Juan Balsa

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Juan Balsa o Juan Balza (España, ? - Perú, 1542) fue un aventurero español que actuó en la conquista del Perú, el descubrimiento de Chile y las guerras civiles entre los conquistadores del Perú, militando en el bando almagrista. Se le sindica como uno de los asesinos de Francisco Pizarro. Se hizo fama de "hombre de poco ánimo", también de intrigante y azuzador. Diego de Almagro el Mozo lo nombró capitán general de su ejército, luego de haber contribuido con el asesinato de su antecesor en el cargo, García de Alvarado. Derrotado en Chupas, se interno en la sierra y acabó siendo muerto por los indígenas.[1]

Nacimiento ?
España
Fallecimiento 1542
Sierra de Huamanga, Gobernación de Nueva Castilla
Causa de muerte Asesinato
Años activo 1538-1542
Datos rápidos Información personal, Nacimiento ...
Juan Balsa
Información personal
Nacimiento ?
España
Fallecimiento 1542
Sierra de Huamanga, Gobernación de Nueva Castilla
Causa de muerte Asesinato
Información profesional
Años activo 1538-1542
Rango militar Conquistador
Conflictos Conquista del Perú
Descubrimiento de Chile
Guerra civil entre los conquistadores del Perú
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Biografía

Partidario de Almagro el Viejo

Diego de Almagro el Viejo. Grabado de las Décadas de Antonio Herrera.

Llegó al Perú como criado y contador de Diego de Almagro el Viejo, a quien siguió en la expedición que descubrió Chile. Lo acompañó después en su rebelión contra los hermanos Pizarro, hasta la batalla de las Salinas, el 6 de abril de 1538. Almagro fue derrotado, preso y ejecutado, y Balsa se convirtió en su albacea.[1]

Pasó luego a Lima, donde pidió licencia para viajar a España, la misma que le llegó el 15 de abril de 1541, pero ya era muy tarde pues no podía dejar el Perú al estar demasiado comprometido con Diego de Almagro el Mozo, el hijo de Almagro el Viejo, con quien llegó a tener íntima confianza.[1][2]

Efectivamente, los almagristas, que habían sido reducidos a la miseria por los pizarristas,[3] se reunieron en Lima en torno a Almagro el Mozo, que era muy joven aún, por lo que el liderazgo del grupo lo asumió el experimentado Juan de Rada,[4] convirtiéndose Balsa en otro de los jefes prominentes.

Participación en el asesinato de Pizarro

Fue enviado junto con Alonso de Montemayor hacia Trujillo, en el norte del Perú, para encontrarse con Cristóbal Vaca de Castro, el juez comisionado por el Rey para mediar en los disturbios de los conquistadores. Los almagristas esperaban justicia de este funcionario, pero estuvieron más de dos meses esperándolo vanamente, por lo que regresaron a Lima.[1] Corrió entonces el rumor de que dicho juez ya se había vendido a los Pizarro, ante lo cual los almagristas acordaron el asesinato del marqués gobernador Francisco Pizarro.[4]

Asesinato de Francisco Pizarro. Una versión dice que Juan Balsa fue el autor de la estocada mortal.

Balsa se integró al grupo que llevó a cabo tal plan, y una versión afirma que fue su estocada la que quitó la vida a Pizarro, mientras que otras sostienen que fue la de Juan de Rada o la de Martín de Bilbao.[1] El historiador José Antonio del Busto considera que lo más probable es que Balsa se haya quedado en uno de los patios de Palacio, apoyando a los asesinos.[5] En cambio, Manuel de Mendiburu dice que Balsa no se hallaba en Lima cuando ocurrió el magnicidio, y que la noticia del mismo le llegó cuando estaba en camino de regreso a la ciudad.[2][6]

Capitán de Almagro el Mozo

Almagro el Mozo fue proclamado gobernador del Perú y Balsa fue investido como capitán del ejército rebelde, con el que salió de Lima rumbo a la sierra. El general era Juan de Rada, pero este enfermó en Huarochirí, viéndose obligado a dejar el mando. Se dijo que Balsa lo había envenenado.[1] Rada falleció poco después, en Jauja.

Llegado al Cusco, Balsa fue nombrado por Almagro como Teniente Gobernador de la ciudad; allí estuvo presente en la entrevista que culminó con la muerte de Cristóbal de Sotelo dada por García de Alvarado, la que se hizo mientras Balsa abrazaba a Sotelo, no se sabe si para defenderlo o para impedir que se defendiera. Al surgir el rumor de que García de Alvarado también planeaba matar a Almagro, este hizo a Balsa su Capitán General para que lo defendiera.[1]

Asesinato de García de Alvarado

Celoso Alvarado por el nombramiento de Balsa como Capitán General, lo invitó a su posada con la intención de matarlo. Pero Balsa sospechó de su propósito y le respondió astutamente que no quería ser Capitán General y que convencería a Almagro para que le diera tal cargo. Alvarado se lo creyó, más todavía cuando Balsa le prometió traerle el nombramiento que ya estaba firmado por Almagro. Como en efecto ocurrió ello, Pedro de San Millán organizó un banquete para festejar el acontecimiento, pero Almagro el Mozo no asistió aduciendo estar enfermo, por lo que Alvarado fue a preguntar por su salud. No bien entró Alvarado en el aposento de Almagro, cuando Balsa lo abrazó por la espalda y le dijo: «Sed preso por el Rey». Almagro el Mozo aprovechó entonces para dar a Alvarado una cuchillada en la cabeza, mientras que dos de sus partidarios lo remataban.[1][2]

Como premio, Almagro invistió a Balsa definitivamente como Capitán General y poco después salió al mando del ejército almagrista para enfrentarse a Vaca de Castro, que avanzaba con una fuerza de 500 hombres leales al Rey.[1][2][6] Balsa marchó llevando la retaguardia y el fardaje, y en Vilcas fue uno de los jefes que escribieron y firmaron la carta a Vaca de Castro advirtiéndole que la causa almagrista era la causa del Rey. Contestó Vaca de Castro que cualquier negociación debía hacerse dando los rebeldes por rehén a Juan Balsa y los leales a Alonso de Alvarado. Pero no se llegó a concretar acuerdo alguno.[1]

Derrota en Chupas y muerte

Batalla de Chupas

Fracasados las negociaciones, se libró la batalla de Chupas, el 16 de septiembre de 1542, en la que los almagristas fueron definitivamente derrotados.[7][6] Juan Balsa huyó con diez o doce jinetes por la sierra, todos los cuales acabaron por ser exterminados por los indígenas de la zona.[1][2][6]

Descendencia

Juan Balsa poseía casas en el Cusco situadas en la calle de San Agustín, que fueron posteriormente las casas arzobispales. El Inca Garcilaso de la Vega dice que estuvo casado con la ñusta doña Leonor, hija de Huayna Cápac (la que después se casó con Francisco de Villacastín), y que de tal enlace nació Juan Balsa el Mozo, que sirvió primero en la guerra de Vilcabamba y luego fue desterrado a Chile por el virrey Francisco de Toledo. Pero por otros documentos se sabe que Balsa también tuvo en Inés Tocto Ocllo Caitore (hija de Apo Huallpa Rimachi, hijo a su vez de Pacha Chulla Inca y de Mama Cori Ocllo, y nieta paterna del Inca Huiracocha), una hija que se llamó Francisca Balsa, la cual casó con Diego Rodríguez Zorrilla, vencedor en la batalla de Pucará, padres a su vez de Juana Balsa, que enlazó con Juan Bautista González, alférez del Adelantado Álvaro de Mendaña en el descubrimiento de las Islas Salomón.[1]

Véase también

Referencias

Bibliografía

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