La Subdirección General de la Condición Femenina se caracterizó por ser la primera unidad administrativa dedicada en exclusiva a abordar las temáticas conectadas con los derechos de las mujeres fuera del paradigma femenino propugnado por la dictadura franquista, sustituyendo a la Delegación Nacional de la Sección Femenina y ampliando el acervo de la Dirección General de Promoción Familiar y de la Mujer.[2] En palabras del director general de Desarrollo Comunitario, José Manuel García-Margallo, el objetivo principal de la Subdirección sería la equiparación de la mujer en el terreno legal, intentando trascender las temáticas exclusivamente femeninas.[3]
Pese a dichos avances, la Subdirección General suscitó una intensa polémica en el movimiento feminista,[4] que acabó dividido respecto de la posibilidad de dialogar con sus componentes.[5] La creación de la unidad también fue acogida con escepticismo en un editorial del periódico El País del 2 de septiembre de 1977.[6] Fue especialmente criticado su escaso rango frente a otras materias como las conectadas a la juventud, en especial tras las promesas hechas por el ministro Pío Cabanillas de crear una dirección general dedicada a los asuntos de las mujeres. También se consideró que el órgano no mostraba un talante negociador con las asociaciones de mujeres y sus demandas.[7] Asimismo, la primera titular de la unidad, Pilar Yzaguirre, presidenta de la Asociación para la Promoción y Evolución Cultural (APEC), fue nombrada sin consenso con el movimiento asociativo feminista, que había propuesto a una candidata de compromiso.[5] La formación del gabinete de estudios de la Subdirección, compuesto de forma casi íntegra por miembros de la APEC, también suscitó controversia.[8] Estas polémicas, y las presiones de grupos antifeministas, condujeron a la dimisión de Yzaguirre el 29 de noviembre de 1977, sustituida por María del Mar Vanaclocha en febrero de 1978.[9]
La entrada de Vanaclocha en la Subdirección supuso un mayor impulso a la unidad, que lanzó varias actuaciones de divulgación, incluyendo una campaña televisiva, folletos explicativos y centros de información.[10] Una de las acciones de mayor impacto, la campaña publicitaria, fue encargada a la agencia MMLB y al creativo publicitario Ricardo Pérez. Sin embargo, tras la emisión de uno de los anuncios en la Segunda Cadena de TVE el 20 de mayo de 1978, con una temática dedicada a las familias monoparentales, el ministro Pío Cabanillas optó por cancelar el resto de la campaña ante las duras críticas suscitadas.[11][12] Pese a ello, Ricardo Pérez y el realizador Santiago Borrás optaron por presentar la campaña en el Festival de Publicidad de Cannes, donde uno de los anuncios, dedicado a los roles de género en la publicidad, recibió el mayor galardón, el León de Oro.[13][14][15]
No obstante, el cariz ideológico de los trabajos de la Subdirección siguió suscitando enfrentamientos con el movimiento feminista, con demandas más ambiciosas en ámbitos como los de derechos civiles y reproductivos, que culminaron en las Jornadas de la Condición Femenina celebradas en septiembre de 1978, donde una de las mesas se caracterizó por continuas disputas dialécticas entre las ponentes y las representantes de las demás asociaciones de mujeres, que pactaron una postura unánime en contra de la iniciativa gubernamental.[16][17][18]
Para agosto de 1979, una tribuna en El País denunciaba un recorte del 50 por ciento del presupuesto de la Subdirección, la cancelación de muchos de sus programas y la falta de ejecución de actuaciones en planificación familiar e información a mujeres a lo largo de la geografía española por falta de recursos económicos y materiales, una postura desmentida por la nueva directora general de Desarrollo Comunitario, Margarita España, que no obstante reclamaba un mayor rango para la unidad.[19] Finalmente, la Subdirección fue suprimida junto a su Dirección General en enero de 1980, integrándose en la Dirección General de Juventud y Promoción Sociocultural.