de que transcurriera un año (tiempo en que debían ser descongelados), el oficial Collins a cargo del experimento, es detenido debido un escándalo sexual junto a Upgrayedd (El Proxeneta de Rita). Debido al alto secreto, el experimento se olvida por completo. El gobierno manda demoler la base militar quedando las cápsulas enterradas y los protagonistas quedan en hibernación permanente.
A través de una secuencia de montaje narrada, vemos cómo la inteligencia promedio disminuye durante quinientos años. La sociedad se degrada: la infraestructura colapsa (edificios derrumbados, basura acumulada), la cultura se vuelve vulgar y el consumismo domina sin regulaciones. Esto culmina en un «Gran Colapso de Basura» en el año 2505, donde una avalancha de residuos desentierra las cápsulas de hibernación.
Joe se despierta cuando su cápsula choca contra el apartamento de Frito Pendejo (Dax Shepard), un residente tonto que veía televisión y reía como loco. Confundido, Joe pide ayuda a Frito, pero este lo echa de su apartmento. Busca ayuda en la gente pero lo ridiculizan por su forma de hablar «rara» (es decir, inglés normal). Joe ve una pantalla, donde un anuncio de Brawndo («It's got electrolytes!») resalta la estupidez. Cree que está alucinando por drogas del ejército y va a un hospital.
En el hospital, Joe ve como la gente del hospital actúan como idiotas y es atendido por el Doctor Lexus (Justin Long), quien habla en un lenguaje degradado y vulgar. Joe lee una revista y ve su cuenta médica astronómica, dándose cuenta de que es 2505. Intenta pagar en un Carl's Jr. automatizado, pero sin tatuaje de código de barras (el método de pago universal), es arrestado por la policía, quienes también actúan como imbéciles. Es enviado a Juicio y se le asigna a Frito como su abogado. Frito en vez de defenderlo, lo acusa ante el juez de haber destruido su apartamento e interrumpirlo mientras veía «¡Auch, mis pelotas!» Lo que agrava su caso. El juez (Stephen Root) lo percibe como «homosexual» por su elocuencia y lo condena a prisión.
Al no tener identificación, se le asigna una por medio de un tatuaje puesto en una máquina defectuosa quien lo registra su nombre como «Not Sure». Joe luego, es obligado a tomar una prueba de aptitud bastante básica para determinar su IQ. En la cárcel, Joe aprovecha la estupidez de los guardias y logra escapar diciéndoles que ya había cumplido su condena. Joe regresa al apartamento de Frito y le pide más información de ese tiempo y Frito le comenta de la existencia de una máquina de tiempo, Joe convence Frito a que lo guíe a la máquina diciéndole que volverá al pasado y le abrirá una cuenta de ahorros que para esa época tendría billones de dólares ahí.
Mientras se dirigen a la Máquina, Joe encuentra a Rita en la calle quien se aporvecha de la idiotez de la gente para sacarles dinero e intenta contactarse con Upgrayedd sin éxito. Joe le comenta lo que ha pasado y la convence a acompañarlos para ir a la «máquina del tiempo». Llegan a un enorme Costco que además de ser una gran tienda, también es una especie de instituación científica y universitaria, Mientras buscaban la máquina en el Costco, una cámara escanea el tatuaje de Joe y prende las alarmas generando una persecución donde Joe es detenido.
En vez de ser enviado a la cárcel, Joe es enviado a la Casa Blanca donde el presidente Camacho (Terry Crews) lo nombra secretario del interior por ser el hombre más inteligente del mundo según la prueba de aptitud. En un discurso en el congreso (un lugar caótico de pantallas jumbo y disparos), Camacho anuncia que Joe resolverá problemas como la escasez de cultivos, tormentas de polvo y economía estancada en una semana, o irá a prisión.
El gabinete presidencial (conformado por idiotas) lleva a Joe a un campo estéril para que busque la solución de los cultivos, también le llevan a Frito y Rita que Joe había pedido como su equipo de trabajo. Aprovecha la situación para que Frito le dé el mapa de la máquina del tiempo y así huír con Rita, pero el plan se frustra porque el mapa suministrado por Frito es muy infantil. Joe ve que los cultivos están siendo regados con Brawndo (una bebida a base de electrolitos tipo Gatorade que ha esterilizado el suelo y cuya compañía controla entidades gubernamentales) por lo que sugiere que los cultivos sean regados con agua, el gobierno lo considera una idea estúpida pero Joe los convence diciéndoles que pudo hablar con las plantas y estas le habían dicho que les dieran agua en vez de Brawndo.
El cambio causa un colapso nacional, las acciones de Brawndo caen, la mitad de la población del país (que trabajaba para Brawndo) queda desempleada incluido el presidente de la compañía (Thomas Haden Church) y se generan disturbios alrededor de la Casa Blanca culpando a Joe y exigiendo un juicio político. Joe es detenido y enviado a juicio a la Extrema Corte que bajo esa realidad consiste en un espectáculo de camiones monstruo donde deberá enfrentarse a muerte con el «Juez Supremo». Rita visita en la cárcel a Joe antes del Juicio y Joe le pide que regrese al pasado e inste a la gente a no dejar de leer y seguir adquiriendo más conocimiento.
Rita se dirige con Frito a la máquina del tiempo pero ve que los cultivos están floreciendo, pide ayuda a Frito para regresar al Estadio donde se va a realizar el «juicio» y busca al presidente Camacho pero la ignora, Luego soborna a un camarógrafo para que vaya con Frito y grabe los cultivos. Joe resiste lo más que puede a los ataques feroces del «Juez Supremo» (quien está mucho mejor equipado que Joe) pero cuando ya está a punto de ser vencido, Rita publica en el Jumbo Visión los cultivos floreciendo, por lo que el presidente Camacho al verlo, detiene el «juicio» y le da el indulto presidencial a Joe (declarándolo ganador del enfrentamiento).
Esa noche se hace una fiesta en la Casa Blanca por el Indulto y Joe decide que es el momento de regresar al pasado. Camacho nombra a Joe vicepresidente y Rita le dice que ya no quiere regresar al pasado ya que en ese futuro se siente Mejor y fue nombrada CEO de Starbucks (ahora convertida en una empresa de pornografía) a pesar de esto Joe se dirige a la máquina del tiempo revelándose que era una simple atracción mecánica de temática histórica errónea (como que Charles Chaplin era el Führer e invadía a las Naciones Unidas con dinosaurios).
Un año después Joe es elegido presidente de los Estados Unidos prometiendo una nueva era basada en el conocimiento, Se casa con Rita y tienen 3 hijos que serán los más inteligentes del mundo. Frito se convierte en el vicepresidente y tiene 32 hijos «tontos» con varias mujeres.
Reparto
- Luke Wilson como Joe Bauers, un bibliotecario del ejército, señalado como «un tipo corriente».
- Maya Rudolph como Rita, una prostituta que trabaja para un proxeneta de nombre Upgrayedd.
- Dax Shepard como Frito Pendejo, el abogado de oficio de Joe.
- Terry Crews como el presidente de los Estados Unidos, de nombre exageradamente largo: Dwayne Elizondo Mountain Dew Herbert Camacho.
- David Herman como el ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos.
- Sara Rue como la fiscal general de los Estados Unidos.
- Stephen Root como el juez Hank El Ahorcador BMW.
- Thomas Haden Church como el presidente de la empresa Brawndo Corporation.
- Justin Long como el doctor Lexus.
- Anthony Campos como el secretario de Defensa de los Estados Unidos.
- Brendan Hill como el ministro de Energía de los Estados Unidos.
- Andrew Wilson como el Cachas Supremo.
- Kevin Klee como Hormel Chávez (del programa ¡Auch, mis pelotas!).
Crítica
La película se ha convertido en objeto de culto por parte de periodistas y sociólogos. De tanto en tanto y con el paso de los años surgen análisis y remembranzas sobre los temas sociales allí tratados y sobre cómo incluso algunos se han vuelto reales.[cita requerida]
La revista Time, en un artículo digital fechado el 12 de mayo de 2012[3] y clasificado bajo el tema de humor, habla sobre la banalización de la campaña presidencial en los Estados Unidos y del lenguaje soez empleado en ella. También habla sobre la predicción hecha en el filme acerca de que las palabras son sustituidas por pictogramas en televisión y en las redes sociales. Joel Stein, autor del reportaje, entrevistó a propósito a los realizadores del largometraje, en especial a Mike Judge (director), quien le confesó que él no se consideraba un profeta pero estaba temeroso de las similitudes que han tomado el mundo y su obra.
La revista Rolling Stone publicó en 2014[4] una serie de artículos especiales sobre películas que por diversos motivos fueron olvidadas o que, al menos, no recibieron su justo reconocimiento en su momento. En el capítulo dedicado a Idiocracy, escrito por David Fear, se detalla que el eslogan del filme vino a ser, de hecho, «una película que originalmente era una comedia pero se convirtió en un documental». Destaca que, en palabras del propio director Mike Judge, la inspiración para la obra cinematográfica la obtuvo en 2001 haciendo fila para entrar con su familia a un parque de atracciones y observó una riña verbal muy fuerte entre dos mujeres detrás de él que estaban también con sus propios hijos, lo cual consideró un muy mal ejemplo para la infancia y le movió a pensar hacia dónde se dirige la sociedad estadounidense. La obra enfrentó una negación a exhibirla por temor a posibles demandas legales de marca comerciales muy parecidas a las reales y que fueron parodiadas al extremo. Concluye el artículo que, si bien consideran que aún no se ha convertido en un documental, con el paso de una o dos generaciones lo hará, dando a entender que aún hay mucha tela por cortar sobre esta obra cinematográfica.
En el 2013, la revista digital Crave[5] le dedicó un análisis titulado «10 cosas que Idiocracy predijo que sucederían y lamentablemente ya sucedieron» y el autor, Cory Dudak, numeró precisamente:
- La tendencia de los grandes medios de comercializar y hacer dinero con la pornografía e incluso aquellos que ex profeso se oponen a hacerla pero el uso que las personas, en su libre albedrío, hacen de sus productos tecnológicos y que inevitablemente les hace ganar dinero de manera indirecta con la pornografía.
- Publicidad ubicua: en cualquier sitio en internet, y con el avance de la tecnología, la propaganda exagerada y no deseada se presenta en todo tiempo y lugar, incluso en los teléfonos móviles por medio de aplicaciones que no son gratuitas y encima muestran publicidad no deseada ni relacionada con la aplicación instalada.
- Lenguaje soez en la publicidad: al punto anterior se le adereza el uso de malas palabras o su asociación con ellas en juego de palabras con material audiovisual, lo cual constituye una falta de respeto al consumidor.
- Obesidad: la tendencia de la sociedad estadounidense hacia la obesidad se ve empujada en los tamaños mínimos de los alimentos de las cadenas de comida rápida, las cuales son sobrecargadas en calorías, grasas y azúcares y ofrecidas a menor precio, lo cual lleva a un callejón sin salida a los ciudadanos que trabajan en horario corrido de 9 a 5 y se ven obligados a comer en la calle y no en sus propios hogares.
- Avalanchas de basura: aunque este tema ha sido planteado en otras películas, como WALL·E, la forma como la presentan en Idiocracy por medio de noticieros televisivos se ha vuelto realidad, como el caso ocurrido en Guatemala en el 2008, donde 20 personas perdieron la vida.[6]
- El lenguaje humano: observa y llega a la misma conclusión que llegó la revista Time y critica el uso innecesario y abusivo de contracciones y abreviaturas de las palabras.
- El apagado remoto de vehículos: en la película, las fuerzas policiales apagan desde lejos el vehículo donde huyen los protagonistas, y en la actualidad (inicio del siglo XXI) dicha posibilidad está al alcance de las autoridades y, lo que es peor aún, en manos de hackers y crackers que han podido acceder a dicha característica en ciertas marcas y modelos de vehículos.[7]
- Avanzados sistemas de posicionamiento global GPS: destaca que actualmente (siglo XXI) muy pocas personas tienen la capacidad de usar e interpretar un mapa en papel para dirigirse a cualquier lugar y que incluso dichos artefactos ya no solamente orientan al conductor sino que ordenan directamente, lo cual ha provocado lamentables accidentes.[8]
- La popularización de espectáculos basados en gente golpeándose entre ellos en pantalla, los cuales son baratos de producir y mueven a la risa fácil en el espectador y que incluso hayan desarrollado aplicaciones para teléfonos móviles para visualizarlas en todo tiempo y lugar.
- En la película muestran una filme taquillero que gana incluso varios premios Óscar y es simplemente 90 minutos de un par de nalgas exhibidas, flatulencias incluidas. El autor comenta que en la vida real la humanidad no está muy lejos de ellos, y hace referencia al vídeo publicado por la banda de música chilena Astro, censurado por la empresa Youtube pero vuelto a publicar por otros cientos de seguidores de los músicos, cumpliéndose así lo planteado por la revista Rolling Stone en su artículoː la comercialización de la pornografía de manera directa e incluso indirecta.
En su blog, el crítico de cine Carlos de la Rosa[9] coincide con estos puntos y afirma que la humanidad ya está viviendo en una «idiocracia». Agrega al tema el señalamiento de la tendencia de los grandes medios de noticias a utilizar hombres y mujeres «con poca ropa y cero inteligencia ni criterio» repitiendo una y otra vez las mismas noticias, que las convierten en una obstinante redundancia mediática. Señala que la realidad supera al filme, pues hay países en los que hay noticieros donde las chicas se van quitando la ropa mientras van informando.