Merindades de Navarra
división histórica de Navarra
From Wikipedia, the free encyclopedia
Las merindades de Navarra son territorios que estaban bajo la jurisdicción del merino, un oficial público encargado de la administración económica, financiera y judicial de un territorio. En momentos que lo requería, llegaron a coexistir dos merinos, uno supeditado al otro (1348-1349), por necesidades de gobierno antes determinados conflictos fronterizos pero sin que ello suponga un desdoblamiento de la merindad.

Se establecieron tras la conquista castellana del territorio occidental del reino de Navarra (Duranguesado, señorío de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa) en 1200, para establecer un sistema defensivo del resto del territorio. Cada merino mantenía los castillos en perfecto estado y controlaba la actividad militar pero también gestionaba la percepciones fiscales que delegaba en recibidores de cuentas.[1] Ya en el siglo XIII, en tiempo del rey Teobaldo II (1253-1270), se delimitaron cuatro merindades: Montaña (o Pamplona), Sangüesa, Estella y Ribera (o Tudela), y se les dotó de una organización más racional y eficaz. En 1407 se creó la merindad de Olite, compuesta por distintas localidades anteriormente ubicadas en Sangüesa, Tudela y Estella.
Cada merindad establecía un centro urbano principal: Pamplona en la montaña, Sangüesa y Estella en sus respectivas merindades, Tudela en la Ribera y Olite en la merindad de su nombre. La importancia de cada una tenía que ver con la suma de varios factores: su actividad económica como centro artesano y comercial, su densidad demográfica, su situación estratégica y sus castillos y murallas.[2]
Los partidos judiciales abarcan casi el mismo territorio que las merindades históricas, salvo en el caso de Burlada que pertenece al partido judicial de Pamplona y no a Aoiz. Además en tres casos las capitales son las mismas (Pamplona, Tudela y Estella) mientras que en los otros son los partidos judiciales de Aoiz y Tafalla los que se corresponden a las merindades de Sangüesa y Olite respectivamente.[3][4]
Historia

Navarra como reino independiente
Las merindades se crean en el siglo XIII bajo el reinado de Teobaldo II (1253-1270) dividiéndose el territorio del reino de Navarra en cuatro merindades más la tierra de Ultrapuertos que no se configuró como tal. En 1407, durante el reinado de Carlos III de Navarra se creó la merindad de Olite, compuesta por localidades anteriormente ubicadas en Sangüesa, Tudela y Estella. Cada merindad estaba administrada por un merino, un oficial de armas que se encargaba de resolver conflictos en sus territorios, cumpliendo funciones que en la actualidad son asignadas a los jueces. Además administraba el patrimonio real y tenía alguna función militar. La importancia que cada una de ellas tenía dependía de la suma de varios factores: su actividad económica como centro artesano y comercial, su densidad demográfica, su situación estratégica y sus castillos y murallas.[2]
Tierra de Ultrapuertos
Este territorio, conocido desde la escisión y actualmente como la Baja Navarra, denominada también «Tierra de Vascos», era antiguamente tratada como parte de la merindad de Sangüesa, era formalmente era la castellanía de San Juan bajo jurisdicción del merino de Sangüesa, aunque con un alto grado de autonomía que facilitaba al merino el gobierno en el resto de su jurisdicción.[5][6] Su incorporación al Reino de Navarra fue paulatina desde finales del siglo XII (primeros dominios a partir de 1189) y durante el XIII con Ciza, Baigorry, Osses, Arberoa, Escos, etc. obtenidos mediante vasallaje (1196-1203).[7]
En 1234 la Baja Navarra quedó configurada como la merindad de Ultrapuertos bajo la autoridad del castellano (dueño del castillo) de San Juan Pie de Puerto.[8] que la administró y que dependía, a su vez, del merino de Sangüesa. A pesar de no estar administrada por un merino de forma directa, ha sido históricamente considerada como una merindad más.
En julio de 1512 Fernando el Católico invadió con las armas el reino de Navarra. Sus tropas, al mando del duque de Alba, se posesionaron de todo el territorio llegando también a San Juan Pie de Puerto. Los reyes navarros, de la dinastía Albret-Foix realizaron varios intentos para reconquistar estas tierras; aunque en el tercero las ocuparon por un breve espacio de tiempo, tras la batalla de Noáin del 30 de junio de 1521, quedó adjudicada definitivamente la Alta Navarra para la Corona de Castilla.

La Baja Navarra careció de control completo por las tropas de Carlos I, que la abandonaron provisionalmente en 1521, y en 1530 de forma definitiva retirando el ejército de casi 10 000 hombres desplegado en la zona.
La dificultad de poder defender la Baja Navarra fue aprovechada por el pretendiente a rey de Navarra para organizar en la Baja Navarra unas instituciones. En efecto los Estados Generales fueron restaurados en 1523, la Chancillería en 1524 y poco después la casa de la moneda en Saint-Palais etc. Enrique III de Navarra se convirtió posteriormente en rey de Francia en 1589, bajo la denominación de Enrique IV de Francia, y finalmente se juntaron ambos territorios con Luis XIII de Francia que siguió llevando los títulos de rey de Francia y Navarra hasta la Revolución francesa (1789).[8]
Después de la conquista del Reino de Navarra
Tras la Conquista de Navarra, y a diferencia de los territorios perdidos ante Castilla medio siglo antes, la Navarra peninsular se incorpora a la Corona de Castilla (1515), siguen las mismas instituciones anteriores aunque desdobladas, el pretendiente a rey de Navarra estaba en Bearne desde donde realizó los intentos de reconquista y la alta Navarra era regida por el rey de España creándose la figura del Virrey para el territorio. De otra parte, las Cortes cobran mayor importancia y aparece la Diputación del Reino.[9] Las merindades por lo tanto siguen formando parte de la estructura del reino bajo la autoridad del merino. Posteriormente, la Baja Navarra consiguió revertir esta conquista y la nueva estructura se afianzó en la Alta Navarra.
Después de la ley paccionada de 1841
Con la ley paccionada (1841), Navarra pierde la condición de reino, sus cortes y otras instituciones. La figura del merino desaparece, aunque la distribución por merindades de los diputados forales seguirá formando parte en las instituciones; se crea la Diputación Provincial de Navarra después llamada Diputación Foral de Navarra, la cual estuvo formada por 7 diputados. Las merindades de Tudela, Olite y Sangüesa elegían un diputado y las merindades de Pamplona y Estella, al tener más población, elegían 2 diputados cada una.
Habrá una Diputación provincial, que se compondrá de siete individuos nombrados por las cinco merindades, esto es, uno por cada una de las tres de menor población, y dos por las de Pamplona y Estella, que la tienen mayor, pudiendo hacerse en esto la variación consiguiente si se alterasen los partidos judiciales de la provincia.
Las merindades en la actualidad
Las merindades carecen de ningún tipo de competencias y no son tenidas en cuenta en ninguna representación institucional, aunque en la primera cita electoral que tuvo lugar el 3 de abril de 1979, con un censo de electores de 365.080 navarros, se eligieron a 70 parlamentarios y cada merindad histórica se constituyó en distrito electoral (salvo Pamplona, que se dividió en dos distritos), y eligió a un número de parlamentarios proporcional a los electores que reunía. La Diputación Foral de Navarra resultante inició un primer Gobierno de Navarra que se constituyó tras estas elecciones con una corporación formada por 7 miembros correspondientes a los candidatos del partido más votado en cada distrito electoral (de los dos partidos más votados en el caso de la Merindad de Pamplona y de la Merindad de Tudela).[11]
Sin embargo, tras la aprobación de la ley de Amejoramiento del fuero (LORAFNA) desaparecieron los distritos y el Parlamento de Navarra se formó con 50 escaños (este número está regulado por una ley foral y no puede ser superior a 60 ni inferior a 40) que se eligen por representación proporcional.[12] Las merindades sin embargo están contempladas en dicha ley de la siguiente manera:
El territorio de la Comunidad Foral de Navarra está integrado por el de los municipios comprendidos en sus Merindades históricas de Pamplona, Estella, Tudela, Sangüesa y Olite.
Distribución de los municipios por merindades
Superficie y demografía
| Merindad | N.º municipios | % | Superficie
(km²) |
% | Población
(2020) |
% | Densidad |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Estella | 72 | 26,48 | 2.067 | 19,83 | 64.252 | 11,07 | 35,86 |
| Olite | 27 | 9,92 | 1.392 | 13,36 | 46.576 | 7,86 | 33,58 |
| Pamplona | 85 | 31,62 | 2.450 | 23,51 | 368.129 | 59,27 | 155,67 |
| Sangüesa | 65 | 23,53 | 2.982 | 28,62 | 83.912 | 6,60 | 28,42 |
| Tudela | 23 | 8,45 | 1.530 | 14,68 | 98.328 | 15,20 | 88,75 |
| Total | 272 | 100 | 10.421 | 100 | 661.197 | 100 | 63,45 |
| Fuente: Gobierno de Navarra[14][15] | |||||||