Quett Masire

Presidente de Botswana From Wikipedia, the free encyclopedia

Sir Quett Ketumile Joni Masire (Kanye, Bechuanalandia, 23 de julio de 1925 - Gaborone, Botsuana, 22 de junio de 2017)[1] fue un profesor, periodista y político botsuano. Fue el primer vicepresidente de Botsuana tras la independencia del país africano en 1966 y, tras el fallecimiento de Seretse Khama en julio de 1980, asumió como el segundo presidente de la República de Botsuana. Ocupó el cargo hasta su retiro el 1 de abril de 1998, con la instauración formal de un límite de tiempo de diez años para ocupar el cargo, lo que lo convierte en el jefe de Estado botsuano con el mandato más largo con 17 años, 8 meses y 19 días. Durante su presidencia fue también líder del Partido Democrático de Botsuana (BDP), fuerza política dominante del país, del que había sido uno de sus principales fundadores.[2]

Datos rápidos 2.° Presidente de la República de Botsuana, Vicepresidente ...
Quett Masire


2.° Presidente de la República de Botsuana
13 de julio de 1980-31 de marzo de 1998
Vicepresidente Lenyeletse Seretse (1980-1983)
Peter Mmusi (1983-1992)
Festus Mogae (1992-1998)
Predecesor Seretse Khama
Sucesor Festus Mogae


Vicepresidente de la República de Botsuana
30 de septiembre de 1966-13 de julio de 1980
Presidente Seretse Khama
Predecesor Cargo creado
Sucesor Lenyeletse Seretse


Miembro de la Asamblea Nacional de la República de Botsuana
por Ngwaketse/Kgalagadi
26 de octubre de 1974-18 de julio de 1980
Predecesor Patrick N. Tshane
Sucesor Kesitegile Gobotswang


Miembro de la Asamblea Nacional de la República de Botsuana
Especialmente Electo
18 de octubre de 1969-30 de agosto de 1974


Miembro de la Asamblea Nacional de la República de Botsuana
por Kanye South
3 de marzo de 1965-23 de agosto de 1969
Predecesor Circunscripción creada
Sucesor Bathoen Gaseitsiwe


Ministro de Desarrollo y Finanzas de Botsuana
30 de septiembre de 1966-13 de julio de 1980
Presidente Seretse Khama

Información personal
Nombre en inglés Quett Ketumile Joni Masire Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 23 de julio de 1925
Bandera de Botsuana Kanye, Bechuanalandia
Fallecimiento 22 de junio de 2017 (91 años)
Bandera de Botsuana Gaborone, Botsuana
Causa de muerte Complicaciones quirúrgicas Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Kanye Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Botsuana
Características físicas
Ojos Marrón castaño Ver y modificar los datos en Wikidata
Cabello Cabello negro Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge Gladys Molefi Olebile
Hijos 6 Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Profesor y político
Partido político Partido Democrático de Botsuana
Distinciones
  • Caballero de la Gran Cruz de la Orden de San Miguel y San Jorge (1991)
  • Orden Agostinho Neto (1992)
  • German Africa Prize (1998)
  • Order of Eduardo Mondlane, 1st class (1999) Ver y modificar los datos en Wikidata
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Nacido en Kanye y parte de la tribu BaNgwaketse, Masire se dedicó a la docencia y al periodismo antes de involucrarse en política en la década de 1950. En 1962, colaboró en la fundación del Partido Democrático de Bechuanalandia (BDP) junto a Seretse Khama, jefe de la tribu BaNgwato.[3] En las elecciones de 1965, primeras bajo sufragio universal, Masire fue elegido parlamentario por la circunscripción de Kanye South. En septiembre de 1966, con la independencia de Botsuana, se convirtió en vicepresidente y Ministro de Finanzas. Durante el gobierno de Khama, Masire jugó un rol central en el éxito de sus políticas económicas, lo que le permitió posicionarse como un fuerte contendiente para la sucesión para del presidente. No obstante, Masire sufrió un duro revés político cuando perdió su escaño en elecciones de 1969 ante Bathoen Gaseitsiwe, jefe de la tribu BaNgwaketse y líder del Frente Nacional de Botsuana (BNF), aunque permaneció en el Parlamento como «miembro designado».[2] Logró ganar la circunscripción de Ngwaketse/Kgalagadi en 1974 y retenerla por aplastante margen en 1979, lo que le ayudó a consolidar su posición interna durante la enfermedad terminal de Khama. A la muerte de este el 13 de julio de 1980, asumió como presidente.[4]

El gobierno de Masire mantuvo gran parte de las políticas llevadas a cabo por su predecesor. En contraste con las debacles económicas ocurridas en el resto del continente africano en la década de 1980, Botsuana continuó exhibiendo una de las economías con mayor nivel de crecimiento del mundo durante el mandato de Masire, crecimiento facilitado por la producción de diamantes bajo el control de la Debswana Diamond Company, empresa de propiedad conjunta entre el gobierno botsuano y la compañía sudafricana De Beers.[4] Su gestión debió afrontar el advenimiento de una dura sequía, simultánea a las ocurridas en Etiopía y Sudán, que desataron hambrunas severas. El gobierno de Masire implementó agresivas medidas para combatir la hambruna, y alrededor del 45% de la población llegó a recibir ayuda del gobierno en el apogeo de esta. En política exterior, Masire mantuvo la postura crítica de Khama para con el régimen de la minoría blanca en Sudáfrica, lo que condujo a una incursión militar por parte del vecino país en la capital, Gaborone, en junio de 1985, resultando en doce muertes.[5] Sus críticos destacan esencialmente la falta de una discusión pública o acción gubernamental directa sobre la epidemia de VIH/sida, que llegó a afectar a más de un 30 % de la población botsuana, así como la ausencia de medidas para combatir la creciente desigualdad de ingresos en el país, una de las más altas del mundo.[4]

El período de Masire vio la transición de Botsuana de una sociedad predominantemente agraria y centralizada a una mucho más plural, urbana y compleja, lo que se tradujo en el surgimiento de una sociedad civil más organizada y un aumento de la conflictividad política. Bajo el liderazgo de Masire, el BDP ganó tres elecciones generales consecutivas (1984, 1989 y 1994).[6][7][8] Sin embargo, los sucesivos comicios vieron un brusco descenso del apoyo de la floreciente clase media urbana al gobierno, al tiempo que la oposición, encarnada en el izquierdista BNF, comenzó a incrementar considerablemente sus apoyos electorales. Una serie de disturbios y protestas posteriores a las elecciones de 1994 motivaron la concresión de avances reformistas tanto dentro del mismo BDP como a nivel institucional, tales como la democratización partidaria (a la que el propio Masire se había opuesto)[9] y la instauración de un límite de tiempo para que una misma persona ocupara la presidencia. Aunque todavía no estaba afectado por el límite, Masire decidió retirarse el 31 de marzo de 1998 y entregó el cargo al día siguiente a su vicepresidente Festus Mogae.[4][10][11]

Después de su salida de la presidencia, la reputación de Masire como anciano estadista le permitió convertirse en un activo diplomático, actuando como mediador en la guerra civil de la República Democrática del Congo y en la crisis política de Lesoto de 2007, y como observador en varios procesos electorales de la región.[12] En sus últimos años, Masire se tornó cada vez más crítico con el rumbo que tomó el BDP después de su retiro, particularmente durante la presidencia de Ian Khama. Falleció a la edad de 91 años en 2017.[1]

Primeros años

Quett Ketumile Joni Masire nació el 23 de julio de 1925 en Kanye, capital de la reserva Bangwaketse en el protectorado británico de Bechuanalandia,[3] hijo de Joni Masire y Gaipone Kgopo, y mayor de seis hermanos.[13] Su nombre de pila «Ketumile» era tradicional setsuana (en honor a un tío), mientras que «Quett» (abreviatura de Marquette, inspirado en el explorador francés Jacques Marquette) y «Joni» provenían de influencias familiares y europeas.[13] Los padres de Masire dedicaban a la ganadería y venían de un entorno modesto, aunque se preocupaban por que sus hijos recibieran educación. Como la mayoría de los niños varones de su época en la zona rural, pasó gran parte de su infancia como pastor de ganado, una labor común en las comunidades ganaderas de Bechuanalandia.[3]

El acceso de Masire a la educación formal fue tardío: comenzó la escuela primaria a los trece años en la Escuela Primaria Rachele de Kanye, donde destacó por su aptitud académica y terminó en el primer lugar de su clase.[3][14] Gracias a su rendimiento, obtuvo una beca para estudiar en el Instituto Educacional Tiger Kloof en Vryburg, Sudáfrica, una institución misionera importante para la educación de africanos en la época del apartheid.[14] Se formó como maestro y obtuvo un certificado de enseñanza. En 1946, cuando Masire tenía veintiún años, sus dos padres murieron repentinamente.[15][3] Como hijo mayor, asumió la responsabilidad de sus cinco hermanos menores, renunciando a una posible beca universitaria. En su lugar, se centró en la docencia y en la gestión familiar, incluyendo la granja, donde desarrolló una pasión a largo plazo por la agricultura. Más tarde compraría un tractor y se dedicaría a la agricultura a tiempo completo.[3] En 1950, tras graduarse de Tiger Kloof, ayudó a fundar la Escuela Secundaria Seepapitso II (actualmente denominada Seepapitso Senior Secondary School) en Kanye, la primera escuela secundaria en la reserva Bangwaketse. Fue su director durante aproximadamente seis años hasta 1956, período en el que también trabajó como periodista y se involucró en actividades comunitarias.[16][3]

Durante la década de 1950, Masire tuvo tensiones con Bathoen II, el gobernante tradicional monárquico de los Bangwaketse, que se extenderían hasta mucho más adelante cuando ambos disputaran la política civil desde facciones opuestas.[3] Resentido por las muchas interferencias mezquinas de Bathoen en los asuntos escolares, Masire, trabajando a través de la revivida Asociación de Maestros Africanos de Bechuanalandia, se convirtió en un defensor de la autonomía de las escuelas del protectorado de la autoridad del jefe.[16] En 1957, obtuvo el Certificado de Maestro Agricultor y se consolidó como uno de los agricultores más destacados del territorio. Su éxito provocó un nuevo conflicto con Bathoen, cuyo régimen confiscó sus granjas como castigo por la supuesta infracción de cercar tierras comunales.[16]

Carrera política temprana

Masire inició su carrera política a finales de la década de 1950, cuando se involucró en el Consejo Africano de Bechuanalandia y, posteriormente, en el Consejo Legislativo (LEGCO) en 1961.[14] En agosto de 1960, mientras cubría como periodista una reunión del kgotla de Serowe, conoció a Seretse Khama, antiguo jefe de la tribu BaNgwato que había retornado de su largo exilio y estaba empezando a cobrar fuerza como líder político.[17] Khama y Masire conectaron por sus puntos de vista compartidos. Khama valoró las habilidades discursivas y técnicas de Masire, y entre ambos surgió una amistad estrecha.[17] Al año siguiente, en 1961, Masire viajó a Lobatse para cubrir una reunión del recién fundado Partido Popular de Bechuanalandia (BPP),[3] formación de extrema izquierda socialista y panafricanista. La formación era liderada por Philip Matante y Motsamai Mpho y era por entonces el único partido político de masas existente en la colonia. Tras la reunión, alarmado por las posiciones radicales del BPP, Masire tomó la decisión de tomar iniciativa política.[17]

En enero de 1962, Masire y Khama cofundaron el Partido Democrático de Bechuanalandia (BDP, posteriormente Partido Democrático de Botsuana).[14] Khama asumió como presidente del partido, aportando carisma y amparándose en su legitimidad tradicional como jefe hereditario de los BaNgwato, la tribu más numerosa del país. Por su parte, Masire fue nombrado secretario general y principal organizador, encargándose de la estructura partidaria, logística, finanzas iniciales y redacción de estatutos.[3][16] Su experiencia como periodista (director de African Echo y editor de Therisanyo, el periódico del BDP) le permitió manejar eficazmente la comunicación en un momento en el que el despliegue mediático del territorio era mínimo.[3] Pese a no tener origen noble y pertenecer a una tribu minoritaria fuera de los BaNgwato, Masire rápidamente se convirtió en el principal aliado de Khama, fundamentalmente por su perfil pragmático, su experiencia técnica y su carácter plebeyo.[14]

El BDP disputó las elecciones generales de 1965, primeras bajo sufragio universal en la historia de Bechuanalandia, con el apoyo tácito del gobierno británico y una sólida movilización política, promoviendo una independencia negociada, un sistema político democrático y una economía de libre mercado con orientación al desarrollo. En los comicios el BDP obtuvo un triunfo abrumador, ganando 28 escaños contra 3 del BPP en la naciente Asamblea Nacional.[14] Masire fue elegido parlamentario por la circunscripción de Kanye South con más del 95 % de los votos, siendo nombrado vice primer ministro en el gobierno de Khama. Concretada la independencia el 30 de septiembre de 1966, Masire convirtió en el primer vicepresidente de la República de Botsuana.[3]

Vicepresidencia (1966-1980)

Masire (izquierda) junto a Seretse Khama durante las conversaciones para la independencia de Botsuana, 1965.

Como vicepresidente, Masire ocupó simultáneamente las carteras de ministro de Finanzas y ministro de Planificación del Desarrollo, convirtiéndose en el principal gestor económico del gobierno. Fue el artífice de las políticas fiscales prudentes que sentaron las bases del "milagro botsuano", incluyendo la negociación de acuerdos clave con De Beers para la explotación de diamantes (que concluyeron en la creación de Debswana en 1969) y la reinversión de rentas mineras en infraestructura, educación y salud.[15][3]

El período de Masire como vicepresidente estuvo marcado por intentos de consolidar su posición política en un entorno dominado por la tribu BaNgwato y careciendo él de una base política significativa en su propia tribu, los BaNgwaketse.[18] Su papel en las políticas económicas y su enfrentamiento con los liderazgos tribales exacerbaron su conflicto con el jefe BaNgwaketse, Bathoen Gaseitsiwe, quién abdicó a su trono tribal para poder disputar la política secular como miembro del opositor Frente Nacional de Botsuana (BNF). Khama respondió a este desarrollo adelantando las elecciones generales para 1969. En desafío abierto al gobierno, Bathoen disputó Kanye South contra Masire y aunque el BDP logró retener con facilidad su mayoría calificada (24 de 31), Masire perdió por un margen aplastante contra Bathoen (1 245 votos contra 505), quién se beneficio de la lealtad tribal del electorado local.[18] Amparándose en que necesitaba la continuidad de Masire para implementar sus programas económicos, Khama lo designó «miembro especialmente electo», lo que le permitió retener el cargo vicepresidencial y sus ministerios.[3][16]

En 1974, Masire recuperó un escaño parlamentario en la circunscripción de Ngwaketse/Kgalagadi y lo retuvo con amplio margen en las elecciones de 1979.[19] Estos triunfos electorales, combinados con su rol central en el manejo económico y su lealtad inquebrantable a Khama, lo posicionaron como sucesor natural.[18] Durante la década de 1970, mientras Khama enfrentaba problemas de salud, Masire gestionó cada vez más la administración diaria del gobierno.[15] A la muerte de Seretse Khama por un cáncer de páncreas el 13 de julio de 1980, Masire asumió automáticamente la presidencia de la República, siendo confirmado posteriormente por la Asamblea Nacional dominada por el BDP el 18 de julio para ejercer por el resto del mandato.[20]

Presidencia (1980-1998)

Consolidación del poder

Masire (segundo a la derecha) durante una visita a la CEC en octubre de 1980, solo meses después de haber asumido la presidencia.

Cuando Masire asumió como presidente, algunos observadores esperaban que fuera solo un presidente de transición hasta que el BDP escogiera un nuevo líder que aglutinara el apoyo de la élite BaNgwato.[21] Si bien Masire se había ganado una reputación sólida entre la jerarquía gobernante y la población como un tecnócrata competente,[22] su origen BaNgwaketse y el hecho de que el jefe de su tribu, Bathoen, fuese aún líder de la Oposición en el Parlamento despertó sospechas sobre si dejaría el BDP para unirse al BNF.[21] Algunos sectores más tradicionalistas de los BaNgwato se oponían a su continuidad, pues consideraban que el hijo de Khama, Ian Khama, de entonces 27 años y oficial fundacional de las Fuerzas de Defensa de Botsuana, tenía un derecho divino a ejercer la presidencia. Contando todavía con casi la totalidad del mandato parlamentario a su favor, Masire dedicó sus primeros meses en el cargo a cortejar a poderosos elementos BaNgwato, buscando preservar el equilibrio de poder que se había sostenido bajo el gobierno de Khama. A tal fin, designó como vicepresidente a Lenyeletse Seretse, sobrino de su predecesor.[23]

Los años 1981 y 1982 estuvieron marcados por el comienzo de una fuerte sequía, que se extendería hasta 1987, así como por el impacto de la recesión de principios de la década.[24] Críticos de Masire entre las élites tribales lo consideraron culpable de la cuestión climática, afirmando que Khama había tenido un «mandato divino» que Masire no tenía.[25] Dado que la abrumadora mayoría de la población aún dependía de la agricultura para sobrevivir, Masire buscó evitar una hambruna con su política de «Proyectos de Alivio Basados en Trabajo» (Labour Based Relief Projects o LBRP) que dieron empleo temporal a los afectados en la construcción de proyectos de infraestructura rural (como presas o carreteras). Aunque la sequía precipitó que el 45 % de la población se volviera dependiente de la ayuda gubernamental, Botsuana logró evitar exitosamente una crisis alimentaria. Por su parte, supervisó una devaluación de la pula en un 10 %, preservando la competitividad del sector de los diamantes para proteger la economía de la recesión. Para finales de 1982, la gestión de estas dos problemáticas logró proteger la reputación del gobierno entre la crucial base rural, consolidando la posición política de Masire.[26]

El 3 de enero de 1983, el vicepresidente Seretse falleció a los 61 años, provocando una pequeña crisis de sucesión. Masire sorprendió a la opinión pública, que esperaba la designación de otro líder BaNgwato, al designar a Peter Mmusi, un aliado cercano que hasta entonces había ejercido como Ministro de Finanzas.[26] Aunque Mmusi era un BaNgwato por ascendencia familiar, había nacido en la ciudad sureña Mmankgodi, lo que provocó críticas por parte de la élite tribal que esperaba un nombramiento más representativo geográficamente. Masire justificó su decisión en la necesidad de evitar sentar el precedente de que el presidente y el vicepresidente tenían que ser de regiones opuestas.[27] Para entonces, el aumento de su apoyo interno le permitió operar con mayor libertad por encima de los grupos de poder tribal.[26]

Política interna

Resultado de las elecciones generales de 1984, primeras bajo el gobierno de Masire.
Masire en 1984.
Resultado de las elecciones generales de 1989.

La llegada al poder de Masire coincidió con una serie de cambios sociales en Botsuana que terminaron teniendo consecuencias políticas. El país predominantemente rural comenzó un proceso acelerado de urbanización, fruto de su rápido crecimiento económico, con el crecimiento de ciudades como Gaborone, Lobatse y Selebi-Phikwe. Los primeros años de gobierno de Masire, además de la crisis climática y el vacío de poder dejado por la muerte de Khama, vieron por primera vez el florecimiento de un movimiento sindical organizado y un panorama mediático cada vez más variado y animado.[28] En los años posteriores a la toma de poder Masire, surgieron cinco periódicos privados que comenzaron a publicar en contra del gobierno.[29] Algunos de los medios más antiguos e importantes del país, como Botswana Guardian y Mmegi,[30][31] se fundaron durante este período. A pesar de que el Estado botsuano en general toleró la existencia de los sindicatos y no buscó frenar la fundación de medios de comunicación opositores, el gobierno de Masire respondió ocasionalmente impulsando demandas por difamación contra periodistas críticos o buscando evitar que las organizaciones obreras tuvieran una influencia importante, con leyes restrictivas aprobadas en 1983.[32] El panorama contribuyó a que el Frente Nacional de Botsuana comenzara a acercarse a los sindicatos y grupos estudiantiles, erigiéndose como un partido más atractivo para la clase trabajadora urbana y permitiendo construir un planteo político alternativo al BDP alejado del apoyo regional o étnico.[33]

Los primeros años del gobierno de Masire vieron también la escalada de las tensiones dentro de la tribu Kalanga.[26] Uno de sus principales representantes, el ministro de Gobierno Local Daniel Kwele, entró en conflicto con Masire por considerar que estaba siendo políticamente marginado por la clase gobernante BaNgwato. Como consecuencia, terminó separándose del BDP y fundando la pequeña Unión Progresista de Botsuana, con sede en Nkange, la región de mayoría Kalanga en el este del país.[26] Fue el primer partido fundado en el país después de la independencia y dio inicio a un período marcado por la formación de partidos minoritarios escindidos del BDP y el BNF, aunque ambas fuerzas continuarían dominando el panorama político durante el mandato de Masire.[26]

Estos conflictos iniciales tuvieron impacto en las elecciones generales de 1984, las primeras tras la muerte de Khama.[26] Masire contendió con una plataforma sentada en exaltar el legado de su predecesor y en defender su administración.[34] Buscando explotar la buena voluntad obtenida por su gestión de la sequía, adelantó las elecciones un mes e hizo público el manifiesto del BDP tan pronto como en julio de 1984, al cumplirse cuatro años de su juramentación. Reconoció las muertes de Khama y el vicepresidente Seretse como pruebas superadas con madurez nacional, y destacó la capacidad del BDP para manejar la sequía y la recesión mundial sin que derivaran en desastre nacional, gracias a una «gestión económica prudente» y reservas acumuladas en los tiempos de prosperidad.[34] Prometió continuar priorizando el desarrollo económico, la unidad nacional y el rechazo al tribalismo, afirmando que el BDP era «el único partido viable» en Botsuana.[34] Por primera vez, el BDP se centró en realizar ataques a gran escala contra las fuerzas opositoras, algo que hasta entonces no había sido demasiado necesario. Retrató al BNF como un partido radical que «destruiría la democracia» y a su líder, Kenneth Koma, como un demagogo peligroso.[26]

A pesar de los temores de que el origen BaNgwaketse de Masire debilitara la posición del gobierno entre su base BaNgwato, el día de las elecciones el BDP retuvo el poder por aplastante margen con un 67,99 % de los votos y obtuvo 29 de los 34 escaños en disputa, ganando todos los escaños del Distrito Central.[26] También logró retener el apoyo de los Kalanga y derrotar el desafío de Kwele y la BPU en Nkange.[26] No obstante, el BNF liderado por Koma logró irrumpir por primera vez como una fuerza competitiva al retener tanto las regiones BaNgwaketse (con la última candidatura de Bathoen Gaseitsiwe) como evidenciar su apoyo cada vez más grande en las áreas urbanas, lo que le permitió tomar el control de algunos concejos locales. La circunscripción más disputada fue Gaborone South, donde el vicepresidente Mmusi estuvo a 122 votos de ser derrotado por el mismo Koma.[26]

Koma no reconoció la derrota Gaborone South y presentó una impugnación judicial. Aunque la Corte falló en su contra, a los pocos días se descubrió una urna sin abrir en el Archivo Nacional con 242 votos, casi el doble que la diferencia entre Mmusi y Koma. El escándalo resultante, denominado por medios locales como el «Watergate de Botsuana»,[26] motivó la apertura en su caso y la anunlación de los comicios en el distrito, dañando seriamente la reputación del gobierno en la capital.[26] Aunque el BDP hizo una intensa campaña para retener el escaño, con Masire interviniendo personalmente a favor de Mmusi, Koma lo derrotó en la repetición electoral del 1 de diciembre por un margen de 752 votos, ingresando al Parlamento y convirtiéndose en líder de la Oposición. Masire designó a Mmusi «miembro especialmente electo», permitiéndole conservar la vicepresidencia. En un gesto conciliatorio, designó a Bathoen Gaseitsiwe, su antiguo rival y jefe tribal, presidente del Tribunal de Apelaciones. Bathoen decidió retirarse del Parlamento, aceptó el cargo y se mantuvo en este hasta su muerte en 1990.[35]

El ingreso al Parlamento de Koma, un líder menos inclinado a enfrascarse en disputas étnicas que Bathoen y con un discurso mucho más ideológico, revitalizó la oposición política durante el mandato de Masire, aunque provocó un conflicto entre el liderazgo opositor y la tribu BaNgwaketse que a corto plazo benefició al BDP.[35] El incidente en Gaborone South motivó una intensa movilización opositora a favor de una reforma del sistema electoral, exigiendo la reducción de la edad mínima para votar de veintiuno a dieciocho años, y la instalación de una autoridad electoral independiente para gestionar los comicios y garantizar su transparencia.[36] Aunque Masire se negó a implementar ambas propuestas, respondió a las críticas al proceso electoral proponiendo la creación de la figura del «Supervisor de Elecciones», cuya institución constitucional fue aprobada en un referéndum en 1987, en el que la participación fue extremadamente baja. La oposición rechazó la nueva entidad porque esta se nombraba por designación presidencial y no se trataba de un organismo autónomo del gobierno.[36]

En las elecciones generales de 1989, el BDP se benefició de la división de los partidos opositores para obtener una la victoria más aplastante de su historia en término de escaños, imponiéndose en 31 de las 34 circunscripciones. Por primera vez desde 1965, el oficialismo pudo ganar Kanye, la circunscripción natal de Masire, gracias a la división entre el BNF y el Partido de la Libertad de Botsuana fundado por la facción del partido vinculada a Bathoen.[35] Sin embargo, el BDP cayó a un 64,78 % de los votos y el BNF consolidó su posición como principal fuerza de la oposición al retener Gaborone y mostrarse competitivo en la mayoría de los distritos donde resultó derrotado, marcando la primera vez que el partido gobernante no obtenía al menos dos tercios del voto popular.[35]

Política económica

La mina de diamantes de Jwaneng, considerada la más rica del mundo, entró en funcionamiento en 1982, durante el mandato de Masire.

La política económica de Masire mantuvo y profundizó el modelo de capitalismo mixto establecido por Khama mediante la asociación estratégica con capital transnacional (principalmente la empresa sudafricana De Beers para la explotación de los grandes yacimientos de diamantes), prudencia fiscal estricta, reinversión de rentas mineras en servicios sociales y rechazo a ajustes estructurales drásticos recomendados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Su gestión permitió a Botsuana registrar uno de los crecimientos económicos más altos del mundo durante la década de 1980, tendencia que mantenía desde su independencia. A mediados de la década de 1980, la industria del diamante alcanzó su pico con el 53 % del PIB nacional.[37] En ese momento, la economía nacional se volvió lo suficientemente fuerte como para que los ciudadanos ya no estuvieran incentivados a optar por la agricultura de subsistencia o la migración para trabajar en Sudáfrica.[33] El espíritu emprendedor se generalizó, particularmente entre los antiguos empleados del gobierno que se trasladaron del sector público al sector privado.[38]

Masire continuó las negociaciones iniciadas por Khama y aseguró términos favorables para el Estado: regalías, impuestos y participación accionaria que permitieron reinvertir hasta el 40 y 50 % de los ingresos mineros en desarrollo nacional. Resistió presiones externas para privatizar o acelerar extracción, priorizando sostenibilidad y acumulación de reservas, como el Fondo de Reserva Pula. Implementó devaluaciones controladas del pula (1982, 1984, 1985, 1990 y 1991) para mantener competitividad exportadora y evitar sobrevaluación, lo que protegió la economía durante la recesión global de principios de los 80.[4][15] Contrario a las recomendaciones del FMI y Banco Mundial (que priorizaban "retornos inmediatos" y reducción del gasto público), Masire mantuvo altos niveles de inversión en educación, salud e infraestructura rural. Construyó escuelas, hospitales y carreteras incluso durante la sequía y recesión, financiado por rentas diamantíferas acumuladas. Esta política inclusiva mitigó desigualdad inicial, aunque la desigualdad de ingresos permaneció entre las más altas del mundo.[4][39] Aunque el diamante siguió siendo el motor (cerca de un 90 % de las exportaciones), Masire impulsó diversificación parcial en turismo en regiones como el delta del Okavango y Chobe, así como agricultura comercial y la manufactura ligera. Creó las «Zonas Económicas Especiales» (SEZ) con incentivos fiscales, aunque con resultados limitados. No obstante, la dependencia estructural del diamante persistió, generando críticas por vulnerabilidad a fluctuaciones de precios.[40]

Política educativa

La UB, primera universidad nacional de Botsuana, se estableció durante el mandato de Masire.

El ambiente económico favorable heredado por Masire y la gestión eficiente de las crisis financieras permitieron a su gobierno impulsar una política educativa mucho más agresiva que la de Khama. Botsuana se había independizado con una infraestructura educativa casi nula, con solo una escuela primaria, veintidós ciudadanos con título universitario y solo un centenar con educación secundaria completa.[41] Aunque el gobierno de Khama había dado prioridad a la educación, los avances durante sus años en el poder más allá de la construcción de infraestructura mínima habían sido lentos.[42] El período de Masire vio el establecimiento de la Universidad de Botsuana,[43] primera universidad nacional del país, en 1982 y la introducción de la educación secundaria gratuita en 1989.[24]

Durante la presidencia de Masire, Botsuana registró los mayores avances educativos cuantitativos de su historia, aprovechando los ingresos de la industria diamantífera para masificar el acceso y mejorar indicadores clave. La tasa de alfabetización adulta aumentó de aproximadamente 40 % en 1981 a 69 % en 1991 y alcanzaría el 81 % para los primeros años de la década de 2000.[44] La matriculación primaria alcanzó niveles casi universales, con una tasa neta de inscripción entre 85 % y 98 % en la década de 1990). El gasto público en educación se mantuvo entre el 10 % y el 12 % del PIB, uno de los más altos en África, permitiendo la construcción masiva de escuelas y la formación de docentes. La Política Nacional Educativa Revisada de 1994, aprobada bajo su mandato, enfatizó el acceso universal, la equidad y la mejora de la calidad, expandiendo la educación secundaria (de 20 % de tasa bruta en 1980 a 70 % en 1998) y promoviendo programas de educación no formal y técnica. La política educativa de Masire contribuyó a la formación de una clase media urbana y al surgimiento de una sociedad civil más crítica, aunque no resolvió completamente las brechas de desigualdad que marcarían las décadas posteriores. El sistema educativo botsuano mantuvo numerosos problemas, tales como la calidad docente, la diferencia rural-urbana y la sobrecarga de los establecimientos secundarios.[45]

Epidemia de VIH/sida

El manejo de la epidemia de VIH/sida es considerado históricamente como el mayor fracaso de la administración de Masire, y es a donde apuntan la mayoría de los cuestionamientos hacia su presidencia.[46] El primer caso documentado de la enfermedad en Botsuana se declaró en 1985, y durante los años siguientes la prevalencia del virus se disparó agresivamente. Para mediados de la década de 1990, Botsuana pasó a ser el país con mayor porcentaje de población infectada del mundo, posición que conservaría durante varias décadas.[46][47] El Estado priorizó inversiones en salud general, con la construcción de hospitales y la adquisición de vacunas infantiles, y en el desarrollo económico. Durante la década de 1980 y principios de la década de 1990, el VIH fue tratado principalmente como un problema de salud pública convencional, sin campañas masivas de prevención ni reconocimiento de su dimensión. Las críticas retrospectivas señalan que la respuesta de Masire fue insuficiente y reactiva. El gobierno tardó en reconocer la epidemia como una amenaza existencial, y no hubo una movilización nacional comparable a la de otros países africanos en la misma época.[48]

Los motivos para el disparo de la infección de VIH/sida en Botsuana durante el mandato de Masire han sido objeto de múltiples investigaciones. El consenso general es que la rápida urbanización y las densas redes migratorias condujeron a la generalización de prácticas sexuales poco seguras.[47] Las mujeres jóvenes fueron las más vulnerables, con una prevalencia de dos a uno, seguidas por los trabajadores de las minas. El estigma social y la amplitud de estos «corredores de transmisión» entre las minas y las ciudades debilitaron el margen de maniobra del gobierno para impulsar una concientización efectiva o una política pública eficaz. Las primeras medidas significativas del gobierno de Masire llegaron en 1992, con la creación del Programa Nacional de Control del SIDA y campañas de información básica, pero estas fueron insuficientes frente a la escala de la epidemia. Para finales del mandato de Masire en 1997, la prevalencia nacional del virus entre adultos de 15 a 49 años estaba entre un 25 y 30 %, y superaba el 40 % en los sectores de alto riesgo (mineros, trabajadores migrantes y mujeres urbanas). Como consecuencia, Botsuana pasó de tener una esperanza de vida de 65 años en 1990 (en ese momento la más alta de África) a solo 50 años en 1998.[49][50]

Relaciones exteriores

Masire en la Casa Blanca junto al presidente estadounidense Ronald Reagan, mayo de 1984.
Masire en la Oficina Oval junto al presidente estadounidense George H. W. Bush, junio de 1989.

Masire mantuvo esencialmente sin cambios la política exterior pragmática, en general no alineada pero levemente orientada a Occidente, que había primado durante el mandato de Khama. Había heredado un panorama regional complicado ante las crecientes tensiones fronterizas con la Sudáfrica del apartheid y las guerras civiles en Angola y Mozambique. Masire retuvo la retórica de enfática condena moral al apartheid, al tiempo que evitó declaraciones incendiarias que pudieran irritar al régimen de la minoría blanca, del cual Botsuana dependía en un 85 % de su comercio exterior. Con el débil Ejército botsuano establecido solo tres años antes de su llegada al poder, Masire trató de evitar un involucramiento militar de Botsuana y sostuvo una postura nominalmente neutral en los conflictos que involucraban a Sudáfrica, aunque apoyó diplomáticamente a los regímenes del FRELIMO y el MPLA ante las insurgencias financiadas por los regímenes del apartheid, permitiendo el uso del espacio aéreo y el territorio botsuanos para logística humanitaria. Poco antes de la finalización de la guerra en Mozambique, Masire jugó un papel destacado como mediador en las conversaciones entre el régimen del FRELIMO y la guerrilla opositora RENAMO, que condujeron a la convocatoria a elecciones multipartidistas en 1994.[51] Masire sostuvo una relación estrecha y una fuerte amistad personal con Robert Mugabe, gobernante de la vecina Zimbabue tras el final del régimen de la minoría blanca en 1980.[51] Sin embargo, se distanció de Mugabe cuando su gobierno comenzó a volverse autoritario y errático, si bien evitó criticarlo en público.[52]

La política de Masire de permitir que activistas del Congreso Nacional Africano y otras fuerzas anti-apartheid transitaran a través de Botsuana irritó notablemente al régimen sudafricano, que a lo largo de la década de 1980 acusó al país de ser un agente desestabilizador.[53] El 14 de junio de 1985, las Fuerza de Defensa de Sudáfrica bajo las órdenes del general Constand Viljoen ingresaron ilegalmente a territorio botsuano y atacaron a varios exiliados sudafricanos en Gaborone, sin enfrentar una resistencia significativa. La redada violó el derecho internacional, causó daños infraestructurales y tuvo un saldo de doce víctimas fatales, incluyendo dos ciudadanos botsuanos.[53] Ese mismo día, Masire se dirigió personalmente a inspeccionar las zonas afectadas por el ataque, desde donde declaró que Botsuana había sido víctima de «un acto de brutalidad y violencia» y denunció la violación contra la soberanía del país. Los reclamos botsuanos resultaron en que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobara la Resolución 568 condenando el ataque, exigiendo a Sudáfrica pagar reparaciones por daños, reafirmando el derecho de Botsuana a albergar refugiados y llamando a la comunidad internacional a ayudar al país.[54] La respuesta diplomática de Masire fue elogiada a nivel interno, aunque desde la oposición se cuestionó la inacción por parte de las Fuerzas de Defensa de Botsuana. La imposibilidad de responder militarmente sin una escalada que el Ejército botsuano no podía sostener precipitó que las incursiones transfronterizas por parte de Sudáfrica siguieran durante toda la década, con un segundo ataque, menos grave, en mayo de 1986.[53] Masire apoyó diplomáticamente a la SWAPO en la cuestión de África del Sudoeste y respaldó su independencia como Namibia en marzo de 1990.[55]

Masire era partidario de la integración regional, fundamentalmente a nivel del África Austral. Presidió varias veces Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), siendo Botsuana la sede de varias cumbres de la entidad, y forjó una relación estrecha con los gobiernos de los «estados de primera línea» como Angola, Lesoto, Mozambique Zambia y Zimbabue.[56] Aunque la compleja situación territorial de Botsuana y su dependencia económica de Sudáfrica le impidieron jugar un papel más activo, Masire tuvo un rol importante en mantener unificado el discurso anti-apartheid e impulsar la presión internacional contra el régimen sudafricano.[56] Las negociaciones para el final del apartheid a principios de la década de 1990 y la posterior elección de Nelson Mandela como primer presidente democrático del país en 1994 pusieron fin a la principal amenaza exterior que Botsuana había enfrentado desde su independencia.[57] El gobierno de Masire estableció relaciones diplomáticas plenas con el gobierno de Mandela y ambos firmaron numerosos acuerdos de cooperación bilateral en asuntos comerciales y fronterizos, permitiendo a Botsuana trabajar directamente con un país que había tenido una influencia enorme sobre su economía desde hacía tres décadas. Mandela y Masire mantuvieron una relación de respeto personal mutuo, con Mandela describiendo a Masire como un «líder natural» que desde la SADC había jugado un papel importante en la democratización sudafricana.[58] Su relación estrecha se mantuvo incluso después de que ambos dejaran la presidencia de sus países en 1998 y 1999.[59]

Aunque el gobierno de Masire buscó estrechar los lazos con el resto de África, su vinculación con Occidente fue estrecha. A diferencia de algunos vecinos más radicales, Masire priorizó la atracción de inversión y ayuda al desarrollo de Occidente para sostener el crecimiento económico, mientras equilibraba críticas al apartheid con discreción diplomática.[60] Durante la presidencia de Ronald Reagan, Botsuana recibió asistencia estadounidense significativa (principalmente en salud, educación y desarrollo rural), y Masire realizó visitas oficiales a Washington en 1981 y 1984, donde buscó inversión privada y apoyo para contrarrestar la desestabilización sudafricana. En 1984, Masire enfatizó ante Reagan la necesidad de «mejorar su estatura en casa» mediante cooperación económica, aunque mantuvo distancia de la política «constructiva» de Estados Unidos hacia Sudáfrica.[60] Con el Reino Unido y otros países europeos (especialmente Alemania Occidental y los países nórdicos), Masire cultivó lazos para becas educativas y financiamiento de infraestructura, resistiendo las presiones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que priorizaban ajustes inmediatos sobre inversión social. Masire profundizó los vínculos con la República Popular China, con la que Botsuana había establecido relaciones en 1975, y con la Unión Soviética, aunque con un enfoque más pragmático que ideológico. Ambos países ofrecieron a Botsuana becas educativas, especialmente en ciencias y tecnología. Muchos estudiantes botsuanos estudiaron en universidades chinas y soviéticas.

Corrupción

El vicepresidente Peter Mmusi y el ministro de Agricultura Daniel Kwelagobe protagonizaron el mayor escándalo durante la presidencia de Masire.

Aunque Botsuana continuó siendo uno de los países menos corruptos del África subsahariana,[61] la presidencia de Masire vio los primeros escándalos con impacto político que salpicaron la reputación transparente del gobierno del BDP. Los avances legales aprobados en 1982, la Política de Asistencia Financiera y la legalización de la actividad comercial de los funcionarios públicos, impulsaron la economía del país al permitir el florecimiento de un sector privado vinculado al sector público, pero también flexibilizaron las regulaciones que prevenían la corrupción. A finales de la década de 1980, el proceso de urbanización acelerado provocó el surgimiento de aldeas periurbanas alrededor de las principales ciudades, con viviendas asignadas de manera controvertida, desatando acusaciones de venta ilegal de tierras por parte del gobierno, en contraversión a la Ley de Tierras Tribales de 1968. En julio de 1991, Masire ordenó a Englishman Kgabo presidir la «Comisión Presidencial de Investigación sobre los Problemas de Tierras en Mogoditshane y Otras Aldeas Periurbanas» (conocida informalmente como «Comisión Kgabo») para estudiar estas acusaciones.[62]

La Comisión Kgabo emitió su informe en diciembre, confirmando que las transacciones de tierras a menudo se realizaban sin la autorización de la junta de tierras. Identificó hasta 841 lotes ilegales en Mogoditshane, con alta probabilidad de que existieran otros, y estimó que más del 90 % de los campos de labranza de la aldea habían sido subdivididos ilegalmente y se habían construido estructuras residenciales. En muchos casos, las tierras asignadas a tribus específicas se vendieron a personas que no eran residentes de la tribu, incluidas personas que no eran ciudadanas de Botsuana.[63] El informe a su vez reveló que el vicepresidente Peter Mmusi y el ministro de Agricutlura Daniel Kwelagobe, en ese momento los dos funcionarios de mayor jerarquía del BDP después de Masire, habían tomado parte en una transacción ilegal cuando Kwelagobe solicitó a Mmusi que utilizara su cargo como ministro de Gobierno Local, Tierras y Vivienda para adquirir lotes para él sin pasar por la junta de tierras.[64]

El escándalo escaló en los primeros meses de 1992, con la oposición y los sindicatos acusando al gobierno de corrupto y organizando manifestaciones callejeras. Masire abandonó el país en un viaje diplomático a Japón durante el apogeo de la crisis. Kwelagobe presentó su renuncia a poco de presentarse el informe, mientras que Mmusi dimitió el 3 de marzo de 1992, aunque ambos permanecieron como parlamentarios. Se desató un duro conflicto en el seno del BDP entre los partidarios de Mmusi y Kwelagobe y sus detractores. Mmusi y Kwelagobe (conocidos como los «Dos Grandes» insistieron en que la comisión se había llenado de enemigos políticos como parte de una conspiración para expulsarlos de sus puestos de liderazgo, acusando a la facción liderada por el comandante militar Mompati Merafhe, conocida como los «Cinco Grandes» de estar detrás de su caída. La renuncia de Mmusi (quién moriría días antes de las siguientes elecciones, en octubre de 1994) tuvo grandes consecuencias políticas, ya que afectaba directamente la sucesión de Masire. Tras volver de su viaje, Masire descartó la candidatura de Ponatshego Kedikilwe (propuesto por el propio Mmusi) y en su lugar designó como vicepresidente al relativamente desconocido Festus Mogae, argumentando que no estaba vinculado con ninguna de las dos facciones. Mogae, un BaNgwato nacido en Serowe, consolidó rápidamente su posición interna para perfilarse como sucesor de Masire. No obstante, el escándalo tuvo un impacto duradero en la situación interna del partido. De las facciones involucradas en el escándalo surgirían las facciones que disputarían el control del partido a lo largo de las siguientes dos décadas.

Ocaso político

Resultados de las elecciones generales de 1994, que marcaron un punto de inflexión político.

El final de la década de 1980 marcó el final del «milagro económico botsuano» y la ralentización del crecimiento meteórico que la nación había experimentado durante las anteriores dos décadas.[65][66] La tasa de crecimiento del PIB descendió del 13.2% al -0.7% entre 1989 y 1993. La inflación aumentó al 14.3%, mientras que las exportaciones netas disminuyeron un 20% y las importaciones aumentaron. Una disminución en la demanda de diamantes, cobre y níquel, relacionada con la recesión económica mundial a principios de la década, así como la reducción de los ingresos por ventas de carne de res, dieron como resultado un desempleo generalizado, que llegó a afectar a más de un tercio de la población.[67] Como consecuencia de la urbanización acelerada, asentamientos informales comenzaron a formarse en los alrededores de las principales ciudades.[65][66] El alto desempleo, el discurso percibido como desgastado y poco apelativo a la naciente clase media urbana, los conflictos sindicales, el alza de la prensa opositora y las consecuencias mediáticas de la Comisión Kgabo condujeron a un debilitamiento de la popularidad del gobierno. El discurso del gobierno, que tendía a anclarse en los avances registrados por el país durante los anteriores treinta años y acusar a algunos sectores empobrecidos de la sociedad de «vivir por encima de sus posibilidades», fue recibido con frialdad por muchos votantes.[65][66]

En este contexto, las elecciones generales de 1994 vieron por primera vez a la oposición registrar avances electorales serios.[65][66] El BDP obtuvo el 54,59 % de los votos y 27 de los 40 escaños, revalidándose en el poder por un margen holgado pero quedando a tan solo un escaño de perder su mayoría calificada de dos tercios del legislativo. El principal beneficiario de las pérdidas del BDP fue el BNF, todavía liderado por Kenneth Koma, que contendió con un «Programa Socialdemócrata» con numerosas propuestas de bienestar que resultaron atractivas para los votantes urbanos, obteniendo un 37,09 % de los votos y 13 de los 40 escaños.[67][68] El desplome del oficialismo en las ciudades fue absoluto, dependiendo cada vez más de la base BaNgwato y viéndose derrotado en todas las áreas urbanas de peso. En Gaborone, el BNF derrotó al BDP por un margen de dos a uno, mientras que en Kanye, la ciudad natal de Masire, el BDP no logró alcanzar el 40 % de los votos. La mayoría de los análisis postelectorales coinciden en que el resultado reflejó el descontento de los votantes más jóvenes con el desempleo, la corrupción y la complacencia percibida en el gobierno del BDP, y que los avances electorales del BNF se debieron más que nada a un castigo contra el gobierno. Masire reaccionó con calma al resultado, reconociéndolo como una «señal» y se comprometió a escuchar las demandas de los jóvenes y las fuerzas opositoras.[66] Numerosas medidas para limitar la corrupción en el gobierno y volverlo más transparente se implementaron en los siguientes meses.[69]

El declive electoral coincidió con el asesinato ritual de Segametsi Mogomotsi, una niña de catorce años de Mochudi, en noviembre de 1994. Los sospechosos, empresarios y políticos adinerados, fueron liberados por falta de pruebas, lo que exacerbó la ira social contra el gobierno. Casi simultáneamente, un brote de pleuroneumonía bovina contagiosa causó la muerte de 320 000 cabezas de ganado.[69] Durante los últimos meses de 1994 y los primeros de 1995, se produjeron protestas estudiantiles y disturbios en las principales ciudades, demandando el fin de prácticas como los asesinatos rituales y cambios en el gobierno.[70] Los disturbios, duramente reprimidos, constituyeron la oleada de protesta social más grande en la historia postcolonial de Botsuana. El gobierno de Masire reconoció la necesidad de reformas sociales y políticas. En 1995, la Ley de Agricultura amplió el proceso de privatización de las tierras comunales.[71]

El último período del mandato de Masire, además de las tensiones políticas, vio una sucesión de conflictos entre el Estado y las jefaturas tribales. La tribu BaNgwaketse entró en conflicto con el gobierno en abril de 1994, cuando el ministro de gobierno local y tierras Patrick Balope acusó al jefe Seepapitso IV de incumplimiento de sus deberes y ordenó su suspensión del jefe, la segunda suspensión del gobierno de Seepapitso.[72] El hijo de Seepapitso, Leema, aceptó un nombramiento para el cargo, en contra de los deseos de su padre.[73] La tribu luchó con el problema de la ambigua legitimidad de Leema y el temor de que la cultura tribal ya no fuera reconocida, y la destitución se convirtió en una crisis nacional.[74] Seepapitso presentó una impugnación legal, y el tribunal dictaminó el 22 de febrero de 1995 que, si bien la destitución de Seepapitso era legal, el nombramiento de Leema no lo era.[75] Con el poder de nombramiento devuelto a la tribu, se negaron a elegir un nuevo líder como forma de protesta. El gobierno entonces cedió y permitió que Seepapitso fuera reinstalado.[76]

Por su parte, a lo largo de la década de 1990, las tribus minoritarias presionaron cada vez más por un mayor reconocimiento. El gobierno de Masire comenzó la expulsión del pueblo san de la reserva de caza del Kalahari central en 1995. Si bien Masire argumentó que la intención era ayudar a integrar a las comunidades que estaban demasiado remotas y ofreció ganado para incentivar la cooperación, las organizaciones internacionales acusaron al gobierno de coerción y desplazamiento forzado para dar cabida a la minería. El primer esfuerzo legal importante para proteger los derechos de las minorías étnicas provino de una moción de 1995 en el Parlamento para definir la constitución como tribalmente neutral, pero fue archivada. La Asociación Kamanakao fue formada el mismo año por la académica Lydia Nyati-Ramahobo para proteger los derechos del pueblo Yeyi.[77] En 1997, cuando debía realizarse el congreso del BDP, el miedo a un faccionalismo exacerbado era tan grande que Masire decidió cancelar las elecciones internas y solicitar a las facciones que enviaran listas de candidatos para su aprobación personal.[78] A medida que aumentaba la presión de la sociedad civil urbana, los sindicatos y la oposición, Masire debió aceptar que el modelo político imperante ya no era intocable. Tras una ronda de consultas con numerosos actores, Masire dispuso la creación de una comisión presidida por el experto sudarfricano Lawrence Schlemmer, para discutir reformar constitucionales profundas.[79]

A mediados de 1997, la llamada «comisión Schlemmer» emitió un informe con recomendaciones de reformas constitucionales para fortalecer la institucionalidad democrática y la gobernanza de Botsuana. Estas reformas incluían un límite de dos mandatos de cinco años para ejercer la presidencia, a fin de facilitar renovación generacional. Masire apoyó públicamente la idea.[80] El 6 de agosto de 1997, la Asamblea Nacional votó por unanimidad una enmienda constitucional que instituyó un límite de diez años (correspondiente a dos mandatos de cinco años) para ejercer la presidencia. Otras reformas instituyeron la creación de una Comisión Electoral Independiente, la reducción de la edad para votar y la posibilidad de que los botsuanos en el extranjero tuvieran derecho a voto.[81] Estas reformas fueron aprobadas en referéndum en octubre del mismo año, aunque la participación electoral fue extremadamente baja.[81] La reforma del mandato presidencial, que entró en vigor el 29 de agosto, no era retroactiva, por lo que constitucionalmente Masire podría haber permanecido en el poder hasta agosto de 2007. No obstante, Masire para entonces ya tenía 73 años y estaba convencido de la necesidad de un relevo generacional.[80] En diciembre, durante su última alocución pública para año nuevo, confirmó que no buscaría la reelección en las siguientes elecciones, previstas para octubre de 1999.[80]

Transición y retiro

Masire recibe a Bill Clinton durante su visita a Botsuana el 29 de marzo de 1998, dos días antes de su renuncia.

Si bien se esperaba que Masire permaneciera en el cargo hasta completar su último mandato tras las siguientes elecciones, a principios de marzo de 1998 el presidente confirmó su intención de renunciar a finales de mes, dejando el cargo y el liderazgo del BDP a su vicepresidente Festus Mogae. En sus declaraciones finales promovió la necesidad de cuidar la democracia y renovar los liderazgos, enfatizando la necesidad de evitar el estancamiento. El último acto relevante de Masire como presidente de Botsuana fue gestionar la visita del presidente estadounidense Bill Clinton a partir del 29 de marzo, reuniéndose con Masire durante los últimos tres días de su presidencia.[10] En una recepción en su honor la noche de su llegada, Clinton dio un discurso en el que elogió el liderazgo de Masire, citando sus logros económicos, afirmando que «África necesitaba más Botsuanas» y resaltando su decisión de garantizar una transición pacífica como un ejemplo para el continente.[10] Tras un safari en Chobe, Clinton realizó sus últimas actividades en Gaborone antes de partir hacia Senegal el 31 de marzo. La tarde de ese mismo día, Masire hizo efectiva su renuncia y fue sucedido por Mogae el 1 de abril. El evento, que marcó la primera transición presidencial entre dos presidentes vivos en la historia de Botsuana, fue descrito por la prensa local e internacional como inusualmente discreto y «prácticamente administrativo», sin grandes ceremonias o manifestaciones.[11]

Con posterioridad, el retiro de Masire ha sido objeto de evaluaciones contradictorias.[4][82][83] La visión inicial fue casi unánimemente favorable, destacando que la voluntad de Masire de retirarse a pesar de no estar forzado constitucionalmente a hacerlo fue un paso adelante en la consolidación de Botsuana como una democracia sólida, estableció un precedente de retiro voluntario y pacífico del poder que el país conserva hasta la fecha, y otorgó un gesto que lo diferenciaba de la tendencia a la eternización en el poder encontrada en varios de sus homólogos africanos contemporáneos.[4][10] Sin embargo, en tiempos recientes, voces críticas han puesto énfasis en que la decisión de Masire de entregar a Mogae el cargo más de dieciocho meses antes de las elecciones de 1999 inauguró una tradición de «sucesión preelectoral» del presidente al vicepresidente que caracterizaría las presidencias de Mogae, Ian Khama y Mokgweetsi Masisi, dando al candidato presidencial del BDP lo que algunos observadores políticos juzgaron la ventaja injusta de contar con más de un año de mandato antes de tener que enfrentar una campaña electoral.[82] El BDP se mantendría en el poder como partido dominante hasta su derrota en las elecciones de 2024, que pusieron fin al desfase entre los comicios y la juramentación presidencial.[83]

Actividad posterior

Masire junto a Leon Louw y Nelson Mandela, 2000.

Tras su retiro voluntario en 1998, Masire mantuvo un perfil activo como estadista y mediador internacional, ganándose reconocimiento por su experiencia en resolución de conflictos y gobernanza democrática. Alternó estas intervenciones con una vida mayormente tranquila y familiar, volviendo a dedicarse a la agricultura. Pocos meses después de su renuncia fue designado por la Organización de la Unidad Africana (OUA) como presidente de la Comisión Internacional de Investigación sobre el genocidio de Ruanda en 1994. El informe de la comisión, publicado en 2000, atribuyó responsabilidad directa al gobierno hutu y recomendó medidas de reconciliación y justicia, consolidando la reputación de Masire como figura imparcial y respetada en conflictos africanos.[4]

En 1999, un año después de su retiro creó la Fundación Sir Ketumile Masire, dedicada a promover la gobernanza democrática, la resolución de conflictos y el desarrollo sostenible en África. La fundación apoyó iniciativas de paz en varios países y programas de educación cívica en Botsuana. Entre 2002 y 2003, Masire presidió las negociaciones de paz en la República Democrática del Congo como facilitador de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) y la Unión Africana, logrando la firma del Acuerdo Global e Inclusivo en Sun City, Sudáfrica, en diciembre de 2002 y la posterior transición hacia elecciones en 2006. En 2007 fue designado mediador en la crisis política de Lesoto tras el asesinato del exministro de Defensa, donde impulsó el diálogo entre facciones enfrentadas y ayudó a estabilizar el país.[15]

Aunque mantuvo un perfil público elevado durante muchos años después de dejar la presidencia, Masire en general evitó expresarse sobre cuestiones políticas dentro de la propia Botsuana, cumpliendo su promesa de dejar el liderazgo a sus sucesores Festus Mogae y, desde 2008, Ian Khama.[9] En sus últimos años, sin embargo, comenzó a tornarse cada vez más crítico en privado con el rumbo que había tomado el BDP, fundamentalmente después de la toma de poder de Khama en 2008, a cuyo liderazgo consideró ineficaz, oportunista y autoritario.[9] Eventos como la pérdida de una quinta parte de los miembros del partido, que desertaron para fundar el Movimiento por la Democracia de Botsuana en 2010, y la larga huelga del sector público encabezada por BOFEPUSU en 2011 convencieron a Masire de que el BDP se había alejado de sus objetivos originales.[9] En marzo de 2017, durante sus últimos meses de vida, Masire contrató al historiador Barry Morton para ayudarlo a escribir sus memorias finales. Con su respaldo redactó una extensa carta en la que cuestionó varios aspectos del gobierno de Khama, declaró tener dudas sobre la idoneidad de su sucesor designado Mokgweetsi Masisi y manifestó su temor de que el BDP sufriera un colapso político cuando fuera derrotado (algo que efectivamente sucedería en 2024).[9] La carta se hizo pública un mes después de su muerte.[9]

Fallecimiento

El 18 de junio de 2017, Masire fue ingresado en el Hospital Privado Bokamoso de Mmopane, Gaborone, tras someterse a una cirugía por una patología no especificada. Su salud se deterioró rápidamente después de la intervención y murió en la noche del 22 de junio, a los 91 años.[1] Había mantenido un perfil bajo durante sus últimos años, y las fuentes oficiales y familiares no revelaron ni la causas de su internación ni la causa de muerte concreta. El anuncio fue hecho por su familia en un comunicado oficial. El presidente Ian Khama decretó tres días de duelo nacional hasta el 25 de junio.[1]

Referencias

Bibliografía

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