Domingo Badía

militar, espía, arabista, aventurero y escritor español From Wikipedia, the free encyclopedia

Domingo Francisco Jorge Badía y Leblich, conocido también como Alí Bey o Alí Bey el-Abbassi (Barcelona, 1 de abril de 1767 - Qalat al Balqa, Jordania, 30 de agosto de 1818) fue un militar, espía, arabista, explorador y aventurero español. Fue el tercer europeo en visitar La Meca y el primero en hacer una descripción de los wahhabíes. [1]

Nombre de nacimiento Domingo Francisco Jorge Badía y Leblich
Nacimiento 1 de abril de 1767 Ver y modificar los datos en Wikidata
Barcelona (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 30 de agosto de 1818 Ver y modificar los datos en Wikidata (51 años)
Damasco (Imperio otomano)
Causa de muerte Disentería Ver y modificar los datos en Wikidata
Datos rápidos Información personal, Nombre de nacimiento ...
Domingo Badía y Leblich

Grabado de Domingo Badía vestido como Alí Bey
Información personal
Nombre de nacimiento Domingo Francisco Jorge Badía y Leblich
Nacimiento 1 de abril de 1767 Ver y modificar los datos en Wikidata
Barcelona (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 30 de agosto de 1818 Ver y modificar los datos en Wikidata (51 años)
Damasco (Imperio otomano)
Causa de muerte Disentería Ver y modificar los datos en Wikidata
Residencia Marrakech y Vera Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española
Familia
Padres Pedro Badía y Catalina Leblich
Cónyuge María Luisa Burruezo y Campoy
Hijos María de la Asunción Badía Burruezo
Educación
Educado en Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (desde 1786) Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Explorador, arabista, escritor, espía, político, militar y geógrafo Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables Viajes de Ali Bey
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Biografía

Domingo Badía y Leblich, hacia 1798. Fisionotrazo y aguatinta. Biblioteca Nacional de España

Fue hijo de Catherine Leblich Mestres, natural de Wavre, y de Pedro Badía Castillo, secretario del gobernador de Barcelona. Tuvo una hermana llamada Gregoria María del Carmen, esposa de Antonio del Rosal y Henríquez de Luna.[1][2]

En 1774, la familia se trasladó a Málaga y en 1779, a Cuevas de Almanzora (Almería) a causa del nombramiento del padre como contador de guerra y tesorero del partido judicial de Vera. Allí comenzó a interesarse por el mundo musulmán, por su contacto con mercaderes moros y por las travesías que en compañía de su padre realizó a la costa africana. [2]

Badía se trasladó a Madrid, se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando a comienzos de 1786 y también estudió química y física. Sucedió a su padre como contador de guerra cuando éste fue ascendido, pero siguió estudiando en Madrid hasta finales de 1787.[2]

En 1791, se casó con María Luisa Burruezo y Campoy y tuvo una hija llamada María de la Asunción. En 1792, se mudó, junto con su esposa Mariquita, a Córdoba para desempeñar su empleo como administrador de la Real Renta de Tabacos. En Córdoba estudió árabe, realizó experimentos físicos y químicos y tradujo obras científicas. Se interesó por el aerostato, pero aunque durante 1795 realizó algunos intentos para usar globos aerostáticos, el proyecto le llevó a la bancarrota y el descrédito público, por lo que en 1799 decidió marcharse a la corte junto con toda su familia.[1][2]

En Madrid trabajó como secretario y bibliotecario de Pablo Sangro y de Merode, príncipe de Castelfranco, y tradujo varias obras científicas. En 1801, Badía presentó a Manuel Godoy, primer ministro de Carlos IV, un proyecto para viajar a África y cruzar el continente de este a oeste. Se aprobó su proyecto, pero cambiando el objetivo científico por el intento de conquistar Marruecos. Este viaje Badía lo hizo por tanto como espía a sueldo de Godoy, con el fin de ganarse la confianza de Mulay Sulaymán y convencerle de que aceptase a España como protectora contra sus enemigos y, de no lograrlo, contactar con los enemigos y empujarlos a una guerra civil para que luego España los invadiese. Para preparar el viaje, Badía viajó hasta París y Londres en 1802, con el fin de conseguir información geográfica sobre las zonas que pretendía visitar y para comprar instrumental que diera cobertura al pretendido objetivo científico del viaje. También aprovechó el viaje para profundizar en su conocimiento del islam y para hacerse circuncidar.[1][2][3]

En 1803, siguiendo las instrucciones de Godoy y con apoyo diplomático español secreto, emprendió un largo viaje por territorios musulmanes, haciéndolo camuflado como un príncipe sirio musulmán descendiente de los abasíes, educado en Europa y bajo el nombre de Alí Bey el-Abbasí (o Alí Bey Abd Allah), que deseaba viajar a La Meca. El viaje le llevó por Marruecos, de donde fue deportado en octubre de 1805, Argelia, Libia y Chipre, hasta llegar a Alejandría. En diciembre de 1806 salió para La Meca, siendo uno de los primeros europeos en visitarla. Badía describió en su relato del viaje las ceremonias que realizaban los peregrinos que acudían a la ciudad santa, así como la distribución de la ciudad y sus monumentos. Después volvió a El Cairo y de allí se dirigió a diversas regiones del Imperio otomano, visitando Palestina, Jerusalén, Tierra Santa, Damasco y Constantinopla. También visitó la isla griega de Patmos, donde San Juan escribió el Apocalipsis. Finalizó su viaje regresando por Viena y París.[1][3][4]

A su regreso en 1808 a España, tras haber tenido una conversación con Carlos IV y animado por el rey destronado, el 10 de mayo Badía se presentó a Napoleón Bonaparte para ofrecerle sus servicios. Este, tras desconfiar al comienzo, lo envió junto con una carta de recomendación a su hermano Joseph, que ocupaba el trono de España como José I. El 5 de abril de 1810 fue nombrado alcalde de Córdoba por José I, donde introdujo el cultivo del algodón, la remolacha y la patata. Autorizó la creación de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. Ostentó este cargo por espacio de quince meses, hasta el 14 de julio de 1811. Hacia 1812-1813, tras la derrota de Napoleón en España y la caída de José Bonaparte, Badía se exilió en Francia por ser conceptuado como afrancesado.[1][2]

En 1814 se publicó en dos volúmenes en Francia su obra Voyages d'Ali Bey en Afrique et en Asie, en la que recogía sus viajes por el mundo árabe entre 1803 y 1807, y que pronto se difundió por toda Europa, con ediciones en Inglaterra y Alemania.

Durante su exilio en Francia, Badía siguió presentando proyectos ante las autoridades francesas para colonizar Marruecos. Finalmente, en 1917 el gobierno francés aprobó su plan de colonización, aunque fue camuflado como un viaje científico. En 1818, tras cambiar su antiguo nombre por el de Ḥājj 'Alī Abu 'Uthmān, se dirigió a Damasco. Salió de París con el nombre de Alí-Othman, pasó por Estambul y Trípoli y llegó a Damasco. De allí salió en una caravana de peregrinos con destino a La Meca. Fue descubierto por los servicios secretos británicos, que le envenenaron en Jordania; fue invitado a comer por un bajá a sueldo de los británicos y tomó su última taza de café.[1]

Hombre de una amplia cultura, dejó escrita la narración de sus viajes mencionada más arriba, con magníficos dibujos y traducida como Viajes en Marruecos, Trípoli, Chipre, Arabia, Siria y Turquía, en la que, junto con descripciones pormenorizadas de las ciudades que visitó, plasmó sus observaciones sobre geografía, botánica, zoología, entomología, geología y meteorología.

Así inicia su descripción de la ciudad de Marrakech:[5]

La ciudad de Marrakech o Marruecos, antigua capital del reino de este nombre, arruinada por una continuación de guerras desastrosas y despoblada, además, por el azote de la peste, no es hoy día sino sombra de su esplendor antiguo. Una población de casi setecientos mil habitantes en la época de su grandeza daba movimiento y vida a la agricultura, artes y comercio del país, pero hoy en día apenas cuenta con treinta mil almas.
Ali Bey

Y esta es su descripción de la cordillera del Atlas, que observa desde Marrakech :[5]

Descúbrese desde Marruecos la cadena de los montes Atlas, en los cuales la nieve ocupa la cuarta parte de la altura, que estimé en su totalidad hallarse sobre unos trece mil doscientos pies sobre el nivel del mar; digo poco más o menos porque para medirlos rigurosamente fueran necesarias operaciones trigonométricas, que habrían indudablemente alarmado a los bárbaros que me rodeaban; preferí, pues, sacrificar este objeto, como otros muchos, a mi gran proyecto. Dicha cordillera pasa oblicuamente por delante de Marruecos, en la dirección de SO a NE, pero la parte más inmediata se halla al S de la ciudad y sólo dista unas seis leguas.
Ali Bey

Uno de los episodios más destacados de su viaje fue la peregrinación a La Meca, siendo probablemente el primer español no musulmán que recorrió estas regiones y entró en el santuario de la Kaaba. El primer europeo, no musulmán, que estuvo en La Meca fue el italiano Ludovico de Verthema en 1503, y unos pocos años más tarde entraría en ese sagrado lugar el portugués Pedro da Covilhã. Pero a Domingo Badía se le debe la primera fijación de la posición geográfica y los dibujos de los templos, como reconoció el explorador inglés Richard Francis Burton.

Sus viajes fueron leídos en toda Europa y promovieron la curiosidad por la cultura islámica. Lo admiraron, aunque con ciertas reticencias, Richard Francis Burton y Alexander von Humboldt.

Una calle de Barcelona ha sido nombrada en su memoria, en catalán Carrer d'Alí Bei.

Obras

  • Voyages d’Alí Bey el Abbassi en Afrique et en Asie pendant les années 1803, 1804, 1805, 1806 et 1807 (1814)
  • Mémoire sur la colonisation de l’Afrique (1815)
  • Viajes de Ali Bey el Abbassi (Don Domingo Badia y Leblich) por África y Asia durante los años 1803, 1804, 1805, 1806 y 1807 (1836)
  • Viajes por Africa y Asia durante los años 1803-1807 (1836)

Véase también

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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