Una restricción importante en los arcos en que predomina la flexión, es que estos deben ser continuos, de ahí el nombre de arcos continuos, y no formados por bloques, tal como sucede en los arcos de mampostería.
Las ecuaciones de equilibrio que relacionan los esfuerzos internos de los arcos continuos con las fuerzas exteriores aplicadas son:

Donde:
, son los esfuerzos internos: esfuerzo axial a lo largo de la directriz curva, esfuerzo cortante perpendicular a la directriz y momento flector.
, son las fuerzas paralela y perpendicular a la directriz por unidad de longitud y
el flector por unidad de longitud.
es la longitud de arco a lo largo de la directriz del arco.
es el radio de curvatura en cada punto de la directriz del arco.
Como se puede ver en la tercera de estas ecuaciones en un arco continuo a diferencia de lo que sucede con un arco clásico de mampostería existen momentos flectores.
Los esfuerzos internos de un arco continuo se relacionan con las tensiones seccionales mediante las siguientes ecuaciones:

Para calcular las tensiones en función de esfuerzos conocidos se puede aplicar la propia teoría de Navier-Bernouilli para vigas.
Los desplazamientos horizontal u y vertical v, así como el giro θ pueden obtenerse a partir de los esfuerzos internos resolviendo el siguiente sistema de primer orden:

Donde:
son respectivamente los desplazamientos y el giro.
son el área transversal y el momento de inercia corregido.