Xibalbá

inframundo en la creencia maya From Wikipedia, the free encyclopedia

En la mitología maya, Xibalbá, Xib'alb'a o Xb'alb'a (del quiché xib'al, "miedo, susto" y el qeqchí b'a, 'lugar', "Lugar del miedo" es el mundo subterráneo regido por las divinidades de la enfermedad y de la muerte: Hun-Camé y Vucub-Camé. Forma parte importante dentro del ciclo mítico de los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, narrado en el Popol Vuh de la cultura maya quiché. En recientes investigaciones, se ubica la entrada a Xib'alb'a en una cueva cercana a la aldea Balbatzul, en el municipio de Cobán, Guatemala, puesto que se encuentra justo antes de bajar a la planicie de la Franja Transversal del Norte.

Etimología:

Se deriva de la raíz xib', o su forma abstracta, xib'al, "miedo" o "susto"; y del locativo b'a, que propiamente dicho es un locativo q'eqchi'; la versión k'iche' sería b'al. Por esto, ha sido traducido como "Lugar del Miedo o Susto". Sin embargo, Xib'alb'a fue una "kicheanización" de un nombre q'eqchi' más antiguo, idioma donde la palabra para el inframundo es Xb'alb'a, que se deriva del radical q'eqchi' b'al "ocultar, esconder".[1] Por lo tanto, Xib'alba' e Xb'alb'a significan "Lugar Escondido".[2]

Ubicación:

En investigaciones recientes, la entrada a Xib'alba' se ubica en la aldea Balbatzul, Cobán, Alta Verapaz. 'B'alb'a' es el nombre q'eqchi' para Xib'alb'a; y tzuul es 'cerro', el topónimo literalmente significa "cerro (o pueblo) de Xib'alb'a". Se propone este sitio como la entrada a Xibalbá, porque cuenta con una cueva venerada, además, los otros topónimos de la región encajan con la propuesta; el nombre del río Temal de Chamá, es una corrupción del náhuatl temalli "pus, materia", por lo que se traduce como "río de Pus"; y nace en Sa Xook, "lugar de alacranes". Y justamente en el Popol Wuj, los ríos de Pus y de Alacrán son mencionados como algunos que los Héroes Gemelos cruzaron para llegar al inframundo, concordando nítidamente como en el mito. La aldea Balbatzul, se encuentra justo antes de bajar a la planicie de la Franja Transversal del Norte. Según el Popol Wuj, el camino a Xibalbá que toman los Héroes Gemelos es el camino negro, el cuál según el mural oeste de San Bartolo, fechado en el 100 a.C., se constata que se percibía como una serpiente negra, relacionando ésta con el río Ik'bolay ubicado en la región que, aunque es el nombre de la "barba amarilla", literalmente se traduce como 'serpiente' (b'olay) 'negra' (ik).[3] Ya investigadores anteriores habían ubicado Xibalbá en la FTN, debido a ser una región de grande sistemas de cuevas, como las cuevas de Candelaria.[4]

Mitología

El Xibalbá se conoce principalmente por la descripción que de él hace el Popol Vuh ("Pop wuj", en quiché), cuya traducción sería Libro del Consejo o Libro de la Comunidad, descubierto en época posterior a la conquista española, en el siglo XVIII, traducido al latín por fray Francisco Ximénez desde una perspectiva católica.[5] De ahí que se refiera al Xibalbá con mucha semejanza al infierno del cristianismo, consistente en un mundo telúrico, gobernado por los Ajawab del Xibalbá o los "señores del inframundo".[cita requerida]

El término Xib'alb'a también fue empleado en el ámbito yucateco. En la Relación del obispo Diego de Landa, cuando habla de la ceremonia del cargador del año Kawak, menciona una danza como parte del rito:

"y bailando algunos bailes entre los cuáles bailaban uno como cazcarientas [sic], y así le llamaban Xibalba okot, que quiere decir baile del demonio"[6]

El texto es una clara referencia a Xib'alb'a en la región de Yucatán. Ok'ot significa "danza", entonces, se traduciría como "Danza de Xib'alb'a". Para esta ceremonia, Landa señala que se fabricó una imagen de un dios llamado Wak Mitun Ajaw, en la que Mitun, Mitnal o Metnal es un término yucateco usado para el inframundo.[7] Curiosamente, durante el Clásico Tardío, se adoraba a un dios del inframundo llamado Wak Mih Nal Ajaw (que se traduce como " sexto señor del Lugar del Cero"), siendo la palabra Mihnal una probable denominación para referirse al Inframundo que sobrevivirá incluso hasta la época colonial entre los mayas yucatecos, aunque corrompida como "Mitun"[8]. Es probable que el nombre náhuatl "Mictlán" sea un préstamo tomado de la mitología maya.

Sin embargo, el concepto de "mal" aparece representado de manera explícita en las características de otros seres de la mitología maya: por ejemplo, Wuqub Kak'ix y su familia, o mediante defectos en las personalidades de los primeros seres humanos creados. Xibalbá no es entonces el infierno, ya que representa a la muerte y la enfermedad, vistas como parte de la existencia y no como castigo. Es más preciso referirse a Xibalbá como el inframundo.[cita requerida]

Una de las partes del Popol Vuh narra el enfrentamiento entre los Señores de Xibalbá y dos pares de gemelos divinos: en primer lugar, Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú; y luego, tras ser derrotados, los hijos del primero de ellos: Hunahpú e Ixbalanqué, que saldrán victoriosos gracias a su ingenio y a su conocimiento de la magia.[cita requerida]

En ambos casos, los gemelos son llamados por los señores principales del Xibalbá Hun Camé (Uno Muerte) y Vucub Camé (Siete Muerte), debido al escándalo que provocaban al realizar el juego de pelota, por lo que les retan a jugar en sus dominios.[9]

La derrota de Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú les trae como consecuencia la muerte y el posterior descuartizamiento, y colocan sus cabezas en las ramas de un árbol del mundo inferior que, tras esto, floreció y dio frutos. De uno de esos frutos saldría la savia que tocaría Ixquic, señora también del Xibalbá, con lo cual quedaría encinta de Hunahpú e Ixbalanqué.[9]

Descripción

Murciélago del inframundo maya. Representado en un plato de cerámica policromado del Período Clásico. Balamkú, Campeche, México.

Se hace, durante el relato de las andanzas de los héroes del Popol Vuh, una descripción de Xibalbá y del camino que hay que recorrer antes de llegar a él:

«Después descendieron al camino que lleva a Xibalbá, de pendientes muy en declive. Habiendo descendido así, llegaron al borde de los ríos encantados de barrancos llamados Barranco Cantante Resonante, Barranco Cantante, que pasaron sobre ríos encantados con árboles espinosos; innumerables [eran] los árboles espinosos, pasaron sin hacerse daño. En seguida llegaron al borde del río de la Sangre , [y] allí pasaron sin beber. Llegaron a otro río, de agua solamente; no habiendo sido vencidos, lo pasaron también. Entonces llegaron allí donde cuatro caminos se cruzaban: allí fueron vencidos, allí donde cuatro caminos se cruzaban. Un camino rojo, un camino negro, un camino blanco, un camino amarillo; cuatro caminos.»
Popol Vuh. 12.[10]

De esta manera, el camino hacia Xibalbá se describe como un descenso por unas escaleras muy inclinadas que desembocan en la orilla de un río, el cual recorre barrancos y jícaros espinosos. A continuación, hay otros ríos e incluso uno de sangre, y después se abre un cruce de cuatro caminos: uno rojo, otro blanco, otro amarillo y otro negro. Este último es el que se dirige a Xibalbá, exactamente a la sala del consejo de los Señores de Xibalbá.[cita requerida]

En cuanto a las pruebas que los Señores de Xibalbá hacían pasar, el Popol Vuh cuenta que eran muchos los lugares de tormento y los castigos de Xibalbá:

  • El primero era la Casa oscura, "en cuyo interior sólo había tinieblas";
  • El segundo era la Casa del frío, donde "un viento frío e insoportable soplaba en su interior";
  • El tercero era la Casa de los jaguares, donde los jaguares "se revolvían, se amontonaban, gruñían y se mofaban";
  • El cuarto era la Casa de los murciélagos, donde "no había más que murciélagos que chillaban, gritaban y revoloteaban en la casa";
  • El quinto se llamaba la Casa de los cuchillos, "dentro de la cual sólo había navajas cortantes y afiladas".[cita requerida]

En otra parte del Popol Vuh, dice que hay una sexta casa, llamada la Casa del calor, "donde sólo había brasas y llamas".[cita requerida]

Véase también

Referencias

Bibliografía

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