Pedro de Artajona
obispo católico
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Pedro de Artajona (Artajona, ? - Pamplona, 14 de junio de 1193), también llamado Pedro de París por haber estudiado en la universidad de esta ciudad,[1][2] fue un eclesiástico pamplonés, luego navarro, obispo de Pamplona desde 1167 hasta su muerte,[3][4] además de consejero y embajador del rey Sancho VI de Navarra.[5]
| Pedro de Artajona (Pedro de París) | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
Siglo XII Artajona (España) | |
| Fallecimiento |
14 de junio de 1193jul. Pamplona (España) | |
| Sepultura | Monasterio de Santa María la Real de Iranzu | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Sacerdote católico, diplomático y obispo católico | |
| Cargos ocupados | Obispo de Pamplona (1167-1193) | |
Biografía
Era sobrino de Lope de Artajona, obispo de Pamplona (1142-1159), que debió favorecer su incorporación al cabildo catedralicio. Estudió en París teología donde pudo haber enseñado. Estas enseñanzas las recopiló en una obra titulada Tractatus de Trinitate et Incarnatione (Tratado sobre la Trinidad y la Encarnación).[6][7]
En 1155 consagró la iglesia de Santa María de Uncastillo y al año siguiente la iglesia de San Martín de Unx.[7] En 1170 confirma los términos del monasterio de la Oliva.
Atendiendo a la solicitud real en este sentido, fue enviado al frente de una embajada que debía negociar ante Enrique II de Inglaterra las paces con Alfonso VIII de Castilla (Arbitraje de Londres, 9 de marzo de 1177).[8]
También durante su pontificado, y de acuerdo con el cabildo de la Catedral de Pamplona, realizó la separación de rentas en las tablas episcopales y canónicas (1177) al mismo tiempo que impulsó litigios en favor de la jurisdicción episcopal frente a los monasterios de Leyre y San Juan de la Peña. Entre 1174 y 1178 firmó acuerdos con ambos centros monásticos. La pugna con las diócesis limítrofes (Zaragoza en 1170; Huesca en 1172) le supuso obtener la excomunión del obispo metropolitano de Tarragona (1171) que obligó a una intervención papal para paliar esa actitud.
La presión de la clavería se pudo mostrar como excesiva durante su gobierno como «señor» de la Ciudad de la Navarrería, hasta el punto de que podría estar la misma contribuyendo a su despoblamiento según se quejaba el obispo y sus canónigos al rey de Navarra, Sancho VI el Sabio, cuando este les apremiaba en 1189 a poblar el lugar. Durante varios siglos el señor territorial de Pamplona y sus términos era el obispo y, en tales funciones, también responsables de estas cuestiones nada espirituales.[9]
Fue enterrado en el monasterio de Santa María la Real de Iranzu, cuya fundación cisterciense él mismo había propiciado.[10]
Obras
Además del mencionado Tractatus de Trinitate et Incarnatione, se viene considerando también su labor como promotor del taller de esmaltes de Pamplona donde se habrían realizado obras como el frontal de San Miguel de Aralar en base a que tuvo como vicario en 1186 al que luego sería abad de Aralar, Pedro Rufo.[7]
| Predecesor: Bibiano |
Obispo de Pamplona 1167 - 1193 |
Sucesor: Martín de Tafalla |