Userkara

segundo faraón de la sexta dinastía From Wikipedia, the free encyclopedia

Userkara (cuyo nombre significa «Poderoso es el espíritu de Ra»; también escrito Woserkara o Weserkara) fue el segundo rey de la Sexta Dinastía de Egipto durante el período del Imperio Antiguo. Reinó brevemente, entre dos y cuatro años, a finales del siglo XXIV o principios del siglo XXIII a. C. Se desconoce su relación familiar con su predecesor, Teti, y su sucesor, Pepi I, y su reinado sigue siendo enigmático.

Predecesor Teti
Sucesor Meryra Pepy
Dinastía Dinastía VI
Padre Posiblemente Teti
Datos rápidos Reinado, Predecesor ...
Userkara
Faraón de la Dinastía VI de Egipto

Cartucho de Userkara en la Lista Real de Abidos
Reinado
De 2 a 4 años, finales del siglo XXIV a. C.[nota 1]
Predecesor Teti
Sucesor Meryra Pepy
Familia
Dinastía Dinastía VI
Padre Posiblemente Teti
Madre Incierto, posiblemente Khuit II o Jentkaus IV
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Aunque está atestiguado en algunas fuentes históricas —es decir, estas dan fe de su existencia—, no se le menciona en las inscripciones funerarias de los funcionarios egipcios que vivieron durante su reinado y que solían consignar los nombres de los reyes a los que sirvieron. Las representaciones de algunos altos funcionarios de la época fueron deliberadamente cinceladas en sus tumbas y sus títulos alterados —por ejemplo, sustituyendo la palabra «rey» por «desierto»—. Por ello, los egiptólogos sospechan que Pepi I pudo intentar borrar toda memoria de Userkara de los registros oficiales, monumentos, tumbas y artefactos. El sacerdote egipcio Manetón, quien escribió una historia de Egipto más de 2000 años después, en el siglo III a. C., afirmó que su predecesor, Teti, fue asesinado, pero no dice nada más respecto al faraón. En consecuencia, algunos egiptólogos consideran que Userkara fue un usurpador efímero del trono. Alternativamente, pudo haber sido un gobernante legítimo de reinado breve, un hermano menor de un Pepi I más ambicioso, o un regente que gobernó durante la infancia de Pepi I antes de su ascenso al trono.

La identidad de sus padres es conjetural y depende de si fue legítimo o no. Si lo fue, pudo ser hijo de Teti con una de sus reinas, posiblemente Khuit II o Jhentkaus IV. Si fue un usurpador, podría descender de una rama colateral de la precedente Quinta Dinastía, como sugiere que su nombre esté construido a la manera de los reyes de esa dinastía. Su tumba aún no ha sido identificada, ya sea porque nunca se terminó o porque Pepi I borró los rastros del gobierno de su predecesor. De haberse iniciado, los egiptólogos conjeturan que estaría ubicada en el sur de Saqqara.

Fuentes

Fuentes contemporáneas

Atestaciones seguras

Se han conservado muy pocos artefactos de su época. Las únicas atestaciones seguras contemporáneas a su reinado son dos sellos cilíndricos y un martillo de cobre.[2][16][nota 2] El primer sello, fabricado en esteatita vidriada en verde, lleva la inscripción: «(El) buen dios Userkara, amado de los dioses (y) de Hathor». El segundo, de esteatita negra, muestra su cartucho junto al disco solar.[21] El martillo de cobre de la colección Michaelides presenta una pequeña inscripción con el nombre de un equipo de trabajadores —«Los amados de Userkara» o «Userkara es amado»— que procedía de Uadyet, el décimo nomo del Alto Egipto, situado en torno a Tjebu, al sur de Asyut.[nota 3][24][25][21]

Atestaciones posibles

Los egiptólogos Michel Baud y Vassil Dobrev también han planteado que una cabeza de hacha de cobre descubierta en Siria podría pertenecerle.[26] Esta herramienta ostenta el nombre de otro equipo de trabajadores, denominado «Los amados de los Dos Halcones de Oro», siendo «Dos Halcones de Oro» el nombre de Horus de oro de un faraón. Aunque tanto Keops como Sahura portaron este título —y cualquiera de los dos podría ser el dueño del hacha[27]—, Baud y Dobrev señalan que los nombres de Horus de oro de Teti y Pepi I eran, respectivamente, «Halcón Dorado que Une» y «Tres Halcones Dorados». Dado el papel de este nombre como símbolo de la transmisión del poder real durante el Imperio Antiguo,[28] Dobrev propone que el eslabón perdido entre las titulaturas de Teti y Pepi sería precisamente «Dos Halcones Dorados», el cual correspondería lógicamente al breve reinado intermedio de Userkara.[28] Por consiguiente, este hacha constituiría una atestación de su gobierno.[26]

Otras posibles evidencias de su reinado incluyen una inscripción en el arquitrabe de la tumba de Mehi —que se analiza en detalle más adelante— y un bloque procedente de Tanis que muestra el cartucho «User[...]ra»,[29] aunque este último podría atribuirse con igual fundamento al faraón Nyuserra.[30] Además, cabe mencionar un bloque con el cartucho «Uni» hallado en Ezbet Rushdi, cerca de Tell el-Dab'a, que quizás guarde relación con este soberano.[31][32][33]

Por su parte, el egiptólogo Flinders Petrie identificó de manera tentativa a Userkara con un rey llamado Ity, atestiguado únicamente por una inscripción rupestre en el Uadi Hammamat. El texto, fechado en el primer año de reinado de Ity, menciona una expedición de 200 marineros y 200 canteros —bajo el mando de los supervisores Ihyemsaf e Irenakhet[34]— enviada a extraer piedra para la pirámide del rey, llamada «Bau Ity»[35] (traducido como «Gloria de Ity»[36] o «Los Bas de Ity»[3]). La hipótesis de Petrie se basa únicamente en su datación de la inscripción en la Sexta Dinastía y en el hecho de que Userkara es el único monarca de este período cuya titulatura completa se desconoce.[35] Hasta 2025, esta identificación se considera, en el mejor de los casos, una conjetura[37] o ha sido rechazada por completo,[38][39] habiéndose propuesto para Ity diversas cronologías situadas en el Primer Periodo Intermedio (c. 2180-2050 a. C .).[36]

Piedra del sur de Saqqara

Además de las atestaciones contemporáneas ya mencionadas, detalles sobre su reinado figuran en la llamada Piedra del sur de Saqqara —un anal real de la Sexta Dinastía redactado durante el reinado de Merenra o de Pepi II—.[40] Este fragmento fue descubierto por Gustave Jéquier en un almacén del templo funerario de Iput II, al noroeste del complejo piramidal de Pepi II.[41][nota 4] La piedra había sido reutilizada como tapa del sarcófago de la reina Ankhesenpepi III, aunque originalmente no pertenecía a él.[42]

Desafortunadamente, aproximadamente el 92% del texto original se perdió[43] cuando la piedra fue toscamente pulimentada, probablemente entre el final del Primer Periodo Intermedio y los inicios del Imperio Medio (hacia 2050-1650 a. C.).[44] A pesar de ello, la presencia de Userkara en este anal puede inferirse por el amplio espacio dejado entre las secciones correspondientes a los reinados de Teti y Pepi I,[45] así como por los vestigios de una titulatura real aún visibles en ese hueco.[46][47] Aunque las actividades específicas de su gobierno se han perdido, la extensión del espacio reservado sugiere que reinó en Egipto entre dos y cuatro años[48], considerándose la duración más corta como la menos probable.[49]

Fuentes históricas

Varias fuentes antiguas lo mencionan. La primera es la Lista Real de Abidos, redactada durante el reinado de Seti I (c. 1290-1279 a. C. ), más de mil años después de los hechos. El cartucho de Userkara ocupa la entrada número 35 de la lista, entre los de Teti y Pepi I,[50][51] lo que lo confirma como el segundo faraón de la dinastía.[52]

Además, es probable que figurara en el Canon de Turín,[22] una lista de reyes compuesta bajo el reinado de Ramsés II (1279-1213 a. C.). Sin embargo, una laguna afecta precisamente la parte de la segunda línea de la cuarta columna del papiro —el lugar donde debería hallarse su nombre.[45] De ser así, los vestigios de su entrada indicarían que se le atribuyeron 20 años de reinado, una cifra que hasta 2025 se considera insostenible a la luz de la evidencia proporcionada por la Piedra de sur de Saqqara.[39]

Reinado

La Piedra del sur de Saqqara, los anales reales de la VI dinastía, que detallaban el reinado de Userkara en lo que ahora es una sección ilegible de su texto.[53]

Existe consenso entre los egiptólogos modernos al situar su reinado entre los de Teti y Pepi I, a inicios de la Sexta Dinastía.[4][8][54][55][56][57] Para Michel Baud, la ausencia de monumentos, sumada a la escasez de artefactos y documentos de su época, apuntan sin duda a la brevedad de su gobierno.[nota 5][8][61][62]

Por las mismas razones, sus vínculos familiares y políticos con su predecesor y sucesor son inciertos, lo que ha dado pie a diversas hipótesis sobre su identidad y la naturaleza de su reinado. En términos generales, estas se dividen en dos escenarios contradictorios: uno que lo considera un gobernante legítimo o un regente,[54] y otro que lo percibe como un usurpador, posiblemente responsable del asesinato de su antecesor, Teti.[37] Una opinión minoritaria, sostenida por los egiptólogos Oleg D. Berlev y Yury Perepelkin, propone que no fue un soberano independiente, sino un nombre alternativo del propio Teti.[57]

Como gobernante legítimo

De acuerdo a Manetón, Teti (en la imagen), el predecesor de Userkara, fue asesinado.

Los egiptólogos William Stevenson Smith, William C. Hayes y Nicolas Grimal sostienen que gobernó Egipto brevemente, ya sea como un soberano legítimo e interino o como regente junto a la reina Iput I[38][63][64]. De hecho, Pepi I, hijo de Teti, reinó unos cincuenta años, lo que sugiere que debía de ser muy joven —y probablemente menor de edad— al morir su padre, por lo que no pudo asumir el trono de inmediato.[65] Sin embargo, la teoría de que fue solo un regente es rechazada por Naguib Kanawati. Este argumenta que su mención en el Canon de Turín —una lista que solo incluye reyes—, su presencia en la Lista de Abidos y el uso de una titulatura real completa, reservada en exclusiva a los faraones reinantes, apuntan a que fue un monarca por derecho propio.[66] En apoyo de la hipótesis de un gobernante legítimo, Grimal subraya que está bien atestiguado tanto por fuentes históricas como contemporáneas, en particular por la Piedra del sur de Saqqara. Esto parece contradecir la idea de que, por ser ilegítimo, fue víctima de una damnatio memoriae por parte de su sucesor, Pepi I, quien habría intentado borrar su memoria de los registros oficiales. Además, no existe evidencia directa en el registro arqueológico de dificultades asociadas al ascenso al trono de Pepi I, algo que cabría esperar si Userkara hubiera sido un usurpador.[64] Rainer Stadelmann y Michel Baud, por su parte, insisten en que no hay pruebas claras de una damnatio memoriae dirigida contra el faraón. Por ejemplo, es posible que su complejo funerario se planificara pero nunca se llegara a construir, lo que explicaría mejor su ausencia que una intentona «especulativa»[67] por parte de Pepi I para borrar todo rastro de su predecesor.[68] Otra posibilidad es que fuera legítimo y reinara en una verdadera corregencia con Pepi I, aunque, como señala el egiptólogo Christoffer Theis, esta hipótesis carece también de evidencia directa.[13]

Vivianne Gae Callender —quien considera que Userkara fue objeto de una suerte de damnatio memoriae[67]— propone otra teoría: el soberano habría sido un hijo legítimo de Teti, nacido durante el reinado de su padre, pero no su primogénito. Según esta hipótesis, su derecho al trono se basaría precisamente en haber nacido cuando Teti ya era faraón, mientras que Pepi I sería el hijo mayor, pero nacido antes de que su padre accediera al poder.[69] Los ocho a doce años de reinado de Teti implicarían que Userkara tendría solo unos diez años al ser coronado, enfrentándose a un hermano mayor resentido, lo que explicaría la escasez de testimonios de su gobierno.[69] En una línea similar, Morris Bierbrier llega a sugerir que el «ambicioso» futuro faraón Pepi I pudo haber ordenado que lo asesinaran.[55] Aunque no va tan lejos, Karola Zibelius-Chen también cree que era un hijo legítimo de Teti que se enfrentó a la oposición de su medio hermano. Señala, en particular, la existencia de dos reinas distintas de Teti que portaron el título de «Madre del Rey»: una es Iput, madre de Pepi, y la identidad de la otra es incierta. Para Zibelius-Chen y Callender, esta segunda podría ser la reina que luego conspiró contra Pepi I y fue procesada cuando se descubrió el complot.[70][71][72][73]

Como usurpador del trono

El hijo de Teti, Pepi I (en la imagen), pudo haber instituido una damnatio memoriae contra Userkara.

El sacerdote egipcio Manetón redactó una historia de Egipto, la Aegyptiaca, en el siglo III a. C., durante el reinado de Ptolomeo II (283-246 a. C.). No se conserva ninguna copia de la obra, que hoy solo se conoce a través de escritos posteriores de Sexto Julio Africano (c. 160-240 ) y Eusebio de Cesarea (c. 260/265-339 ). Según el erudito bizantino Jorge Sincelo (fl.800), la versión de Africano relataba que Otoes —el nombre helenizado de Teti— fue asesinado por sus guardias o asistentes.[74] Ninguna otra fuente antigua o evidencia arqueológica ha corroborado directamente este relato.[13] Sobre la base de la Aegyptiaca, los egiptólogos consideran plausible que Userkara participara o, al menos, se beneficiara del asesinato de Teti, a pesar de que el propio Userkara no aparezca mencionado en la obra de Manetón.[74] Su nombre es teofórico e incorpora el nombre del dios solar Ra, una moda onomástica común durante la precedente Quinta Dinastía.[64] Frente a esta opinión, Christoffer Theis observa que otros reyes de la Sexta Dinastía, como Merenra y Pepi II —cuyo nombre de trono era Neferkara—, también incluyeron a Ra en sus nombres.[13] Dado que Teti no era hijo del último rey de la Quinta Dinastía, Unis, algunos egiptólogos han propuesto que Userkara podría descender de una rama colateral de la familia real de dicha dinastía, que habría tomado brevemente el poder mediante un golpe de estado[8][54][75] y quizás solo reinó sobre una pequeña parte de Egipto.[76] Un posible apoyo a esta teoría es el descubrimiento de bloques de piedra con el nombre de Sesheshet, madre de Teti, reutilizados como material de construcción en el núcleo de la pirámide de Pepi I. Los relieves de estos bloques fueron dañados deliberadamente, y el egiptólogo Miroslav Verner sugirió que Userkara podría ser el responsable.[77]

El egiptólogo Naguib Kanawati también considera «poco convincente» la hipótesis de que fuera un gobernante legítimo de reinado breve o un regente.[78] En efecto, la evidencia arqueológica respalda la idea de que su sucesor, Pepi I, lo consideró un usurpador. Resulta revelador que no exista mención alguna a Userkara en las tumbas o biografías de los numerosos funcionarios que sirvieron tanto a Teti como a Pepi I.[79] Los visires Inumin y Khentika, que ejercieron bajo ambos soberanos, guardan un silencio absoluto sobre él, y en sus monumentos funerarios no se registra ninguna actividad llevada a cabo durante su reinado.[80] Un caso especialmente elocuente es el de la tumba de Mehi, un guardia que vivió bajo Teti, Userkara y Pepi. En el arquitrabe de su capilla se observa que el nombre del rey Teti figura inscrito sobre un añadido pétreo. Kanawati interpreta que esto evidencia un proceso de reescritura política: el nombre de Teti habría sido grabado originalmente, luego borrado para sustituirlo por el de otro rey —cuyo nombre, a su vez, fue posteriormente cincelado—, para finalmente reponer el de Teti sobre un parche de piedra.[81] El egiptólogo argumenta que ese nombre intermedio eliminado era el de Userkara, a quien Mehi habría transferido temporalmente su lealtad.[82] Así, la evidencia sugeriría que Mehi cambió su adhesión de Teti a Userkara y, tras el acceso de Pepi I, intentó reintegrarse a la línea legítima.[82] Este intento de rectificación parece haber fracasado: los trabajos en su tumba se interrumpieron abruptamente y todo indica que nunca recibió sepultura en ella.[83] No obstante, esta reconstrucción ha sido puesta en duda. Rainer Stadelmann ha cuestionado la interpretación de Kanawati sobre la historia de la inscripción,[68] y Christoffer Theis señala que, en cualquier caso, se trata de una hipótesis no verificable.[13]

Una situación similar se documenta en la mastaba de Merefnebef, un funcionario y cortesano a quien el egiptólogo Peter J. Brand describe como de «humilde rango»,[84] que inició su carrera bajo Teti y luego ascendió hasta el vizierato, muy probablemente durante el reinado de Userkara.[85] La tumba muestra fases constructivas diferenciadas; la última, correspondiente a su periodo como visir, llevó a Merefnebef a grabar sus nuevos títulos repetidamente en la fachada del monumento.[86] Sin embargo, los trabajos se interrumpieron abruptamente, ya fuera por su muerte o por su caída política tras el fallecimiento de Userkara. Posteriormente, uno de sus hijos intervino en la mastaba: cinceló las representaciones de su padre y hermanos y alteró los títulos paternos. En particular, la fórmula «Honrado por el rey» fue modificada eliminando la palabra «rey» o, incluso, sustituyéndola por «desierto».[87][88] Finalmente, la mastaba —que quedó inacabada— fue deliberadamente tapiada para ocultarla a la vista.[89] Para el arqueólogo Karol Myśliwiec, director de la excavación, esto demuestra que «la infamia del momento más vergonzoso de su carrera —haber sido (probablemente) promovido a visir por el usurpador Userkara— fue recordada visiblemente durante generaciones».[88] Brand comparte esta opinión y ve aquí un ejemplo de un patrón más amplio: bajo Userkara se habrían promovido a los cargos más altos a oficiales de bajo rango, quienes luego serían degradados o expulsados una vez que Pepi I consolidó su poder.[84]

Michel Baud también percibe dificultades con la idea de que fuera plenamente legítimo. Él y Theis han calificado el silencio en las biografías privadas contemporáneas de «inquietante»,[48] ya que ningún funcionario de la época menciona haber servido bajo su autoridad.[13] Además, Baud y Vassil Dobrev no consideran que su presencia en los anales reales de la Piedra del sur de Saqqara sea prueba definitiva de su legitimidad a ojos de sus sucesores. Señalan que los anales y las listas reales podrían haberse librado de medidas de damnatio memoriae —incluso aquellas dirigidas contra usurpadores—, precisamente porque su propósito era registrar sistemáticamente todos los nombres y actividades reales, con independencia de su contexto político.[90] Por el contrario, para Theis, la presencia de monarca en dichos anales hace altamente probable que fuera un gobernante plenamente legítimo, aunque efímero, y considera que no existen pruebas suficientes de una condena de su memoria.[91]

Con el nombre de Teti

El egiptólogo Anthony Spalinger recoge la propuesta de Berlev y Perepelkin, según la cual habría sido, en realidad, el nombre de trono (prenomen) de Teti —que, según ellos, se desconoce—.[57][92] Sostuvieron que un antiguo escriba, redactor de los anales reales, añadió nombres suplementarios a reyes que de otro modo conocía por el mismo nomen, para así distinguirlos. Este sería el caso del nomen «Teti», compartido por Hor-Aha, Sejemjet y el propio Teti. Según esta hipótesis, el escriba agregó el prenombre «Userkara» al nomen de Teti, pero esta anotación fue interpretada por los egipcios posteriores como referida a dos reyes distintos, dando lugar a dos cartuchos separados en la Lista Real de Abidos.[92] Como prueba, Berlev y Perepelkin aducen un grafito antiguo hallado en la pirámide de Jendyer (construida c. 1750 a. C. ), escrito durante el reinado de Ramsés II (c. 1303-1213 a. C. ) por un tal Nasui, que atribuye erróneamente el monumento a Teti. Esta confusión podría deberse a que el prenombre de Jendyer era Userkara y, como proponen ambos estudiosos, quizás también lo fuera el de Teti.[57][93] Sin embargo, esta hipótesis es generalmente rechazada por egiptólogos como Christoffer Theis, quien señala que Teti usó el mismo nombre tanto para su prenomen como para su nomen —es decir, eran idénticos—, y que faraones de la precedente Quinta Dinastía, como Userkaf, Sahura y Unis, también tenían prenomens y nomens idénticos, por lo que Teti habría seguido la misma práctica.[94]

Padres

La identidad de sus padres no puede establecerse con certeza debido a la falta de evidencia directa y, por tanto, está ligada a la hipótesis que se adopte sobre su legitimidad. De haber sido legítimo, pudo ser hijo de Teti,[95][96][97] aunque la identidad de su madre es muy incierta. Procediendo por eliminación entre las reinas conocidas de la Sexta Dinastía, Vivianne Gae Callender conjeturó que su madre sería una reina titulada «madre del rey», mencionada en el templo funerario de Pepi I con el nombre fragmentario «Kh[en]t[...]».[98][99] Para la egiptóloga Silke Roth, «Kh[en]t[...]» no sería un nombre, sino parte de un título real que podría traducirse como «la que está al frente [...]»;[100][101] en cualquier caso, no puede referirse a la madre de Pepi I, que se sabe fue Iput I. Distintos especialistas han propuesto lecturas completas de este nombre fragmentario: Wilfried Seipel sugiere «Khentitenka»,[102] mientras que Christoffer Theis, Aidan Dodson, Dylan Hilton y Morris Bierbrier apuntan a «Khentkaus»(Jentkaus en español).[55][96] Esto podría indicar que la madre de Userkara fue Jentkaus IV,[nota 6] o bien que el bloque inscrito fue reutilizado y perteneció originalmente a una de las reinas llamadas Jentkaus de la dinastía anterior.[101] Otra posibilidad, defendida por Peter Janosi y Callender, y compartida por Rainer Stadelmann, es que «Kh[en]t[...]» deba leerse «Khuit» e identificarse, por tanto, con Khuit II.[104][105][106]

Tumba

Mapa del sur de Saqqara de Karl Richard Lepsius.[107]

Hasta 2025, no se ha identificado aún la ubicación de su tumba. La brevedad de su reinado sugiere que el monumento probablemente quedó inacabado a su muerte, lo que dificulta enormemente su identificación moderna.[54] Dado que fue un rey de la Sexta Dinastía, es de suponer que su tumba estaba planeada para ser una pirámide. Un posible respaldo de esta hipótesis es el martillo de cobre que menciona a un equipo de trabajadores asalariados del nomo de Uadyet, involucrados en un importante proyecto de construcción, probablemente la pirámide de Userkara.[64]

Se han planteado dos hipótesis sobre la localización de su pirámide. Los egiptólogos Vassil Dobrev y Miroslav Bárta proponen que se encuentra en la parte norte del sur de Saqqara, zona conocida hoy como Tabbet al-Guesh, al noroeste del complejo funerario de Pepi I. De hecho, allí se descubrió —bajo los auspicios del Instituto Francés de Arqueología Oriental— una extensa necrópolis de funcionarios de la administración de la Sexta Dinastía. Este cementerio incluye varias mastabas de gran tamaño, así como dos estructuras sin terminar: una de 80m × 80m y otra de 60m × 80m.[108] Según Dobrev, podrían tratarse de los inicios de una pirámide real y su templo funerario anexo.[109][110][111]

Por su parte, el astrofísico Giulio Magli sostiene que la pirámide de Userkara debe buscarse en un punto intermedio entre las de Pepi I y Merenra I, en una ubicación que haría que las tres pirámides formaran una línea paralela a la constituida por la pirámide de Sejemjet y, más al norte, las de Unis, Zoser, Userkaf y Teti.[112] Hasta 2015, no se habían realizado prospecciones arqueológicas en esta área para confirmar o refutar dicha hipótesis.[108]

Titulatura

Además de su título de este gobernante que se encuentra grabado en la Lista Real de Abidos,[113] se especula sobre su posible nombre Horus.[114]

Titulatura Jeroglífico Transliteración (transcripción) - traducción - (referencias)
Nombre de Nesut-Bity:
N5wsrskA
wsr kȝ rˁ (Userkara)
Fuerte es el espíritu (Ka) de Ra[113]
(Lista Real de Abidos n.º 35)
Nombre de Horus:
G5
G5 G5
S12
Conjetural:
Bikwy-nub
Bjk.wj-nb.w
Dos Halcones de Oro[114]

Notas

  1. Fechas propuestas para el reinado de Userkare: 2408-2404 a. C.,[1] 2358-2354 a. C.,[2] 2337-2335 a. C.,[3] 2333-2332 a. C.,[4] 2323-2321 a. C.,[5][6][7][8] 2312-2310 a. C.,[9] 2306-2302 a. C.,[10] 2291-2289 a. C.,[11][12] 2287-2285 a. C.,[13] 2281-2277 a. C.,[10] 2279-2276 a. C.,[14] 2270-2265 a. C.[15]
  2. El egiptólogo Peter Kaplony atribuye tres sellos a Userkara,[17] pero uno de ellos dice «Userka[...]» y podría pertenecer a Userkaf.[18] Además, se le han atribuido varios sellos con el nombre «Userkara», pero ahora se cree que pertenecen al faraón Userkara Jendyer, de la XIII dinastía,[19] uno de los cuales se encuentra en el Museo de Brooklyn.[20]
  3. La atribución del mazo a Userkara realizada por Kaplony en 1965 es aceptada por Anthony Spalinger, pero difiere de la propuesta por Hans Goedicke en 1962. Goedicke, por su parte, interpreta los signos jeroglíficos de los objetos como indicativos de que pertenecían a Necherkara.[22][23]
  4. La piedra del sur de Saqqara se encuentra actualmente en el Museo Egipcio de El Cairo con el número de inventario JdE 65908.23.[39]
  5. La mayoría de los egiptólogos proponen un reinado corto para Userkara. Una excepción es Hans Goedicke. Al intentar reconciliar datos contradictorios de las fuentes históricas, propuso que Userkara reinó en el norte de Egipto mientras Pepi I lo hacía de manera concurrente en el sur. Según esta visión, Userkara habría gobernado entre 20 y 33 años.[58] Para apoyar su teoría, señala una inscripción fechada en el «Año después del quinto recuento de ganado» de un rey incierto de la Sexta Dinastía, la cual atribuye a Userkara. Dado que este recuento era bienal antes del reinado de Pepi II, la fecha podría corresponder al décimo año de Userkara en el trono.[58][59] Sin embargo, esta misma inscripción ha sido atribuida a Pepi II por el egiptólogo Jürgen Osing.[60]
  6. Dodson y Hilton la llaman Jhentkaus III en lugar de IV, ya que la tumba de la reina Jhentkaus III de la anterior Quinta Dinastía fue descubierta después de la publicación de su libro.[103]

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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