Turismo sostenible
forma de viajar sin dañar la naturaleza o el espacio cultural
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El turismo sostenible o turismo sustentable es aquel que sigue los principios de sostenibilidad, minimizando el impacto sobre el medio ambiente y la cultura local, al tiempo que contribuye a generar ingresos y empleo para la población local.[1]


La Organización Mundial del Turismo (OMT) define turismo sostenible como:
El turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.[2]
Nacimiento del turismo sostenible
Los orígenes del turismo sostenible se remontan a la década de los 90, cuando la creciente preocupación por los efectos socioeconómicos y ambientales del turismo masivo impulsó a organismos internacionales como el Consejo de Europa y la ONU a promover prácticas más respetuosas con el entorno. Factores como la toma de conciencia sobre el deterioro ambiental como consecuencia de las actividades turísticas, la precariedad laboral en destinos turísticos, el impacto sobre la sociedad anfitriona y la creciente competitividad ante los elevados estándares de calidad exigidos por los visitantes impulsaron la búsqueda de alternativas más sostenibles, y el compromiso institucional lo consolidó como una tendencia global.[3][4]
Entre los motivos por los que nace el turismo sostenible se pueden mencionar:
- Un incremento en la concienciación sobre los temas ambientales.
- El mercado turístico comienza a darse cuenta del impacto que se ocasiona con las actividades turísticas.
- Los visitantes exigen mayores estándares de calidad de los productos y servicios que reciben, lo que ocasiona una mayor competitividad entre los ofertantes para cumplir con estos estándares.
- Los grupos ambientalistas ejercen presión sobre la opinión pública en relación con los efectos de las actividades turísticas sobre el medio ambiente.
Existen diversos estudios que describen la demanda de turismo sostenible, entre los que se puede mencionar:[5]
1. Un estudio de 2012 realizado por TripAdvisor indicó que el 71% de los encuestados dijeron que iban a tomar decisiones favorables al medio ambiente este año.
2. Otro estudio de 2012 encontró que casi la mitad de los consumidores mundiales están dispuestos a pagar más por productos de empresas que demuestran un compromiso con la Responsabilidad Social (Nielson, 2012).[6]
3. Un estudio de 2011 realizado por Kuoni[7] encontró que el 22% de los encuestados dijo que la sostenibilidad es uno de los tres principales factores que influyen en la reserva de vacaciones.
De igual manera, fueron surgiendo diversos sucesos que dieron pie a la complementación y surgimiento del turismo sostenible.
Tabla1.- Importantes acontecimientos alrededor del turismo sostenible
| AÑO | ACONTECIMIENTO |
|---|---|
| 1978 | La OMT estableció un Comité Ambiental. |
| 1981 | Primera reunión del Comité Ambiental en Madrid. |
| 1992 | La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992, sentó las bases para un enfoque más sostenible en diversos sectores, incluido el turismo.[8] |
| 1994 | El Consejo de Europa adopta recomendaciones a nivel internacional, nacional, regional y local para la consecución de una industria turística más consciente de su impacto. |
| 1995 | El Programa de Naciones Unidas por el Medio Ambiente (PNUMA) estableció las directrices generales para un turismo respetuoso con los recursos naturales en la "Guía para un turismo ambientalmente responsable". |
| 1995 | En abril se celebra la Conferencia Mundial del Turismo Sostenible en la Isla Canaria de Lanzarote, donde se adoptó la "Carta Mundial del Turismo Sostenible", siendo este el principal texto sobre lo que debe ser la sostenibilidad turística.[9] |
| 1996 | La OMT, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés) y el Consejo de la Tierra adoptaron la declaratoria titulada "Agenda 21 para la Industria Turística: Hacia un Desarrollo Sostenible". |
| 1996 | En octubre se llevó a cabo el Seminario sobre el desarrollo sostenible del turismo en la región del Este de África, en las Islas de Seychelles, en el que se adoptaron recomendaciones sobre la sostenibilidad turística de esa región. |
| 1997 | En febrero, en Malé, Islas Maldivas, los ministros de Turismo de la zona de Asia y el Pacífico se reunieron en un encuentro sobre turismo y medio ambiente, identificando los requisitos fundamentales para el turismo sostenible, entre los que se incluyen: la ética en el turismo, la reducción en el consumo y en el gasto, la conservación de la diversidad cultural, social y natural, la integración de la planificación turística, la promoción de la economía local y la participación de la comunidad, el desarrollo de un marketing responsable así como el factor relevante del sector privado. |
| 1997 | Del 6 al 8 de marzo de 1997 se celebró en Berlín la “Conferencia Internacional de Ministros de Medio Ambiente sobre la Diversidad Biológica y Turismo”. Aprobándose la “Declaración de Berlín sobre Diversidad Biológica y Turismo”. |
| 1997 | El 22 de mayo se firmó la “Declaración de Manila sobre el Impacto Social del Turismo”. |
| 1997 | En junio de 1997 la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas se convirtió en un hito importante en el desarrollo del turismo sostenible. La declaración final indicaba los problemas del turismo sostenible y llamaba a la Comisión de Desarrollo Sostenible (CDS) a establecer un programa de trabajo sobre este tema en su sesión de 1999. |
| 1997 | La UNESCO impulsa la creación del Instituto de Turismo Responsable (RTI por su siglas en inglés) con el objetivo de aplicar los resultados de la Carta Mundial de Turismo Sostenible.[10] |
| 1998 | El Instituto de Turismo Responsable (RTI) crea el Sistema de Turismo Responsable para la aplicación y el seguimiento de criterios de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático aplicados al turismo.[11] |
| 2017 | La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, destacando el papel del turismo en el crecimiento económico inclusivo, la preservación cultural y la protección ambiental.[12] |
El turismo sostenible como estrategia de desarrollo
Según la OMT, los principios que definen el turismo sostenible son:
- Los recursos naturales y culturales se conservan para su uso continuado en el futuro, al tiempo que reportan beneficios;
- El desarrollo turístico se planifica y gestiona de forma que no cause serios problemas ambientales o socioculturales;
- La calidad ambiental se mantiene y mejora;
- Se procura mantener un elevado nivel de satisfacción de los visitantes y el destino retiene su prestigio y potencial comercial; y
- Los beneficios del turismo se reparten ampliamente entre toda la sociedad.
Estas características hacen que el turismo sostenible sea una herramienta estratégica en el desarrollo económico local y nacional. Por un lado, el turismo supone una gran oportunidad en algunas zonas urbanas y rurales, en las que no existen otras alternativas de actividad económica. A su vez, como parte del sector servicios, ofrece más oportunidades para el surgimiento de empresas locales (hay que tener en cuenta que incluso en los países más desarrollados, este sector está compuesto principalmente por PYME). Y a pesar de ser un sector que requiere de fuertes inversiones en infraestructura y equipamientos, también utiliza mano de obra de forma intensiva por lo que ofrece numerosas oportunidades de trabajo y negocio, indistintamente para hombres, mujeres y jóvenes.
Esta tendencia del turismo denominada turismo sostenible es también respaldada por la UNESCO, quien argumenta que "El desarrollo del turismo sostenible debe ser ecológicamente sostenible a largo plazo, económicamente viable, así como éticamente y socialmente equitativo" (BRESCE, 2009).
Impacto del turismo internacional
En las últimas cinco décadas, el turismo internacional ha pasado de desplazar 25 a casi 700 millones de viajeros al año a lugares cada vez más remotos gracias al desarrollo de los medios de transporte. Un fenómeno de tal magnitud y con una expansión tan rápida no podía por menos que generar impacto allá donde se ha establecido.
Generalmente, este impacto se clasifica en tres categorías: económico, medioambiental y sociocultural.
Impacto económico
El turismo se ha presentado tradicionalmente como un motor del desarrollo económico, capaz de generar empleo, modernizar infraestructuras, impulsar otras actividades productivas, revalorizar recursos autóctonos y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos. Sin embargo, desde la década de 1970 diversos estudios han señalado que esta actividad también puede generar costes económicos significativos para las sociedades receptoras.
Entre los beneficios, el turismo puede generar empleo, aunque con frecuencia este es de carácter estacional y poco cualificado, compitiendo con la mano de obra migrante y presentando una marcada inestabilidad debido a la alternancia entre temporadas altas y bajas. Asimismo, la modernización de infraestructuras suele responder a las prioridades turísticas, no siempre en consonancia con un desarrollo endógeno equilibrado.
En cuanto a los efectos negativos, el aumento de la demanda sobre la tierra, el agua y los alimentos puede provocar procesos inflacionarios que encarezcan el coste de vida y dificulten el acceso a la vivienda, así como desplazar actividades productivas tradicionales como la agricultura o la ganadería. Además, gran parte de los ingresos generados por el turismo en países receptores puede terminar beneficiando a empresas extranjeras, como aerolíneas, cadenas hoteleras o touroperadores.
El investigador Ernest Cañada, de Sodepau-ACASC, cita como ejemplos las Antillas y Hawái en las décadas de 1960 y 1970, donde el crecimiento turístico implicó la sustitución de tierras agrícolas por urbanizaciones, la reducción de la soberanía alimentaria y la privatización de amplias zonas costeras. En Hawái, más del 70 % de sus costas pasaron a manos privadas, mientras que pequeñas empresas turísticas locales fueron reemplazadas por multinacionales con mayor capacidad de competencia.
En algunos destinos que han apostado por el turismo como principal motor económico se han observado problemáticas similares a las economías de monocultivo: alta dependencia de precios internacionales, vulnerabilidad ante fluctuaciones del mercado y escasa diversificación productiva.
Principales impactos económicos negativos
De acuerdo con Sancho (2009) y Maldonado (2006), entre los principales impactos se encuentran:
- Coste de oportunidad: asignación de recursos naturales al turismo en detrimento de otros posibles usos más provechosos.
- Fluctuaciones de la demanda turística: caídas de la demanda afectan gravemente a economías dependientes del sector.
- Inflación: el mayor poder adquisitivo del turista eleva los precios de productos y servicios, generando fenómenos de turistificación, con efectos como encarecimiento de la vivienda, aumento de precios de productos básicos y desplazamiento de comercios tradicionales.
- Especulación inmobiliaria: encarecimiento del suelo por la demanda turística de terrenos y bienes raíces.
- Pérdida de beneficios potenciales: especialmente en países en desarrollo, donde gran parte de las ganancias se destinan a inversores extranjeros.
- Distorsión de las actividades económicas locales: migración de la mano de obra hacia empleos turísticos en detrimento de sectores tradicionales.
- Conflictos de uso de recursos: competencia entre residentes y turistas por recursos naturales y servicios públicos.
Iniciativas del sector hotelero

En el contexto de la masificación turística y del sobreturismo —que puede generar presiones sobre las comunidades locales y sobre entornos naturales y culturales, incluidos parques nacionales y reservas marinas— parte del sector hotelero ha desplegado estrategias corporativas de sostenibilidad para mitigar impactos tanto en la cadena de valor como en los destinos.[13] Entre estas destacan programas integrales como Serve 360 (Marriott International), Travel with Purpose (Hilton) y Sustainable Hospitality (Accor), que contemplan metas de descarbonización, eficiencia hídrica y energética, gestión de residuos y conservación de la biodiversidad, además de acciones de desarrollo y formación comunitaria en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.[14][15][16] En este mismo sentido, RIU Hotels & Resorts formalizó en 2024–2026 su estrategia Proudly Committed, iniciativa de la empresaria Carmen Riu, con medidas que incluyen formación interna, compras sostenibles e inversión social orientada —entre otros ámbitos— a proyectos de biodiversidad y restauración de arrecifes en destinos del Caribe; la iniciativa ha sido presentada públicamente por la dirección del grupo y se inserta en un proceso más amplio de cultura corporativa de sostenibilidad.[17][18][19][20] La literatura especializada señala que, cuando estas iniciativas se articulan con la gobernanza y las políticas públicas de los destinos, pueden contribuir de manera complementaria a transitar hacia modelos de turismo más sostenibles y a gestionar mejor los efectos del exceso de visitantes.[21]

Véase también
- Economía del turismo
- Turistificación
- Desarrollo económico
