Narcoestado

país cuyas instituciones políticas se encuentran influenciadas de manera importante por el narcotráfico, y cuyos dirigentes desempeñan simultáneamente cargos como funcionarios gubernamentales y miembros de las redes del tráfico de drogas ilegales From Wikipedia, the free encyclopedia

El término narcoestado o narcoeconomía (con la partícula narco-: "droga";[1] y más específicamente: "asociado con el tráfico ilegal de drogas"),[2] es un neologismo económico y político que se aplica a aquellos países cuyas instituciones políticas se encuentran influenciadas de manera importante por el poder y las riquezas del narcotráfico, cuyos funcionarios gubernamentales, amparados por sus facultades e influencias, son además miembros de las redes ilegales del tráfico de drogas[3] y cuyas fuerzas de seguridad no son efectivas en el combate al narcotráfico. Se trata de países donde las organizaciones ilegales que producen, transportan o venden drogas controlan las instituciones legítimas mediante la fuerza, el soborno o el chantaje.[4] Desde finales de la década del 2010 también se ha hecho uso del término narcodictadura para referirse a Venezuela.[5][6][7][8][9][10]

Actualmente no existe ninguna institución u organismo que establezca criterios medibles para definir qué es un narcoestado. Sin embargo, el término se usa en el discurso político y mediático sobre la base de la situación de un país, y está en ocasiones influido por tendencias partidarias.

El término se comenzó a usar con la aparición de poderosos carteles de la droga en Colombia. Con el tiempo, el mercado de la cocaína se expandió a Europa, lo que llevó al descubrimiento de nuevas rutas desde Colombia a través de Brasil o Venezuela y África Occidental. Estas nuevas rutas demostraron ser más rentables y exitosas que el envío desde América del Norte y convirtieron a estados africanos como Nigeria, Ghana y (más tarde) Guinea-Bisáu en verdaderos narcoestados.[11]

Uso

Foto policial de Pablo Escobar

El uso del término comenzó a implantarse en los años 1980 con la aparición de poderosas organizaciones mafiosas en Colombia (los carteles de Medellín, Cali y del Norte del Valle), siendo particularmente notable el caso de Pablo Escobar, fundador del cartel de Medellín, quien había logrado convertirse en representante de Medellín ante el Congreso en 1982.[12][13] Escobar logró tomar el control de la mayoría de las fuerzas policiales en Medellín y sus alrededores mediante sobornos y coerción, lo que le permitió expandir su negocio del narcotráfico.[14] También se estima que el Cartel de Cali logró influir en la campaña presidencial de Ernesto Samper.[12][13]

Para el Dr. Paul Rexton Kan, los narcoestados se pueden dividir en cinco categorías según su nivel de dependencia en el comercio de narcóticos y la amenaza que el narcotráfico en dicho país representa para la estabilidad nacional e internacional. Estas cinco categorías son: incipiente, en desarrollo, serio, crítico y avanzado. En su libro Tráfico de droga y Seguridad Internacional (2016), Kan ofreció ejemplos para cada categoría, colocando a Afganistán, Birmania, Guinea-Bisáu y Corea del Norte en la categoría de «avanzado». También clasificó a los países según su papel en el narcotráfico en: fuente, de transporte e híbrido.[15]

Pierre-Arnaud Chouvy dice en su artículo El mito del narco-estado que el uso reciente del término ha sido cuestionado por ser aplicado de manera demasiado amplia y sin un criterio claro, en particular luego de la atención mediática hacia Guinea-Bisáu, catalogado como "el primer narcoestado del mundo" en 2008,[16] y más bien el término debería referirse solo a aquellos países en los que el comercio de narcóticos está patrocinado por el estado y constituye la mayoría del PIB general de un país.[17] Además, algunos académicos han argumentado que el término "narcoestado" es demasiado simplificado, debido a las redes subyacentes que dirigen las organizaciones del narcotráfico.[18] Por ejemplo, el Cártel de Guadalajara en México, logró combinar varias pequeñas familias de narcotraficantes en un solo cártel[19] que controlaba la producción de marihuana en las zonas rurales de México[20] mientras traficaba cocaína colombiana a los Estados Unidos al mismo tiempo.[21]

Los debates actuales dividen a los académicos en grupos separados, que afirman o niegan la similitud entre los narcoestados y los estados fallidos. Según las características que se asignen a la definición de estado fallido, esta se ajusta a la del narcoestado. Si bien la mayoría de los narcoestados muestran altos índices de corrupción, violencia y homicidios, características que también se asignan a los estados fallidos, no siempre está claro si la violencia se puede atribuir al narcotráfico.[22]

Países actualmente señalados como narcoestados

Instituciones, organizaciones, funcionarios, analistas y comentaristas nacionales o extranjeros han usado el término «narcoestado» para referirse a la situación de un país, o para alertar sobre la posibilidad de que el mismo se convierta en uno.

Afganistán

Opio incautado en Afganistán, 2005

Tras la caída del régimen de Talibán con la invasión de una coalición internacional liderada por Estados Unidos en octubre de 2001, el país se convirtió rápidamente en el principal productor de opio del mundo.[23] En 2004 la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito advertía sobre la posibilidad crítica de Afganistán de convertirse en un «narcoestado», país que entonces proveía el 90 % de la heroína consumida en Europa.[24] En 2019 Afganistán fue la fuente del 90 % de la heroína consumida a nivel mundial, con alrededor de 354 000 personas trabajando a tiempo completo en el negocio de la droga y ganancias que representan el 7 % del PIB de ese país.[25] Ese año el inspector general Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR), un ente vigilante del Congreso de los Estados Unidos, alertó sobre el riesgo de que el país «se convierta en narcoestado»,[26] aunque por su situación, Afganistán ya es mediáticamente considerado un narcoestado.[13][27][28][29][30][31]

Albania

En 2017, un reporte de la Open Society Fundation sobre Albania decía que las organizaciones criminales del país «controlan territorios, producen inversiones sustanciales y activamente influencian la política albanesa». Mientras que un informe de marzo de 2018 del Departamento de Estado de los Estados Unidos dijo que «Albania produce y exporta una significativa cantidad de marihuana, especialmente a Europa», y lo calificó como un país con «corrupción desenfrenada, instituciones jurídicas y gubernamentales débiles y control fronterizo laxo».[32] Albania es considerado «el primer narcoestado de Europa» por algunos analistas,[33][34][35] así como por el político de oposición Sali Berisha, quienes señalan al primer ministro Edi Rama —gobernante desde 2013— como uno de los responsables.[36]

Bolivia

Bolivia es considerado por varios opinólogos nacionales y extranjeros como un narcoestado, los cuales señalan como principal responsable al gobierno de Evo Morales (2006-2019).[37][38][39][40][41][42] Otros argumentan que esa imagen es una construcción mediática que han hecho líderes opositores y diversos medios de comunicación nacionales y extranjeros.[43][44][45] En 2011, fue condenado en Estados Unidos un excomandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia;[46] por el contrario, en años posteriores la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito ha felicitado los esfuerzos del país en la lucha contra el narcotráfico,[47][48] aprobando el gobierno boliviano varias leyes y regulaciones orientadas a combatir el lavado de dinero.[49]

Ecuador

Ecuador fue catalogado como un narcoestado por la publicación de noviembre de 2024 titulada “Un viaje a través del narcoestado más nuevo del mundo”, de la revista 1843, propiedad de The Economist. El artículo, escrito por Alexander Clapp, describió la situación de algunas ciudades del país fuertemente permeadas por el crimen organizado y los asesinatos, y apuntó a las falencias de las fuerzas de seguridad para combatir el narcotráfico y los crímenes vinculados.[50] El adjetivo fue visto como una exageración por expertos en seguridad.[51][52] Por su parte, el general ecuatoriano Alberto Molina Flores, envió una carta pública a The Economist rechazando el calificativo: «etiquetar a Ecuador como narcoestado es una grave estigmatización y un daño significativo [a Ecuador]».[53]

Guatemala

Ya desde 2010 y 2011 El Pentágono y fiscales guatemaltecos advertían del alto riesgo de que Guatemala se convirtiera en un narcoestado.[54][55] En junio de 2019, analistas en seguridad, todos exfuncionario de agencias de seguridad estadounidenses, advirtieron que Guatemala está a las puertas de convertirse en un narcoestado debido a la infiltración de estructuras criminales en instituciones de seguridad y de partidos políticos, donde candidatos con señalamientos por nexos con el crimen organizado resultaron elegidos en las elecciones generales de 2019.[56] La misma opinión comparte Carlos Menocal, exministro de Gobernación de Guatemala. También el actual ministro de Defensa, Luis Miguel Ralda, dijo que Guatemala está próximo a ser un narcoestado y reconoció que el dinero del narconegocio invade las instituciones estatales y financia a candidatos.[57] Tal fue el caso del excandidato presidencial Mario Estrada, arrestado en Estados Unidos bajo cargos de solicitar financiación política al Cartel de Sinaloa y conspirar para asesinar rivales políticos.

Guinea-Bisáu

En 2008 la ONU llamó a Guinea-Bisáu «el primer narco-estado de África» y la Casa Blanca lo catalogó como un refugio de narcotraficantes. A partir de 2005 se constató un aumento del tráfico de droga proveniente de Sudamérica con rumbo a Europa, debido a la apertura de nuevas rutas de tráfico de drogas a través de la región de África Occidental.[58] Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) el valor del tráfico de droga superaba los ingresos nacionales.[16] En 2007 la ministra de Justicia Carmelita Pires constató en una conferencia internacional sobre narcotráfico la implicación de políticos, policías y militares involucrados en narco-actividades,[59] lo que le costó serias amenazas de muerte.[60]

En 2019 un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos catalogó a Guinea-Bisáu como un centro del transporte de droga en la región, con la complicidad de los más altos niveles políticos y militares. Como prueba de ello, el informe menciona que en 2010 ese departamento designó a José Américo Bubo Na Tchuto, jefe de personal de la Marina, y a Ibraima Papa Camara como cerebros del tráfico de la droga; sin embargo el primero fue recibido por el primer ministro como “héroe de la revolución” en 2016, tras pasar tiempo en una prisión de Estados Unidos; mientras que Papa Camara se mantuvo hasta 2017 en su cargo como jefe de personal de la Fuerza Aérea.[61] El país ha sido mencionado como un ejemplo de un narcoestado,[13][33][4] etiqueta con la que aún es referido en ocasiones.[62][63][64]

Líbano

El tráfico de drogas ilegales ha dominado el Líbano desde la década de 1960.[65] En 2014, las autoridades libanesas incautaron 25,4 millones de tabletas de Captagon en el aeropuerto y el puerto de Beirut.[66] En abril de 2015, el Consejo Europeo declaró que Líbano se convirtió en un país de tránsito para el tráfico de drogas.[67]

En abril de 2021, las autoridades griegas incautaron cuatro toneladas de cannabis escondidas en maquinaria para hacer postres en El Pireo, que se dirigía del Líbano a Eslovaquia.[67] En el mismo mes, las autoridades de Arabia Saudita incautaron 5,3 millones de pastillas de Captagon escondidas en frutas importadas del Líbano. Arabia.[68] En mayo de 2021, las autoridades libanesas confiscaron cocaína escondida en Makdous, con destino a Australia.[69] En el mismo mes, la aduana libanesa en el aeropuerto de Beirut incautó 60 toneladas de hachís, destinado a ser exportado a los Países Bajos.[70]

México

Soldados mexicanos durante un enfrentamiento contra narcotraficantes en Michoacán en agosto de 2007.

La corrupción gubernamental ha sido un problema de larga data en México. Los cárteles de la droga han tenido influencia en la política mexicana, aportando grandes sumas de dinero a las campañas electorales y apoyando a candidatos susceptibles al soborno para proteger sus negocios.[71] Desde principios del siglo XX, el gobierno mexicano había tolerado el narcotráfico. Desde 1929, el partido dominante en México, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), forjó vínculos con diversos grupos para ganar influencia política. Entre ellos se encontraban los narcotraficantes. Los vínculos entre el PRI y los capos de la droga mantuvieron una alianza con estos y aprobaron sus actividades. Debido al poder que ejerce el narcotráfico en México, en años recientes comentaristas y periodistas lo han llegado a calificar como un narcoestado,[72][73][74][75][76][77][78] o han alertado de la posibilidad de que se convierta en uno.[79][80][81] En agosto de 2020, al ser cuestionado sobre si México puede definirse como narcoestado, el entonces presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador dijo que «sí se puede hablar de un narcoestado porque estaba tomado el gobierno».[82]

Durante las décadas de 1980 y 1990, el narcotráfico en México se aceleró. Antes de la década de 1980, la mayor parte de México producía marihuana y una pequeña cantidad de heroína. La cocaína llegaba principalmente a Estados Unidos a través de las Bahamas y el Caribe. Después de que Estados Unidos cerrara las rutas que ingresaban al estado de Florida, los cárteles colombianos de la droga se asociaron con narcotraficantes mexicanos, encontrando nuevas rutas para contrabandear cocaína por tierra hacia Norteamérica. Algunos pequeños cárteles mexicanos se fusionaron con el cártel de Guadalajara, liderado por Miguel Ángel Félix Gallardo. El cártel de Guadalajara traficaba la cocaína producida por el cártel colombiano de Cali, a la vez que expandía la producción de marihuana en las zonas rurales de México.[83]

Estados Unidos estableció una fuerza especial, la Administración para el Control de Drogas (DEA), para combatir el narcotráfico dentro y fuera de sus fronteras. La oficina de la DEA en México recibió recursos adicionales para investigar el asesinato de uno de sus agentes, Enrique "Kiki" Camarena, quien fue secuestrado, torturado y asesinado por un policía estatal pagado por miembros del cártel. Su investigación confirmó la corrupción que azotó a México en las décadas de 1980 y 1990. Sin embargo, no solo los policías a sueldo obedecían a Miguel Ángel Félix Gallardo y su cártel. Las investigaciones muestran transacciones con altos funcionarios del gobierno federal, como la Dirección Federal de Seguridad y la Policía Judicial Federal de México. [84]

La guerra contra el narcotráfico en México en 2006, iniciada por el recién elegido presidente Felipe Calderón, dio inicio a una ofensiva armada gubernamental para combatir a los cárteles de la droga en México. El predecesor de Calderón, Vicente Fox, elegido en 2000, había sido el primer presidente mexicano ajeno al PRI. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de Calderón, el PRI regresó al poder en 2012 con la elección de Enrique Peña Nieto.

Nigeria

Nigeria se ha convertido en la última década en un importante productor de metanfetaminas. Desde el primer descubrimiento de la Agencia Nacional de Control de Drogas (NDLEA) en Lagos en 2011 de un laboratorio clandestino de metanfetamina, se han desmantelado 17 más en otras partes del país. La cantidad de metanfetamina incautada se ha disparado, pasando de 177 kg en 2012 a 1,3 toneladas en 2017.[85]

A finales de 2018, tras el desmantelamiento de un laboratorio en la aldea de Obinugwu en el sudeste de Nigeria, el comandante del Equipo de Aplicación Especial de la NDLEA, Sunday Zirangey, habría dicho que la metanfetamina era una grave amenaza y que Nigeria corría el riesgo de convertirse en un narcoestado.[85][86]

Según advierten los expertos, no es fácil detener el aumento de la metanfetamina en Nigeria. Ya que, pese al riesgo de arresto e incluso ejecución para los traficantes en Asia, las ganancias son irresistibles en un país donde el salario mínimo es de solo 50 dólares al mes, subraya AFP.[87]

Perú

El término fue utilizado por el narcotraficante peruano Demetrio Chávez Peñaherrera para refererise al Perú durante el gobierno de Alberto Fujimori. Chávez Peñaherrera declaró que fue torturado cuando denunció que el asesor presidencial Vladimiro Montesinos cobraba 50 000 dólares al mes por el uso de una pista de aterrizaje clandestina ubicada en la amazonía peruana.[88] Se cree que el entonces Servicio de Inteligencia Nacional del Perú (SIN) colaboraba con actividades de narcotráfico durante el Fujimorato.[89] En junio de 2011 IDL-Reporteros publicó una investigación sobre el uso de aviones de la Fuerza Aérea peruana, incluido el avión presidencial, para el contrabando masivo de clorhidrato de cocaína desde Perú hacia otros países como Estados Unidos y Rusia.[90][91] Se han encontrado decenas de kilos de cocaína durante el gobierno de Fujimori no solo en aviones sino también en barcos pertenecientes a la Marina de Guerra del Perú. También se han utilizado helicópteros del estado para mover pasta básica en el VRAE y la cuenca del Alto Huallaga, y más de 350 militares han sido procesados por participar en actividades de narcotráfico.[92][93][94]

Posteriormente, en 2014, el entonces ministro del Interior Daniel Urresti señalo que la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional (Dirandro) identificó a 115 candidatos a la alcaldía de gobiernos locales que tendrían antecedentes relacionados al narcotráfico.[95][96][97] Se cree que existen clanes familiares vinculados al narcotráfico y al lavado de activos que buscan posicionarse y se posicionan en puestos públicos para subvertir las instituciones políticas de Perú.[98][99][100]

Países Bajos

En febrero de 2018, un informe de la unión neerlandesa de policías, basado en la opinión de 400 detectives, afirmó que los «Países Bajos cumple con muchas de las características de un narcoestado. Los detectives ven una economía paralela emergiendo». El reporte resaltaba el hecho de que los criminales crecían hasta volverse emprendedores adinerados que incursionan en varios mercados.[101] Para 2020, el debate sobre si Países Bajos se está volviendo un narcoestado ya plagaba algunos medios nacionales,[102] con plataformas internacionales como Vice o The Sun argumentando que el país va en camino a convertirse en uno.[103][104][105] Más tarde, el medio TRT World lo calificó de esa manera.[106]

Venezuela

Narcovuelos registrados por el Comando Sur de Estados Unidos en 2010; la mayoría de ellos desde Venezuela.

En 2005, el presidente Hugo Chávez cesó las actividades de la DEA en Venezuela, por considerarla una herramienta de espionaje en ese país, que además apoyaba el narcotráfico.[107] Esto, sumado a la suspensión del acuerdo de sobrevuelo para monitoreo de narcovuelos y la aprobación de una nueva ley contra el tráfico de drogas, fortalecieron el narcotráfico en el país, asegura InSight Crime.[108]

En 2009, un informe del Congreso de Estados Unidos advirtió sobre la fuerte penetración del narcotráfico en Venezuela, con altos funcionarios y militares implicados, y con un aumento en el transporte anual de droga de 60 a 260 toneladas entre 2004 y 2007 —el 17 % de toda la droga producida en el mundo en 2007. Según el informe, esto se incentivó por los altos niveles de corrupción en el gobierno y las fuerzas del orden, sobre todo de las Fuerzas Armadas venezolanas y sus estrechos lazos con la guerrilla colombiana, muy involucrada en el narcotráfico.[109]

En 2012, el exfiscal venezolano Eladio Aponte acusó por primera vez al gobernante venezolano de involucrarse en el negocio de la droga, encubriendo operaciones y a militares presuntamente ligados; y entregó documentos a la DEA que indicaban una red de narcotráfico encubierta por la justicia venezolana. Aponte acusó además a Diosdado Cabello, entonces presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, al general Clíver Alcalá y a Néstor Reverol, entonces director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), de desempeñar importantes cargos en el narconegocio.[110]

Desde 2008, empresas y una decena personas entre funcionario y militares fueron señalados como parte importante de la red de narcotráfico por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.[111] El Departamento de Estado de ese país reportó que bajo el mandato de Nicolás Maduro (desde 2013) no se ha tomado ninguna acción contra los señalados,[112] muchos de los cuales fueron ascendidos a altos cargos.[108][111] También reporta que la ONA no ofrece datos desde 2015.

En noviembre de 2017, la embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, llamó a Venezuela un «narcoestado de creciente violencia que amenaza la región, al hemisferio y al mundo».[113] Ese año dos sobrinos de la primera dama Cilia Flores fueron condenados en Estados Unidos por conspirar para traficar droga,[114] según la fiscalía, con la autorización del presidente Nicolás Maduro.[115] En 2019 Venezuela también fue catalogado como un narcoestado «como no se ha visto en el continente» por el presidente de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro,[116] y por el exministro de defensa de Colombia, Guillermo Botero.[117]

Actualmente Venezuela es con frecuencia calificada como una narcodictadura,[5][8][9][10] siendo conocida como el Cártel de los Soles la red de funcionarios y militares venezolanos que participan en narcoactividades. Se hallan acusados de narcotráfico por la justicia estadounidense: Néstor Reverol, excabeza de la ONA,[118] Tareck El Aissami, uno de los hombres más cercanos a Nicolás Maduro,[114] y Diosdado Cabello y Nicolás Maduro, por quienes el gobierno estadounidense ofrece $ 10 millones y $ 50 millones para su captura respectivamente.

Países anteriormente señalados como narcoestados

Honduras

En 2008, el comisionado nacional de los derechos humanos, Ramón Custodio y el embajador de Francia, Laurent Dominati, advirtieron del riesgo que Honduras se convirtiera en un narcoestado.[119][120] De 2016 a 2024 fueron condenados en los Estados Unidos por delitos relacionados al narcotráfico importantes figuras como Yani Rosenthal, exsecretario de la Presidencia (2006-2008); Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo (2010-2014); y los hermanos Tony Hernández y Juan Orlando Hernández, expresidente de la República (2014-2022). Lobo fue también mencionado en juicios por capos de la droga como colaborador del narcotráfico [121] e investigado en Honduras por esto mismo.[122] Durante los juicios separados contra los hermanos Hernández, los fiscales estadounidense dijeron que durante la administración de Juan Orlando Hernández el país centroamericano operó como un narcoestado, facilitando el paso de la droga a través de sus instituciones.[123][124] El mismo calificativo le dieron algunos analistas,[125][126] la Organización Fraternal Negra Hondureña[127] y la congresista estadounidense Norma Torres.[128]

Colombia

Colombia fue llamada narcoestado por figuras mediáticas en 2019[129][130] y por el político Gilberto Tobón Sanín.[76] Otros han advertido que se encamina a convertirse en uno.[131][132]

Cocaína incautada por la policía colombiana.

El Cártel de Medellín fue en su día el mayor cártel de drogas de Colombia, liderado por Pablo Escobar, y centraba sus operaciones en la ciudad de Medellín. La mayoría de la droga importada provenía de países como Bolivia y Perú, y posteriormente se procesaba en Colombia. El Cártel de Medellín cobró relevancia en la década de 1980, cuando amasó una fortuna de 60 millones de dólares con el tráfico de drogas a Estados Unidos, principalmente en Florida, Nueva York y California. Esto llevó al gobierno estadounidense a firmar un tratado de extradición con Colombia. El imperio empresarial de Escobar era conocido por su "reinado del terror", ya que el cártel organizaba numerosos secuestros, asesinatos y atentados con bombas en toda Colombia para asegurar la continuidad de sus negocios. Pablo Escobar fue asesinado a tiros por la policía en 1993; tras su muerte, el Cártel de Medellín comenzó a decaer, lo que finalmente condujo a su disolución.[133] La disolución del Cártel de Medellín ha llevado a los otros tres cárteles principales, especialmente el Cártel de Cali, a aprovechar la oportunidad para expandir sus rutas comerciales.

Durante la guerra contra las drogas, se sabía que los principales cárteles colombianos influían tanto en políticos como en caudillos militares colombianos. Para demostrar su poder, Escobar se dedicó a la política y se postuló como candidato a la Cámara de Representantes bajo el lema de la Alternativa Liberal. Sin embargo, su ambición política se vio frustrada posteriormente tras conocerse su actividad criminal ante los representantes, lo que lo obligó a dimitir. Este suceso se convirtió en la causa principal del asesinato del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. A diferencia del Cártel de Medellín, el Cártel de Cali adoptó un enfoque más sutil para influir en los políticos locales. En 1994, el presidente saliente Ernesto Samper se vio involucrado en el escándalo del Proceso 8000, en el que se le acusó de haber recibido financiación del narcotráfico, supuestamente del Cártel de Cali, para su campaña en las elecciones presidenciales colombianas de 1994.[134] El escándalo provocó que el entonces presidente estadounidense Bill Clinton cortara la ayuda a Colombia y posteriormente revocara la visa de Samper.

En 2023, Nicolás Petro, hijo del presidente colombiano Gustavo Petro, fue arrestado por un caso de lavado de dinero. Petro fue acusado de aceptar dinero del narcotráfico para financiar su campaña de paz y su campaña presidencial, algo que luego negaría. Posteriormente, Nicolás Petro fue informado a Semana que él y su padre desconocían que el dinero que recibía provenía del narcotráfico.[135]

Panamá

Fotografía policial de Manuel Antonio Noriega tras ser detenido por fuerzas estadounidenses.

La dictadura de Manuel Noriega operaba una red estatal de narcotráfico que dio a Panamá la reputación de ser un narcoestado en ese momento.[136] Entre 1981 y 1987, el régimen de Noriega mantuvo una relación cordial con Estados Unidos debido a un interés mutuo en el que la administración Noriega ayudó a armar a los Contras en Nicaragua, a cambio de que Estados Unidos ignorara las actividades ilegales de Noriega.[137]La implicación de Noriega en el narcotráfico creció rápidamente en los años 80, alcanzando su punto máximo en 1984.[136]  El conflicto armado en Colombia y la crisis centroamericana dio a Noriega la oportunidad de transportar cocaína a Estados Unidos. El régimen de Noriega también formó una alianza con el Cartel de Medellín.[136]

En 1984, Noriega comenzó a reducir sus operaciones de narcotráfico atacando las operaciones de lavado de dinero de Jorge Ochoa y Gilberto Rodríguez Orejuela para limpiar su reputación, lo que le dio una imagen positiva entre las élites del gobierno estadounidense. A finales de los años 80, las relaciones entre Noriega y Estados Unidos se deterioraron después de que Noriega fuera acusado de vender inteligencia a Cuba. También se informó que Hugo Spadafora, un conocido opositor al régimen de Noriega, denunció las operaciones antidrogas de Noriega a la Administración de Control de Drogas.[138] Estados Unidos invadiría más tarde Panamá y capturaría a Noriega, poniendo fin a su régimen. Noriega fue posteriormente sometido a pruebas en tres países; Francia, Estados Unidos y Panamá. Finalmente falleció en 2017. [139]

Surinam

Entre 2010 y 2020, Surinam fue catalogado como narcoestado debido a la implicación del entonces presidente Dési Bouterse y su familia en el narcotráfico. Bouterse fue sentenciado en ausencia en los Países Bajos a 11 años de prisión tras ser condenado por tráfico de 474 kg (1.045 lb) de cocaína.[140]  Su hijo Dino Bouterse ha sido arrestado dos veces en tres países diferentes y actualmente cumple 16 años de prisión en Estados Unidos por un cargo de tráfico de drogas.[141]

Siria

Maher al-Ásad, hermano menor de Bashar al-Ásad y comandante de la Guardia Republicana, supervisaba las operaciones de la industria de la droga en Siria

La Siria baazista fue considerada como un importante narcoestado durante el régimen del expresidente Bashar al-Ásad.[142][143] Durante ese tiempo el país albergó una floreciente industria de drogas en el mercado negro, dirigida por socios y familiares del expresidente.[144] La industria estaba dirigida por una red clandestina de señores de la guerra, cárteles de droga, familias criminales y empresarios leales a la dinastía Assad, que operaban en las regiones de Siria y Líbano.[145]

Ya desde la ocupación siria del Líbano entre 1976 y 2005, el régimen de Ásad utilizó a sus representantes en esa zona para controlar el cultivo de cannabis en el valle de Beqaa y establecer su industria de drogas multimillonaria,[146] convirtiéndose el régimen en la principal fuente de hachís de Oriente Medio.[147] Siria fue entonces etiquetada como un narcoestado por Estados Unidos durante casi una década, hasta 1997.

Durante la Guerra civil siria, el régimen de Ásad inició la producción masiva de drogas en Siria, y los oficiales suministraban a sus hombres fenetilina, a la que llamaban "Capitán Coraje".[148] Varios cargamentos con toneladas de anfetaminas fueron incautados en diferentes países, contrabandeados desde Siria. Estos cargamentos contenían en ocasiones millones de pastillas de fenetilina,[139] producidas en el país desde al menos 2006.[135] Después de 2013, la producción y exportación de captógeno en Siria se disparó, con el apoyo directo del régimen de Ásad, y sus ganancias multimillonarias superaron el PIB total. Para 2020, Siria se había convertido en el mayor centro mundial de producción, venta y exportación de captógeno.[149][150]

En noviembre de 2020, las autoridades egipcias incautaron dos cargamentos de drogas de hachís procedentes de Siria; el primero, que llegó a Alejandría, incluía 2 toneladas de hachís mientras que el segundo cargamento tenía 6 toneladas y fue encontrado en el puerto de Damieta.[151]  El puerto de Latakia quedó bajo el escrutinio de la policía europea y estadounidense, por ser favorecido por los contrabandistas.[152] Para abril de 2021, un informe del Centro para el Análisis Operacional e Investigación, que se enfocaba en Siria, había llamado al país asiático «uno de los más recientes narcoestados», señalándolo como el «epicentro global de la producción de [la droga] Captagon». El informe aseguró que en 2020 la exportación de Captagon desde Siria alcanzó un valor de mercado de al menos 3.46 mil millones de dólares estadounidenses, siendo los principales beneficiados el presidente y sus aliados.[153][154] A fines de noviembre de 2024, los rebeldes de la oposición siria tomaron el control de gran parte de Siria, lo que provocó que Bashar al-Ásad y su familia huyeran del país a Rusia, un aliado de larga data. El gobierno de transición sirio ordenó el cese del tráfico de drogas.[133]

Véase también

Notas

    Referencias

    Bibliografía

    Enlaces externos

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