Se trata de un arroyo de curso impreciso que nace en el departamento Castellanos y cruza los departamentos de Las Colonias, San Martín y departamento San Jerónimo. Drena una amplia zona de campos agrícolas con gran cantidad de localidades; por esa razón, parte de su recorrido ha sido canalizado, y la mayor parte de sus afluentes son también canales artificiales, tales como el Canal Principal Sastre y el Canal Irigoyen; al sur de su cuenca, en los departamentos de Iriondo y Belgrano, recibe el caudal de varios arroyos, tales como los Bajos de las Estacas y de los Perros.
El ambiente que rodea a este arroyo y sus afluentes ha sido intensamente modificado para ganadería y agricultura, de modo que la flora y fauna de los mismos se han visto también profundamente afectadas. No obstante, cerca de su desembocadura es posible ver aún ranas y tortugas de ríos; y posteriormente a las crecidas Paraná, serpientes tales como la peligrosa yarará.
En una región muy llana, las sequías causan la interrupción del caudal hídrico, mientras que las lluvias extraordinarias llevan a inundaciones de gran magnitud. La inundación del año 2003, ocurrida a continuación de una precipitación de 300 mm en sólo 72 horas, llevó al anegamiento de gran cantidad de campos y al corte de la autopista de la Autopista Rosario-Santa Fe, una de las rutas más intensamente transitadas del país, ya que el puente del arroyo Colastiné quedó sumergido bajo las aguas.