Peruvian Amazon Company
empresa extractora de caucho natural en la cuenca del río Putumayo y el Trapecio Amazónico a inicios del siglo XX
From Wikipedia, the free encyclopedia
La Peruvian Amazon Company (lit. 'Compañía Peruana del Amazonas'), también llamada Peruvian Amazon Rubber Company[4] (lit. 'Compañía Peruana de Caucho del Amazonas') o coloquialmente como la Casa Arana[5](especialmente en Colombia), fue una empresa peruana con capitales británicos, productora de caucho natural que operó en la amazonía norte de Perú, fundada por Julio C. Arana, durante el auge de la industria del caucho, llamada fiebre del caucho, a finales del siglo XIX y principios del XX. Con sede en la ciudad de Iquitos, se hizo tristemente célebre por el trato inhumano que daba a los trabajadores indígenas de la cuenca del Amazonas, a quienes sus empleados de campo sometían a condiciones similares a la esclavitud. Las prácticas de explotación y esclavitud de la compañía salieron a la luz en 1912 gracias a un informe de investigación del cónsul general británico de ascendencia irlandesa Roger Casement y, a un artículo y libro del ingeniero estadounidense W. E. Hardenburg, aunque años atrás se habían hecho reportes y denuncias tanto de locales como exploradores.
Peruvian Amazon Rubber Company
Anglo-Peruvian Amazon Rubber Co.
| Peruvian Amazon Company | ||||
|---|---|---|---|---|
| Peruvian Amazon Rubber Company Ltd. | ||||
|
Empleados de la compañía de Arana azotando a un trabajador nativo indígena. Fotografía tomada entre 1902 a 1904 por el desaparecido explorador francés Eugène Robuchon. | ||||
| Acrónimo | PAC | |||
| Otros nombres |
La Casa Arana Peruvian Amazon Rubber Company Anglo-Peruvian Amazon Rubber Co. | |||
| Tipo | Privada | |||
| Industria | Explotación y exportación de caucho natural. | |||
| Fundación | 26 de septiembre de 1907 (118 años, 5 meses y 19 días)[1][2] | |||
| Fundador | Julio César Arana del Águila | |||
| Disolución | 1913 | |||
| Nombres anteriores | Casa Arana y Hermanos | |||
| Jurisdicción |
| |||
| Sede central |
Iquitos, Loreto ( | |||
| Personas clave |
Pablo Zumaeta Víctor Macedo Miguel Loayza Pérez Armando Normand Arístides Rodríguez Aurelio Rodríguez Alfredo Montt Abelardo Agüero Augusto Jiménez Fidel Velarde Elías Martinengui | |||
| Productos | Caucho natural amazónico (Hevea brasiliensis) | |||
| Capital social | £1 000 000[3] | |||
| Propietario |
Julio C. Arana Inversionistas británicos | |||
| Cronología | ||||
| ||||
| Sindicada como la principal responsable del Genocidio del Putumayo en la región amazónica. | ||||

La compañía o casa comercial liderada por Julio Arana previamente conocida como la Casa Arana y Hermanos, que había buscado capital en Londres, se fusionó e internacionalizó con la PAC en 1907 cuando salió a bolsa en esa ciudad.[4]El magnate peruano del caucho, Julio César Arana, dirigía las operaciones de la compañía en Perú.[6]Entre los miembros británicos del nuevo directorio se encontraba Sir John Lister-Kaye.[7]
La compañía operaba en plantaciones caucheras de la zona del río Putumayo,[6] un río que fluye desde los Andes orientales hasta desembocar en el río Amazonas en lo profundo de la selva baja tropical o llanura amazónica. Esta región (comprendida desde el Putumayo hasta el Caquetá) codiciada por sus recursos cuya zona sureste es conocida como el Trapecio Amazónico, habitada por numerosos pueblos indígenas amazónicos, era objeto de disputas políticas fronterizas entre Perú, Colombia y Ecuador.[4]Algunas de las poblaciones indígenas afectadas por la Compañía Peruana del Amazonas durante el genocidio del Putumayo incluyen a las tribus witoto (huitoto), bora, ocaina y andoque. [8]
Orígenes de la compañía
El auge de la quina y el inicio del auge del caucho, conocido este como fiebre del caucho, incentivaron la exploración y explotación de tierras previamente no colonizadas en el Amazonia. Una de las primeras expediciones importantes a la cuenca del río Putumayo durante el siglo XIX comenzó como una empresa comercial del futuro presidente colombiano Rafael Reyes en 1875. [9]El grupo descubrió que la región estaba densamente poblada de árboles de caucho, de la especie Hevea brasiliensis, y que contaba con una abundante mano de obra nativa potencial para recolectar el caucho existente. Integrantes de aquella expedición original como Benjamín Larrañaga, Crisóstomo Hernández, los hermanos Calderón y otros, se establecieron a lo largo del río Putumayo. [10] [11]
En 1896, el peruano Julio César Arana, propietario de un pequeño negocio de venta ambulante con sede en la ciudad de Iquitos, comenzó a comerciar con los colonos colombianos de la región. [12]Poco después, se acordó una sociedad comercial entre el previamente establecido Larrañaga y Arana, quienes en ese momento eran dueños de la plantación cauchera La Chorrera a orillas del río Igara Paraná . [13]Arana adoptó las prácticas comunes de los colonos colombianos de la región en ese momento, quienes se dedicaban a esclavizar y explotar a los nativos indígenas como mano de obra barata para extraer el caucho. [14]Con frecuencia, si los recolectores indígenas de caucho no cumplían con la cuota de peso impuesta por los colonos caucheros colombianos o peruanos, el castigo resultante variaba desde la ejecución, el desmembramiento, la inanición [15] o potencialmente la flagelación, donde la víctima era dejada morir por sus heridas infectadas; similar situación se vivía en el Estado libre del Congo, conocido también como Congo belga. [16]Los nativos como huitotos, resígaros, andokes, boras y otras tribus fueron obligados a trabajar para Arana y otras compañías de caucho con las que él se asociaba en la región. [17] [18] [19]

Antes de que el auge o fiebre del caucho llegara al Putumayo, la ciudad que exportaba la mayor cantidad de caucho del Amazonas era Pará, en la costa de Brasil, por ello también se le llamaba a la especie como árbol de Pará; sin embargo, bajo la influencia de Julio Arana, Iquitos (Loreto) reclamó ese título. En 1898, Arana estableció una casa comercial relacionada con la explotación comercial de este recurso en Iquitos; [13] [20]mientras paralelamente, la ciudad ya era un importante centro de exportación de caucho amazónico. Al año siguiente, la Booth Steamship Co. de Liverpool estableció una conexión logística mensual desde Iquitos al puerto de Liverpool y Nueva York. [21] En unos pocos años, Arana y su compañía enviarían un tercio del total de las exportaciones de caucho de Iquitos a los puertos de Liverpool, Le Havre, Hamburgo y Nueva York . [1]
Para 1900, Arana exportaba 35000 libras de caucho por año. Por 1906, exportaba la exorbitante cifra de 1,4 millones de libras de caucho. [22]Previamente, en algún momento de 1900 se formó Larrañaga, Arana y compañía a partir de la sociedad comercial de Arana con los Larrañaga. [13]Poco después de la muerte de Benjamín Larrañaga en diciembre de 1903, Julio Arana forzó la compra de la participación de Rafael Larrañaga en la empresa de una manera astuta y controversial, por debajo del precio de mercado y que califican como robo según fuentes de la época. [13] [23]Arana empleó luego la manipulación, engaño y fuerza para adquirir la propiedad de las plantaciones caucheras de otros empresarios de la zona, buscando el monopolio de la explotación. [24]Los hermanos Calderón de la expedición original, propietarios de El Encanto, e Hipólito Pérez, dueño de Argelia, perdieron su propiedad a manos de Arana debido a acuerdos comerciales manipuladores. [13] [25]Posteriormente, José Cabrera, propietario de Nueva Granada en el río Caraparaná, fue coaccionado a vender su finca a un precio desventajoso a Arana. [26]Él indica que fue intimidado “mediante amenazas de muerte, disparos desde emboscadas, la toma por la fuerza de sus indios y otros métodos por los que se conoce a esta compañía”. [13]

En 1905, Arana viajó a Londres con el objetivo de atraer inversiones extranjeras para obtener mayor financiación. [27]En consecuencia, la Peruvian Amazon Rubber Company, Ltd. se registró y salió a la bolsa de Londres el 26 de septiembre de 1907, con la ayuda de inversores ingleses y un capital de 1000000 de libras esterlinas. [28] [2]Esta nueva compañía absorbió los activos de la anterior empresa de Arana, JC Arana y Hermanos. Al año siguiente, se eliminó "rubber" (caucho) del nombre, convirtiéndose en Peruvian Amazon Company, Ltd. [27] [29]En ese momento la empresa contaba con sede sucursales en Iquitos, administradas por el cuñado de Julio, Pablo Zumaeta . Él era responsable de las operaciones en Putumayo y del flujo de caucho natural. Otra sucursal en Manaos (Brasil) era administrada por el hermano de Julio, Lizardo Arana . [30]
Las fincas del Putumayo
Si bien la Peruvian Amazon Company (traducida como Compañía Peruana del Amazonas) poseía territorios a lo largo de los ríos Purús, Napo y Caquetá, las estaciones de caucho más rentables de la empresa se establecieron en la cuenca del río Putumayo. [31] [32]Durante la fiebre del caucho; países como Perú, Colombia, Brasil y Ecuador tenían reclamaciones territoriales disputadas sobre la cuenca del río Putumayo; por lo que el territorio propiedad de la Peruvian Amazon Company fue disputado específicamente por Perú y Colombia . La presencia de la compañía de Arana en esta zona reforzó el reclamo de Perú sobre este territorio, ya que los agentes peruanos de la compañía ocupaban la tierra y la compañía había monopolizado la región, eliminando esencialmente la competencia comercial colombiana de la zona para 1908. [33] [34] [35]La compañía ejercía tal control fáctico sobre la cuenca del río Putumayo que cualquier viajero o explorador que deseara atravesar el territorio debía depender de ella para el transporte, así como para obtener el permiso de acceso. [36] [37] [38]
El territorio de la Peruvian Amazon en el Putumayo formaba parte de la selva o llanura amazónica y de una pequeña cadena montañosa. Por lo que Walter E. Hardenburg, Roger Casement y otras fuentes de información de primera mano describieron el territorio del Putumayo como difícil de acceder y recorrer por tierra. [39] [40] [41]Tanto Hardenburg como Casement implicaron a funcionarios del gobierno peruano en la región en la aceptación de sobornos de la Peruvian Amazon o se hallaban implicados mediante préstamos. Roger Casement también señaló que varios de esos funcionarios trabajaban simultáneamente para la empresa de Arana mientras ocupaban cargos gubernamentales. [42] [43][46]El administrador general en La Chorrera, Víctor Macedo, incluso mantuvo su cargo como Juez de Paz peruano en la cuenca del río Putumayo.[47][48]El cónsul general estadounidense en Iquitos (Perú) en 1907, Charles C. Eberhardt, pudo obtener una lista que contiene las cifras documentadas de las poblaciones indígenas en todo el área de La Chorrera antes del 3 de diciembre de 1907. La mencionada lista, contenida en uno de los despachos consulares de Eberhardt, mostró las siguientes cifras: [49]
| Nombre de la sección. | Número de capataces por sección | Número de asistentes. | Número de indígenas (aproximado). | Nombres de tribus o etnia registrada |
|---|---|---|---|---|
| Último Retiro | 1 | 14 | 650 | Huitotos |
| Entre Ríos | 1 | 14 | 650 | Huitotos |
| Occidente | 1 | 6 | 700 | Huitotos |
| Sur | 1 | 4 | 300 | Huitotos |
| Atenas | 1 | 8 | 600 | Huitotos |
| Oriente | 1 | 8 | 500 | Ocainas. |
| Sabana | 1 | 12 | 1000 | Boras |
| Matanzas | 1 | 18 | 5000 | Andoques |
| Abisinia Morelia | 1 | 35 | 1600 | Boras |
| El Pama Santa Catalina | 1 | 17 | 800 | Boras |
Recolección del caucho
En la región del Putumayo se producían y explotaban dos tipos distintos de caucho natural. La Castilla elastica, producía un caucho negro, y se obtenía de árboles altos que debían ser talados para su cosecha. [50]El método de extracción de caucho de este árbol a menudo era derrochador, ya que implicaba cortes profundos en el tronco, que liberaban todo el látex en una sola sesión. [51][52] El término 'Cauchero' se refiere típicamente a los peones endeudados involucrados en la extracción y exportación del caucho.[53]El segundo tipo de caucho provenía del árbol de la variedad amazónica Hevea brasiliensis, produciendo un producto conocido como jebe o shiringa, que podía extraerse a largo plazo. [50] [51]El árbol de Hule o Castilla elastica, prácticamente desapareció de la región del Putumayo en un lapso de veinte años. [51] [50][54].

El caucho recolectado por la Peruvian Amazon Company se extraía mediante el uso forzado de mano de obra indígena. [55] [56] [57]La empresa utilizó diversos métodos para engañar a los nativos de la región y obligarlos a recolectar caucho para ellos. Los supervisores barbadenses y los muchachos de confianza vigilaban a la población nativa y se aseguraban de que no huyeran. Los 'muchachos de confianza' eran varones indígenas que habían sido reclutados desde temprana edad para actuar como ejecutores de la compañía.[59]Los barbadenses y sus homólogos nativos a menudo actuaban como los verdugos de los gerentes de las plantaciones, y eran usados para aterrorizar a la fuerza laboral y obligarla a cumplir con las órdenes. También se utilizaba un dispositivo de carga conocido como cepo para castigar a los nativos que no cumplían con la cuota designada. El dispositivo se empleaba colocando a la víctima boca arriba de espaldas y separándole las piernas antes de sujetarla introduciendo las piernas en agujeros que se cortaban en el cepo; a veces, la cara de la víctima quedaba apuntando hacia el suelo. Según Roger Casement, las víctimas torturadas permanecían en este aparato durante "horas, a veces días, a menudo semanas y a veces meses en este doloroso confinamiento". [60]
Los administradores de Matanzas, Abisinia, La Sabana y otras plantaciones exigían cinco arrobas de caucho cada tres meses. Una arroba equivalía a 15 kilos o 30 libras. En ocasiones, esta cuota era inalcanzable. Las condiciones en la región de Putumayo permitían la realización de dos o tres fabricos al año. Un fabrico representaba un período de cosecha, que generalmente constaba de 75 días. Un fabrico se dividía además en cinco períodos llamados puestas, que ocurrían cada 10-15 días cuando los nativos entregaban el caucho a una estación de la compañía cercana. [61]Al final del fabrico, las cinco puestas son llevadas y transportadas desde la estación hasta la sede de La Chorrera o El Encanto, desde donde el caucho luego se envía a Iquitos.
Enganche por deudas
La empresa practicaba el sistema de enganche por deudas. El enganche consistía en endeudar a una persona que trabajaba para una empresa y mantenerla en un estado perpetuo de endeudamiento. [62]De esta forma, el empleado o los indígenas locales se vuelven dependientes de la empresa y no pueden abandonar la región hasta que puedan pagar esta deuda. [63]
El sistema de servidumbre por deudas afectó no solo a la mano de obra indígena, sino también a los empleados de la empresa. Incluso algunos de los jefes de estación, como Abelardo Agüero, estaban endeudados con la compañía. Muchos de los empleados barbadenses estaban endeudados con la empresa y sujetos a un contrato que no les permitía abandonar la región hasta que se pagara la deuda. [64]En palabras del propio Roger Casement: "No cabe duda de que los hombres han sido robados". [65] [67] Algunos de los hombres barbadenses fueron estafados con una parte de su salario. Su contrato estipulaba que recibirían el equivalente a 5 libras esterlinas al mes, y en aquel momento 1 libra esterlina equivalía a 10 soles peruanos y 50 centavos. Sin embargo, solo les pagaron 10 soles peruanos por libra y no los 50 centavos restantes por libra. [68]
En múltiples declaraciones juradas prestadas a Walter Ernest Hardenburg y Roger Casement se afirmó que la empresa violó muchas de las promesas de su contrato. La empresa vendía alimentos, medicamentos y otros artículos importantes que se podían encontrar en una tienda a precios exorbitantes.[69] Roger Casement creía que algunos de estos bienes se vendían a más del 1.000 por ciento de su valor[70]Originalmente, la empresa estipuló que proporcionaría estas necesidades; sin embargo, los empleados descubrieron que esto a menudo no era así. [66]El contrato también estipulaba que la empresa proporcionaría un viaje de regreso gratuito. Sin embargo, cualquier deuda contraída con la empresa tendría que ser saldada primero, e incluso entonces, era posible que un administrador de la empresa impidiera este viaje a casa. Las deudas que el pueblo indígena de Putumayo tenía con la firma JC Arana y Hermanos fueron adquiridas por la Compañía Peruana Amazona al momento de su formación y estas deudas fueron tratadas como un activo para la nueva compañía. [71]
El juego sin restricciones, que la empresa permitía, también fue otro factor que afectó a las deudas. [72]En lugar de dinero en efectivo, se redactaban documentos informales que prometían pagar una deuda de juego en una fecha posterior. [73] [74]La empresa otorgó crédito al empleado al que se le debía el dinero por juegos de azar y transfirió la deuda a los libros de la empresa. [70]La mayoría de los empleados de la región, incluidos los barbadenses y los "muchachos de confianza", tenían "esposas", y algunos de ellos también tenían hijos. Estos dependientes fueron un factor significativo en las deudas contraídas con la Compañía Peruana del Amazonas. [72]

