Luis Sodiro

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Luis Sodiro (nacido como Luigi Aloysius Sodiro; Vicenza, Italia, 29 de mayo de 1836Quito, Ecuador, 15 de mayo de 1909) fue un religioso y botánico. Describió un gran número de especies ecuatorianas desde su llegada al país en 1870 hasta principios del siglo XX. Dedicó cerca de 38 años a recolectar y clasificar plantas, principalmente en la región de Quito. Fundó el Jardín Botánico de Quito, fue docente en la Escuela Politécnica Nacional y en la Universidad Central del Ecuador, y publicó numerosas obras científicas, entre ellas "Contribución al conocimiento de la flora ecuatoriana". Su trabajo sentó las bases para el estudio científico de la flora del país y parte de su legado se conserva en el herbario que lleva su nombre.

Nacimiento 29 de mayo de 1836
Vicenza
Fallecimiento 15 de mayo de 1909
Quito
Residencia  Ecuador
Nacionalidad ItaliaItaliano
Datos rápidos Información personal, Nacimiento ...
Luis Sodiro
Información personal
Nacimiento 29 de mayo de 1836
Vicenza
Fallecimiento 15 de mayo de 1909
Quito
Residencia  Ecuador
Nacionalidad ItaliaItaliano
Religión Catolicismo
Lengua materna Italiano
Información profesional
Área Botánica
Género Botánica
Obras notables Contribución al conocimiento de la flora ecuatoriana
Abreviatura en botánica Sodiro
Orden religiosa Compañía de Jesús Ver y modificar los datos en Wikidata
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Biografía

Primeros años

Nació en 1836 en la ciudad Vicenza,[1] en la región del Véneto (actual Italia), entonces parte del Imperio Austríaco. En 1856, a los veinte años de edad, ingresó en la Compañía de Jesús, y realizó sus estudios de teología y filosofía en Innsbruck, complementando su formación en lenguas y ciencias naturales en diversos institutos de Alemania.[1]

El Jardín Botánico de Quito, fundado originalmente en el Parque de la Alameda, actualmente ubicado en el Parque La Carolina.

Es considerado uno de los protagonistas de la denominada edad de oro de la botánica ecuatoriana que empezó en 1870, cuando el presidente Gabriel García Moreno impulsó la llegada de profesores y científicos jesuitas al país, entre ellos Theodor Wolf, Juan Bautista Menten, José Kolberg, José Epping y Luis Dressel.[2] Junto a este grupo, Sodiro llegó al Ecuador con el objetivo de incorporarse al proyecto de creación de la Escuela Politécnica Nacional, donde impartió diversas cátedras, así como en la Universidad Central del Ecuador, institución en la que reemplazó al profesor William Jameson.[3][4] Entre las cátedras que dictó se encontraban literatura, idiomas, botánica general, sistemática, y colaboró activamente con la comunidad en temas de agricultura y vulcanología.[1][5]

Investigaciones botánicas

Desde su llegada al Ecuador, desarrolló una intensa actividad científica centrada en el estudio de la flora nacional. Sus investigaciones se reflejaron en numerosas publicaciones, entre ellas Apuntes sobre la vegetación ecuatoriana, consideradas aportes tempranos al conocimiento florístico del país. Fuentes señalan que estableció una estrecha amistad con el presidente Gabriel García Moreno, con quien compartía interés por las ciencias naturales.[3] Durante el segundo periodo presidencial de este, Sodiro incluso propuso una nueva variedad botánica en su honor; sin embargo, el mandatario declinó tal distinción y sugirió que llevara el nombre de "Tacsoniae Mariae".[6]

Transición tras el fin del garcianismo

Contribuciones a la Flora, Luis Sodiro

Su vida cambió súbitamente con el asesinato del presidente García Moreno. En 1876, la Escuela Politécnica Nacional cerró sus puertas. Si bien el presidente Antonio Borrero había manifestado su intención de mantener la institución, la revolución encabezada por Ignacio de Veintimilla impidió su continuidad.[7] A partir de entonces, Sodiro se trasladó a vivir al Colegio Jesuita de Pifo, donde se desempeñó como profesor de humanidades en el noviciado. Destacaba entre los docentes por poseer una memoria prodigiosa y conocer grandes extractos de Virgilio y Horacio .[7]

En estos años fue el primer director del Jardín Botánico de Quito, entonces ubicado en el Parque La Alameda, entidad que fue fundada por su amiga personal Marieta de Veintimilla durante la presidencia de su tío, el general Ignacio de Veintimilla. Pese al cierre de la Escuela Politécnica, Sodiro continuó su labor científica y educativa,en el Colegio Jesuita de Pifo. Publicó relevantes trabajos sobre la flora y la geología ecuatoriana, incluyendo "Relación sobre la erupción del Cotopaxi", además de realizar traducciones de obras científicas.[7]

Mantuvo una activa correspondencia con otros estudiosos de la botánica ecuatoriana, como Mariano Astudillo Arrieta, intercambiando información y colaborando en investigaciones. Publicó importantes trabajos sobre la flora ecuatoriana, incluyendo obras como "Gramíneas ecuatorianas", "Una excursión botánica" y "Reflexiones sobre la agricultura ecuatoriana"[7]

Con la creación de la segunda Escuela Politécnica Nacional, el presidente José María Plácido Caamaño le propuso asumir la dirección, y le otorgó el título honorífico de “Botánico de la Nación” en reconocimiento a su labor científica y humanística. Paralelamente, colaboró con sectores productivos, brindando asesoría técnica en temas agrícolas y apícolas. En 1892 publicó un estudio sobre la enfermedad del cacao conocida como La mancha negra, anticipando sus efectos negativos sobre la producción cacaotera ecuatoriana. Esta investigación fue realizada a solicitud del presidente Luis Cordero Crespo, evidenciando su compromiso con los problemas agrícolas del país.[7]

Investigación en la selva ecuatoriana

A lo largo de su carrera, realizó numerosas expediciones botánicas en distintas regiones del Ecuador, especialmente en áreas selváticas. Su dedicación y valentía en estas expediciones fueron admiradas por sus discípulos, quienes destacaron su capacidad para superar los desafíos del entorno natural. [7] Estas campañas de campo le permitieron recolectar y describir un elevado número de especies vegetales, ampliando significativamente el conocimiento botánico y geográfico del país.

En 1893 publicó Cryptogamae vasculares quitensis, una obra de 671 páginas en la que catalogó y describió numerosas plantas vasculares, incluyendo varias especies nuevas para la ciencia. El trabajo se basó en la Synopsis Filicum de Hooker y Baker, y fue valorado positivamente por científicos como Theodor Wolf. Además, desarrolló estudios sobre la agricultura ecuatoriana, la planta de coca, las piperáceas, el mangle rojo y los anturios ecuatorianos.[8][9]

Últimos años

En 1905, cuatro años antes de su fallecimiento, el naturalista Francisco Campos Rivadeneira lo visitó en Quito y describió su lugar de trabajo como un despacho modesto, con una amplia mesa cubierta de libros, manuscritos y ejemplares botánicos en proceso de clasificación. Señaló además que Sodiro era consumidor habitual de rapé (tabaco en polvo), práctica común entre clérigos y académicos de la época, y lo describió a sus 69 años como un hombre de elevada estatura, complexión robusta, trato afable y carácter disciplinado y modesto[1]

Manuel María Pólit, le solicitó la revisión de la Historia del Reino de Quito, escrita por Juan de Velasco con el fin de identificar y clasificar las plantas y animales que Velasco había incluido dentro de su trabajo.[10] Lamentablemente no logró terminar su revisión.

Su trabajo incluyó la publicación de importantes obras como "Tacsonias ecuatorianas" y "Sertulia Pleridophyta" y continuó formando discípulos, entre ellos el jesuita Luis Mille, quien editó parte de su producción. Sodiro falleció en Quito en 1909 a pocos días de cumplir 73 años. Su dedicación y pasión por la investigación fueron ampliamente reconocidas, como lo demuestran los homenajes póstumos y las palabras de Manuel J. Calle, quien destacó su profundo conocimiento de la flora local y su conexión espiritual con la naturaleza.

Legado

Sodiro es considerado por diversos autores como una figura fundacional de la botánica ecuatoriana, especialmente por su obra "Contribución al conocimiento de la flora ecuatoriana", que sentó las bases para el estudio científico de la flora del país.[11]

Su labor científica se basó en la recolección de especímenes vegetales a lo largo del territorio ecuatoriano, actividad que desarrolló durante aproximadamente treinta y ocho años. Los resultados de sus investigaciones fueron publicados en monografías, catálogos opúsculos y artículos científicos, usualmente siguiendo la clasificación taxonómica propuesto por A. P. de Candolle en su obra Prodromus systematis naturalis regni vegetabilis.[7]

A lo largo de su carrera entregó un total de 4226 especímenes botánicos a la Universidad Central del Ecuador, y donó una parte significativa del herbario del colegio San Gabriel, posteriormente concentrado en la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit. En esta institución se conservan aproximadamente 20000 especímenes atribuidos a su labor, de los cuales cerca de 13500 se mantienen preservados hasta la actualidad.[2]

Su herbario se encuentra registrado en el Index Herbariorum bajo el código QPLS y sus investigaciones fueron difundidas en revistas científicas internacionales como Botanische Jahrbucher fur Systematik y la Pflanzengeschichte und Planzengeograpie de Alemania, así como en la Revista Chilena de Historia Natural.[7]

Algunas publicaciones

Cryptogamae vasculares Quitenses por Luis Sodiro

Para referencia de algunas de sus monografías que formaron parte de sus investigaciones:

  • Apuntes sobre la vegetación ecuatoriana - Curso publicado en el programa del Politécnico de Quito, 1875
  • Relación sobre la erupción del Cotopaxi acaecida el 26 de junio de 1877 - Quito : Impr. nacional, 1877
  • Gramíneas ecuatorianas de la provincia de Quito - Anales de la Universidad de Quito, 1880
  • Reflexiones sobre la agricultura ecuatoriana - Quito : Imp. del Gobierno, 1883
  • Recensio cryptogamarum vascularium Provinciæ Quitensis - Quiti ; typis curiæ ecclesiasticæ, 1883
  • Contribuciones al conocimiento de la flora ecuatoriana ; Monografia I. Piperaceas ecuatorianas - Quito : Tip. de la Escuela de Artes y Oficios, 1901 en línea Biblioteca Digital
  • El mangle rojo: estudio botánico. Edición reimpresa. 18 pp. 1901
  • Anturios ecuatorianos. Editor Imp. de la Univ. Central, 39 pp. 1906
  • Sertula florae ecuadorensis - Quito : Typis Universitatis, 1908

Honores

Epónimos

Especies, 297 registros, entre ellas

El volumen de especies nuevas identificadas, es grande: hay 1.751 registros IPNI sobre los nombramientos de nuevas especies, que publicaba habitualmente en Anales Univ. Centr. Ecuador, Sert. Fl. Ecuad., Rec., Revista Chilena Hist. Nat., Crypt. Vasc. Quit., Anal. Univ. Quito, Anthurios Ecuator.

Véase también

Fuente

Referencias

Notas

Enlaces externos

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