Pompaelo

antigua ciudad de la península ibérica From Wikipedia, the free encyclopedia

Pompaelo[a]—«o más probablemente Pompelo, según las últimas aportaciones de los historiadores»—[1] fue una antigua ciudad de la Tarraconense fundada por Pompeyo. Corresponde a la actual ciudad de Pamplona, ubicada en España. Esta fundación se realizó sobre un oppidum prerromano «cuya perduración se sitúa entre Bronce Final y la romanización» y localizado durante unas excavaciones en el Arcedianato y la plazuela de San José.[2]

Mosaico de Teseo y el Minotauro (Museo de Navarra)
Datos rápidos Ubicación, País ...
Pompaelo
Ubicación
País Antigua Roma
Localidad Convento jurídico cesaraugustano
Coordenadas 42°49′10″N 1°38′30″O
Historia
Tipo Civitas stipendaria, Yacimiento arqueológico y Ciudad romana
Construcción 74 a. C.
Situación de Pompelo
Planos y mapas
Localización de la ciudad de Pompelo, situado en el centro de Navarra, ligeramente hacia el norte (Santillana, 2009)
Pompaelo ubicada en Navarra
Pompaelo
Pompaelo
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Nombre y situación

Algunos autores, basándose en fuentes literarias y epigráficas, sostienen que la ciudad debió llamarse Pompelo.[3] Para Estrabón, su nombre es sinónimo de «Pompeyópolis».[4][5]

Pompaelo fue una importante ciudad, situada en la vía de comunicación que había entre Astúrica Augusta y Burdigala atravesando el Puerto de Ibañeta.[6] Estaba asentada sobre un amplio altozano, en medio de una feraz cuenca, bordeado por el río Arga.[7] Su posición estratégica, dominando los pasos del Pirineo occidental, explicaría un origen basado en motivos económicos y militares.[8]

Historia

Pompeyo fundó la ciudad entre los años 76 y 74 a. C.,[9] quizá para formalizar su triunfo sobre Sertorio y aumentar su clientela en la región,[10] redenominando una antigua población vascona preexistente.[11] La arqueología parece confirmar este último punto, ya que se encuentran restos prerromanos e itálicos.[12] Este preexistente oppidum, inicialmente constreñido a la zona ocupada por la catedral de Pamplona y zonas aledañas, experimentó durante el Hierro Pleno (siglo V a. C.) una ligera expansión hacia el área actualmente ocupada por la basílica de San Fermín de Aldapa y el Palacio de los Reyes de Navarra hasta las calles de Domitalería y la Merced.[2]

Su importancia no dejó de disminuir desde que los romanos organizaron la provincia de Aquitania[13] y su desarrollo municipal pudo estar detenido debido a sus orígenes pompeyanos.[13] Fue ocupada por los visigodos en 472.

Murallas

Los únicos testimonios fiables de las murallas perimetrales que pudo contener Pompelo son de origen arqueológico.[14] Blas Taracena, en 1946, afirmaba que en la calle Chapitela, en el sótano de un edificio ocupado por una entidad bancaria, quedaban los «restos de un tambor y lienzo de la muralla romana, revestida de sillares de mediano tamaño, lienzo que va en dirección perpendicular a la calle, lo que unido a la noticia citada de Sandoval referente a la muralla romana junto a la Iglesia de San Antón, hace pensar que ambos puntos corresponden a la misma línea de la fortificación de la ciudad.» Planteaba entonces «la hipótesis de que Pompaelo ocupó un rectángulo delimitado por ella, el terraplén sobre el que la Catedral se asienta, la línea N. del terraplén sobre el Arga y la occidental, más imprecisa y que quizá no llegara a la de fortificaciones modernas. Basando esta hipótesis para el límite O. en el dato seguro de las fortificaciones en San Antón, acusaría un rectángulo de unos 980 por 470 m., es decir, de unas 46 hectáreas, tamaño aproximado al de Caesaraugusta» aunque sin posibilidad de determinar con exactitud una fecha para tales restos.[15]

Aunque del siglo V d. C., existe una descripción de las murallas que pudo tener Pamplona en la obra llamada «De Laude Pampilone epistola»:

Quius murorum turres in latitudine LXIII pedum sita. In altum LXXXIIII pedem surgit inmensis. Circuitu urbis mille ambitus dextris. Turrium situ numero LXVII

Sobre esta afirmación de que Pompelo se alzaba imensa «con sus torres mutadas de un grosor cifrado en 63 pies, una altura de 84, un recinto urbano con mil “diestras” de perímetro, con el número preciso de 67 torres»,[16] en 1946 Blas Taracena refutaba la verosimilitud de esta noticia «sobre la base de ser la "dextra" equivalente a 4'40 m» con lo que se «indicaría un perímetro de fortificaciones de unos 4.400 m y no de unos 2.900 m.» como el arqueólogo estimaba en esa fecha. Afirmaba Taracena que «esos 4.400 m. son en cambio [un] tamaño mucho más próximo al del perímetro de las fortificaciones modernas de Pamplona.»[15]

Es importante tener presente, además, que este fuente es de época carolingia, o posterior, presentando «una descripción fantasiosa de una ciudad idealizada». Con base en esta descripción, las murallas serían impresionantes, «con una extensión de 120 hectáreas, lo que la convertiría en una de las grandes ciudades del Imperio.»[16]

Para la arqueóloga María Ángeles Mezquíriz, la ciudad romana debió ocupar la misma extensión que la ciudad de La Navarrería,[17][18] es decir, entre 6 y 12 hectáreas.[19][20]

Estela localizada el 17 de octubre de 1895 en la calle Navarrería de Pamplona. Se mencionan a Estratónice y sus sobreinas Festa y Rústica, vecinas de Pompelo en el siglo II d. C. (Réplica ornamental de la conservada en el Museo de Navarra). CIL, II, 2958.[21]

Necrópolis

Gracias a datos obtenidos durante las diferentes tareas arqueológicas realizadas desde los años 70, es factible situar la localización de una necrópolis de la Pompelo altoimperial muy cerca del espacio ahora utilizado por la actual plaza de toros y la avenida de Roncesvalles, es decir, en un área al sur de la ciudad y, como era costumbre romana, los enterramientos se realizaban junto a las «vías de acceso a las ciudades para facilitar la memoria aeterna» donde se levantaban estelas funerarias conmemorativas para que los viajeros las leyeran y mantuvieran el recuerdo de los difuntos. Y, en efecto, gracias a la estela funeraria localizada el 17 de octubre de 1895 en la calle Navarrería (CIL, II, 2958) se mantiene el recuerdo de cuatro ciudadanas pompelonensis del siglo II d. C.: Estratónice y las herederas Festa y Rústica que encargaron la estela.[22]

También se han localizado evidencias de otra necrópolis al oeste de la antigua ciudad, sobre el espacio donde se levanta el actual Palacio del Condestable, en el burgo de San Cernín entonces inexistente, entre la calle Nueva, Ansoleaga, Campana y el citado palacio. Su uso, a diferencia de la otra, se habría verificado durante los siglos IV-V d. C.[23]

Gobierno

Tuvo el estatuto de civitas stipendaria[24] en la jurisdicción de Caesaraugusta,[25] que quizá todavía mantenía en el siglo II,[26] aunque pudo obtener el de municipium en tiempos de Vespasiano.[3] La mayoría de la población pudo ser de origen indígena.[13]

Al menos desde el siglo II estuvo encabezada por un colegio de duoviros, según consta en un rescriptio del iudiricus de la Tarraconense Tiberio Claudio Cuartino.[27]

El senador Firmus y Firminus

La figura de San Fermín se desdibuja en el espacio tiempo, pero es en esta conyuntura, en la Pompelo del siglo III d. C., donde la tradición sitúa al senador Firmo y, con ello, la llegada de San Honesto y San Saturnino de Tolosa que supuso el bautizo del hijo del senador, Firminus, más conocido como San Fermín, obispo de Pamplona y de Amiens.[28]

Togado de Pompelo hallado en la Navarrería a finales del siglo XIX. (Museo de Navarra)

Excavaciones

Como informaba en 1978 la arqueóloga y entonces directora del Museo de Navarra, «dentro del perímetro de la antigua Pompaelo se han realizado varias campañas de excavación, desde 1956 hasta la última de 1972.»[29] Pero, tanto anteriormente como después, se han practicado otras intervenciones y realizado hallazgos de vestigios de la ciudad romana.

Entonces, como ahora, las intervenciones practicadas han estado condicionadas por la nueva ciudad levantada sobre aquel primitivo sustrato. Por ello se han realizado prospecciones de urgencia motivadas por obras civiles y urbanas en la zona.[b]

Finales del siglo XIX y principios del XX: Comisión de Monumentos

En 1895 Juan Iturralde y Suit, en el Boletín de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Navarra, daba cuenta de la noticia del hallazgo de restos arqueológicos durante los trabajos de edificación de una casa en la calle de la Navarrería de Pamplona. La Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Navarra, como informaba Iturralde y Suit, «estaba persuadida de que allí se encontrarían vestigios importantes de construcciones romanas» recomendando a los obreros que «procediesen en el movimiento de tierras con gran cuidado.» La razón para tal prevención estaba motivada porque, poco tiempo antes, «se habían hallado pavimentos de mosaico enterrados a profundidad de dos o tres metros» en trabajos realizados en la «Calle de la Curia» que fueron recogidos y preservados «en la antigua Cámara de Comptos, ocupada», por entonces, «por esta Comisión de Monumentos.»[30][31] Como describía el autor, testimonio cercano y coetáneo:

«Efectivamente; al abrir las zanjas para los cimientos de la casa que en esos mismos solares va á construir el Maestro de Obras de esta ciudad D. José Aramburu, han aparecido, ú profundidad de uno ú tres metros, pequeños trozos de vasijas de tierra roja, de diferentes clases y dibujos, algunas monedas de cobre y varios gruesos muros de mampostería, habiéndose encontrado pocos días hace, en una escavación paralela é inmediata ú la acera de dicha calle, una enorme basa de piedra arenisca, trozos de fuste de gran diámetro, una estatua de bronce de tamaño natural, sin cabeza, muy deteriorada y rota en su mayor parte, sobre la cual se había desplomado una gruesa losa, y por último, una cabeza de bronce que por su tamaño se ve no pertenecía ú aquella estatua sino ú otra de más reducidas dimensiones, y, al parecer, de superior mérito artístico.»
Juan Iturralde y Suit, 1895.[32]

En 1906, según la normativa legal vigente de la época, el propietario (la persona que lo había descubierto) reclama la pieza que había dejado en depósito a la Comisión y el rastro de la pieza se pierde. Se tiene noticia de que en 1970 estaba en Versalles y en 1985 en Nueva York, en la colección particular de John Werner Kluge.[33] Entre abril de 1996 y abril de 1997 estuvo expuesta durante la muestra llamada "The Fire of Hephaistos: Large Classical Bronzes from North American Collections" organizado por la Harvard University Art Museums[34][31] En 2010 aparece dentro del catálogo de diciembre de la casa de subastas Christie's, en Nueva York indicando su procedencia del "sur de Francia"[35] aunque finalmente no fue adquirida por nadie. Dos años más tarde, en 2012, se presentó en la exposición "Dialogues Between Art & Design", organizada por Phillips de Pury & Company, sin intención de venta.[36][37] Según informaba Diario de Navarra, «en 2015 un artículo en inglés de los especialistas en escultura romana Luis Romero Novella (Universidad de Navarra) y Rubén Montoya González (Universidad de Leicester, Reino Unido), titulado A rediscovered Togatus from Pompelo». Esta publicación realizada en los Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra fue conocida por el actual propietario de la obra, «quien contactó a través de una persona intermediaria con Luis Romero, con el fin de recabar más información sobre el Togado de Pompelo.» Tras ser comunicado al Servicio de Museos del Gobierno de Navarra, se gestionó la estancia de la estatua en Pamplona «mediante un préstamo de larga duración»,[38] por un periodo de dos años,[33] produciéndose su llegada a Pamplona el 13 de mayo de 2022.[39] En mayo de 2023, el Gobierno de Navarra anunció que había llegado a un acuerdo previo con el propietario para comprar la estatua por 620.000 dólares.[40]

Placa conmemorativa municipal colocada tras hallar los primeros vestigios de Pompelo (Museo de Navarra)

Segunda mitad del siglo XX: María Ángeles Mezquíriz

Sus intervenciones se centraron en la zona de la Catedral de Pamplona y se realizaron desde 1956.[b]

Finales del siglo XX y principios del XXI

El Gabinete Trama, dirigido por Mercedes Unzu Urmeneta, realiza nuevas intervenciones urbanas en otros puntos del Casco Antiguo de Pamplona (como en el Palacio del Condestable, Plaza de San Francisco y la Plaza del Castillo).[41]

"Vestigios de la dominación romana en Pamplona" según reza en la fotografía conservada en el Archivo Municipal de Pamplona.[c]

Véase también

Notas

  1. Según algunos autores, Pómpelo.
  2. La arqueóloga María García-Barberena lo explica en el vídeo sobre "Pompelo: Génesis y evolución de una ciudad romana".
  3. Al pie de la fotografía se lee también: "Cabeza en bronce de la diosa Juno, hallada en las ruinas de edificaciones romanas (siglo III)". Actualmente estos vestigios están en paradero desconocido. Imagen publicada en el Boletín de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Navarra n.º 8 (agosto de 1895), pág. 175. Véase en Iturralde y Suit et al., 1895, p. 175. Julio Altadill lo vuelve a publicar en la pág. 680 del tomo I dedicado a la "Provincia de Navarra" dentro de la colección de "Geografía General del País Vasco-Navarro". Véase en Altadill, Julio (1918-1921). «Provincia de Navarra .[Tomo primero] / por Julio Altadill.». BiNaDi - Biblioteca Navarra Digital. Consultado el 9 de marzo de 2023.

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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