Pascua

fiesta central del cristianismo From Wikipedia, the free encyclopedia

La Pascua,[1] también llamada Pascua de Resurrección,[2] Pascua Florida,[2] Domingo de Pascua[3][4] o Domingo de Resurrección,[3] es la fiesta central del cristianismo,[5][6] en la que se conmemora la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado, de acuerdo con los evangelios canónicos.

Celebradapor Cristianismo
Fecha El primer domingo de luna llena de primavera
Datos rápidos Datos generales, Tipo ...
Pascua

Datos generales
Tipo Celebración religiosa
Celebrada por Cristianismo
Fecha El primer domingo de luna llena de primavera
Motivo Resurrección de Jesús
Costumbres Celebraciones litúrgicas, procesiones religiosas
Relacionada con Semana Santa
Sábado Santo e Easter − 1 day Pascua Lunes de Pascua
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Es una fiesta cristiana y fiesta cultural que conmemora la resurrección de Jesús de entre los muertos, descrita en el Nuevo Testamento como ocurrida al tercer día de su entierro tras su crucifixión por los romanos en el Calvario c. 30 d. C..[7][8] Es la culminación de la Pasión de Jesús, precedida por la Cuaresma (o Gran Cuaresma), un período de 40 días de ayuno, oración y penitencia.

La Pascua marca el final de la Semana Santa (y del Triduo Pascual), en la que se conmemora la muerte y resurrección de Jesús. La Pascua inicia un período de cincuenta días llamado Tiempo pascual que termina el día de Pentecostés.[9]

El Domingo de Pascua es una celebración que no se fija con relación al calendario civil.[1] El Primer Concilio de Nicea (año 325) estableció la fecha de la Pascua como el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte (luna llena eclesiástica). Más tarde, Dionisio el Exiguo (525) convenció al Papado para fijar el equinoccio en el 21 de marzo (equinoccio de primavera eclesiástico).[10] Por lo tanto, la fecha varía siempre entre el 22 de marzo y el 25 de abril.[11][12] Dado que en las Iglesias orientales se sigue el calendario juliano, para el cual el 21 de marzo corresponde al 3 de abril según el calendario gregoriano, para todas estas comunidades, la Pascua varía siempre entre el 4 de abril y el 8 de mayo.

Los cristianos que celebran la Pascua suelen referirse a la última semana de Cuaresma, antes de Pascua, como la Semana Santa, que en el cristianismo occidental comienza el Domingo de Ramos (que marca la entrada de Jesús en Jerusalén), incluye el Miércoles Santo (en el que se lamenta la traición a Jesús), [13] y contiene los días del Triduo Pascual, incluyendo el Jueves Santo, en conmemoración del Lavatorio y la Última Cena,,[14][15] así como el Viernes Santo, que conmemora la crucifixión y muerte de Jesús. [16] En el cristianismo oriental, los mismos acontecimientos se conmemoran con nombres de días que comienzan con «Santo» o «Santo y Grande», y la Pascua en sí misma puede denominarse Gran y Santa Pascua. Tanto en el cristianismo occidental como en el oriental, la tiempo pascual, también conocida como Pascua o temporada pascual, comienza el Domingo de Pascua y continúa durante siete semanas, concluyendo el día 50, Domingo de Pentecostés. Sin embargo, en el cristianismo oriental, la despedida de la fiesta tiene lugar el día 39, la víspera de la fiesta de la Ascensión.

Durante este día se celebran en distintos lugares del mundo procesiones religiosas, así como celebraciones litúrgicas.[17] Las costumbres del Domingo de Resurrección varían en todo el mundo cristiano, pero la decoración de los huevos de Pascua es algo común en muchos países del mundo occidental.[18] También hay una serie de platos tradicionales de Pascua que varían según la región y la cultura.

Etimología

El término «pascua» proviene del hebreo פֶּסַח (Pésaj). En latín se escribe pascha, transliteración del griego πάσχα (pásja), y este, a su vez, del arameo פַּסְחָא (pásja); según la Real Academia Española, la forma vulgar del término pascua, por influencia del latín pascuum, significa 'lugar de pastos, por alusión a la terminación del ayuno.[19] Es decir que esta palabra hace referencia a la acción de 'festejar un paso, un tránsito, un cambio, una transformación'.

El término inglés moderno «Easter», cognado en alemán Ostern, se desarrolló a partir de una palabra del inglés antiguo que suele aparecer en la forma Ēastrun, Ēastron, o Ēastran; pero también como Ēastru, Ēastro; y Ēastre o Ēostre. [nb 1] En el siglo VIII d. C., el monje y erudito anglosajón Bede registró en su obra The Reckoning of Time que Ēosturmōnaþ (en inglés antiguo, «mes de Ēostre», traducido en la época de Bede como «mes pascual») era un mes inglés, correspondiente al mes de abril, que, según él, «en otro tiempo recibió el nombre de una diosa suya llamada Ēostre, en cuyo honor se celebraban fiestas durante ese mes». [20]

En latín y griego, la celebración cristiana se llamaba, y todavía se llama, Pascha (griego: Πάσχα), una palabra derivada del arameo פסחא (Paskha), cognado del hebreo פֶּסַח (Pesach). La palabra originalmente denotaba la festividad judía conocida en inglés como Passover, que conmemora el Éxodo judío de la esclavitud en Egipto.[21][22] Ya en el año 50 d. C., San Pablo, escribiendo desde Éfeso a los cristianos de Corinto,[23] aplicó el término a Cristo. Es poco probable que los cristianos de Éfeso y Corinto fueran los primeros en escuchar la interpretación del Éxodo 12 como una referencia a la muerte de Jesús, y no solo al ritual judío de la Pascua.[24] En la mayoría de los idiomas, la festividad se conoce por nombres derivados del griego y el latín Pascha. Pascha es también un nombre con el que se recuerda al propio Jesús en la Iglesia ortodoxa, especialmente en relación con su resurrección y con la época en que se celebra.[25] Otros llaman a la festividad «Domingo de Resurrección» o «Día de la Resurrección», por el día griego Ἀνάστασις.[26][27]

Y es que el pueblo judío, en la fiesta de la Pascua (Pésaj), recuerda su paso a través del Mar Rojo, guiado por Moisés y quedando liberado de esta forma el pueblo elegido por Yahveh de la esclavitud que padeció en Egipto. Otra teoría considera que es muy inocente escapar de Egipto con la luna llena pensando que los egipcios no te van a descubrir. La explicación mucho más sencilla y lógica sería que los israelitas eran fundamentalmente pastores. En la primera luna llena de primavera, tras el equinoccio, caminando de noche por evitar el calor de día en el desierto, practicaban la trashumancia hacia los pastos de verano del Sinaí. La noche anterior a su partida para pasar primavera y verano con sus rebaños en el Sinaí, celebraban una gran despedida, una gran fiesta cenando cordero, su principal alimento proteico. Pascua, una gran fiesta de despedida hacia la trashumancia.

Los cristianos, en cambio, con la fiesta de la Pascua conmemoran el paso de Jesucristo de la muerte a la vida, su resurrección, acontecida en domingo, en el tercer día de su muerte, para salvar al pueblo de Dios, que queda liberado así de las consecuencias de los pecados que lo alejan del Creador.

Este paralelismo semántico ineludiblemente conduce a otro, de naturaleza histórica, que es preciso tener en cuenta también para alcanzar a comprender el significado de este vocablo en ambas concepciones y su concomitancia, que la tiene pese a sus evidentes diferencias: Jesús, que era judío, celebró con sus discípulos su Última Cena durante la Pascua judía, concretamente al anochecer del jueves día 14 de Nisán, que es precisamente la fecha en la que los hebreos celebran la cena del cordero, rememorando la que precedió a su salida de Egipto; pero para los cristianos la Pascua no la constituye la conmemoración de esa última Cena sino que habiendo muerto Cristo en la cruz al día siguiente, viernes 15 de Nisán, resucitó el 17 de Nisán, domingo[28] y este es el objeto de su celebración: la Resurrección del Salvador.

A pesar de esta originaria coincidencia de fechas entre ambas festividades de la Pascua, la judía y la cristiana, que se prolongó durante los primeros siglos del cristianismo, el Primer Concilio de Nicea reformó el computus, el método de cálculo de la fecha del Domingo de Resurrección,[29] para evitar que coincida con la Pascua Judía.[30] Mientras que el calendario judío seguía el ciclo lunar, compuesto por 355 días, la mayoría de los cristianos se rigieron por el calendario solar juliano reformado, de 365 días, y además pusieron el énfasis en el día de la semana en que tuvo lugar la Resurrección, el domingo, si bien los cristianos judíos de Oriente prosiguieron con el método judío, es decir, sin tener en cuenta en qué día de la semana pueda caer cada año el 17 de Nisán. Pero, para el resto del área de influencia del Imperio romano, primó que el día de la semana en que históricamente tuvo lugar la Resurrección fue el domingo, por eso para la Iglesia católica la fiesta de Pascua tiene lugar siempre en el domingo que sigue a la primera luna llena de cada primavera, pues tampoco se perdió de vista que, a fin de cuentas, el hecho trascendental que se celebra aconteció durante el mes de Nisán, el primer mes del calendario judío, el cual arranca coincidiendo con el equinoccio de la primavera en el hemisferio norte.

Origen de la Pascua

La actual Pascua cristiana hunde sus raíces en el año 1513 a. C., cuando, según la tradición judía, el pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto hacia la Tierra Prometida, valiéndose de la luz del primer plenilunio de primavera para huir sin ser vistos. Por ello, la Pascua judía comienza en la noche de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera.

La conmemoración de este hecho, celebrado cada año, como recordatorio de la liberación del pueblo hebreo de su esclavitud en Egipto, recibía y recibe aún hoy en el judaísmo el nombre de Pésaj o Pascua. En la víspera del primer día, se comían hierbas amargas mojadas en vinagre, para recordar la tristeza de la servidumbre. Y se narraban en tono cadencioso cánticos que hacían alusión a las diez plagas de Egipto. El cordero de Pascua era escogido por cada familia. Con el tiempo, la ceremonia de inmolación fue llevada a cabo por la clase sacerdotal. El animal debía ser macho, cordero o cabrito, sano y de un año de edad. Se inmolaba al finalizar el día; y por la noche lo comían con verduras amargas. No estaba permitido romper sus huesos, ni dejar restos de carne. Por esta razón, si la familia no era suficientemente grande para comer un animal ellos solos, los israelitas se reunían en grupos, para cumplir con las prescripciones de orden sagrado. Durante los siete días posteriores al 14 de Nisán (mes del calendario israelita correspondiente a marzo - abril del calendario español), el pueblo hebreo solo comía pan sin levadura (no fermentado), denominado «ázimo» («sin fermento») o «pan de aflicción».

Los primeros cristianos celebraban la Pascua a la par cronológica que la Pascua judía, hasta que el Primer Concilio de Nicea (en el 325 d. C.) separó la celebración de la Pascua judía de la cristiana. Así, se fijó que esta cayese siempre en domingo, que no coincidiese nunca con la Pascua judía y que se evitase celebrar dos veces en el mismo año. Sin embargo, dejaron el carácter móvil de la fiesta, recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. En 525, Dionisio el Exiguo fue más allá y convenció a Roma de fijar un equinocio de primavera eclesiástico, cuya fecha sería siempre el 21 de marzo, no correspondiéndose con el equinoccio astronómico (20 o 21 de marzo). Desde entonces, la Pascua cristiana se celebra el primer domingo tras el plenilunio acontecido el 21 de marzo o inmediatamente después de dicha fecha. Además, si este plenilunio cayese en domingo, la Pascua se trasladaría al domingo siguiente para que no coincida con la Pascua judía.

La expresión «pascua», de: 'pashé', el paso del señor por Egipto, remite hoy principalmente a la fiesta de la Resurrección, que es llamada a veces «pascua florida», pero también se usa para referirse a otras cuatro celebraciones cristianas: la Natividad (25 de diciembre), la Epifanía o Adoración de los Magos (6 de enero), el Bautismo del Señor y Pentecostés, la venida del Espíritu Santo (cincuenta días después de la Resurrección). En España, Chile, Cuba y Filipinas, el término Pascua se aplica coloquialmente a la Navidad («Pascua de Navidad»), englobando Natividad, Epifanía y Bautismo del Señor, mientras que a la Pascua se le llama «Pascua de Resurrección» y a Pentecostés se le llama «Pascua de Pentecostés» o «Pascua del Espíritu Santo».[31]

Significado teológico

Icono ortodoxo de la Resurrección de Jesús.

El Nuevo Testamento enseña que la resurrección de Jesús, que celebra la Pascua, es fundamento de la fe cristiana.[32][33] La resurrección estableció a Jesús como el Hijo de Dios y se cita como prueba de que Dios juzgará al mundo con justicia. Dios ha dado a los cristianos «un nuevo nacimiento a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos». [cita requerida] Los cristianos, por la fe en el poder de Dios han de discernir espiritualmente con Jesús resucitado, para que se pueda caminar en una nueva forma de vida.

La Semana Santa, y la Pascua en particular, está ligada a través de la última cena y la crucifixión de Jesús a la Pésaj (Pascua Judía) y al Éxodo del pueblo hebreo narrado en el Antiguo Testamento. De acuerdo con las escrituras, Jesús, mientras preparaba a sus discípulos y a él mismo para su muerte durante la última cena, dio a la cena de Pascua un nuevo significado. Él identificó el pan y la copa de vino como su cuerpo antes de ser sacrificado y su sangre derramada. El apóstol Pablo, sobre la celebración de la Pascua dice:

Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad».
Apóstol Pablo de Tarso[34]
Vidriera que representa al Cordero Pascual, un concepto fundamental en la fundación de la Pascua[35][36]

La Pascua celebra la resurrección sobrenatural de Jesús de entre los muertos, que es uno de los principios fundamentales de la fe cristiana.[37] Pablo escribe que, para aquellos que confían en la muerte y resurrección de Jesús, «la muerte ha sido devorada por la victoria». La Primera epístola de Pedro declara que Dios ha dado a los creyentes «un nuevo nacimiento a una esperanza viva mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos». La teología cristiana sostiene que, a través de la fe en la obra de Dios, aquellos que siguen a Jesús resucitan espiritualmente con él para que puedan caminar por un nuevo camino de vida y recibir la salvación eterna, y puedan esperar resucitar físicamente para morar con él en el Reino de los Cielos.[38]

La Pascua está relacionada con la Pascua judía y el Éxodo de Egipto que se narra en el Antiguo Testamento a través de la Última Cena, la pasión y la Crucifixión de Jesús que precedieron a la resurrección. Según los tres Evangelios sinópticos, Jesús dio un nuevo significado a la cena de Pascua, ya que en la sala superior durante la Última Cena se preparó a sí mismo y a sus discípulos para su muerte.[35] Identificó el pan y la copa de vino como su cuerpo, que pronto sería sacrificado, y su sangre, que pronto sería derramada. El apóstol Pablo afirma en su Primera epístola a los corintios: «Deshaceos de la vieja levadura para que seáis una masa nueva sin levadura, como realmente sois. Porque Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido sacrificado». Esto se refiere al requisito de la ley judía de que los judíos eliminen todo chametz, o levadura, de sus hogares antes de la Pascua, y a la alegoría de Jesús como el cordero pascual.[39][40]

Cristianismo primitivo

La última cena (1495-1498). Mural, témpera sobre yeso, brea y masilla, 700 x 880 cm (22,9 x 28,8 pies). En la iglesia Santa Maria delle Grazie, Milán, Italia, es la dramática interpretación de Leonardo da Vinci de la última cena de Jesús antes de su muerte. La Última Cena celebrada por Jesús y sus discípulos. Los primeros cristianos también habrían celebrado esta comida para conmemorar la muerte y posterior resurrección de Jesús.

Como los Evangelios afirman que tanto la crucifixión como la resurrección de Jesús ocurrieron durante la semana de la Pascua, los primeros cristianos fijaron la celebración anual de la resurrección en relación con la Pascua.[41] Las pruebas directas de una festividad cristiana más consolidada de la Pascua (Easter) comienzan a aparecer a mediados del siglo II. Quizás la fuente primaria más antigua que se conserva y que hace referencia a la Pascua sea una homilía pascual de mediados del siglo II atribuida a Melitón de Sardes, que caracteriza la celebración como una tradición bien establecida.[42] Las pruebas de otro tipo de festividad cristiana que se celebraba anualmente, la conmemoración de los mártires, comenzaron a aparecer aproximadamente al mismo tiempo que la homilía anterior. [43]

Mientras que los días de los mártires (normalmente las fechas individuales del martirio) se celebraban en fechas fijas del calendario solar local, la fecha de la Pascua se fijaba mediante el calendario judío local[44] calendario lunisolar. Esto concuerda con la celebración de la Pascua que se introdujo en el cristianismo durante su período más temprano, el período judío, pero no deja la cuestión libre de dudas.[45]

Fecha

La Pascua y las fiestas relacionadas con ella son fiestas móviles, ya que no caen en una fecha fija en los calendarios gregoriano o juliano (ambos siguen el ciclo del sol y las estaciones). En cambio, la fecha de la Pascua se determina en un calendario lunisolar similar al calendario hebreo.

Controversias de la Iglesia primitiva

Icono ortodoxo ruso de cinco partes que representa la historia de la Pascua. Los cristianos ortodoxos orientales utilizan un cálculo diferente al de las iglesias occidentales para determinar la fecha de la Pascua.

La fecha exacta de la Pascua ha sido en ocasiones motivo de controversia. A finales del siglo II, se aceptaba ampliamente que la celebración de esta festividad era una práctica de los discípulos y una tradición indiscutible. La controversia cuartodecimana, la primera de varias controversias sobre la Pascua, surgió en relación con la fecha en que debía celebrarse la festividad.[46]

El término «cuartodecimano» se refiere a la práctica de terminar el ayuno de Cuaresma el 14 de Nisan del calendario hebreo, «la Pascua del Señor».[47] Según el historiador eclesiástico Eusebio, el cuartodecimano Policarpo (obispo de Esmirna, según la tradición discípulo de Juan el Apóstol) debatió la cuestión con Aniceto (obispo de Roma). La provincia romana de Asia era cuartodecimana, mientras que las iglesias romana y alejandrina continuaban el ayuno hasta el domingo siguiente (el Domingo de Panes Ázimos), deseando asociar la Pascua con el domingo. Ni Policarpo ni Aniceto convencieron al otro, pero tampoco consideraron el asunto como un cisma, separándose en paz y dejando la cuestión sin resolver.[48]

La controversia surgió cuando el papa Víctor I, obispo de Roma una generación después de Aniceto, intentó excomulgar a Policrates de Éfeso y a todos los demás obispos de Asia por su cuartodecimanismo. Según Eusebio, se convocaron varios sínodos para tratar la controversia, que él consideró que fallaron a favor de la Pascua el domingo.[49] Polícrates (c. 190), sin embargo, escribió a Víctor defendiendo la antigüedad del cuartodecimanismo asiático. Al parecer, la excomunión intentada por Víctor fue revocada y ambas partes se reconciliaron gracias a la intervención del obispo Ireneo y otros, que recordaron a Víctor el precedente tolerante de Aniceto.[50][51]

El cuartodecimismo parece haber perdurado hasta el siglo IV, cuando Sócrates de Constantinopla registró que algunos cuartodecimanos fueron privados de sus iglesias por Juan Crisóstomo[52] y que algunos fueron acosados por Nestorio.[53]

Se desconoce cuánto tiempo se mantuvo la práctica del 14 de Nisán. Pero tanto los que seguían la costumbre del 14 de Nisán como los que fijaban la Pascua para el domingo siguiente tenían en común la costumbre de consultar a sus vecinos judíos para saber cuándo caía el mes de Nisán y fijar su fiesta en consecuencia. Sin embargo, a finales del siglo III, algunos cristianos comenzaron a expresar su descontento con la costumbre de depender de la comunidad judía para determinar la fecha de la Pascua. La principal queja era que las comunidades judías a veces se equivocaban al fijar la Pascua antes del equinoccio de primavera del hemisferio norte. En Alexander Roberts y James Donaldson, eds., Biblioteca cristiana ante-nicena, volumen 14: Los escritos de Metodio, Alejandro de Licópolis, Pedro de Alejandría y varios fragmentos, Edimburgo, 1869, p. 326, en Donaldson, Alexander (1 de junio de 2005). «Que hasta el momento de la destrucción de Jerusalén, los judíos designaban correctamente el decimocuarto día del primer mes lunar.». En Calvin College Christian Classics Ethereal Library, ed. Gregorio Taumaturgo, Dionisio el Grande, Julio Africano, Anatolio y escritores menores, Metodio, Arnobio. Archivado desde v.html el original el 15 de abril de 2009. Consultado el 28 de marzo de 2009. La tabla pascual de Sardica[54] confirma estas quejas, ya que indica que los judíos de alguna ciudad del Mediterráneo oriental (posiblemente Antioquía) fijaron el 14 de Nisán en fechas muy anteriores al equinoccio de primavera en múltiples ocasiones.[55]

Primer Concilio de Nicea (325 d. C.)

El Primer Concilio de Nicea, con Arrio representado como derrotado por el concilio, postrado a los pies del emperador Constantino

La resolución de la controversia sobre la temporada pascual causada por la práctica Cuartodecimana de las iglesias asiáticas se recoge en nuestra fuente principal sobre las obras del Concilio de Nicea, La «Historia eclesiástica» de Sócrates Escolástico, como una de las dos razones por las que el emperador Constantino convocó el concilio en 325. [56] Los cánones del concilio conservados por Dionisio el Exiguo y sus sucesores no incluyen ninguna disposición relevante, pero las cartas de personas presentes en el concilio mencionan una decisión que prohíbe el cuartodecimanismo y exige que todos los cristianos adopten un método común para determinar de forma independiente la celebración de la Pascua siguiendo las iglesias de Roma y Alejandría, esta última «ya que entre los egipcios existía una ciencia antigua para el cálculo». [57] Ya a finales del siglo IV y, más tarde, Dionisio el Exiguo y otros que le siguieron sostuvieron que los obispos reunidos en Nicea habían promulgado la celebración de la Pascua el primer domingo después de la primera luna llena en o después del equinoccio de primavera y que habían adoptado el uso del ciclo lunar de 19 años, más conocido como ciclo metónico, para determinar la fecha. estudios posteriores han refutado esta tradición, pero, en lo que respecta a la regla del equinoccio, las pruebas de que la iglesia de Alejandría la había aplicado antes del año 325 sugieren que el Concilio de Nicea la respaldó implícitamente. [58]

Cánones[59] y sermones[60] que condenan la costumbre de calcular la fecha de la Pascua basándose en el calendario judío indican que esta costumbre (denominada «protopasquita» por los historiadores) no desapareció de inmediato, sino que persistió durante un tiempo después del Concilio de Nicea.[61] En cualquier caso, en los años posteriores al concilio, el sistema computacional elaborado por la iglesia de Alejandría pasó a ser normativo. Sin embargo, el sistema alejandrino no fue adoptado inmediatamente en toda la Europa cristiana. Tras el tratado de Augustalis De ratione Paschae (Sobre la medición de la Pascua), Roma retiró el anterior ciclo de ocho años en favor del ciclo de 84 años del calendario lunisolar de Augustalis, que se utilizó hasta el año 457. Posteriormente, pasó a utilizar la adaptación del sistema alejandrino realizada por Victorio de Aquitania.[62][63]

Debido a que este ciclo victoriano difería del ciclo alejandrino sin modificar en las fechas de algunas de las lunas llenas pascuales, y porque intentaba respetar la costumbre romana de fijar la Pascua en el domingo de la semana del 16 al 22 del mes lunar (en lugar del 15 al 21 como en Alejandría), proporcionando fechas alternativas «latinas» y «griegas» en algunos años, continuaron las diferencias ocasionales en la fecha de la Pascua fijada por las reglas alejandrinas.[62][63] Las reglas alejandrinas se adoptaron en Occidente siguiendo las tablas de Dionisio el Exiguo en 525. [64]

Los primeros cristianos de Gran Bretaña e Irlanda también utilizaban un ciclo de 84 años. A partir del siglo V, este ciclo fijó el equinoccio en el 25 de marzo y la Pascua en el domingo comprendido entre el 14 y el 20 del mes lunar, ambos inclusive.[65][66] Este ciclo de 84 años fue sustituido por el método alejandrino en el transcurso de los siglos VII y VIII. Las iglesias de la Europa continental occidental utilizaron un método romano tardío hasta finales del siglo VIII, durante el reinado de Carlomagno, cuando finalmente adoptaron el método alejandrino. Desde 1582, cuando la Iglesia católica adoptó el calendario gregoriano, mientras que la mayor parte de Europa utilizaba el calendario juliano, la fecha en la que se celebra la Pascua volvió a diferir.[67]

Cálculos

Calendario con las fechas de la Pascua, para los 95 años comprendidos entre 532-626, mármol, en el Museo de la Catedral de Rávena, Italia. Los cinco ciclos de 19 años se representan como círculos concéntricos. Las fechas se indican utilizando el sistema del calendario romano, así como el día del mes lunar.

En 725, Beda escribió sucintamente: «El domingo siguiente a la luna llena que caiga en o después del equinoccio dará la Pascua legítima». [68] Sin embargo, esto no refleja con precisión las normas eclesiásticas. La luna llena a la que se hace referencia (denominada luna llena pascual) no es una luna llena astronómica, sino el decimocuarto día de un mes lunar. Otra diferencia es que el equinoccio astronómico es un fenómeno astronómico natural, que puede caer el 19, 20 o 21 de marzo,[69] mientras que la fecha eclesiástica se fija por convención el 21 de marzo.[70]

Además, las tablas lunares del calendario juliano están actualmente cinco días por detrás de las del calendario gregoriano. Por lo tanto, el cálculo juliano de la luna llena pascual es cinco días más tarde que la luna llena astronómica. El resultado de esta combinación de discrepancias solares y lunares es una divergencia en la fecha de la Pascua en la mayoría de los años (véase la tabla).[71]

La Pascua se determina sobre la base de los ciclos lunisolares. El año lunar consta de meses lunares de 30 y 29 días, que generalmente se alternan, con un embolismo añadido periódicamente para ajustar el ciclo lunar al ciclo solar. En cada año solar (del 1 de enero al 31 de diciembre, ambos inclusive), el mes lunar que comienza con una luna nueva eclesiástica que cae en el período de 29 días comprendido entre el 8 de marzo y el 5 de abril, ambos inclusive, se designa como el mes lunar pascual de ese año.[72]

La Pascua es el tercer domingo del mes lunar pascual o, en otras palabras, el domingo después del día 14 del mes lunar pascual. El día 14 del mes lunar pascual se designa por convención como la luna llena pascual, aunque el día 14 del mes lunar puede diferir de la fecha de la luna llena astronómica en hasta dos días. [72] Dado que la luna nueva eclesiástica cae en una fecha comprendida entre el 8 de marzo y el 5 de abril, ambos inclusive, la luna llena pascual (el día 14 de ese mes lunar) debe caer en una fecha comprendida entre el 22 de marzo y el 18 de abril, ambos inclusive.[71]

El cálculo gregoriano de la Pascua se basaba en un método ideado por el médico calabrés Luis Lilio (o Lilio) para ajustar las epactas de la Luna,[73] y ha sido adoptado por casi todos los cristianos occidentales y por los países occidentales que celebran fiestas nacionales en Semana Santa. Para el Imperio Británico y sus colonias, la determinación de la fecha del Domingo de Pascua utilizando Números áureos y Letras dominicales fue definida por la Ley del calendario (nuevo estilo) de 1750 con su anexo. Esto se diseñó para que coincidiera exactamente con el cálculo gregoriano.[74]

Divergencia entre Occidente y Oriente

En el cristianismo occidental, que utiliza el calendario gregoriano, la Pascua siempre cae en un domingo entre el 22 de marzo y el 25 de abril,[75] en los siete días siguientes a la luna llena astronómica.[76] El viernes anterior, Viernes Santo, y el lunes siguiente, Lunes de Pascua, son días festivos en muchos países con tradiciones predominantemente cristianas.[77]

Los cristianos de la Ortodoxia bizantina utilizan la misma regla, pero basan su 21 de marzo en el calendario juliano. Debido a la diferencia de trece días entre los calendarios desde 1900 hasta 2099, el 21 de marzo juliano corresponde al 3 de abril en el calendario gregoriano (durante los siglos XX y XXI). En consecuencia, la fecha de la Pascua ortodoxa varía entre el 4 de abril y el 8 de mayo en el calendario gregoriano. La Pascua ortodoxa suele ser varios días o más de un mes después de la Pascua occidental.

Entre las Iglesias ortodoxas orientales, algunas iglesias han cambiado del calendario juliano al gregoriano y la fecha de la Pascua, al igual que otras fiestas fijas y móviles, es la misma que en la iglesia occidental.[78]

La isla griega de Syros, cuya población se divide casi a partes iguales entre católicos y ortodoxos, es uno de los pocos lugares donde las dos Iglesias comparten una fecha común para la Pascua, ya que los católicos aceptan la fecha ortodoxa, una práctica que contribuye considerablemente a mantener las buenas relaciones entre las dos comunidades.[79] Por el contrario, los cristianos ortodoxos de Finlandia celebran la Pascua según la fecha de la Cristiandad occidental.[80]

Celebración litúrgica

En la Iglesia católica-romana

La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos (que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén). La Octava de Pascua (popularmente conocida como «semana de Pascua») es la semana que sucede a este Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección). El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés.

Esta fiesta determina el calendario móvil de otras fiestas: así, la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo) se celebra 40 días después de Pascua, Pentecostés 50 días después de la Pascua y el Corpus Christi se celebra en jueves 60 días después del domingo de Pascua.

Vigilia pascual

Un diácono canta el pregón pascual junto al cirio pascual encendido.

La práctica litúrgica tradicional, tal como se practica entre los católicos de rito romano (y algunos luteranos y anglicanos), se inicia en la noche, pasado ya el Sábado Santo, con la Vigilia pascual. Se trata de una noche en vela en honor a Cristo y en espera de su resurrección, y es considerada como "la madre de todas las santas vigilias", pues en ella la Iglesia conmemora la noche en la que Cristo resucitó, y lo celebra con los sacramentos de iniciación cristiana.[81]

La Vigilia pascual se desarrolla en cuatro partes. El lucernario y la proclamación del pregón pascual forman la primera parte de la Vigilia. En la segunda parte, de la liturgia de la palabra, se proclaman hasta nueve lecturas en las que se describen los principales momentos de la historia de la salvación, culminando con la lectura del pasaje evangélico en el que se anuncia la resurrección de Cristo. En la tercera parte tiene lugar la liturgia bautismal (si no hay bautizos se realiza una renovación de las promesas bautismales). Por último, se celebra la liturgia eucarística, conmemorativo de la muerte y resurrección de Cristo.[81]

Primera parte: lucernario

Así pues, la liturgia más importante del año comienza con la bendición del fuego pascual en la oscuridad total, la iluminación del cirio pascual (símbolo de Cristo resucitado) y el canto del Exultet (o pregón pascual), atribuido a san Ambrosio de Milán.

Segunda parte: liturgia de la palabra

Después se leen numerosas lecturas del Antiguo Testamento: pasajes como las historias de la creación, el sacrificio de Isaac, el cruce del Mar Rojo y la anunciada venida del Mesías. Esta parte del servicio religioso culmina con el canto del Gloria y del Aleluya y con la proclamación de la Resurrección según el Evangelio.

En ese momento, y dependiendo de la costumbre local, se pueden tocar las campanas de los templos y encender las luces. A continuación, la atención se desplaza desde el altar a la pila bautismal. Durante este tiempo litúrgico, el sacerdote o celebrante de la Eucaristía va vestido de color blanco para celebrar la pureza y el alzamiento de Cristo.

Tercera parte: liturgia bautismal

Antiguamente, la Pascua se consideraba el momento ideal para que los conversos recibieran el bautismo, y esta práctica continúa dentro de la Iglesia católica y la Iglesia anglicana. Si hay bautizos en este momento o no, es tradicional que la congregación sea invitada a renovar los votos de su fe bautismal. Este acto es a menudo sellado por la aspersión de la congregación con el agua bendita.

Cuarta parte: liturgia eucarística

La Vigilia pascual concluye con la celebración de la Eucaristía (conocida en algunas tradiciones como la Sagrada Comunión). El sacramento católico de la confirmación también puede ser celebrado durante la Vigilia.

Con algunas diferencias, ciertas iglesias prefieren mantener esta Vigilia desde muy temprano en la mañana del domingo en vez del sábado por la noche; las iglesias protestantes en especial, para reflejar el relato del Evangelio de las mujeres que acuden a la tumba al amanecer del primer día de la semana.

Misa del día

Ya desde el amanecer, la misa se celebra como de costumbre, pero de manera más solemne y festiva, con abundantes instrumentos musicales y arreglos corales, incienso y un reiterativo Aleluya que se verá en el Salmo que se canta ese día, en la propia aclamación al Evangelio.

En las Iglesias Cristianas evangélicas

Servicio de Pascua en la Trinity Fellowship Church en Amarillo, Texas, EE. UU.

La Pascua se celebra con un servicio especial por la gran mayoría de denominaciones cristianas evangélicas.[82][83][84]

Grupos cristianos no observantes

Muchos puritanos consideraban las fiestas tradicionales de la Iglesia Anglicana establecida, como el Día de Todos los Santos y la Pascua, como abominaciones porque la Biblia no las menciona.[85][86] Las denominaciones reformadas conservadoras como la Iglesia Presbiteriana Libre de Escocia y la Iglesia Presbiteriana Reformada de Norteamérica también rechazan la celebración de la Pascua por considerarla una violación del principio regulador del culto y lo que consideran su origen no bíblico..[87][88]

La Pascua es rechazada por grupos como la Iglesia de Dios Restaurada, que afirman que se originó como un festival pagano de primavera adoptado por la Iglesia católica.[89][90]

Los testigos de Jehová mantienen una visión similar, celebrando anualmente un servicio conmemorativo de la Última Cena y la posterior ejecución de Cristo la noche del 14 de Nisán (según calculan las fechas derivadas del calendario lunar hebreo). Muchos testigos se refieren a este servicio simplemente como "El Memorial". Los testigos de Jehová creen que versículos como Lucas 22:19-20 y 1 Corintios 11:26 constituyen un mandamiento para recordar la muerte de Cristo, aunque no su resurrección.[91][92]

Los miembros de la Sociedad Religiosa de los Amigos (cuáqueros), como parte de su testimonio histórico contra los tiempos y las estaciones, no celebran ni observan la Pascua ni ninguna festividad tradicional de la Iglesia establecida, creyendo en cambio que «cada día es el Día del Señor », y que la distinción de un día por encima de otros sugiere que es aceptable realizar actos no cristianos en otros días.[93][94] Durante los siglos XVII y XVIII, los cuáqueros fueron perseguidos por esta falta de observancia de las fiestas sagradas.[95]

Tiempo pascual

La celebración de la Pascua se continúa durante el periodo del año litúrgico conocido como Tiempo pascual. Se trata de cincuenta días que van desde el Domingo de Resurrección o de Pascua al Domingo de Pentecostés. Es un tiempo celebrativo marcado por la alegría.[96]

Los domingos de este tiempo se denominan "domingos de pascua" y tienen precedencia sobre las solemnidades del Señor y cualquier otra solemnidad.[97][96] La liturgia de cada uno de estos domingos profundiza en un aspecto del misterio pascual a través de las lecturas, muy en especialmente el evangelio de Juan, las cartas católicas y el libro del Apocalipsis:[96]

Más información Domingo, Aspecto en el que profundiza ...
Domingos del tiempo pascual[96]
DomingoAspecto en el que profundiza
II Domingo de pascua
(Domingo de la Divina Misericordia)
Las apariciones de Jesús: presencia del Resucitado entre los suyos.
III Domingo de pascua
IV Domingo de pascua Jesús como buen pastor que da la vida por las ovejas.
V Domingo de pascua Fragmentos del discurso de la Última Cena: la llamada al amor, vivir como resucitados.
VI Domingo de pascua
VII Domingo de pascua
(Ascensión del Señor)
Jesús asciende al Padre. Unida a la promesa del Espíritu, se inaugura un nuevo modo de presencia del Resucitado en medio de los suyos.
Pentecostés Culminación del tiempo de pascua con la celebración del envío del Espíritu Santo sobre los apóstoles, del comienzo de la Iglesia y del inicio de su misión.
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Procesiones

Procesión del Encuentro en la Plaza Mayor de Soria el Domingo de Pascua.

En países hispanos, y en particular en España, se celebran procesiones poniendo fin a la celebración de la Semana Santa. Muchas de ellas tienen como momento más destacado el Encuentro entre las imágenes de la Virgen y Cristo Resucitado. En muchas Semanas Santas de España, la Pascua es el día en el que culmina su semana mayor. En Málaga o en Sevilla, por ejemplo, se realiza la salida procesional de Cristo Resucitado, el cual representa el momento en el que Jesús de Nazaret resucita y sale de su sepulcro. En Granada hasta tres Cofradías celebran la Alegría de Cristo Resucitado.

En Filipinas, de religión predominantemente católica, la mañana de Pascua (conocida en el idioma nacional como «Pasko ng Pagkabuhay Muling» o la Pascua de la Resurrección) está marcada con una celebración de gozo, al amanecer, en la que grandes estatuas de Jesús y María son llevadas en procesión para encontrarse, imaginando la primera reunión de Jesús y su madre, María, después de la Resurrección de Jesús. Esto es seguido por una alegre Misa de Pascua.

Procesión durante el Domingo de Pascua en Polonia.

En la cultura polaca, se celebra la Rezurekcja (procesión de Resurrección) en una alegre Misa de Pascua por la mañana, al amanecer, cuando las campanas suenan y se tiran petardos para conmemorar la Resurrección de Cristo sobre la muerte. Antes de que comience la misa al amanecer, una procesión festiva que lleva el Santísimo Sacramento bajo un palio, rodea la iglesia. Dentro del templo, las campanas repican y son tañidas vigorosamente por monaguillos, y el aire se llena de incienso. Otra tradición polaca de Pascua es la denominada Święconka, la bendición de las cestas de Pascua por el sacerdote de la parroquia el Sábado Santo. Esta costumbre se celebra no solo en Polonia, sino también en los Estados Unidos por los que son de ascendencia polaca.

Otras tradiciones

Las tradiciones de Pascua varían en todo el mundo cristiano e incluyen servicios al amanecer o vigilias nocturnas, exclamaciones e intercambios de saludos pascuales, florecimiento de la cruz,[98] el uso de sombreros de Pascua por parte de las mujeres, clipping the church,[99] y la decoración y el rompimiento comunitario de huevos de Pascua (un símbolo de la tumba vacía). [100][101][102] El lirio de Pascua es un símbolo de la resurrección en el cristianismo occidental.[103][104] Tradicionalmente se decora el área del presbiterio de las iglesias en este día y durante el resto de la Pascua.[105] En algunos países hay canales de televisión que emiten películas relacionadas con la resurrección.[106] Otras costumbres que se han asociado a la Pascua y que observan tanto los cristianos como algunos no cristianos son los desfiles de Pascua, los bailes comunitarios (Europa del Este), el Conejo de Pascua y la búsqueda de huevos.[107][108][109] También hay comidas de Pascua tradicionales que varían según la región y la cultura.

Huevo de Pascua

Huevos decorados.

El intercambio de huevos de Pascua, primero de azúcar y, desde hace cinco siglos, de chocolate, está muy extendido en Alemania, Portugal, Rumania, Bulgaria, Eslovaquia, Italia, Francia, España, República Checa, Austria, Suiza, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Bolivia, Chile, Uruguay y en ciertas zonas de México.

El hecho de asociar el huevo a la fertilidad y por coincidir la Pascua con la primavera en el hemisferio norte, estación fértil por excelencia, hace que se establezca por toda Europa como símbolo de la Pascua. De modo que pronto los pasteleros de época comenzaron a elaborarlos utilizando distintos ingredientes. Primero fue el azúcar, luego el chocolate.

En los países de tradición ortodoxa se intercambian huevos de color carmesí para recordar la sangre de Cristo.[110] Los armenios los vacían y los decoran con imágenes de Cristo y de la Virgen. Y en Polonia y Ucrania, por Pascua, hacen obras de arte con cera fundida sobre su cáscara.[111]

Véase también

Notas

    Otras notas

    1. Archivo de audio "ˈæːɑstre, ˈeːostre" no encontrado

    Referencias

    Enlaces externos

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