Mucho tiempo después de que los tribunales judiciales de Dinamarca dejaran de ejecutar brujas después de la ejecución de Anne Palles y Johan Pistorius, la creencia arraigada entre el pueblo condujo a linchamiento y juicios privados de presuntas brujas durante el siglo XVIII. En el campo de Øster Grønning en Salling en 1722, los aldeanos aprehendieron a una mujer, Dorte Jensdatter, de la que sospechaban había causado varias muertes y problemas en el pueblo mediante magia, y celebraron un juicio por brujería privado. Convencidos de su culpabilidad, la condenaron a muerte, la ataron a una silla en su propia casa y prendieron fuego a la vivienda con ella dentro. Varios de los aldeanos fueron luego sentenciados a muerte por su asesinato.
Klemens fue el último de estos casos de linchamiento. Era una anciana mendiga que entró en la habitación donde varias personas estaban consultando a una curandera. La "mujer sabia" la señaló y gritó: "¡Aquí tenemos a la maestra de toda la brujería!". Ordenó a seis de los hombres presentes golpear a Klemens, dada la creencia de que la magia de una bruja la abandonaba cuando su sangre había sido derramada. Las personas reunidas obedecieron, por temor y respeto a la sabiduría y juicio de la "mujer sabia" (como se llamaba en Escandinavia a las curanderas expertas en remedios caseros, la mayoría mujeres mayores), y Klemens murió a golpes. La curandera fue ejecutada por el asesinato y los hombres fueron desterrados.