Muzos
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Los Muzos (también conocidos cómo "La gente de las esmeraldas" del mismo modo que se recuerda a los Muiscas cómo "La gente de la sal") son un grupo indígena de Colombia que se asentó en los territorios que actualmente corresponden al municipio de Muzo y municipios vecinos en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Santander. Son reconocidos por su carácter belicoso y los conflictos que tuvieron con los Muiscas por la posesión de las tierras en las vertientes de la Cordillera oriental colombiana.
Descienden de la rama costeña de los pueblos Caribes, lo cual se determinó según su idioma compartiendo muchas similares con la de este grupo.
Territorio
Su territorio limitaba por el sur con el río Negro, a partir del cual habitaban los panches; por el occidente, con el río Magdalena; por el norte con el área selvática del río Carare, antiguo territorio de los yariguíes; y por el oriente, con el territorio muisca del valle de Ubaté, Chiquinquirá y el río Pacho.[2] Ellos construían puentes rudimentarios para poder moverse fácilmente entre ríos.[3]
Sociedad
Los muzos se organizaban en diferentes clanes, sin un líder permanente aunque se respetaba la autoridad religiosa de los Conas (su equivalente de los Mohán) y los conflictos eran arbitrados por los ancianos conocidos cómo Imas.[4] Los clanes solo elegían caciques durante tiempos de guerra según su mérito y belicosidad.[4]
Estaba prohibido que dos miembros de un mismo clan se casaran entre ellos, por lo que los distintos clanes intercambiaban a sus mujeres cuando cumplían 16. Los matrimonios eran decididos por las familias, y antes de poder casarse tenían que pasar por una serie de pruebas.[4]
Los partos se realizaban cercano a los ríos y las madres tendrían a sus hijos en brazos hasta los tres años de edad. Luego cuando el niño cumplía 4 o 5 años se le asignaba un nombre, usualmente esto era referencia a alguna planta, roca, cerro o río.[4]
Tenían esclavos conocidos cómo chingamanas o chingamas, usualmente eran individuos de otras etnias hechos prisioneros o tapacaes. También se menciona en las crónicas que habitaron Muiscas y otros pueblos Chibchas, aunque estos podrían ser chingamanas.
Guerra
Se recuerda a los Muzos cómo un pueblo belicoso, aunque esto puede estar muy influenciado por los encomenderos y Muiscas. Cuando eran atacados ellos formaban coaliciones y elegían a un cacique cómo líder militar según su mérito (similar a los Mapuches con los Toqui), pero también saqueaban pueblos cercanos (usualmente Muiscas) por recursos o esclavos. Se sabe que ellos también canibalizaban a sus prisioneros de guerra.
Las armas principales de los Muzos eran la macana pero más importante el arco y flecha. Los Muzos envenenaban sus flechas de forma similar a otros pueblos caribeños cómo los Awá o los Emberá. También creaban trampas con flechas envenenas similar a las de los Vietnamitas durante la guerra de Vietnam.[4]
Historia
Antes del contacto con los españoles
Los ancestros de los Muzos fueron parte de los grupos caribeños de la costa, quienes se hicieron con el territorio alrededor del Río Minero. Comerciaban y atacaban a pueblos cercanos, mayoritariamente con la Confederación muisca. Durante el reinado del Zipa Nemequene establecería una frontera con los Muzos para poder comerciar pacíficamente, aunque en 1518 los Muzos invadirían Ubaté con el fin de capturar esclavos.
Conquista Española
El primer intento de conquista fue el de Luis Lancheros en 1530, sin embargo fueron atacados brutalmente y Luis Lancheros se quedó sin hombres para continuar la conquista. Posteriormente segundo intento fue llevado a cabo por Diego de Martinez luego de que los Muzos atacaran a los Muiscas de Susa, Simijaca y Fúquene en 1544. Los Muzos erigirían a Itoco como cacique y este haría una alianza con los indígenas de Saboyá, juntas fuerzas defenderían su territorio de los españoles y matarían a Diego de Martinez.
En 1550 Melchor de Valdez sería mandado a subyugar a los Muzos, junto a su ejército logró llegar hasta el río Zerbí donde serían emboscados por los Muzos y se retirarían. Ese mismo año y sin aprobación de la corona se enviaría a Pedro de Ursúa a continuar el trabajo de Valdez, el año siguiente en 1551 luego de suprimir una revuelta en Saboyá iría a conquistar a los Muzos, inicialmente al llegar derrotaría un clan y luego sería bien recibido por otro, por lo cual fundó la ciudad de Tudelá. Continuando la conquista Pedro sería brutalmente emboscado y se retiraría devuelta a Bogotá.[4]
Luis Lancheros haría una coalición con generales y otros conquistadores para subyugar a los Muzos en 1558. Los Muzos escogerían a Quirimaca cómo cacique y pelearían contra los españoles ferozmente, finalmente llegarían refuerzos en 1559 y Luis Lanchero con apoyo de Juan de Rivera (no confundir con San Juan de Rivera). Con los Muzos ya subyugados se fundaría la ciudad de Villa de la Santísima Trinidad de los Muzos, luego empezaría el proceso de evangelización de los Muzos.[4]
Actividades económicas
Los muzos se dedicaban a diversas actividades económicas, como la agricultura, cultivaban yuca, papas, frijoles, papayos, piñas, ají pero su dieta consistía mayoritariamente de maíz.[4] la ebanistería, la extracción y tallado de esmeraldas, y la producción de cerámica. En su territorio se encontraban yacimientos de plata, cobre, oro, hierro y esmeraldas, así como minas de alumbre. Sin embargo, el uso del cobre fue limitado, reservado principalmente para la fabricación de esmeriles y otras herramientas, ya durante la época colonial.
Para la extracción de esmeraldas, utilizaban herramientas de madera llamadas coas, y aprovechaban corrientes de agua almacenada en cotas altas para descubrir las vetas de esmeralda. Estas gemas preciosas eran posteriormente talladas.
En cuanto a la producción textil, fabricaban sayales, prendas de algodón y artículos de pita. Esta labor estaba a cargo de las cocojimas (rameras, personas que usan ramas de plantas agave para fabricar hilazas, coco significa persona muy inteligente). Además, también se destacaron en la fabricación de cerámica.
Ellos comerciaban el exceso de maíz junto a telas con otros pueblos cómo los Muiscas o los Panches.[4]
Religión
Su religión era politeísta; sin embargo, solo conocemos un número pequeño de dioses: Are creador de los humanos, Maquipa de la que creían curaba enfermedades y aunque eran una cultura andina, no le rendían culto al sol o la luna, simplemente eran referidos cómo padre y madre.[4]
Fura-Tena
Existen varias leyendas sobre el origen de Furatena, pero la mayoría concuerdan con que existió una bella mujer conocida cómo Fura quien intentaría alcanzar la inmortalidad gracias a Are, pero sería traicionada y asesinada por Zerbí. Ella y su amante Tena serían convertidos en cerros divididos por el río Zerbí; sus lágrimas se convertirían en esmeraldas.[4][5]
Los Muiscas eran conscientes de esta leyenda e incluso el Zipa Tisquesusa quería ir a ver a la "princesa Furatena"[cita requerida] pero sería informado de la llegada de los españoles.