Antonio Sebastián de Toledo Molina y Salazar

vigésimo quinto Rey del Virreinato de Nueva España From Wikipedia, the free encyclopedia

Antonio Sebastián de Toledo Molina y Salazar (Sevilla, 20 de enero de 1621 - Madrid, 13 de febrero de 1715),[1] fue un noble, embajador, virrey de Nueva España y político español, titulado II marqués de Mancera, con grandeza de España.[2] También fue caballero y comendador de la Orden de Alcántara.

Sucesor Pedro Sarmiento y Toledo
Datos rápidos Predecesor, Sucesor ...
Antonio Sebastián de Toledo Molina y Salazar
II marqués de Mancera
Grande de España
II marqués de Mancera
Grande de España
(Desde el 5 de octubre de 1692)
9 de marzo de 1654-13 de febrero de 1715
Predecesor Pedro de Toledo y Leiva
Sucesor Pedro Sarmiento y Toledo
25.º Virrey de la Nueva España
Felipe IV (hasta 1665)
Carlos II (desde 1665)
15 de octubre de 1664-20 de noviembre de 1673
Predecesor Diego Osorio de Escobar
Sucesor Pedro Nuño Colón de Portugal
Información personal
Nombre completo Antonio Sebastián Álvarez de Toledo Molina y Salazar
Nacimiento 1608
Sevilla, Corona de Castilla
Fallecimiento 13 de febrero de 1715
(93 años)
Madrid, Imperio español
Religión Católica
Familia
Dinastía Casa de Toledo
Padre Pedro Álvarez de Toledo y Leiva
Madre María Luisa Molina Salazar y Enríquez de Navarra
Cónyuge
  • Leonor Carreto
  • Juliana Teresa de Meneses
Hijos María Luisa Álvarez de Toledo y Carreto
Información profesional
Ocupación Político y militar
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Origen familiar y primeros años

Los ascendientes de los Mancera habían obtenido su señorío de los Álvarez de Toledo, al descender de una rama menor del primer duque de Alba, García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo.[3]

Antonio Sebastián de Toledo Molina y Salazar, nacido en 1608, fue hijo de Pedro de Toledo y Leiva, VI señor y I marqués de Mancera, gobernador de Galicia y virrey del Perú, y de su segunda esposa María Luisa Molina Salazar y Enríquez de Navarra,[1] IV señora de El Mármol, quien era hija de Luis de Salazar y Molina, II señor de El Mármol, y bisnieta del mariscal Antonio Enríquez de Navarra y Lacarra, II señor de Murillo de las Limas, VI de Vierlas y VII de Ablitas.

Su padre ejerció como virrey de Galicia entre 1631 y 1638 y del Perú entre 1639 y 1648. Al calor de estos importantes cargos de representación, Antonio consiguió sus primeros logros en el ámbito militar. En nombre de su progenitor, refundó la ciudad de Valdivia y el castillo de San Pedro de Alcántara en la isla de Mancera. Logros por los que le fue concedido el grado de general de galeras y capitán general de la Armada del Mar Océano.[4]

Sucedió a sus padres en los títulos y mayorazgos familiares y fue II marqués de Mancera, V señor de las Cinco Villas y V señor de El Mármol.

Matrimonios y descendencia

A su regreso a la corte española, se acercó a importantes familias de la nobleza. Entre ellas, destacan sus vínculos con los hijos del difunto embajador del emperador, Francesco Carretto de Grana, marqués de Savona y Grana, quien además era pariente de Luis de Haro.

En este sentido, cabe mencionar su cercanía con su hijo y sucesor, Otón del Carretto, quien también ejercería como embajador imperial y, además, gobernador de los Países Bajos.[5] Así mismo, el 7 de octubre de 1655 contrajo matrimonio con su hija, Leonor María del Carreto. Los padrinos del enlace fueron los propios reyes, algo habitual entre servidores de la corona, ya que, en ese momento, Leonor ejercía como dama de la reina Mariana de Austria. Con ella tuvo en 1657 a su única hija, María Luisa Álvarez de Toledo Carreto, primera marquesa de Melgar de Fernamental, título que recibió como merced dotal gracias a los vínculos de su madre con la reina gobernadora.[6]

Tras la muerte de Leonor en 1674, el II marqués de Mancera contrajo matrimonio en segundas nupcias en 1676 con Juliana Teresa de Meneses Portocarrero,con quien no tuvo descendencia.[1] Esta era hija de Pedro Portocarrero de Córdoba y Aragón, VIII conde de Medellín, y de María Brites de Meneses, emparentando así con otra importante casa nobiliaria.

Carrera diplomática: embajador en Venecia (1657-1661) y Viena (1661-1662)

Gracias a los vínculos de la familia de su primera esposa en la corte española, Antonio Sebastián accedió a importantes cargos de representación. El primero de ellos fue la embajada en la República de Venecia, en la que sucedería al afamado diplomático Gaspar de Teves y Tello de Guzmán, I marqués de La Fuente. Una legación que transcurriría en un momento complejo, en el que los venecianos aguardaban la ayuda española en su conflicto contra el Imperio Otomano por el reino de Candía (1645-1669).[7]

Apenas permaneció en la ciudad de los canales durante cuatro años. Ya en 1660 comenzaba a planearse desde el Consejo de Estado una nueva promoción para el marqués de Mancera. En un primer momento, se consideró la posibilidad de enviarlo a Francia, destino que nunca llegó a ocupar debido a la negativa del cardenal Mazarino, pues no deseaba la reunión de la marquesa de Mancera y la reina María Teresa de Austria, pues ambas se habían criado juntas en la corte de Madrid, en la que Leonor del Carreto había desempeñado el cargo de menina de la por aquel entonces infanta española.[8]

Finalmente, Antonio Sebastián fue promovido a la corte de Viena, donde apenas permaneció 9 meses. En este caso, los desencuentros relativos al ceremonial estuvieron detrás de la brevedad de su misión diplomática. Más concretamente, la negativa de su esposa a ceder la precedencia a la camarera mayor de la emperatriz a finales de 1661 desembocó en su caída en desgracia en los círculos de poder imperiales, solicitando Leopoldo I su deposición poco tiempo después.[9]

Virrey de Nueva España (1664-1673)

Tras el fracaso de esta última misión diplomática, Mancera recibió el nombramiento como virrey de Nueva España el 30 de diciembre de 1663, cuando aún se encontraba en el cargo Juan Francisco de Leyva y de la Cerda, quien llevó a cabo una serie de irregularidades junto a su mujer e hijos, lo que hizo a la corona destituirle en el cargo antes de lo previsto. Fue nombrado como virrey interino Diego Osorio de Escobar, arzobispo de Puebla de los Ángeles y casi un año después, el 15 de octubre de 1664, Antonio Sebastián de Toledo hizo su entrada oficial en Ciudad de México, acompañado de su esposa Leonora del Carreto y su hija, para cuya entrada pública la ciudad hizo construir un monumental arco del triunfo.[10]

Durante su mandato, se llevaron a cabo importantes reformas de la Real Hacienda y se atajó la corrupción imperante en la etapa anterior.[11] Así mismo, se enviaron recursos a España para financiar la guerra contra los británicos, convirtiéndose en el virrey que más dinero envió a la península ibérica en este periodo. Reorganizó la Armada de Barlovento debido a los saqueos de corsarios ingleses y continuó la reconstrucción de la Catedral de México completando las obras que permanecían inacabadas. Consiguió detener la intervención de la curia arzobispal en los asuntos del gobierno del virreinato y frenó los abusos que cometían los funcionarios reales.

Prohibió el tráfico de esclavos en la Nueva España, y abolió el esclavismo, a él se debe la casi enorme escasez de esclavos en la Nueva España.

Apoyó diversas expediciones para conquistar las tierras de California, aún desconocidas, y otorgó 10 000 pesos de su propia fortuna a Diego Luis de San Vitores para acudir a la conquista de las Islas Marianas. También se mostró totalmente contrario con el tráfico de personas en Nueva España, prohibiendo la esclavitud y e impulsando importantes medidas para la protección de las poblaciones indias nativas.[12]

A pesar de varias denuncias en su contra, el virrey permaneció en el cargo casi diez años. El 20 de noviembre de 1673 entregó el bastón de mando a su sucesor Pedro Nuño Colón de Portugal, descendiente del almirante Cristóbal Colón. En el camino de vuelta, fallecería su esposa Leonor, en Tepeaca, de camino a Veracruz el 22 de abril de 1674.[13]

Vinculación al partido de Mariana de Austria

Una vez de vuelta en Madrid, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Juliana Teresa de Meneses, hija del conde de Medellín. Sin embargo, permaneció al amparo y servicio de la reina Mariana de Austria, siendo nombrado mayordomo de semana de la Casa del Rey en diciembre de 1674 y logrando para su hija el cargo de dama menina de la reina. Tal fue su cercanía a la regente que fue nombrado su mayordomo mayor el 14 de abril de 1677, siendo una de las pocas personas que la acompañó durante su exilio en Toledo, actuando durante este periodo como mediador entre ella y su hijo, el rey Carlos II.[14]

Por su lealtad inquebrantable, la reina madre solicitó la concesión de la grandeza de España al marqués de Mancera en 1678, que no sería concedida por Carlos II hasta el 17 de febrero de 1687. Dos años más tarde, fue nombrado gentilhombre de cámara del rey, sin ejercicio, y le fue concedida una plaza en el Consejo de Estado, institución con un peso político central durante este reinado.[8] En esta institución tuvo un papel muy destacado durante la última década del reinado. Así, por ejemplo, apoyó el matrimonio del rey con Mariana de Neoburgo y siguió siendo una de las personas más próximas a la reina madre hasta su muerte en 1696.[15]

Guerra de sucesión española y reinado de Felipe V

Sin duda, este es el periodo del que tenemos menos información respecto a la biografía de Antonio Sebastián de Toledo. Una vez llegado el momento de la sucesión al trono de la Monarquía Hispánica, se mostró partidario primero de la Casa de Austria, pero tras el testamento otorgado por Carlos II dio su apoyo al duque de Anjou, candidato de la casa de Borbón. En recompensa de su fidelidad, este le nombró en 1701 presidente del Consejo de Italia y lo incluyó en 1703 en la Junta de Gobierno.[9] Así las cosas, cuando el archiduque Carlos tomó la ciudad en 1710, este mantuvo su fidelidad a Felipe V, afirmando tener solo un Dios y un rey. A finales de año, cuando este último recuperó la capital, tuvo la deferencia de acudir en agradecimiento a visitar al marqués de Mancera, quien se encontraba postrado en cama. [7]

Muerte y descendencia

Se mantuvo activo hasta su fallecimiento, acaecido en Madrid, a la avanzada edad de 93 años, el 13 de febrero de 1715. Como ya hemos comentado anteriormente, solo tuvo una hija con su primera esposa, María Luisa Álvarez de Toledo Carreto, primera marquesa de Melgar de Fernamental, quien había contraído matrimonio con el tercer hijo de los duques de Pastrana y del Infantado, José de Silva y Mendoza. No obstante, a esta unión no le sobrevivía ningún hijo, ingresando María Luisa en el convento de franciscanas de Constantinopla de Madrid en 1706.[16]

Por ello, los derechos sucesorios al marquesado de Mancera y demás bienes recayeron en el hijo de la hermana paterna del marqués, Francisca de Toledo y Osorio, I marquesa de Montalbo desde 1630,[17][18] quien se había unido en segundo matrimonio con Diego Sarmiento de Acuña y Sotomayor, III conde de Gondomar y caballero de Santiago. De esta forma, el siguiente titular del marquesado fue Pedro Sarmiento y Toledo.

Referencias

Bibliografía

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