Catedral basílica de San Pedro y San Pablo (Paramaribo)
edificio católico en Paramaribo, Surinam
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La Catedral-Basílica de San Pedro y San Pablo[1] es el mayor templo cristiano de Surinam y se encuentra en el centro histórico de la ciudad de Paramaribo,[2] que desde 2002 es considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.[3] Es la catedral de la diócesis de Paramaribo.
| Catedral-basílica de San Pedro y San Pablo | ||
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Vista de la catedral | ||
| Localización | ||
| País | Surinam | |
| División | Paramaribo | |
| Dirección |
Paramaribo | |
| Coordenadas | 5°49′43″N 55°09′15″O | |
| Información religiosa | ||
| Culto | catolicismo | |
| Diócesis | diócesis de Paramaribo | |
| Advocación | Pedro | |
| Historia del edificio | ||
| Fundación | 1883 | |
| Datos arquitectónicos | ||
| Estilo | arquitectura neogótica | |
| Sitio web oficial | ||
El estilo arquitectónico es una mezcla entre neorrománico y neogótico.[2] La catedral es una de las infraestructuras católicas de madera más grande de América del Sur.[2]
Descripción
Es el principal símbolo religioso de la Iglesia católica en el país sudamericano,[4] fue construida entre 1883 y 1885 con cedro sustraído de la selva amazónica por orden del gobierno colonial de la Guayana Neerlandesa.[2] Aunque la construcción oficial acabó en 1885, las dos torres fueron finalizada en 1901.[5]
En el interior de la catedral se encuentra la tumba de Pedro Donders (1809-1887), misionero neerlandés que cuidaba a enfermos de lepra en el oeste de Paramaribo, punto de peregrinación para la comunidad católica del país.[2]
El 7 de abril de 2014 el papa Francisco, luego de una restauración que la Unión Europea realizó en la catedral desde 2010, aprobó un decreto que le daba la calificación de basílica,[1] siendo la quinta catedral en recibir esa categoría en toda la región del Caribe.[1]
La representación de la Santa Sede en Surinam se pronunció ante ese suceso:
Este es un regalo del Papa para el pueblo de Surinam. Cuando vi la catedral por primera vez hace dos años, me impresionó de inmediato. Refleja el país: su atmósfera, su calor, su tranquilidad, su calma, su devoción.[1]