Diócesis de Roda

diócesis oscense erigida el año 887 actual sede titular From Wikipedia, the free encyclopedia

La diócesis de Roda o de Rota (en latín: Dioecesis Rotensis) fue una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en la actual España. Se trataba de una diócesis latina, sufragánea de la archidiócesis de Tarragona. Fue suprimida en 1149 y restaurada como diócesis titular en 1969 como diócesis de Roda o de Rota. Desde el 8 de enero de 2015 su arzobispo titular a título personal es Joël Michel Marie Luc Mercier.[nota 1]

Datos rápidos Información general, Iglesia ...
Diócesis de Roda
Dioecesis Roten(sis) (en latín)
Sede suprimida
Catedral de San Vicente
Información general
Iglesia católica
Iglesia sui iuris latina
Rito romano
Sufragánea de archidiócesis de Tarragona
Fecha de erección circa 888 (como diócesis)
Fecha de supresión 1149
Localización
Catedral de San Vicente
Localidad Roda de Isábena
Comunidad autónoma Aragon
País EspañaBandera de España España
Sede titular
Iglesia de la sede titular católica
Tipo de sede titular diócesis
Nombre(s) Roda
Año de erección 1969
Titular Joël Michel Marie Luc Mercier
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Territorio y organización

Cripta de la catedral de Roda, caracterizada por encontrarse descubierta. Sobre ella, el altar, elevado por tres arcos de medio punto

La diócesis extendía su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en Roda de Isábena y adyacencias en la Ribagorza, provincia de Huesca.[1]

La sede de la diócesis se encontraba en la población de Roda de Isábena.

Historia

Tesis sobre el origen de la diócesis

La historiografía tradicional ha apoyado la tesis según la cual la diócesis de Roda surgió en el siglo IX tras el traslado de la sede de los obispos de Lérida, que huían de su ciudad ocupada por los árabes, al norte montañoso de Aragón. Cuando en 1149 la ciudad de Lérida fue liberada de la dominación musulmana, los obispos regresaron a su antigua sede.[2] Esta tesis encontró su fundamento en la bula Spiritu Domini del papa Pascual II dirigida al obispo san Ramón en 1110, en la que el pontífice se expresó claramente en estos términos: «Factum est ut episcopalis cathedra que Ylerde fuerat, in montana transiret, in oppidum videlicet quod Rota dicitur».[3]

Más recientemente, algunos historiadores han planteado la hipótesis de que la tesis tradicional es fruto de una invención[nota 2] del rey Pedro I de Aragón (1094-1104) y del obispo Poncio (1097-1104) para justificar, por un lado, la existencia de la diócesis de Roda, frente a las pretensiones de los obispos de Urgel y Huesca, que reclamaban derechos sobre los territorios de Roda; y por otro, para justificar la ocupación de la ciudad de Lérida, frente a los objetivos de los condes de Barcelona, cuyos intereses políticos estaban en conflicto con los de los reyes de Aragón.[4]

Esta interpretación de los hechos se basa en la observación de que el origen de la diócesis en el siglo IX no está claro, que la tesis tradicional aparece en documentos contemporáneos solo hacia finales del siglo XI, y que el papa se limitó a tomar nota de las declaraciones que le transmitieron el rey de Aragón y el obispo de Roda.

La publicación en 2010 del cartulario de los archivos de la catedral de Roda llevó a su editora, Núria Grau Quiroga, a confirmar las hipótesis ya planteadas en el siglo XX por Antonio Ubieto Arteta y Ramón d'Abadal i de Vinyals sobre el carácter crítico de la tesis tradicional.

Iglesia carolingia

El establecimiento de enclaves militares francos a principios del siglo IX, dio lugar a la creación de los condados cristianos de Sobrarbe (800), Ribagorza (806) y Aragón (830), creándose una iglesia de inspiración carolingia a la que se encargó la cristianización y la estructuración socioeconómica de los valles altoaragoneses. La estructuración eclesiástica en los condados de Aragón y Sobrarbe se hizo de espaldas al obispo mozárabe de Huesca por la dificultad de la comunicación, pero en el condado de Ribagorza se procuró contactar con el obispo de Urgel por precepto real de Luis el Piadoso desde 814.

La primera mención de un obispo en los territorios que, poco después, pasarían a formar parte de la diócesis de Roda, data de finales del siglo IX y principios del X con Adulfo, a quien las fuentes señalan como obispo de Pallars. Este obispo había usurpado la sede de Urgel durante el cisma interno de la diócesis, que había provocado la huida del obispo legítimo Ingoberto. Su sucesor, Nantigiso, convocó un concilio en 911 en Fontcouverte para repudiar el episcopado de Adulfo y afirmar que el territorio de Pallars pertenecía a la diócesis de Urgel.[5] Según el historiador Abadal, la creación de una sede episcopal en el condado de Pallars fue consecuencia de la política del conde Ramón I, cuyo objetivo era sustraer de la jurisdicción eclesiástica de los obispos de Urgel aquella parte del territorio sobre la que ya ejercía control político.[nota 3]

A pesar de la condena del Sínodo de Fontcouverte, Adulfo continuó ejerciendo sus funciones episcopales, y aún se lo menciona en la elección del obispo Jordi de Vic en 914. Lo sucedió Atón, hijo del conde Ramón I, mencionado en diplomas contemporáneos entre 939 y 947.

En 951 el papa Agapito II aceptó las quejas de los obispos de Urgel y asignó definitivamente el territorio de Pallars a la diócesis de Urgel.[6] En diciembre de 957 el conde Ramón II de Pallars donó la iglesia de San Vicente, en Roda, a los obispos, que fue consagrada como catedral de la diócesis por el metropolitano Aimeric de Narbona.[7] En el acta de donación, se declaró explícitamente que la iglesia sería la sede de la diócesis de Roda.[8] Según Grau Quiroga, esta donación muestra claramente «la relación que existe entre los intereses políticos del condado y la apariencia del obispo. El control de las estructuras eclesiásticas está indudablemente vinculado al dominio político-social del territorio».[9]

Iglesia de la Reconquista

Tras la destrucción de la Iglesia carolingia a finales del siglo X por la sucesivas incursiones de Almanzor (hacia 999) y de su hijo Al-Malik (hacia 1006), el rey Sancho III de Pamplona (1004-1025) y su hijo Ramiro I (1025-1064), primer rey de Aragón, reformaron la liturgia con la implantación de la romana que sustituía tanto a la carolingia como a la mozárabe, los monasterios fueron puestos bajo la regla benedictina según las normas de Cluny y se construyó una Iglesia aragonesa para apoyar la Reconquista. La conquista y repoblación de la marca superior aragonesa fue posible gracias a una fuerte inmigración europea. Entre dicha inmigración figuraba mucho clero extranjero que ocupaba los altos cargos eclesiásticos y obtenía la preferencia del rey, lo que pronto despertó el recelo del clero indígena y parte del seniorado aragonés, creándose dos bandos antagonistas. El bando indígena fue capitaneado por el obispo infante García de Jaca (hermano del rey Sancho Ramírez de Aragón) y el extranjerizante por el obispo Ramón Dalmacio de Roda (1077-1094). Derrotado el obispo infante se planeó por el bando vencedor, apoyado por los legados pontificios y ante la inminencia de la conquista de Barbastro y Huesca, el traslado de la sede de Roda a Barbastro con jurisdicción sobre la zona entre los ríos Alcanadre y Cinca.

En la segunda mitad del siglo XI la reconquista española hacia el sur se reanudó con mayor vigor, en detrimento de los árabes. En octubre de 1100, el rey Pedro I de Aragón conquistó la ciudad de Barbastro, con la intención de convertirla en sede episcopal de los obispos de Roda. De hecho, el año anterior, el obispo Poncio ya había ido a Roma para pedirle al papa que trasladara la sede a Barbastro, una ciudad que solo se suponía que sería temporalmente la sede de la diócesis de Roda, a la espera de la conquista de la ciudad de Lérida, que era la sede original de los obispos de Roda.[10] Es en este contexto que nació la teoría de que la sede de Roda era heredera de la antigua diócesis de Lérida, de la época visigoda.

El traslado de la sede a Barbastro fue consentido por el papa Urbano II mediante la bula Miserationibus Domini,[11] y confirmado por el papa Pascual II mediante la bula Egregias quondam del 26 de abril de 1100.[12] En la documentación contemporánea, los obispos ostentaban el doble título de obispos de Roda y Barbastro.[13]

En el año 1100, Poncio de Roda (1097-1104) consagrado obispo de Roda por el papa Urbano II, de acuerdo con el plan, trasladó su sede a Barbastro tras la conquista de esta ciudad. Tras la conquista de Huesca en 1096, el obispo Pedro de Jaca (1087-1099) se había apresurado a tomar posesión de la catedral oscense y su sucesor, el obispo Esteban de Huesca-Jaca (1099-1130) intentó recuperar, en franca rebeldía contra la Santa Sede, la zona entre el Alcanadre y el Cinca. El traslado de la sede episcopal a Barbastro provocó protestas de los obispos de Jaca, quienes al mismo tiempo habían trasladado su sede a Huesca y reclamaban jurisdicción sobre la ciudad de Barbastro. Esto dio lugar a una larga disputa entre los obispos de Huesca y los de Roda y Barbastro primero, y de Lérida después, que solo terminó a principios del siglo XIII, cuando el papa asignó Barbastro a los obispos de Huesca.[14]

Con el nuevo rey Alfonso I de Aragón (1104-1134) el partido indigenista y el obispo Esteban obtuvieron el favor del rey perdido en tiempos del obispo infante García de Jaca, victoria que se tradujo en una acción conjunta del rey, el obispo Esteban y los nobles barbastrenses que, de común acuerdo, expulsaron violentamente de Barbastro al obispo Ramón Guillermo (1104-1126), conocido como san Ramón de Roda, reduciéndolo a la sola sede de Roda e incorporando a Huesca las tierras entre el Alcanadre y el Cinca.

En 1149 el obispo Guillermo Pedro trasladó la sede de su diócesis a Lérida, que había sido liberada de la dominación árabe por Raimundo Berenguer IV de Barcelona. Durante aproximadamente un siglo, los obispos continuaron ostentando el título de obispos de Lérida y Roda,[13] aunque en los documentos oficiales de la Santa Sede desaparecieron los títulos de Roda y Barbastro, a pesar de que el cabildo catedralicio de Roda (de 8 miembros bajo la dirección de un prior) continuó reclamando el estatus de concatedral de su propia iglesia.[15] Implicó también la anexión a la diócesis de Lérida de las comarcas de Ribagorza, la Litera y la ribera del Cinca.

Edad Media

Gracias a una carta del antiguo obispo de Roda Salomón, retirado en el monasterio de Ripoll, dirigida al rey Pedro I y al obispo vigente de la diócesis entre el 1095 y el 1096 llamado Lupo, se conocen los límites de la diócesis ribagorzana durante su pontificado entre el 1068 y el 1074. Desde el río Noguera hasta el Cinca y desde Benasque hasta Benabarre y teniendo sus límites orientales con la diócesis pamplonesa.[16]

Cartela ubicada en la Catedral de San Vicente, en Roda de Isábena, con una lista de los obispos de la diócesis

En el siglo XIV Roda perdió definitivamente el carácter de sede episcopal, y el que permanecía de la antigua sede fue dado a Lérida, quedando allí sólo un priorato con dominio sobre una parte de las tierras y parroquias del alrededor. Convertida en canónica, a mediados del siglo XIX perdió la comunidad y pasó a ser una parroquia más de la diócesis de Lérida.

Su territorio inicial coincidía con el del condado de Pallars y Ribagorza, que comprendía la parte no sumisa a los moros de las comarcas de la Alta Ribagorza, Baja Ribagorza, Pallars Jussá y Pallars Sobirá, y se llegó a extender hasta el Sobrarbe. Ahora bien, las constantes disputas a lo largo de los años fueron recortando su (en principio) extensa región. Así, la diócesis de Urgel pronto se amparó de la casi totalidad de los dos Pallars, y más tarde del Valle de Bohí y el valle de Barrabés, y en 1040 una parte del Sobrarbe, con el valle de Gistaín, fue unida a Huesca. El territorio de la diócesis de Lérida, dividido entre Aragón y Cataluña, incluía todo el territorio de la diócesis de Roda hasta 1203, cuando, por decisión papal, Barbastro y su territorio pasaron a la diócesis de Huesca.[17]

En 1573 se separó el arciprestazgo de Benasque, que fue unido a la diócesis de nueva erección de Barbastro, de manera que la parte de la diócesis de Lérida que procedía de la antigua diócesis de Roda fue quedando reducida a una franja que recorría hacia el norte el río Noguera Ribagorzana. Finalmente, la casi totalidad de esta antigua diócesis fue traspasada a la diócesis de Barbastro-Monzón actual, quedando como único residuo de esta diócesis una serie de parroquias (hoy en día la mayoría cerradas y en desuso) que pertenecían a la diócesis de Lérida, pero quedan tan lejos de su sede de diócesis, que son administrados desde el arciprestazgo aragonés al cual pertenecían, arciprestazgo que pertenece actualmente a la diócesis de Barbastro-Monzón.

Diócesis titular

Desde 1969 Roda figura entre las sedes episcopales titulares de la Iglesia católica como diócesis de Roda o de Rota. Desde el 8 de enero de 2015 su arzobispo titular a título personal es Joël Michel Marie Luc Mercier, secretario emérito de la Congregación para el Clero.

Episcopologio

Obispos residenciales

Obispos de Pallars
  • Adulfo † (antes de circa 888-después de 914)[18]
Obispos de Ribagorza
  • Atón † (antes de 939-después de 947)[19]
  • Odisendo † (antes de diciembre de 957-después de 975)[20]
  • Aimerico † (documentado de 977 a 1015)[21]
  • Borrell † (21 de noviembre de 1017-después de 1026)[22]
  • Arnulfo I † (antes de 1028/1035-después de noviembre de 1062)[13]
  • Salomón † (antes de agosto de 1067-junio de 1076 depuesto)[13]
Obispos de Roda
  • Raimundo Dalmacio † (antes de agosto de 1076-después de agosto de 1095)[13]
  • Lupo † (mencionado en marzo de 1096)[13]
Obispos de Roda y Barbastro
  • Poncio † (antes de agosto de 1097-después de junio de 1104 falleció)[23]
  • San Ramón † (antes de marzo de 1105-después de agosto de 1126 falleció)[13]
  • Pedro Guillén † (antes de 1129-julio/agosto de 1134 falleció)[25]
  • Gaufredo, O.S.A. † (marzo/mayo de 1136-después de mayo de 1143 falleció)[13]
  • Guillermo Pedro † (antes de noviembre de 1143-1149 transferido a Lérida)[27]
    • Sede transferida a Lérida

Obispos titulares

Véase también

Notas

  1. Este es el término utilizado por (…esta tradición fué inventada por Pedro I y el obispo Poncio, pp. 334-335). Grau Quiroga habla de "construcción tardía", p. 100).
  2. Abadal, Origen i procés de consolidació de la Seu Ribagorçana de Roda, pp. 65-66. La misma hipótesis sostiene Grau Quiroga «Esta hipótesis parece acertada teniendo en cuenta que el conde Ramón querría reforzar su autonomía política con una similar independencia eclesiástica.» (Roda de Isábena en los siglos X-XIII…, p. 34).

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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