Jigorō Kanō

artista marcial japonés, creador del judo From Wikipedia, the free encyclopedia

Jigorō Kanō (嘉納 治五郎 Kanō Jigorō?) (Kōbe, región de Kansai, 28 de octubre de 1860,[1] - a bordo del Hikawa Maru- 4 de mayo de 1938) fue un maestro de artes marciales, profesor, traductor y economista japonés, conocido por ser el creador del judo.

Nombre en japonés 嘉納 治五郎 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 28 de octubre de 1860
Kōbe (Japón)
Fallecimiento 4 de mayo de 1938 (77 años)
A bordo del Hikawa Maru, en el océano Pacífico
Causa de muerte Neumonía Ver y modificar los datos en Wikidata
Datos rápidos Información personal, Nombre en japonés ...
Jigorō Kanō

Jigorō Kanō en 1937
Información personal
Nombre en japonés 嘉納 治五郎 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 28 de octubre de 1860
Kōbe (Japón)
Fallecimiento 4 de mayo de 1938 (77 años)
A bordo del Hikawa Maru, en el océano Pacífico
Causa de muerte Neumonía Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Cemeterio de Yahashira Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Japonesa
Familia
Padres Sadako y Jirōsaku Kanō
Cónyuge Sumako Takezoe
Hijos 9
Educación
Educado en
  • Nishogakusha University
  • Tokyo University Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Maestro de artes marciales, profesor, traductor y economista
Cargos ocupados Miembro de la Cámara de Pares (desde 1922) Ver y modificar los datos en Wikidata
Empleador
  • Fifth High School
  • Escuela Normal Superior de Tokio
  • Gakushūin
  • Universidad de Toyo
  • First Higher School
  • Kobun Institute
  • Kōdōkan Ver y modificar los datos en Wikidata
Estudiantes Keiko Fukuda, Kyūzō Mifune, Mitsuyo Maeda, Yamashita Yoshiaki y Kenji Tomiki Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de Comité Olímpico Internacional Ver y modificar los datos en Wikidata
Carrera deportiva
Deporte Judo Ver y modificar los datos en Wikidata
Perfil de deportista
Disciplinas judo Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
  • Gran Cordón de la Orden del Sol Naciente
  • Orden del Sagrado Tesoro, 2.ª clase
  • Orden del Sagrado Tesoro, 6.ª clase
  • Orden del Tesoro Sagrado, 1.ª clase
  • Orden del Tesoro Sagrado, 4ta clase
  • Order of the Sacred Treasure, 3rd class
  • Order of the Sacred Treasure, 5th Class
  • Premio Asahi (1935)
  • Orden del Sol Naciente de 3.ª clase (1938) Ver y modificar los datos en Wikidata
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Kanō aprendió el arte del jūjutsu (principalmente de las escuelas Tenjin Shin'yō-ryū y Kitō-ryū) y lo convirtió en una disciplina sistematizado y moderna, el judo. En 1882, Kanō fundó para su enseñanza el llamado instituto Kōdōkan, cuyos miembros lograron la adopción del judo como estilo de lucha por el gobierno japonés después de una serie de victorias en desafíos marciales contra escuelas de jūjutsu tradicional. Bajo su mando, el judo se convirtió así en parte del sistema educativo y el entrenamiento policial y militar de Japón desde el principio del siglo XX.

Fue patrono de los deportes occidentales en Japón, como el atletismo, la natación y el entrenamiento de fuerza, y sobre todo de las artes marciales tradicionales, colaborando con Gichin Funakoshi y otros maestros okinawenses en la introducción del karate. También experimentó con una forma de educación marcial combinando judo y karate, e incluso una versión del judo basada en la danza. En todas sus actividades siguió sus dos grandes máximas, "máximo uso eficiente de la energía" (精力善用, seiryoku zen'yō) y "beneficio mutuo" (自他共栄, jita kyōei). Bajo su influencia, su primo Kenji Kano abrió también uno de los primeros gimnasios de boxeo en Japón y promovió formas primitivas de las artes marciales mixtas (MMA).

El maestro Kanō fue elegido representante del Gobierno de Japón ante el Comité Olímpico Internacional. Pese a no estar convencido en un principio de que el judo debiera ser un deporte olímpico, ya que solo el randori, un pequeño aspecto del judo, podía en ese entonces considerarse como un aspecto competitivo (ver carta al maestro Gunji Koizumi, traducida en parte más abajo), este hecho se hizo realidad en 1964, en los juegos celebrados en Tokio. Sin embargo, Kanō había fallecido hacía varios años, el 4 de mayo de 1938, a bordo del Hikawa Maru cuando realizaba un viaje de regreso a Japón.

Kanō recibió a título póstumo la máxima graduación de judo, o décimo Dan, que viste el cinturón blanco. Según la filosofía del judo, este es un camino de continuo aprendizaje y al morir es como si se volviese a empezar (de ahí que la máxima graduación por cinturón, la blanca, coincida con la primera). Actualmente el judo es una de las cuatro disciplinas de combate más practicadas en el planeta, con alrededor de doce millones de practicantes.

Primeros años

Jigorō Kanō nació el 28 de octubre de 1860 en Mikage, distrito de Hyogo, Japón. Era hijo de Sadako y su esposo Jirōsaku Kanō (nacido Jirōsaku Mareshiba), que había sido adoptado por una familia de productores de sake, pero que no fue incluido en el negocio familiar. Su padre le dio mucha importancia a la educación de sus hijos, que incluyó idiomas extranjeros como el inglés y el alemán. Tras el fallecimiento de su madre Sadako cuando tenía 9 años la familia se trasladó a Tokio.

Carrera en las artes marciales

Kano entró en contacto con las artes marciales a través del bullying, que empezó a recibir con 13 años debido a su complexión delgada y gustos intelectuales, hasta el punto de que otros alumnos le arrastraban fuera de su escuela para darle palizas. Su interés comenzó cuando un amigo de su familia, Baisei Nakai, antiguo guardia del shōgun, le mostró las virtudes del jujutsu, por el que alguien podía derrotar a un oponente de mayor tamaño. Sin embargo, Nakai se negó a entrenarle y advirtió de que se trataba de un arte peligroso y anticuado. La misma respuesta le dieron otros dos jujutsukas de su círculo familiar, Ryuji Katagiri y Genshiro Imai.[2]

Aunque Kanō dejó de recibir bullying al cambiar de escuela, su obsesión no disminuyó, y durante su etapa universitaria comenzó a buscar maestro por su cuenta, preguntando entre una clase de fisioterapeutas llamados seifukushi que los jujutsukas solían tomar como profesión al retirarse. Encontró así a uno de ellos, Teinosuke Yagi, que le presentó a Hachinosuke Fukuda, maestro del estilo Tenjin Shin'yō-ryū de jujutsu y uno de los últimos instructores del Kōbusho, la escuela militar del shogunato. Su padre desaprobó sus intenciones de unirse a su dojo, ya que desconocía el acoso que Jigoro había sufrido, pero le permitió hacerlo con la condición de que dominase el arte a la perfección.[2]

Etapa en el jujutsu

Kano aprendió rápidamente el estilo Tenjin Shin'yō-ryū, aunque no le agradaba el método tradicional de enseñanza a través del randori que Fukuda utilizaba. En él, la única manera de enseñar una técnica era meramente realizársela una y otra vez al aprendiz hasta que éste aprendía sus mecánicas por sí mismo. Estas experiencias modelarían los futuros métodos de enseñanza de Kanō, mucho más didácticos y profundos.[2]

Otro momento definitorio para él fue su incapacidad para derrotar a un compañero de gran corpulencia, Kanekichi Fukushima, con las técnicas que conocía. Ello empujó a Kano a investigar nuevas técnicas que le sirvieran contra oponentes grandes. Primero probó con movimientos de sumo que le enseñó un compañero de la universidad, Kisoemon Uchiyama, pero al no servirle, optó por estudiar libros de lucha libre occidental, donde por fin encontró una técnica (conocida en el jujutsu y el judo como kata guruma) con la que pudo proyectar a Kanekichi.[3]

El 5 de agosto de 1879, el maestro Fukuda y su colega Masatomo Iso fueron invitados con todos sus alumnos a realizar una exhibición de jujutsu en la mansión del potentado Eiichi Shibusawa, en la que estuvo presente el antiguo presidente de los Estados Unidos Ulysses S. Grant. Sin embargo, Fukuda murió poco después, y como para entonces ya era el alumno más aventajado de Fukuda, la viuda de éste le eligió para heredar su escuela. Kanō aceptó, aunque sólo con vistas al futuro, ya que todavía no se sentía lo bastante experimentado como para ser profesor, y por el momento continuó su aprendizaje bajo la tutela de Iso.

A diferencia de Fukuda, que enseñaba a través del randori y sólo después enseñaba las katas, Iso enseñaba por medio de katas y sólo cuando el aprendiz estaba listo le permitía realizar randori. Por esta época, en 1880, Kanō y otros estudiantes se unieron a una exhibición de Yōshin-ryū jujutsu que realizó en su universidad el gran Hikosuke Totsuka, el más prestigioso maestro de jujutsu de Japón en aquel momento. A pesar de su arrojo, y aunque evitó ser derrotado, Kanō fue dominado por los pupilos de Totsuka en los randoris, lo que le llevó a entrenar e investigar aún más ardorosamente, en especial tras la muerte de Iso el año siguiente. Coincidió con ello que Kanō se enterase de que uno de sus compañeros universitarios, Masahisa Motoyama, fuera hijo de un maestro de jujutsu de otra escuela, la Kitō-ryū, aunque ya anciano y casi retirado. A través de él, Kanō entró en contacto con otro exponente de este estilo, Tsunetoshi Iikubo, al que tomó como su nuevo maestro.[2]

Como había sido Fukuda, Iikubo resultó ser un maestro con gran énfasis en el randori, y Kanō encontró además las proyecciones de la Kitō-ryū superiores a las que había estado aprendiendo, aunque inferiores. Con él fue que Kanō recibió por fin titulación de maestro de jujutsu. También se atribuye a Kanō haber entrenado en algún momento con Ikkaku Oshima de la Yagyū Shingan-ryū, aunque no está claro.

Formación del judo

En 1882, Kanō fundó su propia escuela marcial, el instituto Kōdōkan. Para él reclutó no sólo a novicios, sino también a jujutsukas que ya fueran expertos en sus propios estilos, como Shiro Saigo, Sakujiro Yokoyama, Yoshitsugu Yamashita, Hajime Isogai y Kaichirō Samura, a los que además aleccionó en los nuevos métodos de randori, kuzushi y filosofía. En el Kodokan ya no se practicaba jujutsu, sino judo, una nueva disciplina. Kanō describió en 1889 el judo como un arte con tres objetivos, siendo éstos el de vencer, el de la educación física y el del cultivamiento personal. Describió sus valores así: "cuando ganes, no te enorgullezcas de la victoria; cuando pierdas, no te rindas ante la derrota; cuando estés tranquilo, no bajes la guardia; cuando estés en peligro, no tengas miedo; simplemente recorre un solo camino".[4]

Todas estas experiencias le serviría durante la posterior rivalidad con la escuela Totsuka Yoshin-ryū, por la que el judo se volvería dominante en el mundo del jujutsu japonés, derrotando en una serie de encuentros oficiales a la escuela de Hikosuke Totsuka. Desde entonces el judo ascendería meteóricamente hasta convertirse de facto en el arte marcial japonés por excelencia. Como consecuencia de su ascenso, jujutsukas de todas las escuelas se les unieron bien de buena fe o bien para compartir su relevancia. Esto incluyó a antiguos rivales como Matsugoro Okuda, Kinsaku Yamamoto y Teruo Tanabe, hijo de uno de los más enconados enemigos del instituto Kodokan, Mataemon Tanabe. También eran enormes exponentes del jujutsu Hajime Isogai, Yaichihyōe Kanemitsu y Kyūtarō Kanda, que trajeron gran refinamiento e innovación a las técnicas del judo. Incluso entre jujutsukas occidentales habría reclutas para el judo, como Erich Rahn.

Kanō no pretendía que el judo fuera un arte desprovisto de golpes o atemi, que habían sido fundamentales en todas las escuelas de jujutsu. En 1927 habló de la necesidad de crear un método de randori y shiai que incluyera golpeo, advirtiendo que requeriría una investigación pormenorizada y una implementación gradual. Este proyecto, sin embargo, nunca se llevó a cabo.[5] También lo intentó su primo Kenji Kanō, promoviendo que judokas se adaptaran al boxeo occidental para competir contra sus púgiles, pero de nuevo fue un proyecto que quedó en lo anecdótico.[6]

En el Dai Nippon Butoku Kai

Por su papel en el Kodokan, Kanō se convirtió en un miembro vital del Dai Nippon Butoku Kai, la organización de artes marciales más grande de Japón. En 1899 presidió el comité para el establecimiento de las reglas del randori en el judo y el jujutsu, y en 1906 el de las katas. Formó también, junto con Kunimichi Kitagaki y el vizconde Noboru Watanabe, el consejo destinado a sentar las bases para los rangos de enseñanza del Butoku Kai, hanshi y kyoshi, y él mismo recibió el título de hanshi de judo, siendo de hecho uno de los miembros más jóvenes de la organización en hacerlo (tenía 40 años en el momento). En 1914, fue presidente del comité de supervisión de todas las artes marciales realizadas en la sede, incluyendo judo, kendo, iaidō, kyūjutsu y sōjutsu.[7]

Kano reconoció que, aunque no todas los estilos marciales de Japón seguían los principios del randori, aun así eran meritorios de ser preservados por su potencial, como era el caso de la Daitō-ryū y la Yagyū Shingan-ryū. Visitó sus dojos para procurar que se recopilasen todas las técnicas que no le parecían lo bastante útiles para integrarlas en el judo. Por todo esto, y por concentrar en el judo el conocimiento de tantos jujutsukas, se ha llegado a considerar paradójicamente a Kano la figura más importante del jujutsu en el siglo transcurrido tras la restauración Meiji.[7][7]

Entrenamiento de fuerza

Kanō entró en contacto con el entrenamiento de fuerza occidental en 1900, cuando llegó a sus manos El sistema de entrenamiento físico de Sandow, uno de los manuales de cultura física de Eugen Sandow, pionero del culturismo. El japonés quedó entusiasmado con ello y adquirió los derechos del libro para traducirlo y publicarlo en Japón con la editorial Zoshikai, y también importó las pesas y el equipo usados por Sandow para comercializarlas en Japón. Se zambulló todavía más en el mundo de la fuerza al visitar Viena en 1933 como parte de sus actividades en el Comité Olímpico Internacional, promoviendo el deporte del levantamiento de potencia de cara en el Ministerio de Educación japonés. Sus actividades descubrieron este mundo a Takemaru Wakaki, posteriormente el padre del culturismo japonés, que entrenó a multitud de luchadores y artistas marciales, como el judoka Masahiko Kimura y el karateka Masutatsu Ōyama.[8]

Colaboración con karatekas

En mayo de 1922, fue gracias a Kanō y sus contactos en el Ministerio de Educación que se autorizó a Gichin Funakoshi, pionero del karate en Japón y fundador de la escuela Shotokan, a exhibir su arte por primera vez ante el gran público japonés. El junio de ese mismo año, Kanō solicitó a Funakoshi una exhibición de karate en el Kodokan, que Funakoshi cumplió, marcando futuras colaboraciones entre ambos. La filosofía marcial de Kanō influyó también en otros maestros de karate, como Chōjun Miyagi y Kenwa Mabuni, fundadores de las escuelas Goju-ryū y Shitō-ryū respectivamente. Los conoció al visitar Okinawa en 1927 para examinar las artes marciales locales, quedando tan impresionado con ellos que les urgió mudarse a Tokio y compartir su conocimiento.[9]

Educación física nacional

En 1927, Kanō creó la "educación física nacional para el máximo uso eficiente de la energía" (精力善用国民体育, seiryoku zenyō kokumin taīku), un complejo método de educación física multipropósito. A su vez se dividía en dos formas, el estilo ofensivo y defensivo (攻防式, kōbō-shiki), basado en movimientos de judo y karate, y el estilo danza (舞踊式, buyō-shiki), basado en la representación de principios naturales combinados con acciones de expresión corporal extraídas de la danza y el teatro . El método no llegó a popularizarse, aunque tuvo cierto predicamento en las escuelas de Japón al comienzo de la década de 1941,[10] y hoy en día aún se realiza esporádicamente como parte de las katas de judo.[11]

Estrechamente relacionado con lo anterior estuvo el judo-danza (柔道舞踊, jūdō buyō), una forma artística del judo mezclada con movimientos de baile que Kanō creó para popularizarlo entre el público femenino japonés de su época. A cargo de su enseñanza estuvo Atsuko Futase, una de las primeras instructoras del judo femenino del Kodokan, y se llegó a exhibir en eventos y campeonatos durante gran parte del siglo XX. Sin embargo, con la popularización del judo competitivo femenino y la muerte de Futase en 1998, el estilo terminó por caer en desuso.[12]

Carrera académica

A pesar de su posterior dedicación al judo, Jigorō Kanō se dedicaba en un principio a la enseñanza en las escuelas y a la práctica regular del jujutsu, en privado. Posteriormente ingresó en la Universidad Imperial de Tokio en junio de 1881, donde se especializó en ciencias políticas y economía, que en ese momento eran impartidas por el Departamento de estética y moral. Se graduó en julio de 1882, y al mes siguiente comenzó a trabajar como profesor en la Gakushūin, o Escuela de Pares, en Tokio. Ya en 1883, Kanō fue nombrado profesor de economía en la Universidad Agrícola de Komaba (en la actualidad Facultad de Agronomía de la Universidad de Tokio), pero en abril de 1885 regresó a la Gakushūin.

En enero de 1891, Kanō fue nombrado para un cargo en el Ministerio de Educación. Sin embargo, en agosto de 1891 lo abandonó para convertirse en decano de la Quinta Escuela Normal Superior (hoy Universidad de Kumamoto). Casi al mismo tiempo contrajo matrimonio con Sumako Takezoe, hija de un exembajador japonés en Corea. La pareja tuvo seis hijas y tres hijos.[13]

Durante el verano de 1892 Kanō fue a la ciudad china de Shanghái para ayudar a establecer un programa de intercambio que permitiría a los estudiantes chinos estudiar en Japón. Kanō volvería a visitar Shanghái en 1905, 1915 y 1921.

Como educador

En enero de 1898 fue nombrado director de educación primaria, en el Ministerio de Educación, y en agosto de 1899 recibió una beca que le permitió estudiar en Europa, donde mejoró su conocimiento previo de los idiomas extranjeros, haciéndose intérprete y traductor. Su barco partió de Yokohama el 13 de septiembre de 1899, y llegó a Marsella (Francia) el 15 de octubre de ese año. Pasó casi un año en Europa, y durante este viaje visitó París, Berlín, Bruselas, Ámsterdam y Londres. Regresó a Japón en 1901 y poco después reasumió su cargo como presidente de la Escuela Normal Superior de Tokio, permaneciendo en este cargo hasta su jubilación el 16 de enero de 1920.

Teniendo en cuenta que se especializó en ciencias políticas y economía, la familia de Kanō pensaba que después de graduarse de la universidad continuaría su carrera en un ministerio del gobierno. De hecho, a través de amigos influyentes de su padre se le ofreció inicialmente un cargo en el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, su amor por la enseñanza le llevó en su lugar a aceptar un puesto en la enseñanza de Gakushūin. Los estudiantes de la élite de Japón asistían a Gakushūin y eran de mayor posición social que sus maestros. Por ejemplo, a los estudiantes se les permitía viajar en carros tirados por personas (jinrikisha), mientras los maestros lo tenían prohibido. Los maestros a menudo se veían obligados a visitar los hogares de sus estudiantes para dar instrucciones o consejos. De algún modo, los profesores eran tratados aún como siervos de la nobleza.

Kanō creía que esto era inaceptable y se negó a desempeñar un papel subordinado en la enseñanza de sus alumnos. Para él, un profesor, debía imponer respeto. Al mismo tiempo, empleó en sus clases los últimos métodos pedagógicos europeos y estadounidenses, influenciado especialmente por las teorías del educador estadounidense John Dewey. Los métodos de Kanō no tuvieron el efecto deseado en sus estudiantes, aunque sus ideas encontraron aceptación en la administración con la llegada de un nuevo director.

La filosofía educativa de Kanō era una combinación de los métodos tradicionales japoneses del neo-confucianismo y las filosofías contemporáneas de Europa y América, que incluían el instrumentalismo, el utilitarismo y el "progresismo evolutivo", como se denominaba entonces al darwinismo social.

Los objetivos de la filosofía educativa de Kanō y sus métodos (que eran de hecho los de la mayoría de los programas japoneses educativos de principios del siglo XX) eran: el desarrollo de la mente, cuerpo y espíritu en igual proporción; el aumento del patriotismo y la lealtad, especialmente hacia el emperador; la enseñanza de la moral pública y el aumento de la fuerza física y la resistencia sobre todo, con el propósito de hacer a los hombres jóvenes más aptos para el servicio militar.

La calistenia era el sistema de ejercicio físico practicado en aquel momento, pero podía ser aburrida, especialmente en las enormes formaciones en que se practicaba; por otro lado, en los niveles educativos secundarios y universitarios los deportes como el béisbol y el rugby no eran una fuente práctica de ejercicio físico para las masas sino un pasatiempo practicado en las pocas locaciones que había para su práctica, y buscaba ser aceptado por la mentalidad de aquel entonces. Además, a nivel de deporte de élite ninguno de esos deportes, incluso el propio judo, ponía demasiado énfasis en el desarrollo moral o intelectual de sus practicantes. En cambio, los entrenadores y los atletas de élite tendían a enfatizar la victoria a cualquier costo.

Para Kanō, la forma de incluir el deseado ejercicio físico en el marco de su filosofía educativa se resumió en una palabra: Judo. El judo no se debía enfocar únicamente en el sentido de lanzar o derribar a otra persona, ni de ganar a cualquier costo; su enfoque era en el sentido de "conseguir la máxima eficacia con el mínimo esfuerzo" y "bienestar y beneficio mutuos", o como Kanō mismo le dijo a un periodista en 1938: "Cuando ceder es el uso más eficiente de la energía, entonces ceder es judo".

Comité Olímpico Internacional

Kanō, gracias a sus conexiones familiares, y diplomáticas, se involucró en las actividades del Comité Olímpico Internacional (COI) en 1909. Ello ocurrió después de que Kristian Hellström, del Comité Olímpico Sueco, escribiera a los gobiernos de Japón y China para preguntar si iban a enviar equipos representativos a los Juegos Olímpicos de 1912. El Gobierno japonés no quería negarse a participar en un escenario internacional como aquel, por lo que se encargó este proyecto al Ministerio de Educación, que se volvió hacia Kanō, por entonces un profesor de educación física e idiomas, con experiencia reciente en Europa. Kanō aceptó representar al Japón en el Comité Olímpico Internacional, y, después de hablar con el embajador de Francia en Japón y revisar la documentación enviada por los suecos, obtuvo, en sus palabras, "una idea bastante buena de lo que eran los Juegos Olímpicos".

Para cumplir sus funciones como representante del continente asiático en 1912, Kanō ayudó a establecer la Asociación Atlética Amateur de Japón (Dai Nippon Tai-iku Kyokai), que tenía la misión de velar por el deporte aficionado. Kanō fue el representante oficial de Japón para los Juegos Olímpicos de Estocolmo en 1912, y estuvo involucrado en la organización de la edición de los Juegos del Lejano Oriente que se celebró en Osaka en mayo de 1917. En 1920 Kanō representó a Japón en los Juegos Olímpicos de Amberes, y durante la década de 1920 trabajó en el Consejo Japonés de Educación Física. No tomó parte importante en la organización de los Juegos del Lejano Oriente de 1923 (también celebrados en Osaka), ni asistió a los Juegos Olímpicos de 1924 en París, pero representó a Japón en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam (1928), Los Ángeles (1932) y Berlín (1936). De 1931 a 1938, también fue uno de los portavoces internacionales más importantes en la candidatura del Japón para los Juegos Olímpicos de 1940.

El objetivo principal de Kanō era, según sus palabras, reunir a la gente por una causa común, con un sentimiento de amistad. Sus metas en principio no incluían el introducir al judo como deporte olímpico. Como él mismo dijo en una carta al maestro británico Gunji Koizumi en 1936:

Me han preguntado personas de diversos sectores en cuanto a la sabiduría y la posibilidad del judo de ser introducido en los Juegos Olímpicos. Mi punto de vista sobre el asunto, en la actualidad, es más bien pasivo. Si es el deseo de los otros países miembros, no tengo ninguna objeción. Pero no me siento inclinado a tomar la iniciativa. Por un lado, el judo, en realidad, no es un mero deporte o juego. Lo considero como un principio de vida, arte y ciencia. De hecho, es un medio para la realización cultural personal. Sólo una de las formas de entrenamiento de judo, el denominado randori, puede ser clasificado como una forma de deporte... [Además] los Juegos Olímpicos están tan fuertemente influidos por el nacionalismo que es posible que el judo se vea influenciado por ello hasta devolver la competición de judo a una forma "bárbara" de lucha como lo era el Jiu-jitsu antes de que fuera fundado el Kodokan. El judo debería ser y permanecer tan libre como el arte y la ciencia de las influencias externas - política, nacional, racial, económica o cualquier otro interés organizado. Y todo lo relacionado con él debería dirigirse a su objetivo final, el beneficio de la humanidad.

En 1962, años tras el fallecimiento del maestro Kanō, el COl decidió aceptar al judo como parte del programa oficial de los Juegos Olímpicos, haciendo su aparición oficial en la categoría masculina en los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964.

Muerte

El 4 de mayo de 1938 (dos días antes de su llegada a Yokohama), en el camino de regreso de la Asamblea General del COI en El Cairo (Egipto), murió a los 77 años a bordo del Hikawa Maru. Se rumoreó que había sido envenenado por su oposición al militarismo japonés, pero los reportes de su muerte apuntan más bien a un caso de neumonía agravada. El cuerpo fue empaquetado en hielo y devuelto, y en el puerto de Yokohama, el ataúd se colgó con la bandera olímpica y se descargó del barco. El gobierno imperial le otorgó Gran Cordón del Sol Naciente, primera clase, por sus logros durante su vida. Su tumba está ubicada en el cementerio Yahabara metropolitano de Tokio en la ciudad de Matsudo, prefectura de Chiba.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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