Raquel Romero
Cineasta boliviana
From Wikipedia, the free encyclopedia
Raquel Romero Zumarán (La Paz, 13 de noviembre de 1954[1]) es una investigadora, gestora cultural y directora de cine boliviana,[2][3][4][5][6] conocida por su rol como pionera e impulsora en el desarrollo del video en Bolivia y por su participación en el Movimiento del Nuevo Cine y Video Boliviano.[7][8][9][10]
| Raquel Romero | ||
|---|---|---|
|
La investigadora Raquel Romero durante el conversatorio Memorias virtualizadas, arte mural de La Paz y El Alto realizado en el café Wayruru. | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento | 15 de noviembre de 1954 (71 años) | |
| Nacionalidad | Boliviana | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Cineasta, Videógrafa y gestora cultural | |
Biografía
Romero estudió Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela, especializándose en cine y televisión. Al retornar a a Bolivia trabajó junto a Antonio Eguino y posteriormente desempeñó otros roles de producción en las películas Mi socio de Paolo Agazzi y Amargo Mar de Eguino.[1]
Fue directora ejecutiva del Movimiento del Nuevo Cine y Video Boliviano, MNCVB,[7] su presencia junto a la de mujeres como Liliana de la Quintana, Danielle Caillet, Cecilia Quiroga, entre otras fue disruptiva en un ámbito con presencia mayoritaria de hombres.[11]
Romero reconoce la influencia de Luis Espinal en el desarrollo del movimiento audiovisual local.
Además de sus propuestas prácticas estéticas y teóricas, Romero, junto a las mujeres que integraban activamente el MNCVB plantearon el tema de la discriminación, las restricciones a las mujeres en los roles de dirección y otros relacionados con la desigualdad en el ámbito audiovisual de la década de 1980 en Bolivia.[3]
En 1989 junto a otras mujeres videastas escribieron el Manifiesto de las mujeres videastas de Bolivia, que planteaba:
- La organización de las mujeres en el marco del MNCVB.
- La creación de un fichero nacional que dé a conocer información sobre las labores, proyectos y filmografía de las mujeres videastas.
- La realización de talleres de autoformación y formación profesional.
- La apertura de una categoría especial en el Concurso Cóndor de Plata.
- La difusión de ciclos de videos y/o películas de las realizadoras en forma anual.
- Canalizar recursos para la producción colectiva a fin de que sea un trabajo remunerado y se pueda vivir de ello.
Además de Romero, otras mujeres firmantes del Manifiesto fueron: Patricia Flores, Liliana de la Quintana, María Teresa Flores, Gabriela Ávila, Beatriz Fernández, Esperanza Pinto, María Eugenia Muñoz, Catalina Delgado, Cecilia Quiroga, Eva Urquidi y Carmen Guarachi.[11]
En 2023 fue parte de la organización del 4to Congreso Plurinacional de Cultura Viva Comunitaria.[12]
Obra
Romero, además de su trabajo como gestora cultural, ha desarrollado las obras:[1]
- El consejo histórico de Caracas ,1979.
- María Lioza, un culto de Venezuela, junto a Mario Handler, 1980.
- Vencer al abandono (1982)
- Destrucción nacional, junto a Paolo Agazzi y Diego Torres, 1983.
- Abriendo brecha, junto a Paolo Agazzi, 1984)
- Voces de libertad, sobre las mujeres anarquistas, 1990.[13]
- Ese sordo del alma, 1990.
Reconocimientos
- Reconocimiento a la trayectoria, festival de cine de Oruro Diablo de oro.[9]