Internet en el Perú
visión general sobre Internet en Perú
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El regulador técnico de la Internet en Perú es el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, a través de la Subsecretaría de Telecomunicaciones. El dominio de nivel superior geográfico es .pe). Al año 2010 existen en Perú 268 225 hosts de Internet y 9158 millones de usuarios.[1] En el 2017, de acuerdo a la empresa británica Open Signal, Perú ocupaba el primer lugar en Latinoamérica en velocidad de Internet móvil, con 10 Mbps, superando a naciones como México (que le sigue en la lista junto a Uruguay y Chile con una velocidad de 9.9 Mbps), Brasil (8.8) y Colombia (7.6).[2]

En 2002 la cantidad de usuarios conectados al menos una vez por mes fueron de 1.740.000.[3] El número de suscriptores al servicio de internet fijo en todo el Perú fue de 2 105 280 hacia el tercer trimestre de 2016, indican datos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.[4]
La inversión de publicidad en el Internet en el 2008 fue de 10.5 millones de dólares, lo que significa un crecimiento del 55 % con relación al 2007, según informó IAB Perú. Con el tiempo, la inversión fue desarrollándose en diferentes ámbitos, desde páginas web a redes sociales y canales de streaming.
Lima y Callao tuvieron el 63.3 % del mercado nacional de este servicio, con aproximadamente 1.3 millones de suscriptores. El internet móvil tiene más de 18 millones de suscriptores. En Lima se encuentran 7.1 millones.
Perú es uno de los pocos países en el mundo que permite a los sitios web utilizar el dominio .pe y .com.pe sin restricciones.
Historia
El Perú se conectó por primera vez a Internet en 1991,[5] con el primer nodo de conexión implementado dentro del campus de la Universidad ESAN, Monterrico, en donde se instaló el enlace satelital hacia la web y se desarrollaron las aplicaciones de correo electrónico y navegación.[6][7]
La Red Científica Peruana (RCP) fue el primer proveedor del servicio como el dominio .pe e instaló la primera cabina pública de Internet en el país,[8] en el Centro Cultural Ricardo Palma en el año 1994. Contaba con un total de 40 computadoras (20 PCs y 20 Macintosh). La RCP fue fundada por José Soriano y estaba formada por organizaciones civiles y universitarias.[9]
Nació como un modelo de acceso comunitario a Internet que permitió que cualquier persona accediera y utilizara las herramientas de Internet sin ningún tipo de restricción. Paralelamente, se implementó un aula de capacitación donde se dictaba gratis una charla general y luego se invitaba a las personas a que naveguen libremente durante unos 15 o 20 minutos.
El principal objetivo era contribuir con el desarrollo nacional; un objetivo ambicioso que tuvo que enfrentar tres grandes problemas iniciales: la infraestructura inadecuada, la falta de una cultura de Internet y la necesidad de brindar una relevancia a los contenidos que se podían obtener a través de este medio.[8]
Durante este primer impulso, Internet se usó casi exclusivamente como herramienta de correo electrónico y sus usuarios eran, en su mayoría, gente del mundo académico. Posteriormente, Internet se descentralizó tanto que surgieron tribus digitales compuestas por aficionados a los videojuegos, la animación japonesa, las historietas y la danza urbana.[10] En 2017, se organizó uno de los primeros festivales latinoamericanos de su tipo en el país, con la presencia de la celebridad extranjera El Rubius.[11] En 2019, se celebró Lima Games Week, uno de los festivales más importantes exclusivamente del sector de los videojuegos.[12]
En 2020, se creó el repositorio Fuentes Históricas del Perú, inspirado en Google Books y cuyo nombre hace referencia al libro de Raúl Porras Barrenechea. Su objetivo es conservar todas las obras científicas en el dominio público o autorizadas por el autor. Algunas publicaciones que fueron digitalizadas por Google, como Variedades, han pasado a manos de la UNMSM, cuyo portal está vinculado a este repositorio.[13]
Expansión de la Internet
En 1994, la RCP instaló el primer cibercafé para expandir el uso de la red en el país.[14] Aunque era de acceso comunitario, los cibercafés se extendieron a sectores de la clase media y baja de Lima.[15]
En 1995, la RCP logra una salida satelital a los servidores informáticos de EE. UU., facilidad que le permitió al Perú acceder a las demás herramientas de Internet, entre ellas al WWW (Red Informática Mundial) y al chat, a velocidades nunca antes conocidas y en tiempo real.
En 1996 la RCP presentó el primer libro digital peruano, los 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana de José Carlos Mariátegui. Ese mismo año, la RCP lanzó las listas de interés, comunidades de usuarios de correo electrónico distribuidas por temas específicos. Fue entonces cuando surgió la primera emisora peruana en transmitir vía Internet: Frecuencia Primera, inicialmente en diferido y luego en directo hasta la fecha. Para mediados de dicho año Frecuencia Primera, a través de sus transmisiones en frecuencia modulada en la ciudad de Lima, presentaba secciones innovadoras como "Open Net" que permitía al público solicitar al aire temas a buscar en Internet para luego recogerlos trayendo a la estación un disquete.
A partir de entonces, los peruanos tuvieron acceso a los websites de todo el mundo. Esta tecnología se expandió rápidamente primero entre el mundo académico y, una vez más, entre los bancos y el mundo empresarial en general.[16] Cabe aclarar que la masificación tuvo inconvenientes que se hicieron evidentes con el tiempo. El primero es que se tenía que implementar la tarifa plana que se propuso en 1999 entre el Congreso, la RCP y Telefónica, la única empresa que tenía la infraestructura en aquel entonces,[17][18] pero no se implementó oficialmente hasta 2001 (con un horario restringido de lunes a viernes).[19] Esto volvió a ocurrir en 2017, cuando Entel estableció por primera vez su plan de internet móvil pospago sin límite de tráfico.[20] El segundo inconveniente es que el mayor acceso corresponde a la clase alta y a la costa peruana, pero seguía siendo difícil de alcanzar en varias zonas rurales de la sierra y la selva peruana (según el Gobierno peruano para Perú21 en 2005[21] y las publicaciones de Ipsos y Hopkins en 2012).[5][22]
A partir del año 2000, cuando solo 180 mil familias tenían al menos una computadora,[23] la instalación de cientos de cabinas públicas pasó a realizarse a nivel nacional. Su bajo coste facilitó su uso masivo hasta la llegada de los teléfonos con internet en 2018.[24] En aquel entonces, la visita diaria a estas cabinas convocaba a cientos de miles de jóvenes para trabajar y divertirse y desarrollar algún tipo de comunicación vía internet. El crecimiento de las cabinas puso de manifiesto la ausencia de bibliotecas públicas en el país, lo que dificultaba el acceso al conocimiento.[25] En 2006, la Sociedad Nacional de Informática proyectó que 8 millones de usuarios se beneficiarían de la implementación del Plan Huascarán.[26] A su vez, se desarrolló el proyecto Corredor del Ministerio de Agricultura para extenderlo a otros departamentos como Puno.[27]
En 2007, la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística e Informática señaló que hubo 40 000 cibercafés.[28] En 2014, 10 millones de peruanos navegaron en Internet.[29] Sin embargo, Perú.com reportó que existieron setenta mil usuarios que se conectaron de forma clandestina en Lima.[30]
En 2013, se creó el Fondo de Inversión en Telecomunicaciones para desplegar infraestructura en zonas alejadas con dinero reservado por empresas privadas. Desde 2015, el Estado peruano ha invertido más de 756 millones de dólares para que cuatro compañías construyan infraestructura y proporcionen servicio de internet a colegios, centros de salud y comisarías rurales de diez regiones del país. La velocidad alcanzada osciló entre 2 y 40 Mbps, cifra muy inferior al servicio de 200 Mbps o más que fue contratado por el 70 % de las viviendas con internet fijo en 2025.[31]
Para el año 2018, el Perú tenía 22 millones de usuarios, con una penetración del 67.7 % en el país, y representaba el 7.2 % de los usuarios de internet en América del Sur.[32] Al año siguiente, Perucámaras informó de que el 46.3 % de la macroregión sur del país contaba con esa penetración, y señaló que departamentos como Puno cuentan con la mayor barrera de acceso a internet.[33][34]
En 2024, Perú contaba con 2 780 000 conexiones con fibra óptica según Opsitel, lo que supone casi un 80 % de instalaciones de internet fijo.[35] En comparación, en 2019 había solo 200 000 conexiones. La pandemia de Covid-19 y la entrada de otras empresas en el sector impulsaron esta nueva tecnología que sustituyó al cable coaxial.[36] En 2026, una encuesta de Osiptel señaló que el 92 % casas lideradas por mujeres contaban con conexión a internet.[37]
En la actualidad, la RCP es la organización encargada de conceder los dominios a las páginas web en Perú. Aunque no estaba regulado en sus comienzos, los contenidos producidos en internet cuentan con los mismos derechos y deberes que otros medios, como el pago de impuestos y la aplicación de leyes para proteger a las personas y las obras. El usuario es el único responsable en caso de infringir los derechos de autor, por ejemplo.[38] El contenido alojado bajo la jurisdicción peruana es supervisado por el Indecopi.[39]
Canales y programas de streaming
Los programas de streaming en abierto habrían empezado en la década de 2010 con productoras web como Señor Z, empresas discográficas como Danitza Producciones (que también producía contenido que imitaba a Badabun y La rosa de Guadalupe[40][41] y contenido de ficción).[42] Toulouse Lautrec fue uno de los institutos que galardonaron a estos programas.[43] Con el tiempo, los programas se han ido diversificando. Beatriz Tagle, productora de América Televisión, considera que el mundo del streaming no solo abarca contenido bajo demanda, sino también videopódcast y transmisiones en vivo.[44]
Los programas de streaming se consolidaron en la década de 2020, cuando comenzaron a emitirse desde canales que empezaron a tener su propia parrilla de programación.[45] Los canales recurren a varias formas de financiación: billeteras locales, como Yape,[46][47] y auspiciadores, cuando tienen una audiencia de miles de espectadores en directo.[44]
Vortex fue una de las primeras plataformas en línea en tener una parrilla de programación de solo audio, pero esta solo estaba disponible en la propia plataforma.[48] La Roro Network fue pionera en el desarrollo de una parrilla en vivo con varios programas emitidos a diario e interdiario.[49] Tanto la Roro Network como su competidor posterior, Todo Good, tenían una gran audiencia en sus transmisiones.[50]
| Nombre del canal | Operador | Prog. recurrentes más vistos | Prom. de vistas alcanzado |
|---|---|---|---|
| La Roro Network | Carlos Orozco | Ouke Beo noticias |
112 618 |
| Canal Ya | Marco Sifuentes[nota 2] | La Encerrona La chismería |
101 912 |
| A Presión | Peter Arévalo | A Presión radio Estudio fútbol |
53 485 |
| No Somos TV | Cathy Sáenz | Palabra de hincha Sin lengua en los pelos |
49 003 |
| LR+ | Grupo La República | Sin guión Del dicho al hecho |
60 087 |
Hacia finales de 2024, Renzo Rotta, docente de la Toulouse Lautrec y especialista en marketing digital, compartió un estudio para el diario Gestión en el que se afirmaba que de los 162 programas emitidos inicialmente en YouTube, el 26 % pertenecían a la categoría de deportes, el 24 % a noticias, el 22 % a entrevistas, el 18 % a magazines y el 8 % a miscelánea (entretenimiento). El canal No Somos TV consiguió seis programas en la lista de los 50 más vistos; Roro Network, cinco; y A Presión, cuatro.[45] Cuatro de los diez programas más vistos son emisiones en directo.[45] En enero de 2026, Impronta Research señaló que los espacios de entretenimiento, particularmente «de toque ligero y emocional», habían empezado a liderar con intensidad una encuesta realizada a 1000 personas, «restando espacio a los contenidos educativos, culturales y de actualidad política, que exigen atención prolongada y una audiencia dispuesta a profundizar».[53]
La empresa de medición DataTube se encarga de recoger las cifras de audiencia en vivo. La empresa comprueba si los canales cuentan con audiencia orgánica (bandera verde), irregular (bandera ámbar) o artificialmente inflada (bandera roja, como en el caso de Zaca TV y Satélite+).[54] La práctica de aumentar artificialmente la audiencia mediante granjas de bots ya había sido descubierta previamente por aficionados, coincidiendo con la falta de regulación sobre prácticas fraudulentas.[55]
No hay una fórmula perfecta que garantice la viabilidad de los canales y programas a largo plazo. El productor de televisión y experto en contenidos digitales Fernando Reátegui Marchesi señaló que, en una primera etapa, los contenidos eran ligeros e improvisados; sin embargo, en una etapa posterior, el público empezó a valorar una mayor preparación y conocimiento especializado en la producción de los programas, incluso en el ámbito del entretenimiento.[56] El especialista en marketing José Ruisdías Rojas afirmó que la durabilidad de los programas depende del compromiso con la comunidad; si el proyecto solo tiene un enfoque económico o coyuntural, queda expuesto a rotaciones constantes.[56] Impronta Research consideró la distribución de video clips como una de las estrategias importantes en las que invierten los canales.[53]
La Roro Network

La Roro Network es un canal digital generalista fundado en abril de 2024 por Carlos Orozco. Su enfoque principal es la conversación cotidiana, y su postura editorial es matizada; en palabras de Orozco, «el diálogo es más importante que la ideología».[57] Se transmite generalmente en YouTube. En julio de 2025, el canal alcanzó los 500 000 suscriptores.[57]
La Roro Network comenzó con el pódcast Ouke (creado en 2023) y, con la ayuda de una amiga de la universidad,[58] fue extendiéndose a nuevos espacios hasta conseguir una comunidad en torno a varios programas diarios, otros interdiarios y programas deportivos especiales.[49] El canal suele recurrir al humor relacionado con el fenómeno de los «dibujitos» —por ejemplo, Orozco se refiere a sí mismo en la comunidad como «Pato Blanco», que también es la mascota del canal— y, según Luis Carrillo, se prioriza la conexión con la audiencia y la consolidación de comunidades digitales en torno a los contenidos —por ejemplo, produciendo ligas de fútbol con personalidades del canal— sobre el apartado técnico o la contratación de talentos mediáticos.[59] En temas audiovisuales, se utilizan esporádicamente los «filtros» producidos por los «efebos»,[nota 3] siendo uno de ellos, Rofotito, el encargado de dar identidad sonora y visual al canal.[60]
El Comercio describió a Carlos Orozco como «una de las personalidades más conocidas entre los internautas peruanos» y a Ouke como «uno de los programas de YouTube más populares del país».[61] La Universidad Peruana Unión utilizó la imagen de Orozco para anuncios publicitarios,[62] mientras que el Instituto Nacional de Estadística e Informática incluyó el canal en la lista de medios cotizados para publicidad estatal.[63]
Ouke es un programa juvenil de «infotaiment» (infoentretenimiento)[49] presentado por Orozco y sus compañeros Daniel Marquina y Macla Yamada. Se dio a conocer por coberturas políticas espontáneas, como cuando reveló la lista de cuentas a las que seguía el recientemente designado presidente José Jerí.[64] No obstante, fue objeto de críticas por realizar coberturas periodísticas sin renunciar a su cuota de diversión.[65] La productora del canal, Pierina Anave, admitió: «Si bien lo hacemos desde el humor, lo que buscamos es generar conciencia social».[58] Debido a que No Somos TV dejó de producir programas en parrilla, en 2025 Ouke se había convertido en el programa de streaming en vivo y de acceso abierto más longevo del país.
Ouke contaba con un programa anexo denominado La era del cine. Lo presentaban Carlos Orozco y Pablo Saldarriaga. Con la creación de La Roro Network, La era del cine desapareció para dar paso a Nadie se salva, presentado por Saldarriaga, Gabriel Calvo y Jhovan Tomasevich. En este nuevo espacio se trataba de todo, principalmente cultura pop y actualidad desde una perspectiva más adulta. Destacaba por generar debates sobre la cultura de la exposición pública y la crítica en el mundo del espectáculo nacional.[66]
Pilotos perdidos fue uno de los programas culturales del canal, en el que el escritor Guillermo Gutiérrez («Tío Factos», del movimiento Kloaka) hacía mayor hincapié en la crítica social mientras se divertía con la audiencia y recomendaba libros. El programa se emitió entre 2024 y 2025, el año que falleció el escritor.[67][68][69] La escritora Giancarla Di Laura Gutiérrez señalaba que «se ganó el cariño de una nueva audiencia». Sin embargo, según la misma escritora, el pódcast sufrió inconsistencias debido a que La Roro Network «priorizaba partidos sin relevancia, con el pretexto de “relevancia deportiva”, y otros programas más superficiales y sin contenido de valor».[70]
Beo noticias y Bendito estado fallido son los programas de actualidad periodística de La Roro Network, que se centran principalmente en el análisis político. En ellos han participado figuras del periodismo televisivo, como Martín Riepl y Fátima Chávez.[71][72] Guapotes, con Andrés Grillo,[73] y La guardería son dos de los late shows producidos por los «efebos» y enfocados en anécdotas. También hay otros programas de temática específica; algunos de los cuales, según la directora de contenidos Miluska Gallo, están relacionados con el voleibol (como complemento al fútbol), el automovilismo y el turismo vivencial.[74]
Otros canales
En 2023, Cathy Sáenz creó No Somos TV como un prototipo de canal de streaming inspirado en la televisión peruana, donde se emitían programas en directo de lunes a viernes en un horario establecido. Al año siguiente, el canal dejó de producir programas en parrilla. Al igual que La Roro Network, No Somos TV recurría a narradores deportivos para eventos especiales importantes, como partidos de fútbol, especialmente los encuentros del Domingo Dianderas Fútbol Club. Sin embargo, la mayoría de las narraciones estaban limitadas legalmente, ya que Latina Televisión o Movistar Deportes poseían los derechos de retransmisión de algunos de estos eventos, como los de la Selección Peruana de Fútbol.[75]
En 2024, José «el Pelao» Rodríguez lanzó Todo Good, canal que se basó en un proyecto de pódcast años antes.[nota 4] El canal buscaba segmentar su parrilla por grupos de edad e incluía a personalidades como Víctor Caballero, Gabriel «Cholo» Mena,[78] Laura Spoya y Mario Irivarren. Abner Robles, antiguo productor audiovisual de América Televisión y No Somos TV, se unió al equipo de Rodríguez y explicó que había recurrido a figuras televisivas para desarrollar «una familia» con un propósito común.[79] Todo Good contaba los programas Habla Good, presentado por el Pelao y Curwen, y Good Time, con Spoya e irrivarren. Hacia 2025, Todo Good se reestructuró y contó con un escenario más grande;[80] sin embargo, Robles, Spoya e Irivarren renunciaron al programa del canal por diferencias creativas y crearon el suyo propio, La manada.[66] Por ello, Todo Good aprovechó ese horario con otras personalidades para competir con el nuevo programa y evitar perder audiencia.[81]
En 2025, la familia Benavides estrenó Zaca TV y el pódcast Somos lo que somos, el más popular de la generación Z. El pódcast, protagonizado por influencers, trata sobre anécdotas, dinámicas de grupo y la participación de invitados de su generación. Según Infobae, se organizó un evento social cuyas entradas se agotaron en cuestión de horas.[82] No obstante, los presentadores de Somos lo que somos admitieron que suelen evitar hablar de la realidad nacional (como la marcha originada en parte por la generación Z contra la crisis política) porque «no es el camino» para abordarla de forma «superficial».[83][84] El pódcast entró en una pausa después de que algunos de sus presentadores lo abandonaran.[85] Los especialistas Fernando Reátegui Marchesi y José Ruisdías Rojas señalaron que el programa «careció de una visión sólida a largo plazo» para que los presentadores pudieran seguir permaneciendo en el canal.[56]
Ese mismo año, importantes figuras y exfiguras de América Televisión decidieron dar el salto a internet. La presentadora Gisela Valcárcel anunció el lanzamiento de GV Play, que lleva el nombre de su productora, para producir contenidos. Valcárcel pensaba anunciarlo durante la emisión de un programa de la cadena, pero se enfadó porque no le dejaron hacer ese tipo de promociones.[86] Por su parte, Mariana Ramírez del Villar anunció que su empresa, ProTV, se aliaría con Andy Merino (Zein) para producir contenidos digitales. Esta alianza sí fue promocionada en la cadena con la participación de Nicola Porcella.[87][88] Por último, Peter Fajardo, productor cercano a Ramírez de Villar, anunció la preventa de MásQueTV Network con las presentadoras María Pía Copello y Karina Rivera como figuras estelares.[89][90]
En 2026, Luciana Olivares Cortes anunció La Sustancia, un canal de streaming compuesto por tres programas de entrevistas presentados por Omar Sánchez («el padre»), María Julia Mantilla («Maju») y Ricardo Gareca.[91]
Recepción
El streaming se ha consolidado como una herramienta clave en la comunicación política. […] En el contexto peruano, ha cobrado mayor relevancia recientemente debido a la creciente colaboración entre políticos, streamers y creadores de contenido en TikTok, lo que les permite acercarse al electorado joven y potenciar su influencia en la opinión pública —Yeminson Flores, politólogo y miembro fundador del Centro de Estudios en Comunicación Política de la Universidad Nacional de Trujillo[92] |
Andy Merino (fundador del canal de streaming Zentral Studio) señalaba en 2023 que la producción de streaming en vivo estaba «en pañales» en comparación con países como España y Argentina.[93] Personalidades de la telerrealidad como Patricio Parodi y de la política como Franco Vidal ya se habían adentrado en ese mundo,[94][95][96][97][98] mientras que otras como Rafael Cardozo lo minimizaron.[99]
Con el tiempo, se empezaron a popularizar plataformas que ofrecen mayor libertad, como Kick.[100] Kick destaca por ser un escaparate de proyectos ambiciosos, como la adaptación de La Velada del Año,[101] entrevistas entre jóvenes[102] y la coordinación de operativos municipales.[103][104] Los pódcasts de La Roro Network se emitieron allí.
El diario La República y los especialistas Phillip Chu Joy y Maite Vizcarra afirmaron que el streaming sería importante junto a las redes sociales en las elecciones de 2026, pues Martín Vizcarra y Rafael López Aliaga fueron las primeras figuras políticas en ser entrevistadas por streamers en sus cuentas de Kick.[105][106][107] Incluso, un creador de contenido confesó que Antauro Humala había participado en un partido de fútbol organizado por varias personalidades de internet, que fue emitido en redes sociales.[108]
El periodista Beto Ortiz señaló que, con el auge de los canales de streaming, aún no existe competencia entre este nuevo formato y los espacios televisivos tradicionales. Ortiz aclaró que «son públicos distintos, lenguajes distintos, gustos distintos y modos de consumo distintos», por lo que no tiene sentido que las figuras de internet pasen directamente a la televisión y viceversa.[109] El diario El Comercio señaló que la audiencia digital «empezó a cansarse de los influencers y está buscando contenido más personalizado y auténtico». Según este medio, el verdadero riesgo para los canales, los inversores (como los de MásQueTV) y las productoras que decidieron dar el salto a internet en 2026 no es la comunidad sino «volver al mismo formato televisivo de siempre».[44]
Temas
Rol en las elecciones de 2000
La internet peruana desempeñó un papel importante en las elecciones de 2000, cuando la influencia de los medios de comunicación afines al régimen de Alberto Fujimori silenciaron las voces disidentes.[9] Desde entonces, el periodista Gustavo Gorriti ha descrito internet como «una maldición para muchos medios tradicionales, pero resultó ser el gran mecanismo liberador para los periodistas independientes».[110] Irónicamente, Fujimori fomentó la popularización de los servicios en línea sin darse cuenta de que su oposición se había trasladado a ellos.[9] Hacia 2002, varios periodistas peruanos ya disponían de conexión a internet.[9]
Cultura de consumo de videojuegos

En Perú existe una cultura de consumo de videojuegos, producto de la expansión de las cabinas de Internet y la popularización de los MOBA, como Dota 2.[112] El país cuenta con una mayor presencia en las competiciones electrónicas, con múltiples equipos que viajan para participar en los eventos internacionales.[112] Según un estudio de mercado de Nvidia de 2017, 8 de cada 15 millones de usuarios de internet son potenciales jugadores.[113]
La comunidad de videojuegos en línea y, en general, la comunidad digital peruana suelen ser conocidos como «dibujitos» porque sus integrantes se identifican con avatares de dibujos animados de occidente, como forma de garantizar el anonimato.[111][114][115][116] Existen colectivos formados por personas que retransmiten partidas de videojuegos (ya sea a través de Twitch o de Kick), como la Beba Army, formada por Jesús Carrión (Sideral), que alcanzó la fama tras las acusaciones de acoso a personalidades de la televisión y de la farándula.[117] El término «dibujitos» suele carecer de líder y, además, ha ido cobrando interés por la política, hasta el punto de que personalidades como Franco Vidal Morales han empezado a popularizarlo.[118] La congresista Martha Moyano ha considerado que la comunidad no debe ser menospreciada debido a su capacidad para movilizar a la ciudadanía en las calles.[119][120][121]
La comunidad recurre a la expresión «bajar pepa», que hace referencia a un momento divertido de una partida de videojuegos. Con el tiempo, «bajar pepa» y «baje de pepa» se han convertido en parte de la cultura de los canales de streaming y redes sociales, como una forma de complacer a la audiencia y de desahogar de los problemas cotidianos de la vida adulta.[114][122][123][124]
La Federación Peruana de Deportes Electrónicos desempeñó un papel importante en la cultura de los videojuegos en el país cuando sus deportistas electrónicos participaron en los Juegos Bolivarianos de 2024. Para ese año, la federación señaló que en el país hay 11 millones de jugadores, de los cuales se supone que el 30 % se identifica con esta comunidad.[125]
Speed en Perú
En 2025, el estadounidense Darren Watkins (más conocido como IShowSpeed) se atrevió a recorrer Lima ante cientos de miles de espectadores en vivo, con la guía del creador de contenido local Andy Merino, «Zein».[126][127] Para evitar interferencias en espacios aglomerados y reducidos, el anfitrión Merino recurrió a una antena portátil que se conectaba a un satélite Starlink, una novedad en comparación con la conexión de internet móvil original.[128] Si bien no fue la primera vez en que una personalidad de internet lo hacía (como pasó con Luisito Comunica),[129] el portal Exitosa Noticias señaló que la transmisión en vivo fue un «precedente en la comunidad del streaming»,[130] mientras que los canales ATV, Latina y Panamericana intentaron descifrar el fenómeno social en sus reportajes.[131][132][133]
La intervención del alcalde Rafael López Aliaga en la transmisión fue un «hito en la comunicación política digital» según la consultora Goberna, aunque no se tenía un objetivo proselitista claro.[134] Cuando fue entrevistado por Merino días después, el alcalde reveló que desconocía el mundo del streaming y el uso de Kick.[135] Además, admitió que sabía muy poco sobre el famoso influencer, por lo que optó por investigar sobre él cuando su presencia iba a ser clave para promocionar la ciudad.[135] Al finalizar la entrevista, invitó a otras personalidades a que transmitieran su recorrido por el país.[136]
El sociólogo Jorge Yamamoto apuntó que la acogida del streamer encaja con la «cultura del chongo»[nota 5] de los espectadores peruanos y ha causado sensación por ser un «personaje sencillo» con el que se genera conexión.[139] Además, Yamamoto sustentó que la convocatoria masiva se debió a la falta de ídolos en la sociedad peruana y, sobre todo, en la generación más joven.[140] El jefe de imagen de la Universidad ESAN, Alonso Cantuarias, señaló que la repercusión pasó inadvertida para numerosos líderes de opinión del país.[141] Los creadores de contenido locales y periodistas comentaron sobre la presencia de Speed[142][143][144][145][146] y programas de televisión como JB en ATV y El reventonazo de la chola lo parodiaron.[147][148]
Velocidad de conexión
Open Signal mide la velocidad de las conexiones móviles y sitúa al Perú como el país con mejor velocidad en la región con un promedio de 9.9 Mbps, por encima de México (9.91 Mbps) , Uruguay (9.85 Mbps) y Chile (9.70 Mbps).[149]
En febrero de 2018, el Perú ocupa el puesto 79 a nivel mundial en velocidad de internet fijo según el Organismo Peruano de Consumidores y Usuarios.[150] Para junio de 2018, según el Speed Test Global Index, el Perú ocupa el puesto 68 de velocidad de internet en ámbitos generales, con un promedio de 20.22 megabits por segundo (Mb/s) en descargas.[151]
Sistema de pagos
En 2000, Perú fue el país con menor participación en el sistema de pagos virtual, con solo 12 800 personas.[152] En la década de 2010, se lanzó la billetera virtual Yape, que resultó determinante para ofrecer un sistema de pagos virtual a millones de personas en el país. En 2022, el movimiento monetario a través de billeteras virtuales alcanzó los 900 millones de soles y en 2024 creció hasta los 1500 millones.[153]
Incidentes legales
En 2024, el Poder Judicial sentenció a la primera persona que suplantaba la identidad de un usuario de Internet con el propósito de difamar.[154]
En 2025, el Ministerio de Justicia advirtió sobre la creación de un «Registro Público de Infidelidad», una base de datos en la que los internautas acusaban a personas de ser «infieles» y a las que se les exigía pagar una cantidad de dinero para ser eliminadas.[155]
Véase también
Notas
- Para ser considerado un principal canal digital (de streaming), debe emitir al menos tres programas recurrentes. Según José Rodríguez, un programa recurrente debe emitirse de lunes a viernes.[51] En la lista solo se incluyen programas diarios, sin considerar los especiales. Cifras de audiencia, contabilizadas en diferido, proporcionadas por DataTube el 15 de diciembre de 2024.[52]
- El contenido de Canal Ya es producido por Romina Badoíno con el apoyo de la Red Científica Peruana (atribuida en los créditos audiovisuales como La Mula) y se comparte en el canal de Marco Sifuentes.
- Los programas suelen estar producidos por hombres jóvenes, apodados «efebos». El equipo se encarga de revisar los mensajes y de crear efectos de sonido y visuales, llamados «filtros». En el vídeo de 2026, los «efebos» suelen ser personas a las que el propio Carlos Orozco trata como «huevones», es decir, como si les estuviera tomando el pelo. Véase Bazán, Raúl (2026). ¿Por qué les dicen efebos?. Consultado el 6 de febrero de 2026 – vía TikTok.
- Todo Good fue creado por José Rodríguez, quien se dedicó al sector de los pódcast desde finales de la década de 2000. Junto a su hermano, Rodríguez optó por buscar un programa de conversación libre inspirado en las producciones españolas y estadounidenses que consumía en ese momento y con referencias locales para los espectadores peruanos.[76] Según describía la página web de la diseñadora Romina De' Luise, el canal es un «espacio de conversación amigable y genuino, donde todos se sientan como en casa».[77]
- El peruanismo chongo (y su derivado chongero, en sustantivo) es un espectáculo banal que consiste en hacer cosas sin sentido aparente. Aunque se refiere a «desorden», su origen no está relacionado con este, sino con los burdeles. Su relación es controvertida, sobre todo por la frase de Pablo Macera: «El Perú es un burdel».[137]
En una entrevista para el canal Maldito Algoritmo, la periodista Jacqueline Fowks señala a La Roro Network como ejemplo de promover el chongo por su «espíritu de llamar la atención» y su escaso valor informativo al viralizar varios momentos en redes sociales (véase el minuto 41 del episodio 5 del pódcast Algo más que decir).[138]