Después de algunas historias cortas, el nuevo editor, Alain De Kuyssche, propone al dúo la animación del periódico, trabajo que ambos aceptan, pero que, dado su espíritu libre, desarrollan de una manera muy particular, desviándose del concepto tradicional de «animación», introduciendo mordaces gags en los que se burlan de otros artistas que trabajan en la revista, con altas dosis de provocación. Esto se realizó en una época convulsa de la revista, en la que los autores estrella de la misma, estaban ofreciendo historias mediocres que ocupaban gran parte de la revista, con lo que apenas había páginas para publicar a otros autores talentosos que estaban empezando.
En sus historias, los dos autores clamaron contra la mediocridad imperante en la revista, lo que provoca malestar entre la plantilla, ya que usan secretos de la empresa para sus planchas.
En un intento por calmar las cosas, Charles Dupuis decide nombrar a José Dutilleu director de la idea. Él estará a cargo, por así decirlo, de controlar las planchas del dúo. La joven pareja era muy apreciada, profesional y personalmente por Franking, el artista estrella de la revista, lo que les volvió, en cierta forma, intocables.
Tras su revolución, Yann y Conrad proponen una nueva serie regular para la revista. En este momento, Buck Danny desaparece de las páginas de Spirou, y los dos jóvenes autores proponen un nuevo personaje que funciona en el mismo mundo, llamado Chuck Willis.