BENALAQUE: desp. en la prov. y part. jud. de Guadalajara, térm. de Cabanillas del Campo: sit. en una llanura de mucha estension de NE. á SO.: es muy abundante de aguas y por lo mismo enfermizo y propenso á calenturas intermitentes, lo cual fué causa de su desp. trasladándose los vec. á Cabanillas del Campo, que á la sazon se llamaba Cabañuelas, y se componia solamente de unas cuantas casas de campo y labor. Consta en la historia de Guadalajara, escrita por D. Francisco de Torres año 1647, que Benalaque era pueblo en el año 1510, y en él edificó un monasterio de Dominicos Doña Juana Valencia, mujer del adelantado de Cazorla D. Pedro Hurtado de Mendoza, cuyo conv. subsistió hasta la víspera de la Ascension del Señor año 1556, en que los frailes, no pudiendo permanecer en un sitio tan húmedo y mal sano, tomaron el Smo. Sacramento, altares, campanas y cuanto pudieron, se trasladaron de noche á Guadalajara, y colocaron todo en un meson que tenian comprado fuera de la puerta del Mercado, donde hoy es la parr. de S. Ginés; de suerte que en la mañana del dia de la Ascension aparecieron, los fraies formando comunidad en dicha casa, rezando sus horas y haciendo los demas ejercicios: en el conv. de Benalaque tomó el hábito el P. Carranza, arz. que fué de Toledo. En el dia se conserva una parte de lo que fué igl., que era la capilla del Cristo de Benalaque, cuya efigie existe en la ermita de la Soledad de Guadalajara; las fincas que pertenecieron á los frailes han pasado á propiedad particular. Este sitio dista de Guadalajara al E. 1 1/2 leg.; de Cabanillas al N. 1/4; de Chiloeches al S. 1, y de Alovera al O. 1/2: su nombre segun unos se deriba del arábigo que significa pago de viñas y segun otros del latin, mal pronunciado, pues debiera decirse, bonæ aquæ.