Rupert Sheldrake

investigador, escritor, bioquímico y biólogo botánico británico From Wikipedia, the free encyclopedia

Rupert Sheldrake (Newark-on-Trent; 28 de junio de 1942) es un científico, biólogo e investigador de parapsicología y escritor británico, conocido principalmente por la hipótesis pseudocientífica llamada resonancia mórfica. Ha escrito también sobre telepatía y percepción extrasensorial.[1][2]

Nacimiento 28 de junio de 1942 Ver y modificar los datos en Wikidata
Newark-on-Trent (Reino Unido) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Británica
Religión Anglicanismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge Jill Purce Ver y modificar los datos en Wikidata
Datos rápidos Información personal, Nacimiento ...
Rupert Sheldrake

Rupert Sheldrake en 2008
Información personal
Nacimiento 28 de junio de 1942 Ver y modificar los datos en Wikidata
Newark-on-Trent (Reino Unido) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Británica
Religión Anglicanismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge Jill Purce Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Biólogo, escritor, parapsicólogo, bioquímico y filósofo Ver y modificar los datos en Wikidata
Empleador
Sitio web www.sheldrake.org Ver y modificar los datos en Wikidata
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Estudios

Estudió ciencias naturales en la Universidad de Cambridge donde recibió el premio universitario de botánica.[3] En 1963 fue a estudiar historia de la ciencia en la Universidad de Harvard y recibió la beca Frank Knox (1963-64). De nuevo en Cambridge obtuvo un Ph.D. en bioquímica (1967).

Hipótesis de la causalidad formativa

Sheldrake publicó su primer libro, A New Science of Life: The Hypothesis of Morphic Resonance (Una nueva ciencia de la vida. La hipótesis de la resonancia mórfica), en 1981. En él propuso el concepto de campo mórfico, según el cual ciertos fenómenos, biológicos —como las conductas— o físicos —como una forma concreta de cristalización mineral— se hacen más probables a medida que ocurren más veces, y una vez fijados, pueden extenderse a poblaciones o muestras que no están en contacto con la pionera.[4] Como resultado, nuevos comportamientos adquiridos serían heredados por generaciones posteriores.

Su hipótesis es rechazada por la ciencia por no haber podido ser reproducida y por ser contraria a la evidencia. Steven Rose, quien colaboró en el experimento que sirvió para enunciarla, le respondió de forma crítica tras la publicación de los resultados.[5]

Críticas a la hipótesis

Las críticas se centran en que su hipótesis es vaga e infalsable[6][7][8][9] y en que los resultados de sus experimentos no se han podido reproducir.[10][11][12] [13][14][15] [16][17][13][8][18][19][20][21]

En 1981, Nature publicó un editorial de John Maddox, su editor jefe, titulado ¿Un libro para quemar?, criticando duramente a Sheldrake:

[...] los argumentos de Sheldrake no son, en ningún sentido, argumentos científicos, sino un ejercicio de pseudociencia... Muchos lectores quedarán con la impresión de que Sheldrake ha tenido éxito en encontrar un lugar para la magia en la discusión científica; y esto, de hecho, puede haber sido parte del objetivo de escribir un libro así.[14]
John Maddox

Referencias

Obras

Enlaces externos

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