Territorio indígena y parque nacional Isiboro-Sécure

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El Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) es un área protegida de Bolivia, creado como parque nacional mediante DS 7401 de 1965 y declarado Territorio Indígena a través del DS 22610 de 1990, gracias a las luchas reivindicativas de los pueblos indígenas de la región. Tiene aproximadamente 1 236 296 ha (12 363 km²) y se encuentra ubicada en la zona de alta diversidad biológica incorporando cuatro formaciones vegetales importantes exactamente emplazada en la faja subandina, siendo después del parque nacional Madidi una de las regiones con mayor biodiversidad mundial. El naturalista francés Alcide D'Orbigny exploró la región del TIPNIS durante el siglo XIX, y en su obra Viaje a la América Meridional la menciona como "la selva más hermosa del mundo".[1]

Datos rápidos Situación, País ...
Territorio Indígena y parque nacional Isiboro-Sécure
Categoría UICN II (parque nacional)
Situación
País Bolivia Bolivia
Departamentos Beni
Cochabamba
Provincias Moxos
Chapare
Ayopaya
Ciudad cercana Villa Tunari y San Ignacio de Moxos
Coordenadas 15°27′00″S 66°40′00″O
Datos generales
Administración Servicio Nacional de Áreas Protegidas
Grado de protección Parque nacional y Territorio indígena
Fecha de creación 22 de noviembre de 1965
Legislación Decreto Supremo 7401/1965
Decreto Supremo 22610/1990
N.º de localidades Más de 50 comunidades
Visitantes n/d
Superficie 1 236 296 ha
Sitio web oficial
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Está ubicado entre los departamentos del Beni (provincia de Moxos) y Cochabamba (provincia de Chapare y Ayopaya). Los municipios incluidos son San Ignacio de Moxos y Loreto en el Beni, y Villa Tunari y Morochata en Cochabamba. En el área protegida se encuentran tres ecorregiones: Bosques del Suroeste de la Amazonía, Sabanas inundables y Yungas.

Historia

El TIPNIS fue creado como área protegida mediante el Decreto Ley Nº 07401 del 22 de noviembre de 1965, que estableció la categoría de Parque Nacional Isiboro Sécure.[2] La norma fundamentó su creación en la necesidad de conservar las cuencas hidrográficas, las nacientes de ríos aptos para la navegación, la riqueza de los recursos naturales y la belleza escénica, ante los riesgos asociados a la construcción de caminos y a procesos de colonización. El decreto también reconoció la existencia de propiedades, asentamientos y derechos previos, aunque no definió objetivos de conservación específicos ni contaba entonces con un marco normativo claro para la categoría de parque nacional.[2]

El estatus del área fue modificado mediante el Decreto Supremo Nº 22610 del 24 de septiembre de 1990, que reconoció al parque como territorio indígena de los pueblos mojeño, yuracaré y chimán, denominándolo Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).[2] Este decreto amplió su superficie hacia áreas externas a los ríos Isiboro y Sécure, incorporó comunidades ribereñas y estableció una franja de amortiguamiento sin límites precisos. Asimismo, mantuvo la condición de parque nacional en los límites originales y en la ampliación dispuesta, reconoció los asentamientos existentes de colonos en el sur y ordenó la fijación de una línea roja para impedir nuevos asentamientos.[2]

Posteriormente, el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) emitió el Título TCO-NAL-000002 el 25 de abril de 1997, otorgando la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) de manera provisional a la Subcentral del TIPNIS, en compatibilidad con el régimen del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.[2] Aunque la superficie quedó sujeta a confirmación mediante saneamiento, se estableció que eventuales modificaciones no afectarían el área protegida. Desde entonces, el TIPNIS convive con una doble condición de parque nacional y TCO en toda su extensión, una situación singular dentro del sistema boliviano, marcada por tensiones entre la protección estricta propia de la categoría de parque nacional y las prácticas de uso y proyección territorial de los pueblos indígenas que lo habitan.[2]

Geología y fisiografía

El TIPNIS presenta una marcada diversidad geológica y fisiográfica, determinada por la presencia de tres grandes unidades geodinámicas con características diferenciadas. Al oeste se extiende el complejo de serranías subandinas, que incluye parte de la serranía de Mosetenes y las serranías de Moleto y Sejeruma.[3] Estas formaciones, muy susceptibles a la erosión, están constituidas por rocas del Paleozoico y presentan una litología variada, con lutitas, calizas, conglomerados y areniscas. Sus estructuras anticlinales contienen sedimentos orgánicos del Devónico, Carbonífero y Cretácico, lo que les confiere relevancia desde el punto de vista petrolífero.[3]

Hacia el este se desarrolla la faja del pie de monte, una extensa zona transicional paralela a las serranías subandinas, caracterizada por colinas empinadas que raramente superan los 500 msnm y por una elevada inestabilidad geomorfológica, con frecuentes deslizamientos y derrumbes.[3] Esta unidad está formada por depósitos sedimentarios antiguos, principalmente areniscas terciarias y cretácicas, así como materiales del Terciario y Cuaternario antiguo parcialmente plegados.[3] El pie de monte desciende progresivamente hacia una semiplanicie de relieve ondulado a casi plano, que marca la transición hacia la llanura amazónica.[3]

La mayor parte del territorio corresponde a la llanura aluvial moxeña, formada por la acumulación de sedimentos marinos y continentales del Cuaternario y modelada por la dinámica fluvial de los ríos Sécure, Isiboro e Ichoa.[3] Esta llanura presenta un relieve esencialmente plano, con un mosaico de pantanos, lagunas, meandros antiguos y cauces abandonados, y se subdivide en planicies iniciales, planicies actuales de inundación y planicies antiguas de inundación. En total, la llanura aluvial ocupa aproximadamente el 62% de la superficie del TIPNIS, frente al 29% de serranías y el 8% de pie de monte, dentro de un amplio rango altitudinal que va desde unos 3000 m s. n. m. en las serranías subandinas hasta cerca de 180 m s. n. m. en la confluencia de los ríos Isiboro y Sécure.[3]

Hidrografía

Atardecer en un río del TIPNIS.

La red hidrográfica del TIPNIS forma parte de la cuenca amazónica, dentro de la subcuenca del Mamoré y de la cuenca menor del río Isiboro. Sus principales cursos de agua son los ríos Sécure al norte, Ichoa en la región central e Isiboro al este y sur.[3] Este último es el más importante del territorio por la extensión de su cuenca y su caudal, presenta amplias terrazas y una activa dinámica fluvial, al igual que el río Ichoa, con frecuentes meandros y cambios de cauce producto de procesos erosivos y deposicionales propios de la llanura amazónica.[3] Los ríos Sécure e Isiboro son navegables.

Desde el punto de vista hidrobiológico se distinguen tres tipos de ríos. Los ríos de serranía se caracterizan por pendientes elevadas, aguas generalmente transparentes, pH cercano a la neutralidad y una relativa estabilidad de cauce.[3] Los ríos de llanura de aguas blancas, derivados de los cursos serranos, presentan gran caudal y una intensa dinámica hidrológica. Finalmente, los ríos de llanura de aguas negras corresponden a cauces antiguos o abandonados, con circulación lenta o estancada, pH bajo y escasa disponibilidad de nutrientes, frecuentemente cubiertos por vegetación palustre.[3] En algunos de los ríos se puede observar gran parte de la fauna del área protegida, destacándose el bufeo.

El territorio alberga más de 170 lagunas de diverso tamaño, en su mayoría originadas como restos de antiguos meandros fluviales, concentradas principalmente en la región central y en las antiguas planicies aluviales cercanas a los ríos Isiboro y Sécure.[3] Entre las más extensas se encuentran las lagunas Bolivia, San Francisco, San Pedro y San Ramoncito.[3] El régimen hídrico presenta una marcada estacionalidad, con inundaciones anuales que suelen extenderse de enero a mayo y cuya duración varía de permanente a ocasional según el sector. Esta dinámica convierte al sistema hidrográfico del TIPNIS en un elemento importante para la regulación hídrica de la llanura amazónica boliviana.[3]

La laguna Bolivia es uno de los mejores sitios para observación de vida silvestre. El acceso a la laguna se realiza por vía fluvial, entrando por el arroyo Negro desde el río Sécure, en época de aguas altas, y por tierra, a pie o a caballo, desde las comunidades de Dulce Nombre o Limoncito.

Clima

El clima varía según el gradiente altitudinal, desde templado a frío, en las partes altas, hasta cálido, en las tierras bajas. La temperatura media anual va desde los 15 °C en la serranía de Mosetenes, hasta los 32 °C en el pie de monte y la llanura boscosa (parte central), y los 25 °C en la llanura o pampas de Moxos (sector norte).

Precipitación pluvial

Los valores de precipitación anual también fluctúan según las zonas, variando desde los 1900 mm en la parte Norte (confluencia del río Isiboro y río Sécure) hasta los 3500 mm en las inmediaciones de Puerto Patiño (límite dureste), con un 80 % del área comprendida en un rango de 2000 a 3000 mm de precipitación media anual.

En los meses de invierno pasan frentes fríos, con lo cual las precipitaciones son muy bajas.

Flora

Bosque cerca al río Sécure, en el noreste del TIPNIS.

La vegetación del TIPNIS está determinada por una marcada heterogeneidad ambiental. En las serranías subandinas y el pie de monte, factores como el clima, el relieve, el suelo y la altitud condicionan la formación de sucesiones y asociaciones florísticas, mientras que en la llanura aluvial la dinámica hidrológica es el elemento dominante, dando lugar a una gran variedad de paisajes y ecosistemas, como bosques, sabanas, humedales y pantanos.[4] La caracterización de la vegetación es aún parcial, debido a la limitada cobertura espacial y al reducido número de estudios realizados, así como al uso de distintos sistemas de clasificación. Aun así, se han identificado nueve unidades de vegetación según el enfoque de zonas de vida, así como alrededor de veinte grandes formaciones vegetales, distribuidas entre las serranías, el piedemonte y la llanura aluvial.[4]

El conocimiento de la diversidad florística del TIPNIS sigue siendo incompleto, pero los inventarios preliminares indican una riqueza muy elevada, especialmente en los bosques del piedemonte y de las serranías subandinas. Hasta el 2006 se han registrado 602 especies de plantas, pertenecientes a 85 familias y 251 géneros, sin embargo, se estima que el área podría albergar entre 2500 y 3000 especies de plantas vasculares, lo que representaría entre el 12,5 % y el 15 % de la flora vascular estimada para Bolivia.[4] Esta alta diversidad se relaciona tanto con la presencia de bosques amazónicos como con la abundancia de epífitas, en particular orquídeas, cuya diversidad aumenta hacia los bosques montanos.[4]

La diversidad florística está fuertemente influida por la heterogeneidad del paisaje y por la presencia de microclimas, especialmente en las serranías del sur, donde se concentra una elevada riqueza de especies y endemismos. En laderas pluviales se han registrado especies de distribución muy restringida, como Magnolia boliviana.[4] Estudios preliminares han identificado al menos 16 especies de flora con alguna categoría de amenaza, entre las que destacan varias orquídeas, palmeras y árboles maderables de alto valor, como la mara y el cedro. Las áreas de mayor prioridad para la conservación de la flora corresponden a las serranías subandinas y a las laderas pluviales y pluviestacionales del pie de monte, que además cumplen un papel importante como cabeceras y nacientes de ríos.[4]

La diversidad florística del TIPNIS incluye especies como el aliso (Alnus acuminata), el pino de monte (Podocarpus spp.), el nogal (Juglans boliviana, los cedros (Cedrela lilloi y Cedrela odorata), la mará (Swietenia macrophylla), el palo maría (Calophyllum brasiliense) y el tajibo (Tabebuia). Se destacan las palmas como el asaí (Euterpe precatoria), las jatatas (Geonoma deversa, Geonoma spp.), la palma (Dictyocaryum lamarckianum) y la palma real (Mauritia flexuosa) que forma extensos palmares en zonas inundadas de bosque.

Fauna

Londra (Pteronura brasiliensis)
Yope (Bothrops sanctaecrucis) en el TIPNIS.

La fauna del TIPNIS presenta una elevada diversidad, aunque el conocimiento científico sigue siendo limitado debido al escaso número de inventarios realizados, con excepción del grupo de los peces.[4] Hasta el 2006 se han registrado 858 especies de vertebrados, lo que confirma la importancia biológica del área a escala nacional. Este conjunto incluye 108 especies de mamíferos pertenecientes a 33 familias, equivalentes a cerca del 30 % de las especies del país, y 470 especies de aves, que representan aproximadamente el 34 % de la avifauna boliviana.[4]

La herpetofauna y la ictiofauna también muestran una notable riqueza. Se han identificado 39 especies de reptiles, pertenecientes a 15 familias y que corresponden a alrededor del 14 % de los reptiles conocidos en Bolivia, sin considerar tortugas ni caimanes, así como 53 especies de anfibios, que representan entre el 26 % y el 28,5 % del total nacional y abarcan 8 de las 11 familias presentes en el país.[4] En cuanto a los peces, se han registrado 188 especies distribuidas en 25 familias, lo que muestra la relevancia de los sistemas acuáticos del territorio.[4] Adicionalmente, se han documentado 127 especies de insectos, entre ellas 55 coprófagos y 72 lepidópteros.[4]

Entre los mamíferos registrados destacan varias especies en distintas categorías de amenaza, como el armadillo gigante, el oso hormiguero gigante, el mono araña, el mono aullador, el jaguar, el tapir amazónico y diversas especies de pecaríes y venados. Asimismo, se han reportado posibles nuevos registros para Bolivia. En la avifauna, los estudios disponibles se concentran en las llanuras y el piedemonte, y sugieren la presencia de especies endémicas regionales, como Crypturellus atrocapillus y Casiornis rufus, aunque las zonas altas permanecen poco exploradas.

Desde el punto de vista de la conservación, se han identificado al menos 17 especies de anfibios prioritarias, incluidas cuatro especies endémicas que representan cerca del 11 % de los anfibios endémicos de Bolivia.[4] Entre los reptiles de mayor relevancia figuran las tortugas Podocnemis unifilis y Podocnemis expansa, así como los caimanes Melanosuchus niger y Caiman yacare, todas incluidas en categorías de amenaza.[4] La distribución de la fauna no ha sido sistemáticamente estudiada, pero se observa una mayor abundancia en la zona central y en el alto Sécure, con comunidades más ricas asociadas a los ecosistemas boscosos de serranía y piedemonte, y una menor diversidad en sabanas y bosques pantanosos, mientras que ríos, lagunas y pantanos albergan comunidades especializadas adaptadas a inundaciones periódicas.[4]

Entre las especies icónicas del área protegida se encuentran: el jucumari (Tremarctos ornatus), el pejichi (Priodontes maximus), el marimono (Ateles paniscus), el manechi (Alouatta seniculus), la londra (Pteronura brasiliensis), el jaguar (Panthera onca), el ciervo de los pantanos (Odocoileus dichotomus), la harpía (Harpia harpyja), el pato negro (Catrina moschata), aves endémicas (Myrmotherula grisea, Grallaria erythrotis), chancho de trota, el bufeo (Inia geoffrensis boliviensis), aves amenazadas (Terenura sharpei, A. mpeuon rufaxilla), la peta de río (Podocnemis unifilis) y el caimán negro (Melanosuchus niger).

Demografía

Vista de la comunidad de Santa Rosa del Isiboro, sobre el río homónimo, al este del TIPNIS.

La población del TIPNIS está conformada mayoritariamente por comunidades indígenas asentadas en las partes bajas del territorio, principalmente a lo largo de las riberas de los ríos Isiboro, Sécure e Ichoa, mientras que las serranías permanecen casi deshabitadas.[5] Estas comunidades presentan tamaños y formas de ocupación muy variables, desde pequeños puestos familiares hasta poblaciones de entre 200 y 250 habitantes, como Santísima Trinidad, Buen Pastor, San Antonio de Ismose, Natividad, Gundonovia y San Pablo. La población colona se concentra en la zona sur y se organiza en sindicatos, con un patrón de poblamiento disperso pero con núcleos que pueden alcanzar hasta 450 habitantes, entre los que destacan Aroma, Bolívar, Puerto Patiño, Tacopaya e Icoya.[5]

De acuerdo con el Censo de 2001, la población indígena se distribuía en 42 comunidades y la población colona en 48 sindicatos, sin embargo, estas cifras presentan limitaciones debido a problemas de cobertura.[5] Datos de la Subcentral del TIPNIS indican la existencia de 59 comunidades en 2001 y 62 en 2003, y estimaciones basadas en estas fuentes sitúan la población indígena por encima de los 5000 habitantes. La densidad poblacional promedio es baja, alrededor de 0,5 habitantes por kilómetro cuadrado en el área indígena, mientras que en la zona colona alcanza aproximadamente 7 habitantes por kilómetro cuadrado, pese a la ausencia de centros urbanos.[5]

La estructura demográfica del TIPNIS se caracteriza por una población mayoritariamente joven y por una elevada movilidad espacial. Según el Censo Indígena de 1994, el territorio contaba con 4563 habitantes, de los cuales el 52 % eran varones y el 48 % mujeres, con una composición étnica dominada por poblaciones mojeñas (68 %), seguidas por yuracarés (26 %), chimanes (4 %) y otros pueblos (2 %).[5] El tamaño promedio del hogar se estimó en 6,23 personas y la edad media de la población en 21,22 años. Asimismo, se ha registrado una intensa movilidad, ya que en 1994 el 77,8 % de la población indígena había cambiado al menos una vez de lugar de residencia, fenómeno que explica la variabilidad en el número de comunidades y un relativo estancamiento poblacional tanto indígena como colono en las últimas décadas.[5]

Transporte

El transporte en el área se realiza principalmente por vía fluvial y terrestre; sin embargo, no existen puertos formales para el embarque de turistas ni en Puerto Varador ni en Puerto San Francisco. En cuanto al transporte por carretera, el único camino existente atraviesa el área colonizada del sector sur, desde Isinuta hasta la comunidad de Aroma, y es utilizado principalmente para la extracción de productos agrícolas y como vía de comunicación entre las comunidades.

Carretera por el TIPNIS

El baile de los macheteros es típico de la región de los Moxos, Bolivia, en el Territorio Indígena-parque nacional Isiboro-Sécure (en 2004).

En 2010 se anunció la construcción de una carretera que uniría Villa Tunari, en el departamento de Cochabamba, con San Ignacio de Moxos, en el departamento del Beni, la cual pasaría directamente por el TIPNIS.

El proyecto de carretera causó la movilización y protestas de organizaciones defensoras del medio ambiente e indígenas del parque nacional, para evitar el impacto negativo de la carretera sobre equilibrio ecológico de la zona.

Los subcentral de pueblos indígenas expresó su posición a través de un pronunciamiento.[6] Además, se rechazó el ingreso de cocaleros del Chapare, que agravarían la deforestación de la reserva.[7]

El debate sobre qué tipo de desarrollo necesita el TIPNIS y sus habitantes, sigue activo.[8]

Referencias

Véase también

Enlaces externos

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