Kill the Irishman
película de 2011 dirigida por Jonathan Hensleigh
From Wikipedia, the free encyclopedia
Kill the Irishman (en Argentina, Las reglas de la mafia; en España, Matar al irlandés; en Hispanoamérica, Maten al irlandés) es una película estadounidense de 2011 de género biográfica y criminal, dirigida por Jonathan Hensleigh, y protagonizada por Ray Stevenson, Vincent D'Onofrio, Val Kilmer y Christopher Walken.[8] Escrita por Hensleigh y Jeremy Walters, se basa en la vida del gánster Danny Greene, y fue adaptada del libro To Kill the Irishman: The War That Crippled the Mafia de Rick Porrello.[9] Antes de entrar en producción, Kill the Irishman atravesó una etapa de desarrollo complicada que duró más de una década.[6] La producción comenzó en 2009 y el rodaje se realizó en Detroit y sus alrededores.[6]
Matar al irlandés (España)[2]
Maten al irlandés (Hispanoamérica)[3][4][5]
Bart Rosenblatt
Eugene Musso
Tommy Reid
Tara Reid
Jeremy Walters
| Kill the Irishman | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Título |
Las reglas de la mafia (Argentina)[1] Matar al irlandés (España)[2] Maten al irlandés (Hispanoamérica)[3][4][5] | |
| Ficha técnica | ||
| Dirección | ||
| Producción |
Al Corley Bart Rosenblatt Eugene Musso Tommy Reid Tara Reid | |
| Guion |
Jonathan Hensleigh Jeremy Walters | |
| Basada en | To Kill the Irishman: The War That Crippled the Mafia de Rick Porello | |
| Música | Patrick Cassidy | |
| Fotografía | Karl Walter Lindenlaub | |
| Montaje | Douglas Crise | |
| Protagonistas |
Ray Stevenson Vincent D'Onofrio Val Kilmer Christopher Walken | |
| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País | Estados Unidos | |
| Año | 2011 | |
| Estreno | 11 de marzo de 2011[6] | |
| Género |
Crimen Gánsteres Biográfica | |
| Duración | 106 minutos | |
| Idioma(s) | Inglés | |
| Compañías | ||
| Productora |
Code Entertainment Dundee Entertainment Sweet William Productions | |
| Distribución | Anchor Bay Films | |
| Presupuesto | 12 000 000 USD[6] | |
| Recaudación | 1 188 194 USD[7] | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
La película narra el ascenso y la caída de Danny Greene. Trabajó como estibador en los muelles de Cleveland hasta ser elegido presidente interino de la International Longshoremen's Association en 1961. En 1964, fue condenado por malversación de 11 500 dólares de los fondos del sindicato.[6][10] Tras su condena, Greene ascendió en el mundo criminal de Cleveland y declaró la guerra a la Mafia por el control de la ciudad.[6] Después de múltiples intentos fallidos de asesinato, Greene fue asesinado el 6 de octubre de 1977 por el sicario Ray Ferritto. Su muerte condujo finalmente a la desaparición de la Mafia de Cleveland.[11]
Kill the Irishman se estrenó en Estados Unidos el 11 de marzo de 2011 y tuvo su premier en el Landmark Sunshine Cinema de Nueva York. Gran parte del elenco, incluidos Stevenson y D'Onofrio, estuvo presente,[12] al igual que la sobrina de Shondor Birns.[13] Algunos críticos señalaron supuestas similitudes con Goodfellas, de Martin Scorsese.[14][15][16] Kill the Irishman recaudó 1 188 194 dólares en la taquilla estadounidense,[7] frente a un presupuesto de producción de doce millones de dólares.[6]
Argumento
En 1960, Danny Greene y sus amigos de la infancia Billy McComber y Art Sneperger trabajan como estibadores en los muelles de Cleveland. El hábito de juego de Sneperger lo deja con una enorme deuda con el capitán de la mafia de Cleveland, John Nardi. A cambio de que se perdone la deuda de Sneperger, Danny le suministra a Nardi productos robados de los muelles. El corrupto líder sindical Jerry Merke se entera de la situación, exige un porcentaje de las ganancias de Danny y envía a su ejecutor Joe Buka, para matarlo. Danny cuenta chistes sobre polacos para provocar a Buka, desafiándolo a un combate a puñetazos, y lo deja inconsciente. Después expulsa a Merke de su oficina y es elegido presidente del sindicato local. Mejora las condiciones laborales en los muelles mientras sigue haciendo negocios con Nardi.
La propia corrupción de Danny como presidente del sindicato es revelada en un artículo de un periódico local. El detective de policía de Cleveland, Joe Manditski, que creció con Danny en Collinwood, lo arresta. Sin dinero y enfrentando la cárcel, Danny se declara culpable de cargos menores a cambio de convertirse en informante del FBI. Danny traslada a su esposa e hijas, descontentas, de regreso a Collinwood, y Nardi le consigue trabajo como ejecutor para el prestamista judío Shondor Birns. Luego, Nardi intercede en un trato con el capitán de la mafia Jack Licavoli para que Danny obligue a los recolectores de basura de la ciudad a unirse a un sindicato controlado por Licavoli. El grupo de Danny aterroriza a los recolectores de basura para que se unan al sindicato, pero uno de sus amigos, Mike Frato, se niega. Licavoli le ordena a Danny matar a Frato, pero Danny se resiste porque Frato tiene diez hijos. Nardi lo asesora en privado, diciéndole que la negativa de Frato no puede quedar impune.
Danny se entera por el FBI de que Sneperger ha vuelto a jugar y se ha convertido en informante de la policía. Se le asigna a Sneperger colocar una bomba controlada a distancia bajo el automóvil de Frato, pero Danny la detona mientras Sneperger lo hace. Más tarde, Frato, enfurecido, comienza a disparar a Danny en un parque. Danny le devuelve un solo disparo en la cabeza, matándolo. Danny es arrestado, pero es liberado cuando el conductor de Frato le dice a Manditski que Danny actuó en defensa propia. Harta de la situación, la esposa de Danny lo deja y se lleva a sus hijos.
Danny quiere abrir un restaurante y un lounge de lujo y le pide ayuda a Birns. Birns organiza un préstamo de 70 000 dólares con Paul Castellano de la familia Gambino, pero el mensajero de Birns usa el dinero para comprar cocaína y es arrestado con la cantidad restante. Birns y Danny discuten acerca de a quien le corresponde devolver el dinero a la mafia y, a raíz de ese desacuerdo, Birns ofrece 25 000 dólares a quien mate a Danny. Danny escapa por poco y mata a Birns con una bomba en su coche. Después de la muerte del jefe de la mafia John T. Scalish, tanto Nardi como Licavoli son tenidos en cuenta para sucederlo. Licavoli es elegido por las Cinco Familias de Nueva York y decide cobrarle a Danny un «impuesto callejero» del 30 % por hacer negocios en Cleveland. Danny se niega a pagar, se burla groseramente de la herencia italiana de Licavoli y promete: «El irlandés ahora está en el negocio por sí mismo».
Licavoli, enfurecido, hace volar la casa de Danny, pero él y su novia sobreviven. Licavoli luego intenta degradar a Nardi y quitarle su negocio, solo para que Nardi se una a Danny. Jurando apoderarse de Cleveland juntos, Danny y Nardi comienzan organizando los asesinatos de varios hombres de Licavoli. Danny escapa de varios intentos fallidos de matarlo y el verano de 1976 ve 36 atentados con bombas en el área de Cleveland entre las bandas en guerra. La atención nacional que esto genera obliga a un humillado Licavoli a pedir ayuda al jefe de los Genovese, Anthony Salerno, en Nueva York.
Deseando comenzar una nueva vida lejos de Cleveland con su prometida, Danny Greene le propone un acuerdo a Salerno: a cambio de ceder la guerra a Licavoli, Salerno invertirá en un rancho que Danny planea establecer en Texas. Salerno, a su vez, organiza el envío del asesino a sueldo Ray Ferritto a Cleveland para trabajar con Licavoli. Ferritto cambia el curso de la guerra en Cleveland, logrando que todos los principales aliados de Danny, incluido Nardi, sean asesinados. Ante esta situación, el detective Joe Manditski ofrece protección a Danny, pero él la rechaza. Mientras tanto, Ferritto intercepta las comunicaciones telefónicas de la novia de Danny y descubre que este tiene una cita con el dentista. Después de la cita, Danny revisa su auto en busca de posibles explosivos y cuenta de que Ferritto ha colocado una bomba en el vehículo estacionado junto al suyo. Ferritto detona la bomba, matando a Danny en el acto. El epílogo, narrado por Manditski, señala que el asesinato de Danny Greene marcó un golpe significativo a la mafia estadounidense, debilitando primero la estructura de la mafia en Cleveland y, posteriormente, extendiendo sus repercusiones a nivel nacional.
Reparto
- Ray Stevenson como Danny Greene.
- Vincent D'Onofrio como John Nardi.
- Val Kilmer como Joe Manditski.
- Christopher Walken como Alex «Shondor» Birns.
- Linda Cardellini como Joan Madigan.
- Tony Darrow como Mikey Mendarolo
- Robert Davi como Ray Ferritto.
- Fionnula Flanagan como Grace O'Keefe.
- Bob Gunton como Jerry Merke.
- Jason Butler Harner como Art «Snep» Sneperger.
- Vinnie Jones como Keith Ritson.
- Tony Lo Bianco como James «Jack White» Licavoli.
- Laura Ramsey como Ellie O'Hara.
- Steve Schirripa como «Big Mike» Frato.
- Paul Sorvino como «Fat Tony» Salerno.
- Mike Starr como Leo «Lips» Moceri.
- Marcus Thomas como Billy McComber
- Vinny Vella como «Little Frank» Brancato
Antecedentes
Kill the Irishman comenzó su desarrollo en 1997. El productor Tommy Reid supo que Rick Porrello, un policía de Ohio, estaba por publicar un libro sobre Danny Greene titulado To Kill the Irishman. Reid viajó a Ohio para reunirse con Porrello, quien le comentó que su abuelo había sido una figura influyente en el crimen organizado de Cleveland durante la época de la Prohibición. El 17 de marzo de 1998, ambos firmaron un acuerdo por los derechos de adaptación del libro al cine. La producción de Kill the Irishman enfrentó numerosas dificultades. Reid experimentó varios acuerdos que no llegaron a concretarse y descubrió que el guion que había encargado aparecía unido a una portada con el nombre de otro guionista y otro productor. Reid comentó que situaciones como esta eran habituales en la industria cinematográfica y afirmó haber invertido más de un millón de dólares para asegurar que la película finalmente pudiera realizarse.[6]
Preproducción
Inspiración
Tommy Reid era admirador de las películas sobre crimen organizado —incluyendo El padrino y Goodfellas— y aspiraba a convertirse en cineasta. De ascendencia irlandesa e italiana, deseaba crear una película que se relacionara con ambas identidades culturales.[17] Reid escuchó por primera vez sobre Danny Greene a través de sus compañeros de vivienda en Ohio y consideraba que Nueva York, Chicago y Boston eran «los tres centros principales del crimen organizado» en Estados Unidos. Según Reid, no existía mucha documentación sobre la vida de Greene, pero al enterarse de que Porrello estaba por publicar un libro sobre Greene y el crimen organizado en Cleveland, decidió que quería hacer una película sobre él.[6]
Investigación previa
Antes de realizar Kill the Irishman, Reid y el guionista Jeremy Walters llevaron a cabo una investigación sobre la vida de Greene y sobre el crimen organizado en Cleveland. Reid habló con la hermana Barbara Eppich, una monja que ayudó a criar a Greene durante su infancia. Ella le contó que Greene había sido abandonado de niño y criado por su abuelo. Debido a que su abuelo trabajaba de noche, Greene pasaba mucho tiempo solo en las calles. A menudo asistía a la escuela sucio y la hermana Barbara tenía que bañarlo. También comentó que Greene dormía constantemente, pero que era un «atleta excepcional».[18]
Reid conversó con varias agencias de aplicación de la ley, incluido el FBI. La agencia quería asegurarse de que Reid no presentara al crimen organizado de forma positiva. Reid afirmó que no tenía ninguna intención de glorificar actividades delictivas y que «el mensaje final de la película es que el crimen no conduce a nada bueno».[17] En un sentido similar, el director Jonathan Hensleigh indicó que la película «no sugiere que Greene fuera un héroe», aunque señaló que sí busca ofrecer una perspectiva equilibrada.[13]
Para preparar su papel, Ray Stevenson revisó grabaciones televisivas de Greene y leyó el libro de Porrello, To Kill the Irishman.[19] Según Stevenson, había «bastante» material de investigación disponible.[19] Vincent D'Onofrio, en cambio, enfrentó la situación opuesta: la información sobre Nardi era limitada, por lo que Hensleigh le permitió improvisar aspectos de su personaje.[20]
Guion
Aunque el guion se adaptó de su libro, Porrello tuvo una «participación mínima» en su escritura. Hensleigh se comunicaba con Porrello con regularidad y ambos acordaron no usar los nombres reales de personas que aún estuvieran vivas, «por respeto y sensibilidad hacia ellas».[21]
Casting
Debido al complicado proceso de desarrollo de Kill the Irishman, Reid decidió realizar un documental sobre la vida de Greene, titulado Danny Greene: The Rise and Fall of the Irishman. A partir de la investigación realizada para la película, el productor llegó a especializarse en el panorama del crimen en el norte de Ohio y en la vida de Greene,[18] y consideró que, al hacer el documental, podría «irse a la tumba diciendo que lo intentó».[6]
En 2009, con diecisiete horas del documental ya filmadas, recibió la noticia de que la película había sido aprobada para su producción. Se unió a la compañía productora Code Entertainment y contrató a un director «fiable», Jonathan Hensleigh. Firmaron con los actores Val Kilmer y Christopher Walken,[6] y posteriormente con Vincent D'Onofrio, Paul Sorvino y Ray Stevenson.[6] Stevenson estaba filmando The Book of Eli cuando recibió una llamada de Hensleigh, por lo que acordaron reunirse en Los Ángeles; según Stevenson, se sintió atraído por el guion y llegó a un acuerdo de inmediato.[19]
Producción
Filmación
El 19 de mayo de 2009,[22] la película inició su fase de rodaje.[23] La filmación se llevó a cabo en un período de siete semanas, principalmente en Detroit y sus alrededores. Una de las razones para elegir esta ciudad fue la disponibilidad de incentivos fiscales que Cleveland no podía igualar.[6] Según un informe de 2009 de la Michigan Film Office, Kill the Irishman recibió aproximadamente tres millones de dólares en subsidios.[24] El sistema de reintegros de Michigan cubría hasta el cuarenta y dos por ciento de los gastos de producción realizados en el estado,[24] mientras que Ohio ofrecía únicamente entre el veinticinco y el treinta y cinco por ciento. Esto significaba que, de haberse filmado en Cleveland, los productores habrían recibido entre 500 000 y 1,25 millones de dólares menos en subsidios.[24] Por otro lado, Stevenson comentó que inicialmente deseaban filmar en Cleveland, pero la ciudad había cambiado y se veía más remodelada, mientras que Detroit, en su opinión, conservaba un ambiente más adecuado para la ambientación histórica.[18]
Durante el rodaje ocurrieron algunos incidentes externos al equipo. En una ocasión, se encontraron impactos de bala en uno de los camiones de producción.[19] En otro día de filmación, mientras el elenco y el equipo se retiraban del set, una persona resultó herida cerca de un supermercado. La ambulancia tardó entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos en llegar, y luego esperó un tiempo similar a que llegara la policía, ya que los paramédicos no podían trasladar al paciente sin escolta policial. Según Stevenson, existía la posibilidad de que miembros de pandillas rivales dispararan a los paramédicos por intentar resucitar a la víctima.[19]
Posproducción
Efectos
Debido al presupuesto limitado, algunos de los efectos utilizados en la película no podían reproducirse nuevamente. Stevenson comentó que todos «debían estar muy atentos», ya que cualquier error no podía corregirse repitiendo la toma. Por ejemplo, la producción no podía darse el lujo de filmar dos veces la escena final de la película —aquella en la que el personaje de Greene muere a causa de la explosión de un automóvil—. Antes de grabar, tanto el equipo técnico como los actores debían revisar cuidadosamente todo el set. También había restricciones de tiempo y Stevenson señaló que todos «tenían que estar extremadamente concentrados».[6][19]
Montaje
Porrello tuvo dudas respecto a la inclusión de una escena que mostraba la muerte de dos agentes de policía. Aunque le generaba incomodidad hablar con Hensleigh al respecto, decidió comentarle que incluir ese tipo de escena «cambiaría el tono de la historia».[21] No obstante, la escena se mantuvo en el montaje final.
Recepción
Taquilla
En su día de estreno, Kill the Irishman recaudó 42 925 dólares en cinco salas —con un promedio de 8585 dólares por sala—.[25] En su segundo día, la recaudación aumentó un 46 %, obteniendo 62 446 dólares en las mismas cinco salas —promedio de 12 489 dólares por sala—.[25] En el tercer día, el rendimiento en taquilla disminuyó un 36 %, recaudando 40 059 dólares en cinco salas —promedio de 8012 dólares por sala—.[25] La disminución gradual de los ingresos continuó hasta el octavo día, cuando los resultados tuvieron un repunte significativo del 373 %, con 36 119 dólares obtenidos en veintiún salas —promedio de 1720 dólares por sala—. La película siguió experimentando fluctuaciones periódicas en la taquilla.[25] Al finalizar su exhibición, Kill the Irishman acumuló un total de 1 188 194 dólares en la taquilla estadounidense,[26] frente a un presupuesto de producción de doce millones de dólares, por lo que se la considera un fracaso comercial.[6]
Crítica
En Rotten Tomatoes, la película posee un índice de aprobación del 63 % basado en 51 reseñas. El consenso crítico del sitio indica: «Kill the Irishman quizá no aporte nuevos elementos a un género ya saturado, pero los admirables esfuerzos de un reparto sólidamente reunido añaden profundidad adicional a una historia familiar».[27] En Metacritic, la película tiene una puntuación media ponderada de 50 sobre 100, basada en 15 críticas, lo que indica «reseñas mixtas o promedio».[28] Varios críticos han calificado la película como una imitación de Goodfellas (1990).[14][15][16]
El crítico Mick LaSalle, del San Francisco Chronicle, escribió una reseña positiva y afirmó: «Lo que hace que esta película sea especial y memorable es el personaje de Danny Greene, que no es el típico delincuente de barrio que se ve en las películas, ese que se mete demasiado hondo y gradualmente pierde el alma».[29] Marshall Fine, de The Huffington Post, ofreció una reseña mixta. Criticó la narrativa por avanzar entre distintos acontecimientos de manera «brusca», aunque concluyó describiendo la película como «una obra con mucho material, incluso si parte de él es duro o irregular. No es refinada, pero siempre resulta sabrosa».[30]
Robert Abele, de Los Angeles Times, afirmó que «la película se siente como las secuelas de una explosión: fragmentos de películas de mafiosos que terminan formando la habitual imitación de Goodfellas».[16] Scott Tobias, de The A.V. Club, coincidió, señalando que «el mayor problema» del filme «no es que copie a Goodfellas, sino que muchas buenas películas ya lo han hecho… y lo han hecho mejor».[15] Tobias comentó que la puesta en escena «no hace mucho más que rellenar una plantilla» y señaló que, aunque Hensleigh relataba la historia real del declive del crimen organizado en Cleveland, «cada personaje y cada escena parecían haber caído de un camión».[15] Nick Pinkerton, de LA Weekly, compartió esa visión y afirmó que, aunque «Hensleigh muestra más energía al filmar escenas de violencia, la atmósfera general resulta apagada, impidiendo que la película desarrolle auténtico carácter».[31] Lisa Schwarzbaum, de Entertainment Weekly, coincidió al describir la estructura del filme como «bastante convencional».[32]
A pesar de sus críticas estructurales, Schwarzbaum elogió al reparto, destacando especialmente a D'Onofrio, Kilmer y Walken.[32] Clint O'Connor, de The Plain Dealer, opinó de manera similar, afirmando que «la mayor fortaleza de la película es su elenco».[33] Por el contrario, David Rooney, de The Hollywood Reporter, sostuvo la opinión opuesta, calificando al «reparto de escaso brillo» como el factor que convirtió una película «potencialmente sólida» en un «thriller criminal rutinario».[34]
Formato casero
Tras un estreno limitado en cines, Kill the Irishman se editó en DVD por Anchor Bay Entertainment el 14 de junio de 2011.[26] Hasta el 22 de octubre de 2015, la película había recaudado 2 498 115 dólares en ventas de DVD en Estados Unidos.[26]