Appiano (familia)
From Wikipedia, the free encyclopedia

fue una familia noble pisana originaria de
Los Appiano (o Appiani o d'Appiani) fueron una familia noble italiana, originaria de “Al Piano” o Appiano (en la localidad de La Borra cerca de Pontedera) más conocida por el topónimo Terra Valda o Terra Walda, que más tarde mutó a Travalda. La familia reinó sobre Piombino y los territorios conexos desde 1399 hasta 1628, primero como señores y luego como príncipes. Durante un breve periodo, entre 1392 y 1399, también fueron señores de la República de Pisa y, precisamente gracias a su venta a los Visconti, pudieron obtener y fundar la Signoria de Piombino, que más tarde se elevó a Principado.
La familia Appiani era una familia noble originaria del valle de Era (Valdera), posiblemente de un pueblo llamado Al Piano, Appiano val d'Era, de donde probablemente proviene su apellido, que se estableció en Pisa a finales del siglo XIII con su progenitor, al que se conoce, Guarnito d'Appiano, notario que vivió aproximadamente entre 1200 y 1255. Eran ricos comerciantes que terminaron alcanzando la nobleza en Pisa por los servicios notariales prestados a los regentes de la república marinera: el hijo de Guarnito, Jacopo (ca. 1230-1290), fue notario colegiado en Pisa; su sobrino Benvenuto, notario, se convirtió en capitán de la Corporación de Notarios de Pisa en 1303 y murió hacia 1330; el bisnieto Vanni, notario, llegó al cargo de Anciano de Pisa en 1328, Canciller del Senado de Lucca en 1347 para finalmente ser decapitado en Pisa el 28 de mayo de 1355.
El hijo de Vanni fue Jacopo (hacia 1322 - 5 de septiembre de 1398)[1] quien, tras una vida de trabajo para la comunidad pisana, logró convertirse en Canciller de la República de Pisa y jefe de la facción de los Raspanti junto con la camarilla de los della Gherardesca: en 1392, ansioso de poder y aspirando a los más altos cargos del Estado, organizó con otros cómplices una conspiración contra el señor de Pisa Pietro Gambacorti, asesinándolo, y envenenando a sus dos hijos, jefes de la facción de los Bergolini, junto con la camarilla de los Lanfranchi. Así, se proclamó Capitano del popolo (capitán del pueblo) el 25 de octubre de 1392 para mantenerse durante casi un decenio al frente de la señoría de Pisa.
Para justificarse y ganarse la benevolencia de los ciudadanos, motivó ese gesto extremo afirmando que Gambacorti lo había ofendido públicamente llamándolo «asno»; aunque se trataba de una burda mentira, se ganó la benevolencia de políticos y ciudadanos. En su escudo de armas, como advertencia y confirmación de lo sucedido (costumbre que también se prolongará en las armas y efigies de su hijo Gherardo, en Piombino), colocó un asno sentado sobre un escudo con el lema: «Soy un asno, pero con mi sabiduría, los demás están de pie mientras yo estoy sentado».
Los Appiano de Piombino
A la muerte de Jacopo, el 5 de septiembre de 1398, le sucedió su segundo hijo, Gherardo Leonardo (Pisa, alrededor de 1370 - Piombino, mayo de 1405), quien, sin embargo, ante las enormes dificultades económicas y políticas en las que se encontraba la ya decadente república marinera, decidió ceder en 1399 a los deseos del duque de Milán, Gian Galeazzo Visconti, vendiendo la ciudad y el campo por la suma de 200 000 florines, pero conservando para sí y su corte la parte meridional e insular de la Señoría (Piombino, Suvereto, Buriano, Scarlino, Vignale, Populonia, las islas de Elba, Pianosa y Monte Cristo), formando así un nuevo Estado, la Señoría de Piombino. Visconti, aunque no de buen grado, habría deseado todo el Estado con las ricas minas de Elba y el fundamental nudo estratégico-portuario de Piombino, pero consciente de que la oferta no era negociable, impulsado por sus ambiciones expansionistas, aceptó. Gherardo puso así fin a la secular independencia de la República de Pisa, llevando a la supresión de su Signoria y al fin definitivo de la antigua república marinera
Tras la muerte de Gherardo (mayo de 1405), le sucedió su hijo Jacobo II, nacido alrededor de 1400: durante su minoría de edad, fue puesto bajo la regencia de su madre Paola Colonna. Cuando Jacobo muere sin descendencia en 1441, Paola retoma el poder, y se enfrenta a su cuñado Emanuele Appiano. Este contrató al condotiero Baldaccio d'Anghiari para atacar Piombino y pidió ayuda a los florentinos, con quienes Jacobo II había roto la alianza para pasarse al bando de los sieneses y los Visconti. Tras la muerte de Paola en 1445, el poder pasó a manos de Caterina Appiano, hermana de Jacobo II, aunque en la práctica las riendas del poder estaban en manos de su marido, nombrado consorte, el condotiero Rinaldo Orsini. Tras la muerte de este a causa de la peste en 1450 y la de su esposa al año siguiente, Emanuele fue elegido señor del estado por los habitantes de Piombino.
Emanuele se acercó políticamente al Reino de Nápoles, casándose con una hija ilegítima del rey Alfonso V de Aragón y mutando s apellido por el de Appiano d'Aragona, derecho reconocido en 1465 por el rey Fernando I de Nápoles. Su esposa Colia de'Giudici d'Aragona empujó al su propio hijastro Jacobo III (hijo ilegítimo de Emanuele), hombre cruel y tiránico, a proteger, dentro de las posibilidades de un estado tan pequeño, a los artistas locales. en 1447 se convirtió en señor Jacobo IV que se casó con una nieta del rey de Nápoles y que en 1509 obtuvo el ensalzamiento de la Señoría de Piombina en Principado, junto a una declaración formal de feudo imperial, para conseguir la protección del emperador Maximiliano I.
Su hijo Jacobo V desarrolló una activa política matrimonial, favorecida además por la breve vida de sus mujeres: se casó en primer lugar con una sobrina de Fernando el Católico, que recientemente se había proclamado rey de Nápoles; después con dos hermanas Ridolfi, sobrinas de los papas florentinos León X y Clemente VII y finalmente con otra descendiente por vía materna de Lorenzo el Magnífico, la cual le sobrevivió: gracias a estos matrimonios emparentó con el gran duque Cosme I de Médici, lo que le permitió que éste se encargase de la defensa de su estado frente a los piratas berberiscos.
El hijo de Jacobo V, Jacobo VI, fue expulsado en 1548 de Piombino ya que el emperador Carlos V había cedido el principado a Cosme I de Médici, insatisfecho de como los Appiano defendían sus costas frente a los piratas berberiscos. La situación volvió al status quo (excepción hecha por la pérdida de los derechos sobre Portoferraio) en 1559, con el beneplácito imperial. En 1562 se desencadenó contra él una revuelta popular que le obligó a abandonar el estado para embarcarse como militar en la flota toscana, dejando como gobernador in loco a su hijo ilegítimo Alessandro, que consiguió hacer legitimar por parte del emperador para que éste le pudiese suceder. Después de una revuelta popular, instigada por los españoles, Alessandro fue asesinado en 1589 después de solo cuatro años de reinado.
Le sucedió su hijo Jacobo VII, primero bajo la regencia de su madre Isabel de Mendoza, que obtuvo del emperador Rodolfo II la elevación del feudo a Principado del Imperio. Con Jacobo VII, la Casa de Appiano se extinguió en su rama masculina primogénita en 1603, convirtiéndose en príncipe durante un brevísimo período su primo Carlo Appiano. A continuación, fue la hermana de Carlo, Isabella, la encargada de regir el principado hasta 1628, primero junto a su marido y tío Jorge de Mendoza (muerto en 1618) y después con su segundo marido Paolo Giordano II Orsini, con quien se había casado en 1621. En 1628, Isabella fue desposeída del poder, los primos (descendientes de Carlo I Appiano) no fueron llamados a la sucesión, y el Principado, junto a la isla de Elba (sin incluir Portolongone) fue entregado el 24 de marzo de 1634 por el emperador Fernando II a Niccolò Ludovisi, casado con Polissena de Mendoza, hija de Isabella.