El Conjunto Histórico de la villa de Grado, situado en la capital del municipio asturiano del mismo nombre, comienza a formarse en el sigloXIII con la concesión durante el reinado de Alfonso X el Sabio de la Carta Puebla. Por Decreto 34/92 de 3 de abril del Principado de Asturias fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico.
El perímetro del conjunto es el establecido en el apartado 3 del decreto de declaración de BIC Parte de la calle Tras del Ayuntamiento, y sigue por debajo de la calle Cerro de la Muralla hasta el Parque, continúa por la calle Manuel Pedregal hasta su confluencia con la plaza del General Ponte, desde donde penetra por la calle Marquesa de la Vega de Anzo para torcer por la travesía de la Casa Mario hasta la calle Alonso de Grado, continuando por la calle Eduardo Sierra hasta el comienzo de la calle La Panaderina, y desde allí, por las travesías, enlazar con la calle Tras los Hórreos hasta la calle Tras del Ayuntamiento. Esta delimitaci6n urbana debe complementarse, necesariamente, con la protección de parte de la vega, frente a la muralla, hasta el rio Cubia, al objeto de evitar la futura ocultación de una de las perspectivas más interesantes de la villa de Grado.
Historia
Las referencias históricas a la villa de Grado se remontan a época romana con numerosos restos arqueológicos: Castro de Coalla, lápida de Castiello, tesorillo de Chapipi. Desde 1368 se encuentran referencias documentadas sobre la cerca de la muralla, siendo el sigloXIV el más notable de la historia de Grado por su participación en las luchas de Pedro I y Enrique III. Durante los siglos XV y XVI hubo numerosos enfrentamientos entre nobles y pueblo llano. Sufrió la villa daños durante la guerra de la Independencia y participó en los sucesos entre constitucionalistas y absolutistas, así como en los pronunciamientos del sigloXIX y, por último en los acontecimientos de 1936.
El perímetro urbano de Grado fue delimitado poco después de que Alfonso X el Sabio concediera, como a todas las pueblas que fundó en Asturias, el Fuero de Benavente. Esta delimitación es muy probable que coincidiera en el tiempo con los de Llanes, Pravia, Gijón, Villaviciosa, Navia y Oviedo. Este perímetro urbano estaba defendido por una muralla o cerca, suficientemente documentada a partir de 1310, en que se cita, por ejemplo, una casa que «Diaz en tales términos dientro la cerca de la dicha pobla»; y en 1368, está documentada la venta de otra casa «dientro la cerca de la dicha pobla».
Las murallas constituían una especie de trapecio, de reducidas dimensiones, abarcando solamente la Casa de Miranda, la antigua Iglesia parroquial (derribada a principios del sigloXX y que databa de la época de la fundación) y el pequeño caserío primitivo. El recinto tenía dos puertas (ambas con puente levadizo): la del Arco del Reloj, derribada en 1866 que daba a la Plaza del Ayuntamiento, y La Portica, que daba al campo.
Según el historiador Álvaro Fernández de Miranda, las murallas llegaron intactas hasta 1810, en que fueron parcialmente demolidas por los franceses, conservándose parte de los lienzos oriental y meridional que siguen parcialmente el meandro del río Cubia, y el arroyo de La Cruz.
Conjunto histórico
Grado. Plaza General Ponte.
Desde el punto de vista arquitectónico se distinguen dos núcleos bien diferenciados: Un núcleo antiguo, intramuros, con edificaciones de destacado valor, como la Casa de Miranda Valdecarzana y su Capilla de los Dolores, la Iglesia, el Ayuntamiento y edificaciones primitivas de poco altura; y otro núcleo que se extiende a lo largo de la carretera general y en el que predominan arquitecturas regionalistas de tres y cuatro alturas junto con otros tipos constructivos propios de la transición al sigloXX. Aunque no presenta un cromatismo muy singularizado, se puede considerar que el blanco y el gris son los colores que más destacan en la zona antigua, siendo más polícroma la zona del ensanche. De entre todos los elementos arquitectónicos de este conjunto, los más significativos son:
El Capitolio o Palacete Velázquez:
Situado en la calle Eulogio Diaz Miranda, este notable palacete, también conocido como Chalet del Campo es atribuido al arquitecto santanderino Juan Miguel de la Guardia. Fue mandado construir a finales del sigloXIX por el indiano Manuel Velazquez, emigrante a Santo Domingo. Es de estilo ecléctico y un ejemplo destacado de la arquitectura indiana, que abunda mucho en la villa moscona. Se alza exento en el centro de un amplio y hermoso jardín. Estructuralmente presenta una planta cuadrada de dos pisos, buhardilla y torre de cuatro pisos con cubierta piramidal truncada en cerámica vidriada con vistosos colores y galería acristalada. En la fachada principal, destaca un pórtico adintelado de orden jónico y al que se accede por una escalinata de piedra de doble tiro de tipo imperial italianizante.
Villa Granda:
También situada en la calle Eulogio Diaz Miranda, esta edificación de estilo ecléctico, fue mandada construir en 1882 por el indiano Juan Granda, emigrante a Cuba. Al enviudar decidió volver a su villa natal de Grado, donde construyó Villa Granda. Está rodeada por una verja de hierro forjado, en la que se pueden ver las iniciales del propietario. El edificio no ha sufrido ninguna variación desde su inauguración en 1898. Se trata de una edificación de planta rectangular y dos pisos, con cuerpo central resaltado de tres plantas, que sobresale del resto de la edificación al colocar, en sentido ascendente, la puerta de acceso a la vivienda y dos balcones, uno por piso, con antepecho en voladizo. El resto de los muros se recorren por vanos adintelados, colocados en forma simétrica, ventanas en el primer piso y balcones enrasados en el segundo. Los muros, a excepción del posterior en el que aparece la característica galería de madera, son de sillar.
Palacete de la Familia Martínez:
En la misma calle que los edificios anteriores, es obra del arquitecto santanderino Juan Miguel de la Guardia. Se construyó a finales del sigloXIX en estilo ecléctico, con gran austeridad decorativa, para el indiano Manuel Martínez García, emigrante en Cuba. Se trata de un palacete urbano de planta cuadrada y alzado en forma de H, con dos cuerpos laterales de tres pisos, que flanquean un central de dos, donde aparece el arco de entrada al inmueble. La construcción está rodeada por jardín cerrado con un muro y verja. La fachada principal se estructura en tres calles bien definidas, la central con puerta de medio punto y sobre ella tres ménsulas con motivos vegetales, que soportan un balcón con rejería. Las calles laterales, más altas e iguales, cuentan con ventanas blasonadas cerradas con rejería y en la tercera planta, ventanas bíforas en arco de medio punto.
Fuente de Arriba:
Para finalizar con la calle Eulogio Diaz Miranda, se debe mencionar la Fuente de Arriba, la más famosa y apreciada fuente con que cuenta la villa moscona. Hasta la llegada del agua corriente los ciudadanos se abastecían de agua en ella, ya que era esta la de mejor manantial. Es de estilo neoclásico y fue construida en tiempos de Carlos IV, en 1796. Está enmarcada por dos muretes a media altura, realizados en sillarejo y dos escaleras de acceso. La parte posterior es también un paramento de sillarejo y en cuya parte inferior tiene un banco corrido. El pilón acoge tres caños, uno a cada lado y se delimita por pilastras lisas, se remata con un jarrón y presenta una cartela con inscripción: «I.H.S./Re(nan)do la M(ajestad) de Carlos IIII/esta Villa de Gra/do la hizo a su Cos/ta Año D(e) 1796».
Casa Palacete de Indalecio Corujedo:
Volviendo para el centro de la villa, se encuentra este palacete mandado construir por el indiano Juan Fernández Bao al arquitecto Juan Miguel de la Guardia a finales de 1890, aunque fue su yerno Indalecio Corujedo, Diputado a Cortes por Asturias a principios del sigloXX quien acabó dando nombre a la casa. Es un edificio de arquitectura culta y de influencia francesa. Se cubre con un tejado de pizarra muy inclinado con mansardas muy empleadas en la arquitectura francesa del XVIII. Tiene planta rectangular con esquina en chaflán y dos pisos. Dos de sus lienzos se abren, en el piso bajo, con balcones enrasados y adintelados, y en el piso superior con balcones en voladizo rematados con arcos semicirculares con guardapolvo. En la zona de chaflán, aparece un mirador en el segundo piso. La fachada trasera lleva una hermosa galería que ocupa dos alturas. Tiene un pequeño jardín posterior, cercado por una verja de hierro, en el que se levanta la pequeña casita destinada al chófer.
Grado. Palacio de la Marquesa de Fontela.
Palacio de la Marquesa de Fontela:
En el límite sureste del conjunto histórico, se levanta este palacete urbano del sigloXVIII, propiedad de la Marquesa de Fontela, constituido por palacio, capilla exenta y plaza con presencia de palmeras. Se rehabilitó en 2010 para servir de Centro de Recepción e Información al Visitante de la Comarca del Camín Real de la Mesa. Es un edificio de planta rectangular, con tres pisos separados por líneas de imposta y buhardilla superior. Presenta los muros enlucidos y pintados, mientras los esquinales y el cerco de los vanos son de sillar.
La fachada principal tiene una distribución regular de vanos, algunos de ellos con balcones de forja. La fachada trasera cuenta con galería elevada a nivel del primer piso. En la fachada principal a nivel del primer piso, flanqueando el balcón central, se encuentran dos blasones nobiliarios. El primero de los blasones ostenta las armas de D. Alvarez de Bandujo y el segundo pertenece a la casa de los Solares. Estos escudos datan de principios del sigloXX, al haber sido destruidos los originales en 1808, por las tropas francesas de Napoleón. La capilla exenta, de nave única, es de época posterior al palacio, y por su estilo parece obra del arquitecto Juan Miguel de la Guardia.
Casa de los Fernández de Miranda:
Este edificio, que se podría datar como de finales del sigloXVIII, está situado en la Plaza General Ponte, donde se celebra el mercado tradicional de los miércoles y los domingos. Es de un estilo ecléctico, ya que combina elementos de gusto barroco y neoclásico. Tiene planta cuadrada y tres pisos separados por líneas de imposta. La fachada sur, rematada en una suerte de frontón con escudo nobiliario, compartimenta su lienzo en tres calles, separadas por pilastras de capitel moldurado, en su parte superior aparece una sucesión de óculos agrupados de tres en tres. Sus muros se recorren por vanos adintelados, puertas abiertas en la planta baja y balcones enrasados en los pisos superiores, con antepechos de forja, guardapolvos y tarjetones con espejos y decoración vegetal y floral.
Casa de los Arcos o de Arias Miranda:
Ubicada en la Plaza General Ponte, se estructura en tres plantas. Sus dos primeros pisos datan del sigloXVIII y están realizados en sillar de piedra caliza rosácea, mientras que el tercero, junto con la buhardilla, parece corresponder a una ampliación del sigloXIX. Esta edificación corresponde a un modelo de vivienda urbana, que se repite en otras villas de la región y, posiblemente, sea la única construcción que permanece en pie de un conjunto más amplio que bordeaba la plaza. Destaca el pórtico con arcos de medio punto en la planta baja y que da nombre a la casa. Presenta una distribución simétrica de los vanos, en los que destaca el balcón central del primer piso de hierro forjado, cuyo antepecho volado se cierra con rejería de tornaduras, recordando el estilo rococó.
Palacio de Miranda-Valdecarzana:
Situado en la calle Cerro de la Muralla, fue levantado por la familia Miranda, a quienes Felipe IV les concedió el título de Marqueses de Valdecarzana en 1642. Según investigaciones arqueológicas, su construcción inicial data del sigloXV, de esta época es un arco ojival encontrado en los restos de la torre militar del ángulo nordeste. En los siglos XVII y XVIII fue remodelado completamente en estilo barroco, de esta época es el edificio que podemos contemplar actualmente. Palacio urbano de planta rectangular, en torno a un patio central y cuatro torres en las esquinas. Sobre la puerta de la fachada principal, orientada hacia el Este, figura el escudo de la familia Miranda que representa a cinco doncellas, desnudas hasta la cintura, sosteniendo una venera cada una y por orla aparecen dos sierpes de dos cabezas. En el interior, desde el vestíbulo arranca una escalera monumental que permite acceder a las dependencias señoriales. El patio central, empedrado, se portica con ocho columnas en el piso de abajo y cuenta con una fuente monumental.
Capilla de Nuestra Señora de los Dolores:
Fue mandada construir por el tercer Marqués de Valdecarzana en 1713, finalizando su construcción en 1717, como complemento eclesial del vecino palacio de Miranda-Valdecazana. Es una de las capillas palaciegas más sobresalientes del estilo barroco de Asturias, atribuyéndose la obra al arquitecto Francisco de la Riva Ladrón de Guevara. Está realizada con sillares de piedra caliza gris y rosácea, perfectamente labrados, que dan una gran belleza cromática al edificio. En el exterior destaca la portada de la fachada Este, que presenta arco de medio punto, flanqueado por pilastras cajeadas y decoradas con rombos en resalte y, sobre el arco, un frontón partido que alberga una hornacina avenerada. Es de planta rectangular, de nave única y dividida en tres tramos. El delantero, de mayor altura, se cubre con cúpulas sobre pechinas, en los otros dos se utiliza la bóveda de medio punto con lunetos. En el interior sobresale la rica ornamentaciónr a base de casetones y cornisas molduradas profusamente decoradas, así como su elegante sacristía.
Grado. Muralla.
Muralla medieval:
El nacimiento de la villa de Grado tiene lugar a mediados del sigloXIII, cuando el rey Alfonso X el Sabio otorga la carta puebla que permite la fundación de este núcleo urbano en el Camino de Santiago. El elemento más representativo del surgimiento de la ciudad lo constituye la erección de la muralla, que desempeñó cometidos tanto defensivos como fiscales con el cobro del portazgo para el acceso de las mercancías. La muralla de Grado, de medio metro de espesor y siete metros de altura, cumplió su misión defensiva en múltiples ocasiones históricas. En 1308, protegió a los moscones cuando el conde Gonzalo Peláez de Coalla incendió la villa extramuros con la intención de conculcar sus fueros. Durante la Guerra de la Independencia, defendió alternativamente a invasores y nacionales en sucesivas conquistas y reconquistas de la villa, siendo ordenada su demolición en 1812 ante el temor de que volviera a ser ocupada por los franceses. De aquella primera muralla apenas quedan más vestigios que el lienzo Este, que se sitúa sobre una terraza fluvial del río Cubia. La fachada norte del Palacio Miranda-Valdecarzana y la pared medianera del Ayuntamiento fueron edificadas sobre la propia muralla.
Bibliografía
Fernández de Miranda, Alvaro (Vizconde de Campo Grande): Historia de una Comarca Asturiana. Grado y su concejo. Est. Tip. de la Viuda e Hijos de Tello. 1907. Madrid.
Cid Priego, Carlos: Zona Interior Centro Occidental (I). Los concejos de Candamo, Grado, Las Regueras, Santo Adriano y Yernes y Tameza. Liño n. 3. Revista del Departamento de Arte de la Universidad de Oviedo. 1982. Oviedo.
Madrid Álvarez, Vidal de la: El palacio de Miranda-Valdecarzana y la capilla de Nuestra Señora de los Dolores de Grado. Liño n. 11. (pag. 103-125). Revista del Departamento de Arte de la Universidad de Oviedo. 2005. Oviedo.
Ruiz de la Peña, Ignacio: La Capilla de los Dolores de Grado: construcción, historia y restauración. Universidad de Oviedo. 2005. Oviedo.
Ruiz de la Peña, Ignacio: Las Polas asturianas en la Edad Media. Universidad de Oviedo. 1981. Oviedo.
Enlaces externos
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