Nadaísmo

movimiento literario colombiano From Wikipedia, the free encyclopedia

El nadaísmo fue un movimiento literario, artístico y filosófico de contracultura en Colombia, fundado en 1958 por el escritor Gonzalo Arango y otros escritores antioqueños. Fue influenciado por el existencialismo, el surrealismo, la generación Beat y las vanguardias artísticas europeas y estadounidenses, e impulsado por la lectura y amistad del escritor y filósofo antioqueño Fernando González Ochoa.[1]

El filósofo colombiano Fernando González Ochoa en el Nevado del Ruiz en 1928. El recorrido que inspiró «Viaje a pie», publicado en 1929.

El nadaísmo surgió como reacción a la literatura tradicional y oficial colombiana de las décadas de 1960 y 1970, y fue un movimiento revolucionario que buscó la renovación y modernización de las costumbres, ideas y valores más generales. [2]

Historia

Los hechos violentos en Colombia durante las décadas de 1940 y 1950 antecedieron a las obras de los escritores nadaístas. Acontecimientos como la violencia política, el gobierno militar de Gustavo Rojas Pinilla y una considerable expansión urbana influyeron en la formación del movimiento. Arango apoyó originalmente a Rojas Pinilla cuando llegó al poder, uniéndose al Movimiento Amplio Nacional, compuesto por artistas y jóvenes intelectuales que creyeron que el militar representaría un cambio histórico y el fin del bipartidismo dominante.[3] Sin embargo, los líderes conservadores y liberales se unieron contra Rojas Pinilla y provocaron su caída el 10 de mayo de 1957. Mientras el general y dictador se exiliaba en España, Gonzalo Arango, por considerarse parte de sus seguidores, tuvo que esconderse en el Chocó. [4]

En 1924, André Breton publicó su Primer manifiesto surrealista. En 1958, «Gonzaloarango», siguiendo muchas de las premisas estéticas y filosóficas de Breton, publicó el primer «Manifiesto del nadaísmo» en la revista Amistad de Medellín.[5] Arango y otros escritores antioqueños escribieron sobre sus ideales y aspiraciones humanas, políticas y estéticas en contravía de las tradiciones y costumbres de la Antioquia de su tiempo.

Gonzalo En el Manifiesto Nadaísta al Homo Sapiens ya para el 1965. argumenta:[6]

¨Se trata, en definitiva de ser otros, de dejar de ser. Pero esto no es un chantaje. Si usted desea seguir siendo libre de ser servil, de ser estúpido, libre de no-ser, nadie le va a disputar ese derecho inalienable, ni pensamos discutirle filosóficamente sus corrompiditos «Derechos del Hombre». Siga teniendo fe en sus tonterías si eso le place, que sea feliz, que engorde, y que Dios lo corone de gloria, pues no mereces otra cosa.¨[6]

Algunos de los primeros en unirse al nuevo movimiento rebelde fueron Alberto Escobar, Amilkar Osorio y Eduardo Escobar. Como acto de inauguración y protesta, quemaron obras de la literatura colombiana en la Plazuela de San Ignacio de Medellín, como símbolo de la necesaria renovación y modernización que consideraban indispensable frente a las repetidas obras oficiales.

Hacia el final de su vida, Gonzalo Arango se distanció del nadaísmo y de algunas de sus creencias juveniles para refugiarse en el misticismo.

El movimiento continúa vigente en los múltiples lectores que acuden a las cuidadosas reediciones de la Corporación Otraparte, la Universidad EAFIT y a los archivos de la Biblioteca Piloto de Medellín.[7]

Personajes destacados

Los autores que formaron parte de este movimiento incluyen:

  • Gonzalo Arango
  • Jaime Jaramillo Escobar
  • Fanny Buitrago
  • Rosa Girasol
  • Jotamario Arbeláez
  • Eduardo Escobar
  • Amílcar Osorio
  • Dukardo Hinestrosa
  • Hernán Nicholls
  • Darío Lemos
  • Elmo Valencia
  • Alberto Escobar Ángel
  • Fernando Lalinde
  • Mario Rivero
  • Rafael Vega Jácome
  • Aníbal Tobón
  • Dina Merlini
  • Pablus Gallinazus

Además, The Speakers, The Young Beats y Los Yetis fueron bandas de rock asociadas con este movimiento.

Antecedentes

Los nadaístas se pronunciaron contra el movimiento de Piedra y cielo (o piedracielismo), surgido en 1939, por considerarlo afectado, amanerado y con temas, manejo literario y enfoques anacrónicos. Los nadaístas, seguidores de Rimbaud, Breton, Beckett, Nietzsche, Sartre y Camus, propusieron la modernización de la literatura nacional con nuevas ideas y cánones estéticos, nuevos temas, un lenguaje renovado y metáforas e imágenes audaces y sorprendentes para la época.

Obras notables

  • Gonzalo Arango. De la nada al nadaísmo (1963), antología poética.
  • Gonzalo Arango. Obra negra (1974).
  • Gonzalo Arango. Sexo y saxofón.
  • Gonzalo Arango. Memorias de un presidiario nadaísta.
  • Gonzalo Arango. El oso y el colibrí.
  • Gonzalo Arango. Prosas para leer en la silla eléctrica.
  • Mario Rivero. Poemas urbanos (1966).
  • Fanny Buitrago. El hostigante verano de los dioses.
  • Germán Espinosa. Los ojos del basilisco.
  • Los Yetis. ¡Nadaísmo a Go-Go!.
  • Eduardo Escobar. Invención de la uva.
  • Eduardo Escobar. Cuac.
  • Eduardo Escobar. Gonzalo Arango.
  • Eduardo Escobar. Prosa incompleta.
  • Eduardo Escobar. Correspondencia violada.
  • Eduardo Escobar. Cuando nada concuerda.
  • Eduardo Escobar. Fuga canónica.
  • Eduardo Escobar. Cabos sueltos.
  • Eduardo Escobar. Insistencia en el error.
  • Eduardo Escobar. Escritos en contravía.
  • Jotamario. El libro rojo de Rojas.
  • Jotamario. Mi reino por este mundo.
  • Amílcar Osorio. Vana Stanza.
  • Jaime Jaramillo Escobar. Los poemas de la ofensa.
  • Jaime Jaramillo Escobar. Poemas de tierra caliente.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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