Aloe vera

especie de planta From Wikipedia, the free encyclopedia

Aloe vera, también llamada sábila, aloe o aloe vera, es una especie suculenta de la familia Asphodelaceae. Con unas quinientas (500) especies, el género Aloe está ampliamente distribuido y la especie más conocida, Aloe vera, se considera una planta medicinal y es utilizada así en muchas regiones del mundo.[2][3][4][5] Se utiliza en la medicina tradicional de dos formas: el exudado de la hoja (alcíbar) se utiliza como laxante y el gel mucilaginoso (gel de aloe) extraído del parénquima de la hoja se utiliza como remedio contra diversos trastornos de la piel.[5]

Datos rápidos Taxonomía, Reino: ...
Aloe vera
Taxonomía
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Liliopsida
Subclase: Liliidae
Orden: Asparagales
Familia: Asphodelaceae
Subfamilia: Asphodeloideae
Género: Aloe
Especie: Aloe vera
(L.) Burm.f., 1768
Sinonimia

HOMOTÍPICOS

  • Aloe perfoliata var. vera L., 1753[1]

HETEROTÍPICOS

  • Aloe barbadensis Mill., 1768
  • Aloe barbadensis var. chinensis Haw., 1819
  • Aloe chinensis Loudon, 1829
  • Aloe elongata Murray, 1789
  • Aloe flava Pers., 1805
  • Aloe indica Royle, 1839
  • Aloe lanzae Tod., 1889
  • Aloe maculata Forssk., 1775
  • Aloe perfoliata var. barbadensis (Mill.) Aiton, 1789
  • Aloe rubescens DC., 1799
  • Aloe variegata Forssk., 1775
  • Aloe vera var. chinensis (Loudon) Baker, 1880
  • Aloe vera var. lanzae Baker, 1880
  • Aloe vera var. littoralis J.Koenig ex Baker, 1880
  • Aloe vulgaris Lam., 1783
Cerrar

Es una planta de hoja perenne, cuya distribución originaria se ha establecido en las montañas Al Hajaren la península arábiga,[1] pero crece de forma silvestre en climas tropicales, semitropicales y áridos de todo el mundo.[3]

Se cultiva para productos comerciales, principalmente como tratamiento tópico, en ungüentos o en forma de gel para quemaduras menores y quemaduras solares.[3][4] Hay poca evidencia clínica de la efectividad o seguridad del extracto de Aloe vera como fármaco cosmético o tópico.[4][6]

Se utiliza en muchos productos de consumo, incluidas bebidas, lociones para la piel y cosméticos. La especie también es utilzada con fines decorativos y tiene éxito en interiores como planta de maceta.[7]

Descripción

Se trata de un arbusto suculento y acaule o con tallo corto de hasta 30 cm, erecto, sin rebrotes laterales. Las hojas, que pueden medir hasta 40-50 cm de largo por 10-15 cm de ancho en ejemplares adultos, se disponen en forma de roseta basal. Son estrechamente triangular-lanceoladas, canaliculadas, rectas, erecto-patentes, herbáceas, de un verde-grisáceo, glaucas, ligeramente recubiertas de pruina y sin manchas —excepto unas motas alargadas y claras en los hijuelos y en la base de algunas hojas más viejas—, dentadas solo en el margen, con dientes de unos 2 mm, gruesos, duros, retrorsos, de un color más claro que el del limbo.

La planta tiene hojas carnosas triangulares con bordes dentados, flores tubulares amarillas y frutos que contienen numerosas semillas.[8] Cada hoja está compuesta por tres capas: 1) Un gel interior transparente que contiene un 99% de agua y el resto está compuesto por glucomanana, aminoácidos, lípidos, esteroles y vitaminas.[8] 2) La capa intermedia de látex que es la savia amarilla amarga y contiene antraquinonas y glucósidos.[8] 3) La capa gruesa exterior de 15 a 20 células llamada corteza que tiene una función protectora y sintetiza carbohidratos y proteínas.[8] Dentro de la corteza hay haces vasculares responsables del transporte de sustancias como el agua (xilema) y el almidón (floema).[8]

Inflorescencia

La inflorescencia, de unos 70-100 cm de altura, termina en un racimo simple de unos 30-50 por 5-6 cm, compacto en la antesis y en la fructificación. Las brácteas florales —ya presentes esparcidas y escasas en el tallo floral por debajo de la inflorescencia— tienen 8-11 por 5-6 mm y son triangulares, acuminadas, membranáceas y con ligeras crestas pardas paralelas. Las flores son sub-erectas en la preantesis, patentes en la antesis y luego péndulas al madurar y en la fructificación; los pedúnculos tienen 4-5 mm, son algo acrescentes y llegan hasta 7 mm en la fructificación. El perianto, de 25-30 mm, es tubuloso, levemente estrechado en la base, y de color amarillo; los tépalos externos están soldados en la mitad inferior de su longitud. Los estambres, exertos, miden 30-35 mm.

La floración no se produce hasta los tres o cuatro años de edad. El fruto es una cápsula de 20-25 por 6-8 mm, con semillas de unos 5 mm, sin contar las alas.[9] Estas plantas presentan polinización cruzada y ornitofilia en su hábitat natural, siendo muy propensas a la hibridación; motivo por el cual, se eliminan las flores en cultivos con fines comerciales.[cita requerida]

Distribución y hábitat

Se ha establecido su distribución originaria en las montañas Al Hajar de Omán en la península arábiga.[1] Fue naturalizada en regiones subtropicales y templadas de ambos hemisferios, incluido el Mediterráneo.[9] Se ha cultivado ampliamente en todo el mundo y se ha naturalizado en el norte de África, así como en Sudán y los países vecinos, junto con las Islas Canarias, Cabo Verde y las Islas Madeira.[10]

Cápsulas y semillas.

La especie se introdujo en China y en varias partes del sur de Europa en el siglo XVII.[11] Está ampliamente naturalizada en otros lugares, apareciendo en regiones áridas, templadas y tropicales de continentes templados.[3][12][13] La sábila se puede encontrar en arenales y roquedos costeros, alterados y nitrificados desde el nivel del mar hasta los 3000  m s. n. m.[9]

Taxonomía

El nombre científico de la especie es Aloe vera (L.) Burm.f. y pertenece a la familia Asphodelaceae (Liliaceae).[8] La especie tiene varios sinónimos : A. barbadensis Mill., Aloe indica Royle, Aloe perfoliata L. var. vera y A. vulgaris Lam.[14][15] La forma manchada de Aloe vera puede ser conespecífica con A. massawana.[16] La especie fue descrita por Carlos Linneo en 1753[17] y luego por Nicolaas Laurens Burman y publicado en Flora Indica . . . nec non Prodromus Florae Capensis, 83, en 1768[18] y por Philip Miller como Aloe barbadensis unos diez días después de Burman en el Gardener's Dictionary.[19]

Las técnicas basadas en la comparación de ADN sugieren que Aloe vera está relativamente relacionado con Aloe perryi, una especie endémica de Yemen.[20] Técnicas similares, que utilizan comparación de secuencias de ADN de cloroplastos y perfiles ISSR también han sugerido que está estrechamente relacionado con Aloe forbesii, Aloe inermis, Aloe scobinifolia, Aloe sinkatana y Aloe striata.[21] Con la excepción de la especie sudafricana A. striata, estas especies de Aloe son nativas de Socotra (Yemen), Somalia y Sudán.[21] La falta de poblaciones naturales obvias de la especie ha llevado a algunos autores a sugerir que el Aloe vera puede ser de origen híbrido.[22]

Sinónimos

Aloe vera tiene varios sinónimos, entre ellos Aloe chinensis Loudon (1829) y Aloe maculata Forssk. (1775),[23][24] este último diferente a la especie reconocida como Aloe maculata All. (1773).[25]

Existe una variedad moteada, descrita originalmente como Aloe barbadensis var. chinensis, pero es un mero sinónimo de la especie tipo.

Etimología

El nombre botánico deriva del latín, aloe, del griego άλς, άλός (als, alós), ‘sal’ (dando άλόη, ης, ή —aloe, aloes, aloé—, que designaba tanto a la planta como a su jugo), debido a su sabor, que recuerda al agua del mar. De allí habría pasado al latín ălŏē, ēs con la misma acepción, y que, en sentido figurado, significaba también ‘amargo’.[26] La palabra griega proviene del Hebreo אֲהָלִים (ʾăhālîm) o ohel (אֹהֶל), frecuentemente citado en textos bíblicos.[27][28] La palabra hebrea probablemente deriva del tamil அகில் (akil).[29] Por su parte, la palabra vera ("verdadero") proviene del latín.[30]

Importancia económica y cultural

Se cultiva como planta decorativa, para usos medicinales, en cosmética e incluso para la alimentación en algunos países. El gel de aloe vera se usa comercialmente como ingrediente en yogures, bebidas y algunos postres.[31] Dos sustancias de Aloe vera, un gel transparente y su látex amarillo, se utilizan para fabricar productos comerciales y en la medicina tradicional desde hace milenios.[5][6][32] El gel de aloe se usa típicamente para hacer medicamentos tópicos para afecciones de la piel, como quemaduras, heridas, congelación, erupciones cutáneas, psoriasis, herpes labial o piel seca.[5][6][32] El látex de aloe se usa individualmente o se fabrica como un producto con otros ingredientes que se ingiere como laxante para aliviar el estreñimiento.[6][32]

Los dos productos medicinales de la hoja de aloe se caracterizan y obtienen de la siguiente manera:

  • Gel, que es la porción mucilaginosa del parénquima tisular o mesófilo situado en el centro de las hojas. De esta pulpa se extrae un gel brillante y amargo. Debe eliminarse la piel para evitar la oxidación, que le daría un color oscuro. Para conservarlo en buenas condiciones debe estabilizarse el material recién obtenido y preservarlo de la contaminación bacteriana y fúngica.
  • Acíbar, es el zumo que resulta de la incisión de las hojas, es un sólido cristalino de color marrón y muy amargo. Se localiza en las células pericíclicas situadas cerca de los haces conductores inmediatamente por debajo de la epidermis, entre el parénquima clorofílico y el mucilaginoso. En general, se obtiene dejando fluir el líquido que sale de las hojas cortadas transversalmente en un recipiente. El olor es característico y fuerte.

El uso medicinal de Aloe vera está respaldado principalmente por datos anecdóticos.[8] Los usos basados en evidencia científica han sido probados en humanos o animales y la seguridad y eficacia no siempre se han demostrado.[8] Existe evidencia contradictoria con respecto a si el Aloe vera es efectivo como tratamiento para heridas o quemaduras.[4][32] Existe cierta evidencia de que el uso tópico de productos de aloe podría aliviar los síntomas de ciertos trastornos de la piel, como la psoriasis, herpes, el acné o las erupciones cutáneas.[6][32][8]

Basado en la tradición y en algunas teorías científicas, se suele usar Aloe vera para tratar alopecia, infecciones bacterianas y fúngicas de la piel, heridas crónicas en las piernas, infecciones parasitarias, lupus eritematoso sistémico, artritis y tic doloroso.[8] Sin embargo no se han probado exhaustivamente en humanos, y no siempre se ha probado la seguridad y la eficacia.[8]

A abril de 2026 de acuerdo a la base de datos de Plants of the World Online (POWO), existen 593 especies reconocidas del género Aloe,[33] de las cuales, solamente algunas tienen características curativas o medicinales significativas, entre ellas: Aloe ferox y Aloe hereroensis.[34][35]

Uso en la medicina tradicional

El uso del aloe vera como planta medicinal tiene una historia muy larga, se ha utilizado con fines medicinales en varias culturas durante milenios en Grecia, Egipto, India, México, Japón y China.[36] Se remonta a la época del antiguo Egipto hace 6000 años, de donde se han conservado sus representaciones en los muros de piedra del Valle de los Reyes.[37][38] Tradicionalmente se ha usado el aloe para tratar empíricamente una amplia lista de trastornos y dolencias, como problemas de la piel (heridas, quemaduras y psoriasis), estreñimiento, úlceras externas e internas, hiperlipidemia, diabetes y lupus eritematoso.[39]

Los antiguos egipcios lo usaban para curar heridas de batalla e infecciones.[35] Las reinas egipcias Nefertiti y Cleopatra lo usaron como parte de sus regímenes de belleza regulares.[8] El escritor médico más antiguo en registrar el uso terapéutico del aloe es en la obra De materia medica de Dioscórides, un médico griego del siglo I d. C.[39] Cuenta la leyenda que Aristóteles persuadió a Alejandro Magno para que conquistara la isla de Socrota y así obtener suficiente aloe vera para curar las heridas de sus soldados.[35] También está escrito en manuscrito iluminado de Dioscórides de Viena de 512 d. C., —también conocido como el Códice Juliana Anicia y basado en De materia medica.[31]Existen citas en relación a la sábila en la Biblia, siendo una de las más significativas la del Evangelio de Juan (Jn 19.39).[40]

La primera referencia al aloe en inglés fue una traducción de John Goodyer en 1655 d. C. del tratado médico De materia medica de Dioscórides.[41] La barbaloína un compuesto del aloe vera fue aislado en 1851 por T. y H. Smith de Blandfield Chemical Works en Edimburgo.[42] A principios del siglo XIX, el aloe vera se usaba como laxante en los Estados Unidos, pero a mediados de la década de 1930 se produjo un punto de inflexión cuando se utilizó con éxito para tratar la dermatitis por radiación crónica y grave.[41]

Utilización como cosmético

En cosmética se usa cada vez más. La mayoría de los fabricantes responsables extraen y purifican los extractos, evitando el látex de la planta, conocido como aloína. Actualmente, está muy extendido su uso directo mediante procedimientos domésticos muy rudimentarios, dando lugar a irritación (dermatitis, eccema) o reacciones alérgicas (urticaria),[43] cuando no se ha limpiado el gel de aloe de forma adecuada.

El aloe vera se usa en los tejidos faciales donde se promociona como humectante y antiirritante para reducir el roce de la nariz. Las empresas de cosméticos suelen agregar savia u otros derivados del aloe vera a productos como maquillaje, pañuelos, humectantes, jabones, protectores solares, incienso, crema de afeitar o champús.[31] Una revisión de la literatura académica señala que su inclusión en muchos productos de higiene se debe a su "efecto emoliente hidratante".[44]

Estudios farmacológicos

Alcíbar o savia de la planta

Como metabolitos secundarios, contienen aloína-A (barbaloína), aloína-B (isobarbaloína), resinas de aloe y antraquinonas (aloe-emodina, crisofanol).[35]

Gel de aloe

El tratamiento con el extracto etanólico del gel de las hojas frescas de esta planta (300 y 500 mg/kg) en ratas diabéticas inducidas por estreptozotocina durante 42 días produjo una disminución significativa de los niveles de glucosa en sangre en ayunas. El efecto hipoglucemiante de este extracto es comparable al de los fármacos antidiabéticos convencionales (glibenclamida y metformina).[45]

Cultivo

Cultivo de aloe en Fuerteventura, Canarias

El aloe vera ha sido ampliamente cultivado como planta ornamental,[32] por sus interesantes flores, forma y suculencia, esta suculencia permite que la especie sobreviva en áreas de poca precipitación natural, lo que la hace ideal para rocallas y otros jardines de bajo consumo de agua.[46] La especie es relativamente resistente a la mayoría de las plagas de insectos, aunque los ácaros, las cochinillas y las especies de áfidos pueden causar una disminución en la salud de las plantas.[47][48]

Debido a que Aloe vera procede de sitios calurosos y desérticos, su cultivo requiere que las temperaturas mínimas no desciendan de 0 °C.[49][50] Heladas intensas o heladas débiles pero repetidas causan daños, ya que no es tolerante al frío; tampoco tolera la humedad, ni en el suelo ni sobre la planta. Se puede ubicar a pleno sol o en semisombra.[49][50][51]

El cultivo de estas plantas puede ser en maceta y como planta decorativa se ha extendido enormemente en los últimos años. Las macetas de terracota son preferibles a cualquier otro material, ya que son porosas, con lo cual se evita el exceso de humedad.[52] Un sustrato también poroso, como el que se emplea para cactus y suculentas es el adecuado, es conveniente dejarlo secar completamente antes de volver a regar.[51]

Cuando las plantas se llenan de los hijuelos que surgen alrededor de la "planta madre", se deben dividir para posibilitar un mayor crecimiento de la planta principal y ayudar a prevenir infestaciones de plagas, como ácaros, cochinillas y especies de áfidos.[51] Durante el invierno, esta especie puede entrar en estado de latencia, por lo que se deben suspender los riegos, sobre todo si está en el exterior.[51] En zonas demasiado frías es mejor mantenerla en el interior o en invernaderos con calefacción.[49]

Esta especie se cultiva a gran escala en Australia, Bangladés, Cuba, República Dominicana, China, México, India, Jamaica, Colombia, Venezuela, Kenia, Perú, Tanzania y Sudáfrica, junto con los Estados Unidos para abastecer a la industria cosmética.[53][54][55][56][57][58] En España su cultivo es cada vez más común, siendo Córdoba la principal área productora, encontrando en Canarias un cultivo totalmente salvaje.[59]

Toxicidad

Trozos de gel de Aloe vera.

Contraindicaciones en el uso tópico

El uso del gel de aloe vera tópico no está asociado con efectos secundarios significativos, excepto en personas sensibles.[6][8] El gel sin procesamiento industrial puede contener impurezas, ácidos o sustancias que usados por periodos prolongados de tiempo podría causar lesiones en la piel.[60] La mayoría de los fabricantes procesan el gel de aloe evitando los extractos irritantes (principalmente el látex), sin embargo, de forma casera o en terapias alternativas se utiliza el gel directamente de la planta, sin procesar o mal procesado, produciéndose en ocasiones una importante reacción alérgica sobre la piel.[61][62][63][64]

Para las personas con alergias al aloe vera, las reacciones en la piel pueden incluir dermatitis de contacto con enrojecimiento y picazón leves, fotosensibilidad, dificultad para respirar o hinchazón de la cara, los labios, la lengua o la garganta.[4][65][66][67] El gel de aloe vera no procesado usado sobre la piel lastimada, en dosis inexactas, podría ser contraproducente, así como su uso en menores de 12 años.[68]

Contraindicaciones en el uso oral

Los preparados de aloe pueden utilizarse a corto plazo para tratar el estreñimiento ocasional. Los medicamentos a base de aloe solo deben utilizarse en adultos y adolescentes mayores de 12 años y no deben tomarse durante más de una semana.[34]

La ingestión oral de aloe vera es potencialmente tóxica,[4] y puede causar calambres abdominales y diarrea, lo que a su vez puede disminuir la absorción de los medicamentos.[69][6] La aloína, un compuesto que se encuentra en el látex semilíquido de algunas especies de aloe, fue el ingrediente común en los productos laxantes de venta libre en los Estados Unidos hasta 2002, cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos lo prohibió porque los fabricantes no proporcionaron los datos de seguridad necesarios.[4][6][70]

Aunque la toxicidad puede ser menor cuando la aloína se elimina mediante el procesamiento, el aloe vera ingerido en grandes cantidades puede inducir efectos secundarios, como dolor abdominal, diarrea o hepatitis.[4][71] La ingestión crónica de aloe (dosis de 1 gramo por día) puede causar efectos adversos, como hematuria, pérdida de peso y trastornos cardíacos o renales.[4] No se recomienda el aloe oral durante el embarazo debido a la estimulación teórica de las contracciones uterinas, y en las madres que amamantan, en ocasiones puede causar malestar gastrointestinal en el lactante.[8] El látex de sábila sin procesar contiene sustancias químicas que, aparentemente, pueden causar cáncer, y el látex de sábila procesado puede tener compuestos que provocan cáncer.[32] El extracto de hoja entera de aloe vera ha sido clasificado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer como un posible carcinógeno humano (Grupo 2B), junto con otros productos naturales.[39]

El extracto de hoja de aloe vera no decolorado ingerido por vía oral fue incluido en la lista de la Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental del estado de California de Estados Unidos entre "sustancias químicas conocidas por el estado como causantes de cáncer o toxicidad reproductiva".[72] Los productos de aloe ingeridos pueden tener interacciones adversas con medicamentos recetados, como los que se usan para tratar coágulos de sangre, diabetes, enfermedades cardíacas y agentes reductores de potasio (como la digoxina) y diuréticos, entre otros.[32]

Nombres comunes

Hasta el siglo XIX, su nombre más popular era acíbar (gomorresina), también se le conoce como áloe, alovera, alóe vera, azabila, babosa, gamonita, pita perfoliada, pita zabila, pitazabila, pitazábila, sabila, yerba babosa, zabida, zabila, zabin, zabira, zadiba, zadiva, zambana, zavida, áloes (gomorresina).[73]

Véase también

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI