La carne de conejo es un producto cárnico procedente del conejo (Oryctolagus cuniculus), que se puede obtener mediante la cría o, históricamente, mediante la caza. Se considera una carne blanca.[1] Aunque no es tan popular como la carne de res, de cerdo o de pollo, tiene cierta tradición en Europa entre otros, especialmente en las áreas rurales.

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Algunos platos a base de carne de conejo son el hasenpfeffer en Alemania, los andrajos y el conill amb xocolata en España, el cacciatore en Italia, la cabidela en Portugal, el rabbit pie en Reino Unido, el ostropel en Rumanía o el stuffat tal-fenek, plato nacional de Malta. En cambio, en otros lugares del mundo el conejo es considerado una mascota y su consumo se observa como tabú.
La producción industrial de carne de conejo se da principalmente en Italia, Francia, Venezuela, Corea del Norte, Egipto, España, Estados Unidos y China, siendo este último el mayor productor mundial (690,000 toneladas, 40%) desde 2010.[2]
A nivel culinario, se puede preparar asada, al horno, a la plancha, salteada, guisada, confitada, frita, entre otras formas de preparación. Se considera una carne seca debido a su bajo contenido graso. También es baja en colesterol, y a diferencia de otras carnes, es de fácil digestión.[3]